close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
PIxabay

Expresidentes denuncian que prohibición de drogas no tiene bases científicas

El informe La clasificación de sustancias psicoactivas: cuando se dejó atrás la ciencia cuestiona las políticas internacionales de prohibición de drogas.
PIxabay
26 de junio, 2019
Comparte

La Comisión Global de Política de Drogas, a la que pertenecen expresidentes como el mexicano Ernesto Zedillo y el colombiano Juan Manuel Santos, denunció en su más reciente informe la falta de bases científicas con las que los organismos internacionales han decidido qué sustancias son legales y cuáles no.

Lee: Los decomisos de drogas a cargo del Ejército cayeron en el primer mes con AMLO

El informe La clasificación de sustancias psicoactivas: cuando se dejó atrás la ciencia, presentado este martes en Portugal, cuestiona las políticas internacionales de control y prohibición de drogas, que han generado inseguridad sin resolver el problema, mientras otras drogas son legales, a partir de criterios económicos y culturales de los países que han sido potencias coloniales. 

Por ejemplo, el tabaco y el alcohol han sido permitidos históricamente porque formaban parte de las costumbres sociales de Occidente, mientras que los opiáceos y la hoja de coca son perseguidos desde su cultivo sin importar el uso cultural en sociedades indígenas.

“Los prejuicios culturales coloniales y las concepciones farmacéuticas occidentales han configurado el régimen de fiscalización internacional de drogas. Estos siguen firmemente anclados en percepciones erróneas sobre las drogas ‘ilegales’ y sus peligros comparativos”, advierte el estudio.

La Comisión Global de Política de Drogas se ha distinguido por impulsar una despenalización y un cambio en la regulación de estas sustancias en todo el mundo. La integran 14 exjefes de Estado y cuatro premios Nobel, entre los que están el expresidente colombiano César Gaviria, el chileno Ricardo Lagos, la suiza Ruth Dreifuss, y el Nobel de Literatura peruano Mario Vargas Llosa.

Después de una investigación de cinco años sobre la mariguana o cannabis, el Comité de Expertos en Farmacodependencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció en enero pasado que no tiene los efectos nocivos de otras sustancias, como la heroína o el fentanilo, y sí tiene propiedades medicinales, así que recomendó sacarla de la lista de drogas peligrosas. 

Una lista en la que se le incluyó desde 1961, hace casi 60 años, sin que desde entonces se hicieran estudios que pudieran modificarla.

Además de la mariguana, hay casos como la heroína y la cocaína que nunca han sido evaluadas o lo fueron hace ocho décadas, pero aun así siguen estando prohibidas.

Clasificaciones sin análisis científico

Actualmente, las sustancias consideradas estupefacientes están clasificadas en cuatro listas que se reconocen internacionalmente por la Organización de Naciones Unidas (ONU), de acuerdo con la llamada Convención Única sobre Estupefacientes, de 1961.

Te puede interesar: ¿Qué hacer con la amapola? AMLO y Sánchez Cordero plantean rutas de acción

La lista 1 enumera sustancias consideradas muy adictivas o de probable uso indebido, y precursores que se pueden convertir en drogas con estas características. En la lista 2 entran otras que generan menos adicción o usos indebidos, y en la 3 son preparados con baja cantidad de estupefacientes o riesgos, por lo que la mayoría no son fiscalizadas.

Hay una cuarta lista, que tiene sustancias ya enumeradas en la lista 1, pero que son consideradas “particularmente nocivas por sus propiedades adictivas” y con escaso o nulo valor terapéutico.

En esa lista estaba la mariguana y todos los derivados del cannabis, hasta que este año se le sacó de ahí, pero se le mantiene en la lista 1 por su alto consumo y alcance a nivel mundial, a pesar de que el Comité de Expertos de la OMS concluyó que no está asociado al mismo nivel de riesgo que la mayoría de drogas que entran en esa lista.

Durante la presentación del informe, la exprimera ministra de Nueva Zelanda, Helen Clark, hizo énfasis en que todo este tiempo se consideró a la mariguana como una de las drogas más peligrosas, supuestamente basados en una evaluación de los años 30, pero que actualmente la reclasificación incluso llega tarde si se considera que desde hace dos décadas cada vez más países la tienen ya despenalizada.

Lee también: No me gusta la mariguana, pero estoy en contra de la prohibición: Gael García

La hoja de coca también está en esa lista sin que se hicieran exámenes científicos, pero por principios de “similitud” y de “convertibilidad”, es decir, que si una sustancia tiene propiedades similares a otra que ya está fiscalizada, o puede servir como precursor de otra droga ya clasificada, se les impone el mismo control.

El informe hace un análisis histórico y explica que antes de estas listas, el control mundial de drogas solo restringía el comercio internacional pero respetaba las diferencias de cada país. Tras la Segunda Guerra Mundial fue que se ideó este sistema de control global. Antes de eso, las potencias coloniales europeas incluso controlaban los monopolios de comercio de opio y cannabis en sus territorios de ultramar en Asia y el norte de África, y manejaban muchos preparados farmacéuticos a base de estas sustancias y de cocaína.

Pero con la independencia de estos países, tuvo mayor éxito la presión de Estados Unidos para imponer un régimen mundial de prohibición de drogas, que buscó limitar hasta el cultivo de plantas con las que se producen.

 Otra categoría para psicotrópicos

En 1971 se crearon cuatro nuevas listas en la firma del Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas. La número 1 es de drogas con alto nivel de amenaza y bajo valor medicinal, y tienen casi las mismas restricciones que las listas de estupefacientes de 1961, pero en las otras se va suavizando, hasta llegar a la lista 4, de sustancias a las que se les atribuye un alto valor terapéutico, donde se incluyen los tranquilizantes.

Según el informe, hay una contradicción, porque no se han tomado en cuenta las llamadas de atención del Comité de Expertos de la OMS en Farmacodependencia, sobre los problemas que éstas generan.

Más sobre el tema: Segunda Sala de la Suprema Corte ampara a tres ciudadanos para comprar semillas de mariguana

Señala, por ejemplo, que la epidemia de sobredosis que vive Estados Unidos tiene que ver con una serie de condiciones, entre las cuales está el abuso de la venta de analgésicos farmacéuticos, a veces por falseamiento deliberado de información de laboratorios. Un abuso en los países desarrollados y productores de estos medicamentos, que es contrastante con el bajo acceso que tienen los países menos desarrollados a sustancias para aliviar el dolor.

“La comunidad internacional debe reconocer la falta de coherencia y las contradicciones del sistema de clasificación internacional, y promover un examen crítico de los modelos vigentes para la inclusión de drogas en las listas de fiscalización. No se pueden seguir ignorando las consecuencias negativas de las listas en vigor para la fiscalización internacional de drogas. Estas abarcan desde la escasez de medicamentos esenciales en países de ingresos bajos y medios a la propagación de enfermedades infecciosas y lesiones, una mayor mortalidad y la crisis mundial de hacinamiento en las cárceles. La comunidad internacional debe enfrentar estos desafíos, y medir y corregir las consecuencias negativas que se derivan las listas actuales”, señala el documento.

Advierte también que actualmente hay una tendencia a prohibir cualquier sustancia nueva, por similitud o por prevención, pero sin que realmente se hagan estudios científicos al respecto. Por ello recomienda que se dé prioridad al papel de la OMS y las investigaciones interdisciplinarias en la clasificación de drogas.

También apunta que solo el 11% de los consumidores de drogas tienen un problema de salud asociado a estas, y que hay otros factores a considerar en las cuestiones de dependencia, como la vía de administración y la forma de las dosis, además del daño asociado al hecho de que haya un mercado ilícito y riesgoso para adquirir ciertas sustancias.

“La Comisión Global aboga por que se adopte un enfoque integral e interdisciplinario en la elaboración de las políticas de fiscalización de drogas y por que se ponga fin al enfoque fragmentario que trata esta cuestión como si fuera un tema único, y clasifica las drogas y aplica una prohibición basada en unas listas poco fiables y científicamente cuestionables”, afirma.

Lee: Fentanilo, una nueva droga que enciende la alarma en México

Durante la presentación, el expresidente Zedillo retomó la postura que ha tenido la Comisión sobre un camino a la regulación y despenalización de las drogas, que marca como primer paso garantizar la salud y seguridad de la población, en segundo lugar despenalizar, y en tercero regular las sustancias.

“Una vez que aceptas el principio de que la prohibición está equivocado y ha sido un desastre, un desastre humanitario, y podría darles ejemplos de lo que ha pasado en mi país, pero no quiero que nadie empiece a llorar, porque por lo menos haría llorar a una persona… Pero el punto es que cuando aceptas que la prohibición es equivocada, lo que tienes que hacer son estos tres pasos”, dijo.

“No es solo sobre mariguana, es sobre todo en lo que tienes que aplicar los tres principios. Y por supuesto que esto no es fácil, pero se tiene que hacer. Para lo cual requieres capacidad institucional, requieres tu sistema médico, trabajar en él, y por supuesto tienes que tener regulaciones inteligentes”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

La captura del Chapo y otros 4 casos en los que el celular pudo usarse como herramienta de espionaje

Imagina que los hackers pudieran instalar remotamente programas espía en tu celular para acceder a tus mensajes y al micrófono, y la cámara del teléfono. Así se hizo para capturar al Chapo... y en otros muchos casos.
Getty Images
26 de junio, 2019
Comparte

¿Alguna vez pensaste que, realmente, podrías tener un espía en tu bolsillo?

Para muchas personas, su celular es una ventana al mundo. Pero ¿y si fuera también una ventana para su vida privada?

Imagina qué pasaría si los hackers pudieran instalar remotamente un spyware (programa espía) en tu teléfono que les diera acceso a todo -incluidos los mensajes encriptados- e incluso les permitiera controlar el micrófono y la cámara.

Lo cierto es que esa idea no se aleja tanto de la realidad como podría parecer.

Hemos analizado varios ejemplos en los que se usó un software espía para monitorear el trabajo de periodistas, activistas y abogados en todo el mundo.

Pero ¿quién lo hizo y por qué? ¿Y qué puede hacerse para evitar que conviertan tu smartphone en una herramienta de espionaje?

Cámara de un celular

Getty Images
La cámara de un smartphone es como un ojo: ve todo lo que tiene enfrente.

Mike Murray es un especialista en ciberseguridad que trabaja en Lookout, una compañía de San Francisco, California, EE.UU., que ayuda a gobiernos, empresas y consumidores a mantener sus teléfonos y datos seguros.

Los spyware tienen un software tan poderoso que está clasificado como un arma y solo puede venderse bajo determinadas circunstancias, dice Murray.

“El operador del software puede monitorearte con tu GPS”, explica.

“Pueden activar el micrófono y la cámara en cualquier momento y grabar todo lo que ocurra a tu alrededor; acceder a cualquier aplicación que tengas instalada, tus fotos, tus contactos, la información de tu calendario, tu email y cualquier documento.

“Convierte tu teléfono en un dispositivo de escucha con el que pueden vigilarte y robar todo lo que haya en él”, añade.

Los spyware son un tipo software que no interceptan los datos en tránsito (que salen del teléfono), que normalmente ya están cifrados, sino que se apoderan de cada función del celular y usan tecnología tan avanzada que es prácticamente imposible detectarlos.

Estos son algunos casos en los que aparentemente se usaron.

1. La captura del Chapo Guzmán

Joaquín "El Chapo" Guzmán Loera, transportado a una prisión de seguridad.

Getty Images
No existe cantidad posible de datos encriptados que hubiera podido salvar al Chapo de ser monitoreado y finalmente arrestado.

El narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera tenía un imperio de miles de millones de dólares.

Tras escapar de prisión, estuvo prófugo seis meses, ayudado y protegido por su extensa red de contactos. Solo se comunicó a través de teléfonos encriptados, supuestamente imposibles de hackear.

Pero después se supo que las autoridades mexicanas compraron un nuevo y más avanzado software de espionaje y que lograron infectar los celulares de quienes estuvieran en su círculo de confianza, lo cual les permitió dar con su escondite.

La captura del Chapo demuestra que este tipo de software puede ser un arma valiosa en la lucha contra criminales organizados y terroristas: muchas vidas podrían salvarse y podría detenerse la actividad de extremistas violentos gracias a compañías de seguridad capaces de hackear teléfonos encriptados y aplicaciones.

Pero ¿qué impide que los compradores de estas armas las usen contra cualquier persona que elijan? ¿Está cualquiera que incomode a un gobierno en peligro de ser hackeado?

2. Un bloguero británico que ayudaba a refugiados en Medio Oriente

Código binario

Getty Images
¿Cómo saber quién está detrás de un email con spyware?

Rori Donaghy es un bloguero que creó un grupo de activismo y una página web en Medio Oriente.

Denunciaba violaciones de derechos humanos en Emiratos Árabes Unidos (EAU), desde el trato a trabajadores migrantes hasta turistas víctimas de la ley del país.

Apenas tenía unos pocos cientos de lectores y sus titulares no eran más incendiarios que los que aparecen todos los días en las noticias.

Pero cuando comenzó a trabajar en el portal web de noticias Middle East Eye pasó algo: comenzó a recibir emails extraños de gente que no conocía que incluían enlaces.

Rori envió uno de esos correos sospechosos a un grupo de investigación llamado The Citizen Lab, de la Universidad de Toronto, en Canadá, que se dedica a analizar espionaje digital contra periodistas y activistas.

Confirmaron que el enlace servía para que se descargara un malware (programa malicioso) en su dispositivo y para informar al emisor del mensaje sobre el tipo de protección antivirus que tenía, de manera que no pudiera ser detectado; una herramienta muy sofisticada.

Quienes escribían a Rori resultaron ser de una compañía de ciberespionaje que trabaja para el gobierno de Abu Dhabi monitoreando grupos gubernamentales supuestamente extremistas que suponen un riesgo para la seguridad nacional.

Le dieron incluso un apodo, “Giro”, y habían monitoreado a miembros de su familia y cada uno de sus movimientos.

3. Un activista de derechos civiles encarcelado en EAU

dibujo de un teléfono

Getty Images
Cuidado con lo que escribes en tu celular y con los enlaces en los que haces clic…

Ahmed Mansoor, un conocido y premiado activista de derechos civiles, fue objeto de vigilancia por parte del gobierno de Emiratos Árabes Unidos durante años.

En 2016 recibió un mensaje de texto sospechoso, que también compartió con The Citizen Lab.

Usando un iPhone “vacío”, el equipo de investigación hizo clic en el enlace y lo que vieron les impresionó: el smartphone fue infectado de manera remota y los datos transmitidos fuera del dispositivo.

El iPhone se supone que es uno de los teléfonos más seguros del mercado, pero el spyware -uno de los más sofisticados tipos de este software hasta la fecha- encontró un wormhole (agujero de gusano o falla de seguridad) en el sistema de Apple.

La empresa se vio obligada a lanzar una actualización para cada uno de sus celulares en todo el mundo.

No está claro qué información fue recabada del teléfono de Mansoor, pero después fue arrestado y encarcelado durante diez años. Ahora está en confinamiento solitario.

La Embajada de Emiratos Árabes Unidos en Londres, Reino Unido, le dijo a la BBC que sus instituciones de seguridad se adhieren estrictamente a los estándares internacionales y a las leyes nacionales pero, a diferencia de otros países, no comentan sus asuntos de inteligencia.

4. El caso del periodista Jamal Khashoggi

Jamal Khashoggi

Getty Images
El periodista y disidente Jamal Khashoggi fue asesinado el 2 de octubre de 2018 en el consulado saudita de Estambul, Turquía.

En octubre de 2018, el periodista saudita y columnista de opinión del diario The Washington Post Jamal Khashoggi entró en el consulado de Arabia Saudita en Estambul, Turquía, y nunca regresó. Fue asesinado por funcionarios del régimen saudita.

Un amigo del periodista, Omar Abdulaziz, un periodista disidente, descubrió que su teléfono había sido hackeado -dice- por el gobierno saudita.

Omar cree que ese hackeo jugó un papel importante en el asesinato de su amigo y mentor. Estaban en contacto a menudo. Discutían sobre política y tenían proyectos compartidos.

Durante un tiempo, el gobierno saudita tuvo acceso a esas conversaciones y a cualquier intercambio de documentos o archivos entre ellos.

La respuesta oficial de Arabia Saudita es que, aunque existe software malicioso para atacar teléfonos móviles en circulación, no hay evidencia que sugiera que el país esté detrás de eso.

5. El último hackeo a WhatsApp

Mano desbloqueando un celular

Getty Images
La tecnología “cero click” puede ser la entrada más fácil al software de tu celular.

En mayo de 2019 hubo una gran brecha de seguridad en WhatsApp con un software espía.

La app sirvió meramente para el acceso al software del celular: una vez abierto, los hackers pudieron descargar una carga explosiva de spyware.

El receptor ni siquiera tenía que hacer clic en un enlace porque los hackers podían acceder al aparato tan solo haciendo una llamada y después colgando. Eso se conoce como tecnología “cero click”.

WhatsApp lanzó rápidamente parches para arreglar este problema para sus 1.500 millones de usuarios, pero nadie sabe quién estaba detrás del ataque.

Esta vez la aplicación afectada fue WhatsApp, pero ¿qué vendrá después? ¿Y quién llevará a cabo el ataque?


Luchando contra el spyware

Los desarrolladores de los programas espía requieren licencias especiales, como si fueran contratos de defensa. Se venden con el único propósito de detener a los criminales peligrosos.

Pero The Citizen Lab creó un informe completo sobre lo que creen que son abusos por parte de gobiernos que compran esos software espía.

ojo

Getty Images
Los desarrolladores suelen permanecer activos en el mantenimiento y servicio de los spyware.

A diferencia de otras armas -como las pistolas- los desarrolladores permanecen activos en el servicio y mantenimiento del spyware después de su venta, entonces, ¿serían culpables del uso indebido?

El principal actor en el mercado de la interceptación legal es una compañía israelí llamada NSO Group. Existe desde hace casi una década y gana cientos de millones de dólares cada año.

El abogado de Omar Abdulaziz está llevando a la compañía a los tribunales por el supuesto hackeo al celular de su cliente. El caso ayudará a determinar qué papel juegan las compañías de software una vez que éste ha sido instalado.

NSO declinó una petición de entrevista, pero dijo en un comunicado que su tecnología les proporciona a agencias gubernamentales autorizadas las herramientas que necesitan para ayudar a prevenir e investigar crímenes peligrosos, y que salva muchas vidas.

Pero el abogado dice que ya comenzó a recibir llamadas sospechosas en WhastApp…

¿Cuánto tiempo hace falta para detectar un spyware?

mujer usando celular

Getty Images
Si no conoces el emisor del mensaje, no hagas clic…

El propósito final de la industria del espionaje a través de celulares es desarrollar programas espía que sean 100% indetectables.

Si lo logran, nadie podrá reportar su uso indebido porque nadie lo sabrá: todos estaremos en manos de los desarrolladores, estén operando de acuerdo a la ley o no.

Podría parecer que es cosa de James Bond, pero hay consecuencias reales.

La amenaza es real y es algo que todos deberíamos tener presente para el futuro.


* Esta nota fue adaptada del programa de radio de la BBC File on 4.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=Pk1evajOLYg&t=5s

https://www.youtube.com/watch?v=4uqo7yDxG9k

https://www.youtube.com/watch?v=CoBPjsl5CVA

DO NOT DELETE OR TRANSLATE! Digihub tracker for

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.