close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Especial

Ciudad de odios, el historial de víctimas de homofobia que merecen ser nombrados

Con dos entregas previas sobre casos de homofobia en la capital, el autor presenta una investigación que reconstruye los asesinatos a la comunidad LGBT+
Especial
Comparte

A diez años de haber realizado su primera investigación periodística, titulada Homofobia, Odio, Crimen y Justicia 1995-2005, en el que denunció el prejuicio existente en las investigaciones ministeriales de los crímenes cometidos contra la comunidad LGBT+, Fernando del Collado presenta su libro Ciudad de Odios.

En su libro el periodista denuncia los asesinatos cometidos contra las víctimas de esta comunidad en la Ciudad de México. La intención de recrear esos asesinatos se debe al alto número de crímenes cometidos, de acuerdo con Collado, quien solo retoma los casos de más de 150 víctimas registradas de forma oficial.

Lee: Por primera vez, detienen a una persona por discriminación a miembro LGBTTTI en la CDMX

“A lo que aspira el libro es a mostrar el odio. Hay una narración, hay una descripción que precisamente se dirige a esos momentos brutales donde son ejecutados con este móvil de odio”.

En el libro, Collado describe la saña con la que son golpeados, asfixiados, torturados y desmembrados los cuerpos de las víctimas en manos de sus victimarios con el objetivo de retratar el odio y la ira. Que permita a los lectores sentir y reflexionar ante estas realidades que también existen en contra de la comunidad.

Del Collado menciona que el libro también busca sumarse al debate para que se logre tipificar el crimen de odio en México, para que las autoridades realicen mejor los trabajos de investigación y de esta manera tipifiquen mejor los tipos de crimen, que realicen mejor las investigaciones y reúnan un mejor expediente para enjuiciar a los asesinos.

Lee: Qué significan las siglas del orgullo LGBTTTQIA

“En el libro encuentras tanto los rostros de las víctimas que fueron asesinadas como a los familiares de las víctimas exigiendo justicia, encuentras a las parejas y a las autoridades apáticas ante la investigación”, señaló.

A pesar de ser una investigación periodística, Fernando del Collado decide contar la historia de las víctimas y sus familias a manera de crónica de ficción narrativa. “Esta es una lectura que debe leerse con calma y sensibilidad que deja una sensación brutal porque así es el odio”.

El libro abre con un prólogo a manera de Advertencia en el que el autor previene al lector del contenido que en Ciudad de Odios encontrará, con la vida de personajes que transitan por diversos espacios públicos como el metro de la Ciudad. Una crónica documentada de las violencias a la comunidad LGBT+ sin conclusión.

Más allá del mes por el Orgullo LGBT+

Fernando del Collado aseveró que, este no es un libro dirigido a la comunidad, sino que va dirigido al público en general.

“El mes del Orgullo, parte de dos cosas, por un lado, es un mes que celebra el ser y por otro debe trascender para visibilizar los odios cometidos a esa misma comunidad”… porque no es cierto que quienes estén matando a las víctimas sean personas reprimidas, sostuvo.

Lee: En 5 años solo 10% de los asesinatos de personas LGBT se han investigado como crímenes de odio

Del Collado platicó sobre los retos que lo llevaron a perseguir los testimonios que ahora reúne en Ciudad de Odios, al pasar por averiguaciones previas, visitas a semefo y los testimonios reunidos por familiares de las víctimas quienes continúan en espera de justicia ante el asesinado de un hijo, hermano o amigo o amiga cercana.

Fernando del Collado, es periodista y profesor. Actualmente realiza y conduce el programa Tragaluz, en Milenio  TV, y da clases en la Maestría en Periodismo Político de la Escuela Carlos Septién. Ha colaborado en medios con El País, Reforma, San Diego Unión Tribune, El Universal y la agencia DPA. En 2003 ganó el concursode la Fundación Friedrich Ebert, de Alemania, por el perfil-entrevista que le realizó al alcalde de Berlín, Klaus Wowereit. Es autor de  los libros Homofobia. Odio, crimen y justicia 1995-2005 (2007) y Voces desechables, el sainete nacional en las fases de sus protagonistas (2000).

Con autorización del autor Fernando del Collado y editorial Grijalbo, Animal Político te regala un capítulo de regalo de Ciudad de Odios, bajo el sello de Penguin Random House.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Por qué es incorrecto decir que descendemos de los monos y 4 cosas que no sabías sobre nuestro origen

Te contamos algunos hechos que pueden resultarte sorprendentes sobre la historia de nuestra especie.
22 de noviembre, 2019
Comparte

Este 24 de noviembre se cumplen 160 años desde la publicación de “El origen de las especies”, el libro en el que Charles Darwin estableció las bases de la teoría de la evolución por selección natural.

¿Pero cuánto sabemos sobre la historia de nuestra especie?¿Y por qué es un error decir que “descendemos de los monos”?

En BBC Mundo recordamos cinco datos que tal vez puedan resultarte sorprendentes sobre la evolución humana.


1. No descendemos de los monos

Los humanos modernos, la especie Homo sapiens sapiens, no evolucionó de los monos, sino que comparte un ancestro común con ellos.

Un error muy común es pensar que ‘descendemos de los monos’. Ese error hace que mucha gente niegue la teoría de la evolución”, explicó a BBC Mundo el paleoantropólogo español José María Bermúdez de Castro.

“Para empezar, es mejor afirmar que somos una especie más del orden primates”, dijo el coordinador del Programa de Paleobiología del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana de Burgos y codirector del proyecto de investigación y excavaciones en los yacimientos de la sierra de Atapuerca.

https://www.youtube.com/watch?v=qd1YehNpbV4

Este linaje de primates “comienza su historia evolutiva hace unos 7 millones de años. En ese tiempo, un ancestro común con los chimpancés divergió en dos linajes diferentes, seguramente por cuestiones climáticas“.

“El linaje que dio lugar a los chimpancés, Pan paniscus y Pan troglodytes, se quedó en el oeste de África. El linaje que a la postre dio lugar a la humanidad actual evolucionó en el sur y este de África”.

Ilustración de la evolución

Getty Images
“Un ancestro común con los chimpancés divergió en dos linajes diferentes, seguramente por cuestiones climáticas”.

Bermúdez de Castro agregó que compartimos cerca del 99% de nuestros genes con los chimpancés, pero la diferencia (aproximadamente de 1,2%) es importante, puesto que tenemos entre 20.000 y 25.000 genes operativos.

“Deberíamos reflexionar sobre nuestra estrecha relación con estos primates, nuestro primos hermanos”, agregó el científico español.

2. Más de la mitad de tu cuerpo no es humano

Se estima que cerca de la mitad del cuerpo humano está compuesto por células humanas, pero el resto es una mezcla de bacterias, virus y hongos que componen lo que se conoce como el microbioma.

Ese microbioma, que es tan peculiar de cada persona como su huella digital, influye en una gran variedad de funciones que van desde la digestión al sistema inmunológico.

Ilustración de bacterias en el intestino

Science Photo Library
Ilustración de bacterias en el colon. Las células humanas componen solamente el 43% de nuestro cuerpo.

Eres un 43% humano según las estimaciones más recientes, si cuentas todas las células”, señaló a la BBC en 2018 el profesor Rob Knight, de la Universidad de California en San Diego.

Si pensamos en términos genéticos, las cifras son aún más sorprendentes. Microbiólogos de la Escuela de Medicina de Harvard y del Centro Joslin de Diabetes analizaron el ADN de unas 3.500 muestras de la boca e intestinos.

Los resultados del trabajo, publicado este año en la revista Cell Host & Microbe, indican que había cerca de 46 millones de genes bacterianos, 24 millones en el microbioma de la boca y 22 millones en los intestinos.

3. Estamos llenos de vestigios evolutivos

La evolución es un proceso que puede ser muy lento y algunos de sus vestigios pueden permanecer mucho tiempo después de que dejan de cumplir una función.

Un ejemplo es el apéndice, que habría cumplido en nuestros antepasados una función relacionada con la digestión de la celulosa de las plantas.

Ilustración de huesos de la columna y cadera

Science Photo Library
El coxis, la última pieza ósea de la columna vertebral, es uno de nuestros vestigios evolutivos.

Otro ejemplo es el de las muelas de juicio, que eran útiles para moler alimentos fibrosos.

El coxis es considerado también un vestigio evolutivo que en el pasado contribuyó a mantener el equilibrio. El coxis es el vestigio de una cola que en el caso de los embriones humanos aparece hacia el final de la cuarta semana del desarrollo embrionario para desaparecer en el inicio de la octava semana.

Y si te erizas cuando sientes frío o estrés, eso significa que tus fibras musculares conocidas como arrector pili se están contrayendo en forma involuntaria, lo que seguramente te dará escalofríos.

Si eres un animal en su medio silvestre, que se te pongan los pelos de punta puede ser útil, ya que tus pelos pueden atrapar más aire para retener calor. O puedes parecer más grande de lo que eres, lo que podría desanimar a tus predadores.

Pero en el caso de los seres humanos nuestros arrector pili no proveen ninguno de esos beneficios.

4. Nuestra especie surgió hace unos 300.000 años

La historia de nuestros orígenes está cambiando constantemente a medida que se descubren nuevos fósiles.

“Nuestra especie, Homo sapiens, surgió en África hace algo más de 200.000 años. Algunos investigadores piensan que ciertos fósiles de un yacimiento de Marruecos (Jebel Irhoud) ya pertenecían a nuestra especie. Esos fósiles tienen 315.000 años de antigüedad“, explicó Bermúdez de Castro.

Comparación del tamaño del cerebro de homo naledi (especie de hominino extinta) y homo sapiens según fósiles hallados en Jebel Irhoud en Marruecos

Science Photo Library
Comparación del tamaño del cerebro de Homo naledi (especie extinta) y Homo sapiens según fósiles hallados en Jebel Irhoud en Marruecos.

“Con independencia de este debate en la cifras, no se conocen cambios importantes en el medio ambiente de África en esta época del Pleistoceno”.

Las glaciaciones afectaron al hemisferio norte y tuvieron repercusión en el debilitamiento de la especie Homo neanderthalensis.

“Pero en África subsahariana y en el norte de África el clima no experimentó cambios notables. Así que se nos escapa saber qué circunstancias favorecieron que surgieran los primeros homínidos similares a nosotros en la mayor parte de su anatomía“.

“Ciertos aspectos culturales como el arte o el simbolismo, aún tardarían un cierto tiempo en consolidarse en Homo sapiens. Pero desde el punto de vista de la anatomía, los humanos africanos de hace 200.000 años eran prácticamente indistinguibles de nosotros”.

En la actualidad se discute mucho sobre la posibilidad de que la expansiones fuera de África por parte de Homo sapiens fueran varias y por dos lugares diferentes: el Corredor Levantino y el estrecho de Bab El-Mandeb, en el cuerno de África.

“No sería extraño que esto fuera así. Los datos no son contradictorios y no afectan al resultado final: ahora somos la única especie de homínido del planeta”.

5. No hemos dejado de evolucionar

Vaso de leche

Getty Images
En regiones de larga tradición de producción de lácteos, como Europa, la población es mucho más tolerante a la lactosa que en Asia.

Aún seguimos adaptándonos al mundo que nos rodea. Un ejemplo es la rápida extensión en las últimas 100 generaciones en Reino Unido del gen de tolerancia al azúcar en la leche, la lactosa.

Se estima que hace unos 11.000 años los humanos adultos no podían digerir la lactosa.

A medida que los seres humanos en ciertas regiones comenzaron a depender de la producción lechera para alimentarse, sus cuerpos se adaptaron a digerir ese alimento que antes era tolerado solamente por niños.

En regiones de larga tradición de producción de lácteos, como Europa, la población es mucho más tolerante a la lactosa que en Asia.

Por supuesto no hemos dejado de evolucionar y nunca lo haremos mientras sigamos siendo una especie de la Tierra“, señaló Bermúdez de Castro.

“La propia cultura está influyendo de manera decisiva en nuestra evolución. Y cada vez será más importante esa influencia, en el momento en el que la tecnología permita manipular sin riesgos el genoma humano”.

“Los experimentos de los que tenemos noticia puede que no sean muy éticos y que asuman riesgos. Pero con el paso de los años se podrán realizar esas manipulaciones. Si llegamos a ese punto, el cambio evolutivo sería extremadamente rápido”.


https://www.facebook.com/BBCnewsMundo/posts/10157613595709665


Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.