Uno de cada cuatro agentes del INM carece de control de confianza vigente; es la fuerza federal menos confiable
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Uno de cada cuatro agentes del INM carece de control de confianza vigente; es la fuerza federal menos confiable

Datos del SESNSP muestran además que en el país hay más de 27 mil policías locales que siguen en activo, pese a reprobar las pruebas de confianza. Sinaloa y Guerrero son focos rojos.
Cuartoscuro
31 de julio, 2019
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Uno de cada cuatro agentes de migración desplegados actualmente en el país, no debería de estar trabajando porque carece de la certificación en regla que exige la ley para poder desempeñar dicha función. Dichos elementos no han aprobado o no han renovado sus exámenes de control de confianza.

De hecho, los agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) son la fuerza federal con la menor proporción de agentes federales en activo con exámenes aprobados vigentes. Incluso se encuentran por debajo del promedio total de policías estatales y municipales aprobados.

Así lo revela la última actualización de los exámenes de control de confianza publicada por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública con corte al 30 de junio, en su sitio de obligaciones de transparencia.

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El control de confianza es un procedimiento obligatorio tanto para el ingreso así como para la permanencia de los elementos de las instituciones de seguridad en el país, de acuerdo con la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Consiste en una batería de cinco exámenes, entre ellos toxicológicos y de polígrafo, que se tienen que renovar cada tres años. 

De acuerdo con dicho balance en el país hay un total de 400 mil 584 policías y agentes de seguridad adscritos a corporaciones públicas, tanto locales como federales. De ese total existen  131 mil 123, que equivalen al 32% (en total nacional casi 1 de cada 3 elementos) que no tienen el control de confianza aprobado y/o vigente.

En el caso específico de las fuerzas federales, el universo completo es de 63 mil 877 elementos, de los cuales el 94% son efectivos aprobados en control de confianza, y el 83% mantienen dicha aprobación vigente.

El desglose por dependencia muestra que el INM se encuentra muy por debajo de ese promedio federal. Sus datos arrojan que posee un universo en activo de 4 mil 133 agentes. De este total el 78% tienen certificado de aprobación del procedimiento de control de confianza. Y a ellos hay que restar un 3% que ya caducó.

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Lo anterior significa que el 25% de los elementos del  INM no cuenta con los requisitos para estar en activo. Entre ese grupo se encuentra un 3% de agentes que ya fueron evaluados y reprobaron, pero no han sido removidos, así como un 15% que no han sido sometidos siquiera a los exámenes.

Esto datos cobran relevancia si se toma en cuenta que el INM se encuentra en un proceso de crecimiento, derivado de la estrategia migratoria puesta en marcha por México para fortalecer la vigilancia en la frontera sur y norte del país.

FGR y penales, con rezago en renovación

En cuanto a otras fuerzas federales estas arrojan números más altos respecto al  porcentaje de agentes desplegados aprobados, aunque con una cifra inferior en cuanto a evaluaciones vigentes.

Por ejemplo. La Fiscalía General de la República reporta una cifra de 14 mil 693 agentes ministeriales en activo, de los cuales el 97% ya fueron examinados y aprobaron, aunque solo el 71% mantiene vigente su certificación de confianza.

Lee: Despiden a 500 agentes migratorios por corrupción; es una ‘limpia’ al INM, dice AMLO

Mientras que en el Órgano Administrativo de Prevención y Readaptación Social (OADPRS) – institución responsable de los penales federales – los datos muestran que de los 3 mil 344 custodios en activo, el 89% superó las evaluaciones de control de confianza, aunque actualmente solo el 48% – menos de la mitad – se encuentran vigentes

Y en el caso de la Policía Federal (corporación en vías de desaparición pues será sustituida por la Guardia Nacional), hasta el cierre de junio aun reportaba 41 mil 707 elementos en activo, el 90% de ellos con evaluaciones aprobadas y además vigentes, un porcentaje muy superior al de otras fuerzas federales.

Guerrero, BCS y Sinaloa: focos rojos

En cuanto a las fuerzas policiales locales (estatales, municipales y ministeriales), los datos del SESNSP arrojan que de 336 mil 707 elementos en activo, hay 258 mil 601, que equivalen al 77%, que son elementos aprobados con certificado vigente. El 23% restante se encuentra en alguna situación incompleta o irregular.

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El dato más preocupante es el de 27 mil 36 elementos (el 8% del total de policías del país), que en definitiva no superó los controles de confianza y deben ser separados del cargo, pero continúan en activo.

Entre los estados la fuerza policial de menor confianza es la de Sinaloa. La entidad reporta apenas un 48% de sus 6 mil 900 elementos estatales, municipales y ministeriales con el certificado de confianza vigente. Más preocupante es que del 52% que no lo tiene, el 48% es porque reprobó el procedimiento uy ya tendrían que haber sido dados d baja.

Lo anterior significa que prácticamente 1 de cada 2 policías en Sinaloa no tiene posibilidad de seguirlo siendo.

Otro foco rojo se encuentra en Guerrero, entidad en la que apenas el 44% 9 mil 103 elementos de seguridad pública tiene al día de hoy un certificado vigente de que superó el control de confianza. Un nivel aún más bajo que el de Sinaloa. Aunque en Guerrero el porcentaje de agentes reprobados es de 24%, mientras que el resto corresponde a personal no evaluado o con certificados caducos.

Baja California Sur es otro caso a destacar con apenas el 57% de sus 2 mil 986 policías locales con aprobación vigente. El porcentaje de elementos en activo pese a estar reprobados es de 30%, prácticamente 1 de cada 3 elementos. 

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Y en San Luis Potosí los datos muestran que de los 6 mil 347 elementos de seguridad en activo, poco más de la mitad (52%) no tienen vigentes sus exámenes de control de confianza. Aunque en este caso solo un 15% de los irregulares se encuentran en condición de no aprobados.

En el caso de Ciudad de México – la entidad con la mayor fuerza policial del país – los datos muestran que de sus poco más de 52 mil 200 policías, el 80% se encuentra con el control de confianza vigente, y solo hay un 2% de efectivos reprobados.

¿Y la Guardia Nacional?

Aunque la Guardia Nacional ya se encuentra formalmente en operaciones desde mayo pasado, los datos del Secretariado Ejecutivo aún no muestran cuál es el estatus de sus elementos en materia de control de confianza.

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Cabe recordar que el pasado 30 de abril la Comisión Permanente de Certificación y Acreditación del Consejo Nacional de Seguridad Pública aprobó un esquema “especial” de aplicación de estas pruebas a los elementos de la Guardia con la finalidad de que el proceso sea más ágil. Hasta ahora no se han dado a conocer resultados del mismo.

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Stealthing: la nueva legislación de California que prohíbe el retiro no consensuado del condón durante el sexo

El gobernador de California, Gavin Newsom, promulgó hace unos días una ley bipartidista que prohíbe la extracción no consensuada del condón, una práctica conocida como "stealthing".
12 de octubre, 2021
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Hace unos 30 años, solo unos meses después de comenzar a trabajar como prostituta, Maxine Doogan quedó embarazada.

La joven había estado con un nuevo cliente en un salón de masajes en Anchorage, Alaska, cuando se dio cuenta de que el hombre se había quitado el condón subrepticiamente durante el acto sexual.

Conmocionada, corrió al baño. Cuando regresó, el cliente se había ido.

Doogan, que entonces tenía veintitantos años, fue a una clínica de salud cercana para una ronda de pruebas de infecciones de transmisión sexual y luego dio un agradecimiento en silencio por cada resultado negativo.

Seis semanas después, sin embargo, tuvo que practicarse un aborto.

Le costó alrededor de US$300 y, después del procedimiento, no pudo trabajar durante un mes.

Lo que hizo el cliente estuvo mal. Pero hasta donde ella sabía, no era ilegal.

“Simplemente no había recursos contra algo así”, dijo.

Ahora, en un estado de EE.UU. sí lo hay.

Nueva ley

El gobernador de California, Gavin Newsom, promulgó hace unos días una ley bipartidista que prohíbe la extracción no consensuada del condón, una acción conocida como “stealthing“.

La nueva legislación agrega la práctica a la definición civil estatal de agresión sexual, lo que convierte a California en el primer estado de EE.UU. en ilegalizarla.

La ley les da a las víctimas un remedio legal claro para el asalto que Doogan, quien ahora vive en San Francisco, sufrió hace décadas.

Y los defensores dicen que marca un cambio radical para otros sobrevivientes que, a diferencia de Doogan, ahora podrían tener su día en la corte.

“Queríamos asegurarnos de que no solo sea inmoral, sino ilegal”, dijo la asambleísta de California Cristina Garcia, quien presentó el proyecto de ley.

Cristina Garcia

Getty Images/BBC
Cristina Garcia llevaba años abogando por la ley.

Garcia ha estado trabajando versiones de esta legislación durante años.

En 2017 y nuevamente en 2018, presentó un proyecto de ley que habría convertido el stealthing en un delito penal y permitido a los fiscales pedir condenas de cárcel para los perpetradores.

Estos proyectos de ley murieron antes de nacer o no consiguieron una audiencia en el Congreso estatal.

Ahora, esta nueva versión, que enmienda solo el código civil, fue aprobada por los legisladores de California sin oposición.

El contenido

Los sobrevivientes pueden demandar a los infractores por daños, pero no se pueden presentar cargos penales.

“Sigo pensando que esto debería estar en el código penal”, le dijo Garcia a la BBC.

Si se rompió el consentimiento, ¿no es esa la definición de violación o agresión sexual?“, planteó.

Los analistas legislativos han dicho que el stealthing podría considerarse un delito menor de agresión sexual, aunque no se menciona explícitamente en el código penal.

Pero la nueva ley de Garcia elimina cualquier ambigüedad en los reclamos civiles que, según los expertos, facilitarán a los sobrevivientes la persecución de sus casos.

Alexandra Brodsky

Getty Images/BBC
Brodsky’s 2017 paper is now widely credited for bringing the term “stealthing” into popular use

“Podemos empezar a hablar de ello de una manera en la que tengamos un lenguaje común”, dijo Garcia.

La legisladora dice que se sintió inspirada para llevar el tema del stealthing a la Cámara después de leer un artículo de investigación de la Facultad de Derecho de Yale de 2017 de la entonces estudiante Alexandra Brodsky, a quien ahora se le atribuye ampliamente haber llevado el término al uso popular.

Brodsky, que ahora trabaja como abogada de derechos civiles y es autora de Sexual Justice, que analiza cómo responder de manera justa a la agresión sexual, detalló una serie de historias en su artículo de sobrevivientes en el contexto de relaciones románticas o sexuales consensuadas.

Sus relatos a menudo comenzaban de la misma manera: “No estoy segura de que esto sea una violación, pero…”.

Las narraciones detallaban el miedo de las víctimas a las infecciones de transmisión sexual y al embarazo, así como sus intensos sentimientos de violación y traición.

Pero las y los sobrevivientes con los que habló Brodsky, muchos de los cuales informaron haber sido violados anteriormente, no describieron el stealthing como equivalente a una agresión sexual.

La gente aún no estaba haciendo esa conexión, dice Brodsky.

“Creo que una gran parte del problema era que mucha gente pensaba que era la única persona a la que le había pasado”, agrega.

Graphic of a condom

Getty Images/BBC

Pero la investigación muestra que el stealthing es “deprimentemente común”, según el análisis del comité judicial del Senado de California al evaluar el proyecto de ley de Garcia.

Demoras

Un artículo de 2019 publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina encontró que el 12% de las mujeres de entre 21 y 30 años informaron haber experimentado el stealthing.

Ese mismo año, investigadores de la Universidad de Monash en Australia encontraron que una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres que tienen sexo con hombres habían sido sometidos a la práctica.

Y otro estudio de 2019 encontró que casi el 10% de los hombres informaron que se quitaron un condón durante las relaciones sexuales sin consentimiento.

En su artículo, Brodsky citó a un conocido bloguero que usó su sitio ahora desaparecido para dar consejos a otros hombres sobre cómo quitarse los condones en secreto sin llamar la atención.

Es el deber de una mujer abrir las piernas, escribieron los comentaristas, y el derecho del hombre a “esparcir su semilla”.

Stock image of condoms

Getty Images/BBC

Pero si bien ha aumentado la conciencia sobre el stealthing, la respuesta legislativa se ha retrasado.

Incluso en países donde esta práctica se ha considerado una agresión sexual, incluidos Reino Unido, Nueva Zelanda y Alemania, rara vez se enjuicia, en parte debido a las dificultades para demostrar la intención.

Esta es la ventaja de las demandas civiles: la carga de la prueba es menor que en los casos penales, y la decisión de presentar una demanda recae en los sobrevivientes, no en los fiscales.

Y tanto Brodsky como García creen que hay un significado inherente en que el estado etiquete oficialmente el stealthing como un acto ilegal.

“Imagínese lo que se sentirá cuando ellos (los y las sobrevivientes) vean que el estado de California piensa que no merecen ser tratados de esta manera“, dice Brodsky

La ley

El proyecto de ley fue apoyado por el Proyecto Legal, Educativo y de Investigación de Proveedores de Servicios Eróticos (Esplerp), una organización de defensa fundada y dirigida por Doogan.

La ley permitirá a las trabajadoras sexuales demandar a los clientes que se quiten los condones, dijo, y con suerte allanará el camino para una mayor protección legal para las trabajadoras sexuales y otros grupos típicamente marginados por el sistema de justicia penal.

“ le puede pasar a cualquiera”, advierte Doogan.

Todavía existe el problema de que los casos de agresión sexual se aborden.

Aquellos que hacen estas afirmaciones a menudo se encuentran con “escrutinio y escepticismo”, según Brodsky.

Y cuando se trata de stealthing, esta respuesta se intensifica porque, “por definición, el daño ocurre después de que han dado su consentimiento para el sexo”.

Pero la medida ha sido celebrada como un primer paso importante, especialmente después de que fracasaran los esfuerzos recientes para aprobar una legislación similar en Nueva York y Wisconsin.

“Estoy orgullosa de que California sea el primero en la nación, pero estoy desafiando a otros legisladores estatales a seguirnos rápidamente”, dijo García.

“Un estado menos, quedan 49”.


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