'Aceptan compensación o se van sin nada', así sacan de la administración a funcionarios de Agricultura
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Cuartoscuro Archivo

'Aceptan compensación o se van sin nada', así sacan de la administración a funcionarios de Agricultura

“No le muevan o no les dan ni la compensación”, advirtieron a trabajadores de la Secretaría de Desarrollo Rural.
Cuartoscuro Archivo
9 de julio, 2019
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Al ingeniero Juan (nombre ficticio para cuidar su identidad) le pidieron que entregara su teléfono celular al llegar a la reunión convocada por sus superiores, en la Secretaría de Desarrollo Rural (Sader) del Estado de México. Con casi una década de trabajo le pareció una petición rara, nunca antes había pasado, pero el pasado 24 de junio le restó importancia, así que siguió la instrucción igual que el resto de sus compañeros.

Apenas unos minutos después, el encargado de la representación estatal de la Sader, Víctor Manuel Ontiveros, les dijo que debido a las medidas de austeridad emprendidas por el gobierno federal tenían sólo dos opciones: firmar su “adhesión” a una compensación económica “voluntariamente”, o “quedarse sin nada porque de todos modos sus plazas van a desaparecer”.     

El ingeniero cayó en cuenta: les quitaron los teléfonos para que nadie grabara el anuncio.

Aún sin poderse reponer de la noticia decenas de funcionarios siguieron escuchando al jefe. Les aseguró que no había más opciones porque a partir del 1 de julio todo el personal de confianza dejaría de estar en la nómina, por eso “ya traemos sus solicitudes elaboradas, sólo falta su firma, y si alguien no está de acuerdo con el cálculo lo revisamos”.   

Leer: Gobierno compensa con menos dinero del que marca la ley a servidores a los que pidió renunciar

Este ofrecimiento se refiere a las disposiciones anunciadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público mediante el oficio número 307-A.-0264, enviado el 1 de febrero pasado, en el que se informa que se cubriría con “una compensación económica a los servidores públicos de carrera titulares por la terminación de la relación laboral en la Administración Pública Federal, para el ejercicio Fiscal 2019”.  

Sin embargo, aunque en el discurso trataron de hacerlo parecer opcional, no lo fue. “Fue por coacción”, aseguran los funcionarios entrevistados por Animal Político, quienes pidieron que su nombre no fuera publicado por temor a represalias, ya que han recibido otra advertencia por parte de sus superiores: “no le muevan o no les dan ni la compensación”.

El grupo de funcionarios dieron su testimonio e incluso acudieron este lunes al Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, para solicitar asesoría porque hasta este momento ni si quieran tienen certeza sobre su situación laboral.

Firmaron un oficio por “terminación laboral” desde el 21 de junio, en el que solicitan su “incorporación a los beneficios de dichas disposiciones (de Hacienda) a partir del 30 de junio”, pero según les informaron, la compensación la entregarían en dos meses, aunque muchos aún siguen yendo a trabajar y otros desistieron, aunque tienen miedo de que los acusen de abandono de trabajo.. “Y mientras qué vamos a hacer sin dinero”, se preguntan. 

*** 

El ingeniero de más de 50 años se queda sin su empleo de casi una década. “A mi edad dónde voy a conseguir trabajo”, dice mientras cuenta que debe solventar los estudios de sus tres hijos que ya están en la universidad, además de pagar la renta del departamento donde viven; y aunque su esposa también trabaja, viven “al día”. Su salario no da más que para sobrevivir, ni esperanzas de poder ahorrar.

Otra de las empleadas muestra a Animal Político su último recibo de pago. Sus pagos incluyen “compensación garantizada, sueldos y compensaciones, ayuda para despensa quinquenio de 5 a 9 años”, que en total apenas suma 8 mil 500 pesos, pero entre las deducciones de ISR por 1,170 pesos, préstamos y seguros, sólo recibe 5 mil 500 pesos a la quincena.

Diez mil pesos mensuales es el sueldo de los despedidos.

Por eso, cuando escuchaban al presidente Andrés Manuel López Obrador anunciando que eliminaría los privilegios en la administración pública, estaban seguros que ellos no serían tocados, porque están en el nivel más bajo de la estructura burocrática de la Sader. “Queremos pensar que el presidente no sabe que están echando a los de abajo”, dice otra de las empleadas. 

De acuerdo con la Sader, “no se eliminó al personal de bajos recursos, se quedó todo el personal operativo tanto de base como de confianza”. Así respondió la Unidad de Administración y Finanzas de la dependencia a solicitud realizada por Animal Político.

Aunque se preguntó a la dependencia si hubo un dictamen para identificar cuáles plazas eran prescindibles, la dependencia respondió que “en el memorándum del 3 de mayo se obliga a desaparecer todas las plazas de confianza; se buscó dejar una estructura mínima para no frenar la operación”.

¿Y los corruptos?

Los funcionarios públicos despedidos formaban parte del Servicio Profesional de Carrera, es decir, habían conseguido y mantenido su plaza a través de concursos, capacitaciones y exámenes anuales. Se trata de un mecanismo establecido en 2005 para dar certeza laboral, evitar que cada sexenio los nuevos funcionarios contrataran a allegados, y para blindar la parte operativa de la administración pública, es decir, contratar a los más aptos para los puestos.

El Servicio Profesional de Carrera fue la puerta para acceder a la administración pública sin necesidad de comprar una plaza ni tener “palancas”. “Nos dio una oportunidad sin tener recomendación”, advierte otra de las entrevistadas.

Para conservar la plaza debían actualizarse y conocer bien su trabajo. De hecho la mayoría son ingenieros agrónomos y médicos veterinarios. Por eso, al despedir a estos funcionarios “el capital humano lo están echando a la basura”, dice otra de las empleadas con casi una década de antigüedad.

Los funcionarios laboraban en los Centros de Apoyo al Desarrollo Rural (Cader) en las representaciones de la Seder en los estados. Éstos son el primer contacto con los productores a quienes orientaban en los programas que podían ser beneficiarios, recibían documentación, los inscribían y daban seguimiento.

Atendían a personas que, en algunos casos, no sabían leer, hablar español, o de edad avanzada. Por eso es que trataban de responder como podían a esa población vulnerable, aún cuando faltara papelería o gasolina, los funcionarios hacían “coperacha” para cumplir con el servicio.

Por eso, cuando escuchaban el discurso del presidente contra la corrupción, creían que “ahora sí vamos a trabajar diferente” porque confiaban en que los funcionarios corruptos, porque sí los hay, iban a dejar de mandar en la Sagarpa y sus delegaciones. Pero no fue así.

“Nosotros no elegíamos a los proveedores, no firmábamos contratos, no manejábamos recursos ni hacíamos los padrones de beneficiarios. Es ahí donde está la corrupción. Eso lo hacían otros y ahí siguen”, dice otra empleada.

En cuanto al pago hasta dentro de dos meses, es porque “dependemos de la Secretaría de Hacienda, aunque el recurso ya ha sido gestionado; en cuanto nos lo dé de inmediato se cubrirán las indemnizaciones”, dijo la Unidad de Administración y Finanzas de la Sader.

Desde el 26 de junio, empleados de la dependencia adheridos al Servicio Profesional de Carrera habían alertado de los despidos a través de una carta que enviaron al presidente López Obrador, en la que informaban que mil 500 funcionarios de las representaciones en los estados serían despedidos.

En respuesta, la Seder informó en un comunicado que de las 10 mil 96 plazas del sector central, incluyendo personal en los estados, “únicamente se cancelarán 688 plazas y 288 compañeros de esas plazas que se cancelan podrán reintegrarse, si así lo solicitan, a su plaza de base”.

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NOOA

La Niña está de regreso: qué es y qué significa para el clima en América Latina

El fenómeno climático responsable de crudos inviernos y grandes sequías en todo el mundo ha llegado nuevamente y sus efectos se sentirán por varios meses.
NOOA
18 de octubre, 2021
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La Niña está de vuelta por segundo año consecutivo.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos anunció el jueves que el fenómeno climático responsable de crudos inviernos y grandes sequías en todo el mundo ha llegado nuevamente y hará sentir sus efectos por varios meses.

Según la NOAA, tras un periodo de relativo equilibrio atmosférico desde inicios de año, La Niña se intensificará durante las próximas semanas y no comenzará a debilitarse hasta la primavera de 2022, lo que puede tener un impacto en las lluvias, el final de la temporada de huracanes y la intensidad del próximo invierno boreal.

“Las condiciones de La Niña se han desarrollado y se espera que continúen con un 87% de probabilidad entre diciembre de 2021 y febrero de 2022“, indicó la agencia.

De acuerdo con el comunicado, los expertos comenzaron a notar que el evento climático se aproximaba en el último mes, cuando detectaron varios factores que apuntaban a su desarrollo entre ellos:

  • temperaturas de la superficie del mar por debajo del promedio en el Pacífico ecuatorial
  • anomalías térmicas en la mayor parte del Océano Pacífico central y oriental
  • anomalías en vientos del este en niveles bajos y en los vientos del oeste en los niveles superiores de la atmósfera.

Aunque generalmente los signos de su activación comienzan a detectarse en el verano boreal, ahora, como ocurrió en 2017, La Niña comenzó a manifestarse entrado el otoño.

“Nuestros científicos han estado rastreando el desarrollo potencial de La Niña desde este verano, y fue un factor en el pronóstico de la temporada de huracanes por encima de lo normal que hemos visto desarrollarse”, dijo Mike Halpert, subdirector del Centro de Predicción del Clima de la NOAA.

Pero ¿qué es la Niña y cómo afecta al clima de nuestro planeta y a América Latina?

La Niña

Para entender qué es La Niña es preciso explicar el fenómeno más general en el que se engloba: el llamado evento ENOS o El Niño-Oscilación del Sur.

El Niño es un patrón climático que causa un debilitamiento de los vientos alisios en el hemisferio sur del Pacífico.

Esos vientos, cuando son normales, arrastran las aguas superficiales desde las costas hacia el océano y esto provoca que las aguas frías de las profundidades surjan allí.

Cuando El Niño está activo, el agua del océano en la zona ecuatorial está más caliente.

BBC
Cuando El Niño está activo, el agua del océano en la zona ecuatorial está más caliente.

Esa agua fría es lo normal en la zona ecuatorial de la costa de Sudamérica.

Cuando esos vientos alisios se debilitan cesa ese proceso, al agua caliente se acumula y se produce un aumento de la superficie del mar en la costa de Perú y Ecuador, principalmente.

Ahora bien, cuando los alisios son muy fuertes y se refuerza la subida de esa agua fría en la zona ecuatorial y la temperatura del mar está por debajo de lo normal, comienza a manifestarse el fenómeno de La Niña, que viene a ser un patrón climático opuesto a las condiciones de El Niño.

Generalmente, entre las dos fases, ocurre un periodo llamado “zona neutra” (en la que nos encontrábamos hasta hace poco) en la que ninguno de los dos eventos están notablemente activos y las temperaturas están sobre el promedio.

¿Cuáles son sus efectos?

Los efectos de La Niña y el Niño, que van desde sequías a inundaciones, de lluvias intensas a huracanes, dependen siempre de la zona de la oscilación: puede producir indistintamente sequías en Latinoamérica, nevadas intensas en la zona norte de Estados Unidos o sequías en Australia o en las islas del Pacífico.

Y aunque siguen patrones, esto no implica que cada vez que se activen las condiciones se manifiesten de la misma manera: ningún evento de La Niña es como otro.

Aunque los pronósticos más certeros para la actual temporada se conocerán a finales de este mes, la NOAA y otras organizaciones meteorológicas de América Latina prevén “una La Niña de intensidad moderada“.

Esto, sin embargo, no predice por sí mismo las condiciones en las que se manifestará dado que datos históricos revelan que ha habido casos de sequías más severas en eventos débiles o moderados de La Niña que en eventos fuertes a intensos.

En años anteriores, el fenómeno se ha manifestado muy débil, aunque desde 2020 se comenzaron a experimentar síntomas de un potencial fortalecimiento como fue la larga temporada de huracanes del Atlántico, condiciones de sequía en América del Sur y fuertes lluvias en Centroamérica y el norte de Suramérica.

Cómo afectará a América Latina

Generalmente, La Niña se manifiesta en dos formas totalmente diferentes en América Latina: lluvias intensas y abundantes, aumento del caudal de los ríos y posteriores inundaciones en Colombia, Ecuador y el norte de Brasil; y en condiciones de sequía en Perú, Bolivia, el sur de Brasil, Argentina y Chile.

Varios de estos últimos países viven desde el pasado año una intensa sequía, que ha afectado los cultivos, ha secado ríos e impactado la generación hidroeléctrica.

Ahora se teme que La Niña retrase aún más la temporada de lluvias en el Cono Sur y haga de 2022 un año aún más seco.

Mientras, en el noreste de América del Sur han ocurridos deslaves en varios países y en otros, como en Colombia, las represas se encuentran en un 86% de capacidad, casi el doble de los niveles de hace un año, lo que es considerado históricamente alto.

Río Paraná

Getty Images
La sequía ha afectado a varios países de América Latina y ha “secado” ríos como el Paraná.

La NOAA ha señalado que La Niña puede influir en los últimos meses de la actual temporada ciclónica en el Atlántico, que ha sido particularmente activa.

En México, las autoridades meteorológicas indicaron que una nueva activación del evento podría traducirse en una extensión del periodo de lluvias hasta finales de noviembre, así como precipitaciones intensas en algunas partes del país en las que no son frecuentes y luego, un invierno más seco.

En Centroamérica, por su parte, el Comité Regional de Recursos Hidráulicos había pronosticado desde el verano que La Niña podría traer a la región “condiciones más lluviosas que lo normal”, principalmente en la frontera de México con Guatemala, el sur de El Salvador; la parte central de Honduras y en el Pacífico de Costa Rica y Panamá.

La Niña anterior ocurrió durante el invierno de 2020-2021 y con anterioridad, entre 2017 y 2018.

El último evento El Niño tuvo lugar entre 2018 y 2019.


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