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Después de cuatro años de conflicto, gobierno dialoga con yaquis sobre gasoducto

Pueblos de la nación yaqui, en Sonora, se encuentran a favor y en contra de la construcción de un gasoducto de la empresa IEnova.
29 de julio, 2019
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Tras cuatro años de conflicto, el subsecretario de Gobernación, Ricardo Peralta, se reunió con las autoridades de siete de los ocho pueblos de la nación yaqui, en Sonora, que se encuentran a favor y en contra de la construcción de un gasoducto de la empresa IEnova, filial de la estadounidense Sempra Energy.

Se trata de la primera vez que un funcionario federal se reúne a dialogar con ellos, luego de una serie de actos de violencia que tuvieron su momento más álgido el 21 de octubre de 2016, cuando un grupo de pobladores de Loma de Bácum, los principales opositores de la obra, trataron de deponer a sus  autoridades tradicionales para nombrar a otras dispuestas a aprobar la obra.

“Me reuní con siete de ocho gobernadores y fue para abrir la puerta de diálogo con el gobierno federal, sin la premisa de la coacción, las amenazas, el cumplimiento de órdenes de aprehensión, como se hacía antes para que ellos accedieran a una serie de demandas no solo del gobierno sino también de la empresa IEnova”, dijo el subsecretario en entrevista con Animal Político.

“Ahora logramos mantener una mesa de gobernabilidad y vamos a regresar el 18 de agosto con propuestas”, aseguró Peralta.

Peralta tuvo dos diferentes reuniones. Primero dialogó con las autoridades tradicionales y la comunidad de Loma de Bácum, y luego acudió a Vícam, para dialogar con los yaquis  que están a favor del gasoducto.

En el caso de Loma de Bácum sus autoridades dejaron claro que no quieren el gasoducto porque, de concretarse, pasaría por sus tierras.

Entrevistado por Animal Político, el secretario del gobierno tradicional de Loma de Bácum, Martín Valencia, aseguró que los pobladores no tienen confianza ya en las promesas del gobierno, porque les deben muchas cosas, entre ellas el agua, lo cual se lo expusieron al subsecretario Peralta.

Valencia recordó que cuando Lázaro Cárdenas fue presidente se emitió un decreto para dotar del líquido a la nación yaqui, pero no se ha hecho efectivo. “Para empezar a dialogar, tendríamos que ver una propuesta de cómo se van a resolver esos temas rezagados”.

Dijo también que los yaquis no se oponen al desarrollo, “pero hemos tenido muchas invasiones: la carretera, los ferrocarriles, los ductos de Pemex, las minas y ninguna de esas obras nos han traído desarrollo, al contrario”.

Para rematar Valencia aseguró que el mejor desarrollo lo pueden proponer las mismas comunidades, “la tropa, ellos son los que saben qué necesitan, no las empresas que vienen de fuera. Nosotros hemos muchas propuestas, pero no las toman en cuenta, ni nos responden sobre ellas”.

Contó que incluso han enviado al gobierno una opción para terminar el gasoducto. La propuesta es una especie de plan C.

“Les propusimos llevarse el gasoducto a Ciudad Obregón, al parque industrial, así no afectan a la nación yaqui. Ya buscaron la forma de no afectar a Guaymas, a Cajeme, a Hermosillo. Después de atravesar los pueblos yaquis, el trazo del gasoducto hace un giro de 180 grados y le da la vuelta a Hermosillo a 30 kilómetros de distancia. ¿Y nosotros? ¿No merecemos lo mismo? La propuesta ahí está. Si el gasoducto está parado es por la necedad de la empresa y del gobierno, no por nosotros”.

A manera de contexto

El Gasoducto Guaymas-El Oro medirá 330 kilómetros. 18 kilómetros atravesarían el territorio de la comunidad de Loma de Bácum. Este proyecto forma parte de uno más grande, el Gasoducto Sonora, de 835 kilómetros, que considera la construcción de otro tramo, Guaymas-El Sasabe, de 505 kilómetros.

En el informe oficial de la obra, la empresa IEnova señaló como la fecha de arranque del proyecto el 25 de junio de 2012 y su conclusión, el primero de agosto de 2016.

El plan, sin embargo, no ha podido concretarse, a decir de la compañía y el gobierno estatal, por culpa de la oposición de los pobladores de Loma de Bácum, quienes mantienen conflicto con sus vecinos que empezó a crecer en 2015, cuando los señalaron en medios como los opositores al desarrollo de la nación Yaqui.

El problema, sin embargo, a decir de Martín Valencia, secretario de la autoridad tradicional de Loma de Bácum, es que las autoridades estatales han tratado de imponer autoridades tradicionales paralelas en los ocho pueblos yaquis.

“Compraron a cinco personas, les dieron 7.5 millones de pesos. Se los llevaron a negociar a hoteles y restaurantes, a espaldas de la tropa, que en realidad no está de acuerdo con el proyecto. Pero la gente no quiere una bomba de tiempo bajo sus tierras”.

Raquel Padilla, investigadora del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y especializada en historia cultural del pueblo yaqui, confirmó que la compra de aliados ha sido desde hace mucho tiempo la estrategia del gobierno federal y estatal para imponer sus proyectos.

“El gobierno crea lo que se llama autoridades duales para poder negociar con ellos, inventa otro cuadro de autoridades, para saltarse las negociaciones con un gobierno legítimo y tradicional, cuando éste no está de acuerdo con sus planes”.

Por ejemplo, hay autoridades duales en las comunidades de Vícam y Potán. El resto de los pueblos son muy pequeños y no tienen gente suficiente ni para crear un doble gobierno. En Loma de Guamúchil, sin embargo, que es un pueblo grande se ha presentado el derrocamiento de autoridades, sin respetar los usos y costumbres.

Doble reunión

Después de reunirse con los habitantes de Loma de Bácum, el subsecretario Ricardo Peralta acudió a Vícam, a reunirse con quienes están a favor del gasoducto.

“Ambas reuniones fueron en las guardias tradicionales, no se hicieron en otro lugar, y fue con todos los gobernadores, con toda la autoridad del pueblo, con los capitanes, los secretarios y con la tropa”, aseguró el funcionario.

Peralta dijo que sabe que las comunidades tienen un fuerte conflicto, sobre todo a raíz de los acontecimientos de octubre de 2016. “Vamos a respetar los usos y costumbres, pero también el principio del respeto a la ley, y en este caso el de cumplir con los acuerdos que se hicieron con las distintas empresas que han invertido. Estamos en el supuesto de resolver, pero no vamos a actuar por la fuerza, lo haremos a través del diálogo y estamos seguros que lograremos convencer a las partes”.

Respecto al problema de las autoridades duales impulsadas por el gobierno estatal para imponer proyectos, el funcionario señaló que el gobierno federal deberá tratar con ambos grupos e  intentará restablecer la relación rota entre los pueblos yaquis.

Pero agregó que deberá ser Diana Álvarez, subsecretaría de Asuntos Indígenas y Religiosos de la Segob, junto con el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI), los que tendrían que revisar quiénes son realmente las autoridades legítimas en cada comunidad.

Cuestionado sobre si van a considerar la propuesta del pueblo de Loma de Bácum de desviar la obra, Peralta afirmó que se van a tomar en cuenta todas las que resulten viables.

“Lo que ellos proponen se llevará a discusión, a un análisis y lo que resulte más justo, menos oneroso y más viable, por eso se optará”.

De la demanda de tener agua suficiente y de llevarles los servicios que hacen falta, el funcionario señaló que a la siguiente reunión del 18 de agosto llegarán con varias propuestas sobre el gasoducto y sobre cómo resolver el conflicto, “y veremos la posibilidad de que el pueblo yaqui, en cumplimiento y la mitigación de esto, tenga un beneficio social con recuperación de espacio público, de beneficios de infraestructura eléctrica, drenaje y agua potable”.

Anabela Carrión, abogada del pueblo yaqui de Loma de Bácum, dice que por ahora han aceptado seguir el diálogo con el gobierno federal, pero “le entregamos un comunicado muy preciso donde le pedimos que respeten la libre determinación de nuestro pueblo de que el gasoducto no pase cerca de nosotros”.

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#YoSoyAnimal

Olimpia intentó suicidarse cuando se hizo público un video sexual, ahora una ley lleva su nombre

Cuando un video sexual en el que aparecía se hizo público, Olimpia Coral Melo pensó quitarse la vida. Pero, después se dio cuenta que vivir su sexualidad no era el problema. El problema era que lo hubieran compartido sin su permiso. Con este principio promovió una ley que ha sido aprobada en 11 estados de México.
26 de septiembre, 2019
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Olimpia Coral Melo Cruz tenía 18 años cuando un video sexual acabó con su reputación de “niña promesa”.

Todos en su pequeña ciudad, Huauchinango, en Puebla, en el centro de México, hablaban del video en el que ella salía desnuda.

La conocían como “la gordibuena de Huauchinango”, una forma despectiva de definir al cuerpo de una mujer con curvas.

Su novio, con quien llevaba 6 años y con quien había hecho el video, pero que no se identificaba en el mismo, negó que fuera él quien lo divulgó.

Olimpia se encerró en su casa por 8 meses e intentó suicidarse en tres ocasiones.

Pero, después de un largo proceso, entendió que ella era la víctima de un tipo de violencia, aunque tardó en identificarla.

Estudió sobre el tema y escribió una iniciativa de ley.

Ahora, respaldada por mujeres de todo México, ha logrado que la ley de delitos contra la intimidad sexual, conocida como “Ley Olimpia”, se aprobara en 11 de los 31 estados de México.

Y está siendo discutida en la capital del país.

Esta es su historia contada en primera persona.


Olimpia en un Congreso estatal.

Olimpia Coral Melo
Ahora su nombre es relacionado con la “Ley Olimpia” que regula los delitos contra la intimidad sexual en el código penal.

Cuando tenía 18 años grabé un video sexual con un novio con el que llevaba 6 años.

No sé cómo ese video, en el que se veía mi cuerpo desnudo pero no se identificaba a mi novio, empezó a pasarse por WhatsApp.

La gente hablaba de mí. Y mi novio me dejó sola. Negó que era él porque le daba vergüenza.

Así la gente empezó a especular con quien me acostaba.

Un periódico local se vendió como pan caliente con una portada en la que decían que yo, una chica que tenía futuro, “estaba quemada en las redes sociales”. Lucraron con mi cuerpo.

Cada día me llegaban a mis redes sociales solicitudes de hombres que me pedían sexo.

Me empezaron a llamar “la gordibuena de Huauchinango”. Y después, cuando el escándalo se hizo más grande, “la gordibuena de Puebla”.

Women in Puebla protesting against the murder of women. The sign reads "No more violence against women ." (17/09/2017)

Reuters
Según estudios, el 63% de las mujeres mexicanas mayores de 15 años ha sufrido algún tipo de violencia.

Sentí que mi vida había terminado. Me encerré en mi casa durante 8 meses y no me atrevía a salir.

Era muy joven y no sabía a quien acudir, cómo denunciar.

Y para colmo, todo había pasado en el ámbito digital, así que parecía que nada había pasado.

¿Cómo me iba a defender si yo misma había grabado el video?

Quise suicidarme en tres ocasiones. En una de ellas estuve a punto de tirarme de un puente cuando por suerte pasó un amigo y se bajó del coche en el que iba a preguntarme cómo estaba.

No sé si él se dio cuenta, pero me salvó la vida.

Mi madre, que no usaba internet, no sabía del video y yo pensé que iba a tardar en descubrirlo. Le dije que existía un rumor sobre un video, pero que no era yo.

Mujer

Getty Images
Olimpia dice que su “segundo viacrucis” comenzó cuando intentó acceder a la justicia. No había una ley que penara compartir contenido íntimo sin autorización.

“Sólo disfrutaste tu sexualidad”

Pero un domingo en el que estaba reunida toda mi familia en la casa, mi hermano, de 14 años, llegó de la calle y aventó su teléfono en medio de todos.

“Ese video de mi hermana sí existe y sí es Olimpia”, dijo.

Mi mamá se puso a llorar.

Fue el día más triste de mi vida. Yo me abalancé a los pies de mi mamá y le pedí perdón de rodillas a ella y a toda mi familia. Me sentía culpable.

Les dije que quería morirme, que me ayudaran a morirme.

Pero mi mamá, una mujer de una comunidad indígena que no había terminado ni la educación secundaria, que no sabe ni escribir, me sorprendió.

Me levantó la cabeza y me dijo viéndome a los ojos: “Todas cogemos. Tu prima coge, tu hermana coge y yo también. La diferencia es que a tí te ven coger. Eso no te hace una mala persona o una delincuente”.

Informe APC 2014

Informe APC
Cómo afecta la violencia “virtual”.

Yo quedé en shock.

Mi mamá continuó. “Tú sólo disfrutaste tu vida sexual -como lo hace cualquier persona- y hay una prueba de eso. Vergüenza sería que hubieras robado o matado. Incluso maltratado a un perro”.

Ahí conocí la sororidad, que las mujeres somos muy poderosas.

Aunque, soy consciente de que no todas las jóvenes tienen la ventaja de tener una madre como la mía, que me apoyó en esos momentos tan duros. La mayoría son rechazadas por sus familias, en sus centros de estudio o trabajo por el simple hecho de tener una vida sexual.

Mi madre desconectó el teléfono y el internet de la casa. Me protegió del mundo exterior. Me hizo saber que ahí dentro estaba segura.

Pero la gente fuera hablaba de mí. Venían a tocar la puerta de mi casa y a decir que se habían enterado del video.

Yo sólo me escondía.

Queremos estar seguras también en internet.

Olimpia Coral Melo
La joven dice que no es solo una reforma, sino una causa. “Queremos que se sensibilice, se prevenga y se erradique esta violencia”, asegura.

La gente no tiene idea de lo que causa ese tipo de violencia. Limitan tu libertad, tu intimidad, tu movilidad, tu vida. Y tú lo aceptas porque crees que eres culpable.

Por eso acceder a la justicia es casi imposible.

Cada “like” a esas publicaciones es una agresión, cada “me gusta” es un golpe. Cada vez que alguien comparte contenido íntimo de una persona que no lo permitió es como una violación.

A mí no me penetraron, pero me estaban violando, porque utilizaban mi cuerpo. Digitalizado, sí, pero mi cuerpo al fin.

Yo pensaba que nunca más iba a volver a salir de mi casa. Solo veía el mundo por una ventana.

Pero dos cosas me hicieron salir de ahí.

Una, que un amigo me llamó y me pidió que viera las páginas donde se burlaban de otras mujeres.

“Para que veas que no eres la única, que se burlan de otras solo porque sí. Tú sabes oratoria y tienes una voz. Tienes que hacer algo con eso”, me insistió mucho.

niña usando computadora y cubriéndose la cara.

Getty Images
Muchos videos íntimos son compartidos en internet sin el consentimiento de las mujeres.

En esas páginas me di cuenta que se burlaban de mujeres por tener cejas grandes, por ser rubias, por flacas, por todo.

“No puede ser”

Pero, lo que me indignó más fue que había una fotografía de una chica con síndrome de Down. Alguien comentó en esa foto que no importaba su cara, que podría ser utilizada sexualmente.

Ahí fue cuando dije “no puede ser”.

El otro evento que me hizo cambiar fue que en el mismo periódico que se habían burlado de mí, publicaron el caso de una mujer que se había robado 40 pares de zapatos.

Y cuando estaba asomada a la ventana, vi a esa mujer pasar.

Iba con un vestido amarillo despampanante que brillaba bajo el sol radiante. Todo mundo la criticaba. La mujer de la florería guardo sus flores, como si se le fueran a marchitar.

Primero pensé que no iba a salir para que no me hicieran lo mismo a mí.

Lo virtual es real, dice una pancarta en un congreso estatal de México.

Frente Nacional para la Sororidad
Olimpia Coral asegura que aunque la violencia suceda en internet, afecta en la vida real a sus víctimas.

Pero luego me pregunté “si ella que sí robó sale a la calle, ¿por qué yo no?”

Lo que hice fue contra mí misma, no dañé a nadie más.

No tenía ninguna teoría feminista, pero empecé a entender que yo no tenía la culpa.

Ese mismo día pedí que me llevaran al Ministerio Público a poner una denuncia.

Segundo viacrucis

Pero, ahí, intentando acceder a la justicia empezó mi segundo viacrucis.

El oficial encargado de atenderme me pidió ver el video. Y empezó a reírse.

Por primera vez alguien lo veía en mi cara y yo veía como me sabroseaba.

“No estabas ni borracha, ni drogada, ni te violaron. De acuerdo al código penal no hay delito”, me dijo.

Salí muy enojada de ahí.

mujer usando computadora

Getty Images
“Queremos que existan las condiciones para que las mujeres dominemos las tecnologías y así prevenir la violencia digital”, dice Olimpia.

Me dormí pensando y me desperté pensando “¿cómo que no hay delito?”.

Empecé a contactar a otras chicas que habían sido exhibidas en internet.

Les expliqué que no tenía ni idea de cómo se llamaba ese delito, que no tenía ni idea de qué íbamos a hacer, pero que teníamos que hacer algo.

Pero poco a poco fuimos poniendo las cosas en claro. Hicimos un proyecto de reforma para Puebla.

Muchos me aconsejaban que mejor no lo hiciera. Que significaba que tendría que aceptar mi video.

Pero ya todos me conocían y conocían mi cuerpo desnudo.

Yo sabía que para mí eso no iba a traer justicia, porque la justicia no es retroactiva.

Pero, pensé en todas las chicas a las que les estaba pasando eso, en todas las que como yo estarían pensando suicidarse.

El primer nombre que le pusimos fue Reforma para reconocer la violencia sexual cibernética y lo presentamos en un foro de propuesta ciudadana.

11 estados de México han aprobado la Ley Olimpia.

Olimpia Coral Melo
Estados de México donde se ha aprobado la Ley Olimpia.

Cuando entré al Palacio Municipal de Puebla todo mundo comenzó a cuchichear.

Era marzo del 2014. Yo apenas tenía 19 años.

Les dije que yo era Olimpia “la gordibuena de Huauchinango”, que era mi video sexual y que había más víctimas de este tipo de violencia.

Demostré con capturas de pantalla que algunos que estaban allí habían compartido y dado “like” a mi video en redes sociales. “Ustedes son los delincuentes, no yo”, les dije.

A mí ya no me da vergüenza tener dos senos. A mi ya no me avergüenza vivir mi sexualidad.

Ese momento me empoderó mucho.

La página de Facebook que había compartido mi video cerró “por culpa de una loca”.

Pero el camino todavía era largo. Un diputado dijo que no podía apoyar mi ley porque sería “avalar la putería”. Fue hasta 2018 que se aprobó la reforma de delitos contra la intimidad sexual en el código penal.

Frente Nacional para la Sororidad.

Frente Nacional para la Sororidad
El Frente Nacional para la Sororidad apoya a mujeres que han sido víctimas de violencia en internet.

La ley integral son tres reformas. Implica que se reconozcan los delitos contra la intimidad, o sea la difusión de contenido íntimo sin consentimiento; el ciber acoso, que es violencia sexual en internet y por último, la ley de acceso.

Esta última es para que las instituciones se concienticen sobre cuales son los derechos sexuales y qué es la violencia y que lo hagan saber a los ciudadanos.

Por ejemplo, muchos creen que sexting es la violencia. Pero están equivocados: el sexting es un derecho sexual. El delito es compartirlo sin consentimiento.

Independientemente que lo acepten moralmente o no, las instituciones deben decirle a los jóvenes cómo tener una vida online sexual segura.

Así que después de años de intentos, la ley se aprobó en Puebla, que era mi meta.

Pero después se fue aprobando en otros estados de México. Hoy, los distintos puntos de la reforma han sido aprobados ya en 11 estados.

Dos mujeres inmigrantes en Estados Unidos sosteniendo unas velas

Getty Images
Las denuncias por abuso o acoso sexual son comunes en México.

Pero, no es solo una reforma, sino una causa. Queremos que se sensibilice, se prevenga y se erradique esta violencia.

Queremos estar seguras en internet. Que quede claro que lo virtual es real.

Con un grupo de mujeres creamos el Frente Nacional para la Sororidad, que atiende casos y tratamos de que existan las condiciones para que las mujeres dominemos las tecnologías y así prevenir la violencia digital. Queremos que las víctimas no se sientan solas.

La reforma se empezó a conocer como “ley Olimpia” cuando una periodista lo puso así en una nota.

Primero yo me reí, pero luego me di cuenta que para mí, lejos del reconocimiento, es una cuestión de deconstrucción.

Ya no soy “la gordibuena”. Ahora mi nombre se asocia a una ley que pena los abusos en internet.


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https://www.youtube.com/watch?v=JpWiPF_rmY0

https://www.youtube.com/watch?v=qBLdD0RsGHI

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