11 dependencias están involucradas en La Estafa Maestra, pero la Fiscalía sólo va por Rosario Robles
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11 dependencias están involucradas en La Estafa Maestra, pero la Fiscalía sólo va por Rosario Robles

Algunas de las dependencias donde también se ejecutó el mecanismo para desviar recursos son: Banobras, SCT, ISSSTE, Pemex y Sagarpa.
Cuartoscuro
Por Nayeli Roldán, Arturo Ángel y Manu Ureste
31 de julio, 2019
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Entre 2013 y 2016, al menos 11 dependencias del gobierno Federal presuntamente desviaron recursos públicos a través del esquema de La Estafa Maestra, pero hasta el momento, la Fiscalía General de la República sólo ha procedido contra Rosario Robles, quien encabezó la Sedesol y la Sedatu, mientras que el resto de extitulares permanecen libres de cualquier acusación. 

Aunque La Estafa Maestra también ocurrió en Banobras, encabezado en 2013 por Alfredo del Mazo, actual gobernador del Estado de México; en Pemex, con Emilio Lozoya como director; en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes con Gerardo Ruiz Esparza o en el ISSSTE con José Reyes Baeza, los únicos que enfrentan proceso penal ante la Fiscalía son Robles y su equipo de trabajo. 

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Por este mecanismo de desvío, la Auditoría Superior ha hecho 32 denuncias penales entre 2015 y 2019, concentrándose en Sedesol, y Sedatu con 23 procedimientos, en las que también se incluyen a 14 universidades públicas con las que dichas secretarías hicieron convenios. 

También contra la Sagarpa, con 3 denuncias en la gestión de José Calzada Rovirosa  y tres organismos, el INEA, que entonces dirigía, Alfredo Llorente; el SUPERISSSTE y el FOVISSSTE, órganos del ISSSTE cuyo director era José Reyes Baeza. 

Incluso, en las más recientes denuncias penales interpuestas por la Auditoría apenas el 5 de julio, su sumaron Conagua y Diconsa. También a la Universidad de Salamanca, aunque no contra la Sagarpa, dependencia con la que la institución hizo convenios y donde los recursos públicos también se perdieron en empresas irregulares, es decir, el esquema de La Estafa Maestra.

Dicho mecanismo fue revelado en la investigación periodística realizada por Animal Político y Mexicanos contra la Corrupción en la que se documentó que 11 dependencias del gobierno Federal hicieron convenios con 8 universidades públicas para hacer servicios, pero éstas subcontrataron a empresas que resultaron ilegales y, por tanto, más de 3 mil millones de recurso públicos desaparecieron. 

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La primera denuncia interpuesta por la Auditoría por este esquema ocurrió en 2015 contra la Sedesol y las Universidades del Estado de México y de Morelos por el presunto desvío de recursos que estaban destinados a la Cruzada Nacional contra el Hambre. 

En 2017 volvió a denunciar a la Sedesol y las Universidades de Morelos, Intercultural Estado de México, la Politécnica de Chiapas, la Tecnológica Nezahualcóyot, Juárez del Estado de Durango y Universidad Politécnica del Sur de Zacatecas. También a organismos como Radio y Televisión de Hidalgo. En 2018 hubo denuncias en contra de la Secretaría de Desarrollo Agrario, cuando la dirigía Rosario Robles, el Sistema Quintanarroense de Comunicación Social. 

Estafa organizada bajo investigación, pero sin responsables aún 

La Estafa Maestra se encuentra bajo investigación de la Fiscalía General de la República, luego de que el fiscal Alejandro Gertz Manero ordenó reestructurar diversas denuncias penales presentadas por la Auditoría a la luz de revelaciones públicas que evidenciaron un esquema organizado.

Así lo confirmaron a Animal Político autoridades de la Fiscalía General, quienes precisaron que aún no se procede penalmente en contra de probables responsables pues el caso, que se indaga de oficio bajo esta nueva visión, continúa en integración. El citatorio en contra de Robles fue por una denuncia promovida en septiembre pasado y en la que solo ella figura hasta ahora como probable responsable.

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La investigación del esquema organizado detrás de la Estafa Maestra, y de otros casos como el de Odebrecht, se encuentra bajo supervisión directa de la oficina del Fiscal General.

Gertz ya había adelantado públicamente la reorganización del caso. “Debió investigarse desde inicio la hipótesis de colusión para organizar un enorme saqueo desde el poder y será necesario reestructurar todo desde perspectiva de delincuencia organizada y que posiblemente fue encubierto todo por el Estado” dijo en conferencia de prensa el 6 de mayo.

Las denuncias penales presentadas hasta ahora tanto por la Auditoría Superior de la Federación así como por organizaciones de la sociedad civil se han enfocado hasta ahora en dependencias encabezadas por Rosario Robles.

Estefania Medina Ruvalcaba, una de las promotoras de la denuncia de septiembre pasado que derivó en el citatorio contra Robles, explicó en entrevista con Animal Político que aún cuando las denuncias se han enfocado en solo un puñado de dependencia y universidades, la Fiscalía está obligada a proceder de oficio por todo el esquema.

Lo anterior, añade Medina, ya que se trata de un hecho que se hizo público en diversas formas, tanto en los informes de auditoría de la propia ASF así como en investigaciones periodísticas como la de la Estafa Maestra.

“La investigación la puede iniciar la Fiscalía General de oficio solo con la investigación periodística. A nivel federal este tipo de ilícitos se inician de oficio y de hecho están obligados a hacerlo sin mayores requisitos. Se trata de uno de los grandes beneficios del sistema penal acusatorio el cual hizo menos complicado el arranque de una indagatoria” dijo Medina.

Más denuncias por el mismo mecanismo 

Entre las denuncias más recientes que interpuso la Auditoría, el pasado 5 de julio, tienen relación con el mecanismo de desvío, pero ocurridas en nuevas universidades y organismos. 

La Auditoría denunció penalmente a la Universidad Tecnológica de Salamanca, que firmó convenios por 59 millones 449 mil pesos con hasta seis dependencias de gobierno y organismos públicos: la Secretaría de Agricultura (Sagarpa), Pronósticos para la Asistencia Pública, Indesol, Conagua, Comisión Federal de Electricidad, y la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México. 

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De acuerdo con un informe forense, la ASF documentó que, de esos casi 60 millones, el 78.5%, es decir, 46 millones 693 mil pesos, fueron entregados a personas físicas y 7 empresas fraudulentas o fantasma, a través del esquema de desvío de La Estafa Maestra.

Es decir, la universidad recibió el dinero de las seis dependencias y organismos públicos para hacer una serie de servicios. Pero no hizo ningún trabajo y, a través de una violación al artículo 1 de la ley federal de adquisiciones, subcontrató a personas físicas y a empresas fantasma o fraudulentas, que tampoco dieron los servicios y se quedaron con el dinero.  

Por ejemplo, la Auditoría determinó un probable daño al erario por 15 millones 834 mil pesos derivado de un convenio entre la CFE y la Universidad Tecnológica de Salamanca. 

La universidad debía darle servicios a la CFE de “investigaciones sociales” para la atención de conflictos derivados de varios proyectos, como el Gasoducto El Encino-Topolobampo. 

Sin embargo, la universidad, con los casi 16 millones de dinero público que recibió de la CFE, subcontrató el 100% de los servicios a cinco supuestos expertos técnicos y a la empresa Merc y Asociados SA de CV, a pesar de que la ley de adquisiciones solo le permitió subcontratar un 49% de los servicios. 

La Auditoría también detectó que no hay pruebas de que los expertos técnicos y la empresa dieran los servicios subcontratados de manera irregular por la Universidad. 

Además, las personas físicas y Merc y Asociados transfirieron 11 millones 864 mil pesos de dinero público a la cuenta de otra empresa: ADSO de México SA de CV, compañía ajena a los servicios contratados por la CFE a la universidad, y que, además, está en la lista negra de empresas fantasma del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

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El eclipse que salvó la vida de Cristóbal Colón en su cuarto viaje a América

Por sus conocimientos de astronomía, Cristóbal Colón pudo saber que habría un eclipse mientras estaba en Jamaica. Te contamos cómo lo utilizó para no morir de hambre.
11 de octubre, 2020
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Ilustración de Colón mostrando el eclipse a los nativos. Camille Flammarion 1879.

Getty Images
Hubo un eclipse el 29 de febrero de 1504 y Colón lo supo aprovechar para salvarse del hambre.

Son muchos los historiadores que coinciden en que Cristóbal Colón, el primer navegante europeo que llegó a América, fue un hombre sumamente astuto.

Pese a que tenemos pocas certezas sobre su vida, hay consenso en que su inteligencia y rapidez lo ayudaron en varias oportunidades, tanto a conseguir lo que buscaba como a salvarse de aprietos y necesidades.

Una de esas ocasiones se dio en 1504 cuando el Almirante estaba varado en Jamaica durante su cuarto y último viaje al continente.

Y para lograr lo que quería de los nativos de la isla recurrió a sus extensos conocimientos astronómicos.

“Un genio del engaño”

Colón partió en 1502 hacia América con el propósito de hallar un estrecho marítimo hacia Asia.

Pero tras más de un año navegando había perdido dos embarcaciones y las otras dos estaban muy deterioradas, lo que les impedía continuar.

Así que él y un centenar de hombres terminaron varados en el norte de Jamaica.

Imagen en 3D de las carabelas de Colón.

Getty Images
En su cuarto viaje a América, Colón quedó varado en Jamaica tras el naufragio y deterioro de sus embarcaciones.

No era la primera vez que Colón llegaba a esta isla ni tampoco la había llamado así.

El navegante llegó allí en 1494 y la bautizó como la isla Santiago. Sin embargo, nunca se refirió a ella con ese nombre en su diario del cuarto viaje. Siempre usó Jamaica.

Esa denominación deriva del nombre original de los aborígenes arahuacos que es Xaymaca o Yamaya que significa “tierra de madera y agua”.

El genovés envió a un grupo, comandado por uno de sus colaboradores Diego Méndez de Segura, en canoa a la isla La Española en busca de ayuda para rescatarlos.

Mientras esperaban consiguió intercambiar con los nativos algunas de sus posesiones por comida. Sin embargo, pasaban los días y los meses y el rescate no llegaba.

A finales de 1503, la relación con los indígenas empezó a deteriorarse.

“Se amotinaron y no le querían traer de comer como solían”, cuenta Méndez de Segura en su testamento.

Las memorias de Méndez de Segura y detalles de este último viaje fueron publicadas en 1825 por Martín Fernández de Navarrete en el libro “Colección de los viajes y descubrimientos que hicieron por mar los españoles desde fines del siglo XV”.

Si querían sobrevivir, tenían que hacer algo. Y Colón diseñó un plan tan genial como perverso: atemorizar a los aborígenes con un eclipse que ocurriría el 29 de febrero de 1504, justo el día extra de ese año bisiesto.

Retrato de Cristóbal Colón

Getty Images
Colón supo usar la astronomía para engañar a los nativos de Jamaica en 1504.

Y el navegante sabía por sus estudios que no sería cualquier eclipse, sino uno lunar que teñiría al satélite natural de la Tierra de rojo como la sangre. Podía presentarlo como un castigo divino del cual los nativos no podrían escapar.

“Colón era un genio del engaño. Y esta era una idea salvadora”, le dice a BBC Mundo Antonio Bernal, divulgador científico del Observatorio astronómico de Fabra, en Barcelona, España.

El episodio está extensamente narrado en el libro “El Memorial de los Libros Naufragados”, del historiador inglés Edward Wilson-Lee, sobre el que puedes leer más en el link que sigue.

Dios está enojado

Según el relato de Méndez, “Él (Colón) hizo llamar a todos los caciques y les dijo que se maravillaba de que no le llevaran comida como solían, sabiendo, como les había dicho, que había venido allí por mandato de Dios”.

Les dijo “que Dios estaba enojado con ellos y que se los mostraría aquella noche por señales que haría en el cielo; y como aquella noche era el eclipse de la Luna, casi todo se oscureció”.

Colón reforzó la idea de que Dios provocaba el eclipse por enfado, “porque no le traían de comer y ellos le creyeron y se fueron muy espantados y prometieron que le traerían siempre de comer“, dice el libro de Fernández de Navarrete.

Eclipse lunar de julio de 2018

Getty Images
El eclipse de Luna suele teñir al satélite natural de la Tierra en rojo por unos minutos.

Colón sabía a qué hora empezaba el eclipse y que la Luna se volvería roja.

“El eclipse de Luna tiene dos partes principales: una es el principio, que es la parte parcial, en la que la Luna se ve parcialmente oscura. Y cuando está toda negra, empieza la segunda parte que es la de totalidad”, explica Bernal.

“Este eclipse tenía, además, una característica especial: la Luna se eclipsaba cuando todavía estaba sin salir, debajo del horizonte”, añade.

Entonces cuando apareció en el cielo ya se vio parcialmente oscura.

“Y después de la totalidad, los eclipses de Luna hacen que esta se vea roja, por refracción de la atmosfera terrestre“, detalla.

Esto se debe a que la luz solar no llega directamente a la Luna, sino que parte ella es filtrada por la atmósfera de la Tierra y os colores rojizos y anaranjados se proyectan sobre el satélite natural.

¿Pero por qué estaba Colón tan seguro de que habría un eclipse?

El almanaque

Cristóbal Colón tenía muchos conocimientos a su haber: sabía de navegación, hablaba varias lenguas, y “tenía una escritura muy bonita”, según cuenta Consuelo Varela, profesora de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), de España.

“Él era un hombre con una gran capacidad y un ansia de conocer y aprender. Quizás la característica que resaltaría de Colón es su empeño en saber las cosas”, le dice a BBC Mundo la historiadora española experta en temas americanos y en Colón.

Pero sobre todo “Colón conocía el cielo”, agrega Bernal. “Conocía las estrellas y se guiaba por ellas”.

El Almirante era un aficionado a la astronomía y se sabe que en sus viajes llevaba consigo un calendario de eclipses: el almanaque Regiomontano.

Este fue confeccionado por el astrónomo y matemático alemán Johann Müller (1436-1476), cuyo apodo era precisamente “Regiomontano”, que proviene de la traducción latina del nombre de la ciudad alemana donde nació: Königsberg y que significa (Montaña real o Montaña Regia).

Parte del almanaque de Regiomontano con dos agujas móviles para calcular el movimiento de la Luna.

Gentileza Biblioteca de la Universidad de Glasgow
El almanaque Regiomontano contaba con dos agujas móviles para calcular el movimiento de la Luna.

Los calendarios y almanaques impresos eran extremadamente populares en los siglos XV y XVI y proporcionaban a la gente los conocimientos básicos necesarios para planificar sus rutinas diarias.

“Los fenómenos celestes servían para muchas cosas: primero para orientarse, y segundo, la meteorología se predecía con los fenómenos celestes. Hoy sabemos que eso es un error, pero en ese tiempo no se sabía”, explica Bernal.

El almanaque de Regiomontano, en particular, era muy utilizado porque sus cálculos eran muy precisos.

Su creador registró varios eclipses de Luna y su interés lo llevó a hacer la importante observación de que la longitud en el mar se podía determinar calculando distancias lunares.

Incluso en 1472 observó un cometa, 210 años antes de que el astrónomo Edmund Halley lo viera “por primera vez”, destaca la Universidad de Glasgow en sus archivos y colecciones especiales, que cuenta con una copia de este calendario impreso en 1482.

Estas dos páginas del almanaque de Regiomontano describen los eclipses de Sol y Luna. En el extremo derecho inferior está señalado el eclipse de Luna del 29 de febrero de 1504 que utilizó Cristóbal Colón.

Gentileza Biblioteca de la Universidad de Glasgow
Estas dos páginas del almanaque de Regiomontano describen los eclipses de Sol y Luna. En el extremo derecho inferior está señalado el eclipse de Luna del 29 de febrero de 1504 que utilizó Cristóbal Colón.

Se trataba de una ayuda indispensable para cartógrafos, navegantes y astrólogos.

Fue esa la herramienta que Colón utilizó para “predecir” el eclipse lunar del 29 de febrero de 1504 y salvarse a él y a sus hombres de morir de hambre, hasta que en junio de ese año finalmente llegaron los refuerzos que tanto esperaban.

“Colón era un hombre enormemente listo y esa era la única forma que tenía de asustar a los indios. El sobresalto que se debieron dar los pobres indígenas“, dice bromeando Consuelo Varela.


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