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Cuartoscuro y AFP

¿Qué acordaron México y Estados Unidos para frenar los aranceles?

En un comunicado en conjunto, ambos países dieron a conocer los compromisos a los que llegaron en materia migratoria para frenar los gravámenes.
Cuartoscuro y AFP
8 de junio, 2019
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México y Estados Unidos llegaron a un acuerdo para detener la imposición de aranceles del 5% a productos mexicanos, para lograrlo acordaron varios puntos que resumen la petición del presidente Donald Trump: frenar la afluencia de migrantes centroamericanos en la frontera sur de Estados Unidos.

¿Qué se sabe del acuerdo?

Tras las negociaciones, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, dio una conferencia de prensa en la que informó algunos detalles de lo que hará México. El acuerdo firmado por ambos países no se ha hecho público, pero dieron a conocer un comunicado conjunto en el que puntualizan las medidas a las que llegaron.

Una de ellas es que México se comprometió a reforzar sus controles de seguridad en la frontera sur para reducir la migración irregular.

Ebrard dio a conocer que se contempla el despliegue de elementos de la Guardia Nacional en 11 municipios de la frontera sur de México, a partir del día lunes 10 de junio.

El diario The Washington Post reportó que en las negociaciones la comitiva mexicana ofreció el despliegue de seis mil elementos de la Guardia Nacional en la frontera con Guatemala para reducir el paso de migrantes, sin embargo, el canciller no dio a conocer el número de elementos que vigilarán la frontera.

Otra medida es “desmantelar las organizaciones de tráfico y trata de personas, así como sus redes de financiamientos y transporte ilegales”, señala el comunicado conjunto de los negociadores.

El acuerdo establece que los Estados Unidos aplicará la Sección 235- B2C de su ley de migración. Ello implica que quienes crucen la frontera sur de Estados Unidos para solicitar asilo serán retornados sin demora a México donde podrán esperar las resoluciones de sus solicitudes.

Lee: No habrá aumentos de aranceles, México tomará medidas contra la migración, dice Trump

México acepta recibir a los migrantes que solicitan asilo en Estados Unidos el tiempo que dure el juicio para su permanencia o no en este país.

Durante el tiempo que se desarrolle el proceso las autoridades mexicanas se comprometen a ofrecer a los migrantes oportunidades de empleo, salud y servicios de educación.

“México de acuerdo con sus principios de justicia, fraternidad, fraternidad universal ofrecerá oportunidades laborales y acceso a la salud y educación a los migrantes y sus familias mientras permanezcan en territorio nacional, así como protección a sus derechos humanos”, aseguró el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Mientras que Estados Unidos se compromete a acelerar la resolución de solicitudes de asilo y proceder con los procedimientos de remoción lo más expedito posible.

Asimismo, México y Estados Unidos se comprometieron a fortalecer la relación bilateral, incluyendo el intercambio de acciones coordinadas a fin de proteger mejor y garantizar la seguridad en la frontera común.

Los dos países reiteraron su compromiso del 18 de diciembre pasado de fomentar el desarrollo económico y la inversión en el sur de México y Centroamérica “para crear una zona de prosperidad”.

¿Balazo en el pie? Aumento de aranceles de Trump afectarán más a consumidores en EU

“México y los Estados Unidos liderarán el trabajo, consorcios nacionales e internacionales para construir una Centroamérica próspera y segura y así abordar las causas suyas entes de la migración con el objetivo de que los ciudadanos puedan construir mejores vidas para ellos y sus familias en casa”, señala el comunicado.

En conferencia de prensa, Ebrard insistió en que México no aceptó ser un tercer país seguro, como propuso la delegación estadounidense en el primer día de las negociaciones.

Sostuvo que México reforzará la política migratoria que aplica desde enero pasado, y que básicamente obliga a los migrantes a registrarse ante las autoridades para que se les permita ingresar al país.

“La legislación mexicana y por eso es el plan, nos demanda exigir que todas las personas que entran a México se tiene que registrar, se le tiene que dar un estatus”, insistió el canciller.

“Que quede claro que no somos un país para pasar de un lado al otro anónimamente”, aseguró.

Ambas partes están de acuerdo en que en el caso de que las medidas adoptadas no tengan los resultados esperados, entonces tomarán medidas adicionales, aunque no precisaron cuáles.

“Los Estados Unidos y México continuarán sus discusiones sobre los términos de entendimientos adicionales para abordar los flujos de migrantes irregulares y las cuestiones de asilo, que se completarán y anunciarán dentro de los 90 días, si es necesario”.

Los acuerdos son resultado de tres días de negociaciones en Washington que suspenden la aplicación de tarifas arancelarias a todos los productos mexicanos que ingresan al mercado estadounidense, que entrarían en vigor el 10 de junio.

Esta mañana el presidente Donald Trump agradeció Andrés Manuel López Obrador, y al secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, por “trabajar tanto tiempo y duro”para conseguir el acuerdo sobre migración.

Partidos no ven positiva la negociación 

Representantes del PAN, PRD y Movimiento Ciudadano acusaron que México se doblegó en las negociaciones con Estados Unidos para evitar aranceles y pidieron que  Marcelo Ebrard rinda cuentas de los acuerdos migratorios con ese país.

La senadora de Movimiento Ciudadano, Verónica Delgadillo, indicó que es una buena noticia que no habrá aranceles, pero la mala, dijo, es que Trump está complacido.

“Eso significa que México se acaba de convertir en el muro fronterizo que tanto necesitaba para sus aspiraciones de reelección”, cuestionó.

La coordinadora del PRD, la diputada Verónica Juárez, acusó que el gobierno de López Obrador claudicó de manera vergonzosa ante las exigencias de Trump. “La Guardia Nacional ya no será utilizada para proteger a las y los mexicanos, como aprobó el Congreso de la Unión, sino para atender las exigencias de Trump”, dijo.

El presidente del PAN, Marko Cortés, aseguró que la soberanía y la dignidad de México han sido lastimadas.

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"English Only": el movimiento que quiere limitar la presencia del español en Estados Unidos

El movimiento "solo inglés" lucha por conseguir que este sea el idioma oficial de Estados Unidos. ¿Qué poder real tiene?
14 de noviembre, 2019
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“Este es un país en el que hablamos inglés. ¡Hay que hablar inglés!”, repitió Donald Trump durante la campaña para las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos.

El entonces candidato insistió en ese punto como parte de su discurso nacionalista y antiinmigración.

También lo usó como estrategia contra algunos de sus adversarios en la carrera por la nominación del Partido Republicano, en especial Jeb Bush, que en ocasiones se expresaba en español.

“Es un buen hombre. Pero debería dar ejemplo y hablar inglés mientras esté en Estados Unidos“, dijo Trump en referencia a Bush en una entrevista con el medio ultraconservador Breitbart News en septiembre de 2015.

Faltaba todavía más de un año para su victoria electoral.

La dureza de Trump a la hora de abordar la inmigración -con la construcción de un muro en la frontera con México como su principal promesa de campaña- le rindió frutos en sectores del electorado que en cierta medida comparten también su visión de que “en Estados Unidos hay que hablar inglés”.

Donald Trump y Jeb Bush en un debate por la nominación republicana en 2015

Getty Images
Donald Trump criticó a quien fuera uno de los favoritos para obtener la nominación del Partido Republicano, Jeb Bush, por expresarse en español.

Sin embargo, la exigencia de Trump no tiene fundamento legal: Estados Unidos no tiene idioma oficial.

¿Solo cuestión del idioma?

De un tiempo a esta parte se ha hecho común la aparición de videos en redes sociales en los que se ve a personas que instigan o critican a otras por hablar español en distintos lugares de EE.UU., ya sea por la calle, en medios de transporte o en locales públicos.

El mensaje es claro: si estás en este país, tienes que hablar su idioma.

El problema es que, como hemos apuntado, EE.UU. no tiene “un idioma”.

Cartel en un restaurante de Filadelfia que pide a los clientes que ordenen en inglés

Getty Images
“Esto es Estados Unidos. Por favor, cuando pida, hable inglés”, dice este cartel en un restaurante de Filadelfia.

Además, esos ataques que se vuelven virales generalmente no ocurren contra turistas que van hablando holandés, francés o italiano, por ejemplo.

Se suelen dirigir contra personas que hablan español y que, por la labor que desempeñan o simplemente por su apariencia física, son encasilladas como inmigrantes.

“Estas reacciones contra la gente que habla español probablemente no sean nuevas”, le dice a BBC Mundo Heidi Beirich, investigadora del Southern Poverty Law Center (Centro Legal de Pobreza Sureña, SPLC por sus siglas en inglés).

“Pero Donald Trump dio rienda suelta a sentimientos que antes no se expresaban públicamente con tanta frecuencia”, añade.

El SPLC monitorea la presencia en EE.UU. de grupos de odio, a los que define como “toda organización que -según sus comunicados oficiales o sus principios, las declaraciones de sus líderes o sus actividades- tiene creencias o prácticas que atacan o calumnian a todo un grupo de personas, normalmente por sus características inalterables”.

En este sentido, el SPLC califica como grupos de odio a varias organizaciones a las que considera antiinmigrantes, como la Federación para la Reforma Migratoria Estadounidense (FAIR), el Centro de Estudios de Inmigración (CIS) y ProEnglish, que tiene como uno de sus objetivos que el inglés sea designado idioma oficial de EE.UU.

Un cartel de votación en inglés y español

Getty Images
Gran parte de la información oficial en Estados Unidos está escrita en inglés y español.

Todas ellas fueron creadas en las últimas décadas por John Tanton, un nacionalista blanco estadounidense que falleció en julio de este año.

Tanton fundó en total unas 12 organizaciones antiinmigrantes, seis de las cuales han sido designadas grupos de odio por el SPLC.

La defensa del inglés

La mencionada ProEnglish es una de las organizaciones principales del movimiento English Only (“solo inglés”), también conocido con los términos English First (“inglés primero”) o el más aséptico Official English (“inglés oficial”).

ProEnglish se presenta como la organización líder en el movimiento por la oficialidad del inglés y su principal consigna es: “En una nación plural como la nuestra, la función del gobierno debe ser la de fomentar y apoyar las similitudes que nos unen, más que institucionalizar las diferencias que nos dividen”.

La organización centra su trabajo en tareas de cabildeo para convencer a los legisladores y a la opinión pública de la necesidad de adoptar el inglés como idioma oficial en todos los niveles de gobierno.

Además, el grupo pide que se ponga fin a la educación bilingüe en favor de programas de inmersión lingüística en inglés en las escuelas públicas del país y que se niegue la admisión de territorios como estados si no tienen el inglés como idioma oficial (en alusión a Puerto Rico).

Si bien ProEnglish establece en su página web que “el derecho a usar otros idiomas debe ser respetado”, el grupo ha sido objeto de críticas por parte de quienes consideran que su agenda es discriminatoria y excluyente.

“Tienen el cuidado de llamarse ProEnglish y no AntiSpanish, pero está claro que su ideario es supremacista, aludiendo al inglés como un símbolo del patrimonio cultural de EE.UU. cuando este país nunca ha sido un proyecto solo en inglés”, señala Heidi Beirich, del SPLC.

La enfermera filipina Wilma Lamug llorando

Getty Images
Wilma Lamug y otras 70 enfermeras filipinas ganaron en 2012 una demanda contra el centro médico en el que trabajaban en California por su política de “solo inglés”, que se consideró discriminatoria.

Otra de las organizaciones que destaca en la campaña por hacer que el inglés sea el idioma oficial es U.S. English, fundada en 1983 por el senador S.I. Hayakaw.

Sus miembros afirman que no tienen nada contra el hecho de que las personas hablen lenguas distintas del inglés, pero opinan que los inmigrantes que saben inglés son más exitosos y pueden labrarse un futuro mejor en EE.UU.

Otra de sus razones para pedir la oficialidad del inglés es económica, pues consideran que el gasto que hacen los organismos gubernamentales en servicios de traducción se podría invertir en otros asuntos.

BBC Mundo intentó hablar con los responsables de ProEnglish y U.S. English, pero no obtuvo respuesta.

Desde la lingüística

La discusión sobre la oficialidad del inglés en EE.UU. no es nueva.

Ya en 1753 Benjamin Franklin expresó sus temores de que la creciente población de origen alemán hiciera que el inglés se convirtiera en una lengua minoritaria.

En 1919, el presidente de EE.UU. Theodore Roosevelt declaró que en el país solo había espacio para una lengua. “Solo tenemos sitio para un idioma en este país, y es el inglés”, dijo.

A partir de la década de 1960, en pleno apogeo del movimiento por los derechos civiles, se aprobaron en EE.UU. varias leyes que garantizaban el acceso de los ciudadanos a documentos públicos esenciales -como las papeletas de votación- en otras lenguas diferentes al inglés.

Y como contraposición fueron cobrando fuerza los movimientos nacionalistas y de defensa del inglés.

Barry Roseman y otros colegas de la Coalición Nacional Contra Solo Inglés en una actividad en 1990

Getty Images
El debate sobre la oficialidad del inglés en Estados Unidos no es cosa nueva.

Algo que para Geoff Pullum, profesor de Lingüística General en la Universidad de Edimburgo, Escocia, y coautor de la “Gramática de Cambridge de la Lengua Inglesa”, es absurdo que siga en discusión.

“Hay dos asuntos importantes: uno, la cuestión de si el inglés debe ser por ley el idioma oficial del gobierno y del funcionariado (llamémoslo ‘inglés oficial’); y otro, si el uso o la enseñanza de otros idiomas distintos del inglés debería ilegalizarse (llamémoslo ‘solo inglés’)”, le dice Pullum a BBC Mundo.

“Es verdaderamente sorprendente que estas dos terribles y estúpidas ideas sigan vivas. Se deberían haber muerto en los años 80”, enfatiza.

Para el experto en lenguaje, la fijación por hacer del inglés el idioma oficial es la más débil y limitada.

Pullum sostiene que “si se determina meramente por ley que el inglés es el idioma a usar por el gobierno, entonces un día, cuando la población de Nuevo México o Arizona o California sea un 51% latina, se podría aprobar otra ley para revocar eso”.

“En cuanto al movimiento ‘solo inglés’, que intenta ilegalizar las aulas bilingües allí donde tienen razón de ser y popularidad, esto choca de frente con importantes resultados en la educación sociolingüística”, advierte Pullum.

“Se ha constatado a través de cuidadosas pruebas que aceptar el bilingüismo o el bidialectalismo en el aula, y llevar a los estudiantes transitoria y amablemente hacia el idioma o dialecto estándar, funciona mejor, mucho mejor, que prohibir idiomas o dialectos distintos”, explica.

Niños en un aula de la International Charter School en Rhode Island, Estados Unidos

Getty Images
Algunos defensores del movimiento “solo inglés” quieren poner fin a la educación bilingüe en las escuelas públicas de Estados Unidos.

Para el lingüista, no hay duda de que el movimiento “solo inglés” está motivado principalmente por una hostilidad hacia los inmigrantes y sus idiomas y culturas.

“A veces me pregunto dónde viven los defensores del ‘solo inglés’. Las partes de EE.UU. que yo conozco (ahora mismo vivo en Alexandria, Virginia) simplemente no se pueden imaginar sin su población inmigrante.

“Hablan idiomas de sus países de origen, sí, pero también inglés. ¿Cómo podrían no hacerlo?”, plantea.

Pullum considera que el inglés no está bajo amenaza, más bien al contrario.

“El inglés no solo es el único idioma que realmente importa para avanzar en EE.UU., sino que es un gigante de los idiomas imparable en todo el mundo. Lo califico como ‘el idioma que se comió el mundo’.

“Hay lenguas que están muriendo porque las personas ven que sus hijos aprenden inglés en la escuela y no vuelven al idioma de la comunidad donde crecieron sus padres”, observa.

La fuerza real del movimiento English Only

Actualmente, 32 estados de EE.UU. tienen el inglés como idioma oficial.

Mapa de Estados Unidos

Wikimedia
En la actualidad, 32 estados (en azul intenso) reconocen por ley el inglés como idioma oficial. En Luisiana, Nuevo México y Hawái (en color violeta) hay dos idiomas oficiales.

Básicamente esto se traduce en que los gobiernos de esos estados tienen que ofrecer toda su información y documentación en inglés.

Pero de igual manera, los gobiernos están obligados a suministrar información en otros idiomas cuando se trata de cuestiones de salud o seguridad pública, como en este ejemplo de aviso del alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti:

https://twitter.com/MayorOfLA/status/1188921858214649856

Si se tiene en cuenta que varios de esos estados en los que el inglés es el idioma oficial son lugares con una alta población de origen latino, como California, Arizona o Florida, es fácil deducir que la oficialidad del inglés no ha impedido que la comunicación en español siga muy viva.

En cuanto al gobierno federal, todos los intentos de hacer el inglés idioma oficial por ley han fracasado.

En las últimas dos décadas, el principal precursor de este tipo de legislación ha sido el congresista republicano Steve King, salpicado en años recientes por varios escándalos por sus polémicas declaraciones sobre la inmigración.

Desde 2003, King ha presentado ante el Congreso cada dos años su proyecto de ley, English Language Unity Act, que contempla que el gobierno imprima todos sus documentos solo en inglés, que el Congreso haga negocios solo en inglés y que hablar inglés tenga más peso dentro de los requisitos para obtener la ciudadanía (algo que ya forma parte del proceso de naturalización).

“La fuerza más unificadora del mundo ha sido siempre un idioma común”, dijo King la última vez que presentó su proyecto de ley, en 2017.

King nunca ha obtenido el apoyo suficiente para su propuesta.

Congresista estadounidense Steve King

Getty Images
El congresista republicano Steve King lleva 16 años intentando que se apruebe una ley federal que declare el inglés como el idioma oficial de Estados Unidos.

Eso no impide que los promotores de la idea sigan alzando su voz.

Y aunque el movimiento sea anterior a la llegada de Trump a la Casa Blanca, organizaciones como el SPLC o la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) creen que los defensores del inglés como idioma oficial están envalentonados al contar con el apoyo del presidente.

“Los ataques que ahora vemos a personas que hablan español ya ocurrían antes, aunque no eran tan visibles porque no era tan fácil grabarlos en el momento y difundirlos por redes sociales”, reconoce Heidi Beirich.

“Pero cuando eres objeto de una arremetida así y sabes que hay millones de personas que comparten la visión de tu atacante, incluido el presidente de Estados Unidos, te sientes mucho peor, mucho más vulnerable”, concluye.


https://www.facebook.com/BBCnewsMundo/posts/10158129017419665


* Esta nota es parte de la serie “¿Hablas español?”, un viaje de BBC Mundo por Estados Unidos para mostrar el poder de nuestro idioma en la era de Trump.


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https://www.youtube.com/watch?v=wdeCiZtTwgI

https://www.youtube.com/watch?v=K5Yw1fdnWXc

https://www.youtube.com/watch?v=C8aesqi_RDY

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