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Cuartoscuro Archivo

166 explosiones por tomas clandestinas y apenas cuatro detenidos, desde 2015

Información de Pemex y la FGR, obtenida vía transparencia, muestra que casi la totalidad de los casos de explosiones han quedado impunes.
Cuartoscuro Archivo
17 de julio, 2019
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Desde 2015 y hasta abril de 2019, Pemex tiene el registro de 166 explosiones en ductos a causa de tomas clandestinas de combustible, y en ese lapso la PGR y ahora la Fiscalía General de la República (FGR) contabilizaron 41 carpetas de investigación, que a su vez derivaron en apenas cuatro detenciones.

De acuerdo con los datos obtenidos por medio de solicitudes de información, dichas detenciones ocurrieron en 2018, en Yucatán, y hasta abril de 2019 la Fiscalía General tenía el reporte de que en tres de esas capturas ya se había logrado una sentencia o consignación.

Las cifras muestran que prevalece la impunidad en estos casos de explosiones, producidas por los intentos de robo de combustible, el llamado huachicol. La situación más dramática y grave se vivió en Tlahuelilpan, Hidalgo, el pasado 18 de enero, cuando murieron más de 130 personas que se acercaron para llevarse algo de hidrocarburo.

El fiscal General, Alejandro Gertz, dijo en una conferencia de prensa el 6 de mayo, al cumplirse los primeros 100 días de la FGR, que sobre Tlahuelilpan habían realizado 138 entrevistas, 117 dictámenes periciales, y 25 informes de investigación criminal, que les habían permitido identificar “a quienes convocaron a la población al sitio del siniestro, y a quienes, en forma irresponsable, provocaron el incendio correspondiente”.

Sin embargo, hasta la fecha aún no se tiene algún detenido por esa explosión, y tampoco la FGR ha concluido una acción legal respecto a presunta negligencia de personal de Pemex, al tener el reporte sobre la toma clandestina que derivó en la explosión.

“En este asunto existe todavía un proceso de investigación respecto a los posibles atrasos por parte del personal de Pemex en la atención a la fuga de combustible, ya que hay una discrepancia notable entre los protocolos de esa empresa, frente a una situación tan grave como la que se vivió”, dijo Gertz. 

“Se ha solicitado y se ha obtenido la próxima presencia de peritos especiales en siniestros petroleros del FBI, quienes dictaminarán sobre el particular; y, una vez que se cuente ya con toda la base pericial, se darán a conocer, de inmediato, los resultados”.

Leer >> El paso a paso en Tlahuelilpan: Pemex cerró ducto 4 horas después de que se detectó la toma

La explosión de Tlahuelilpan causó estragos en la vida de decenas de familias, como la de Alan Hernández, de 15 años, quien sufrió quemaduras en 83% de su cuerpo y fue trasladado a Galveston, en Estados Unidos, donde le realizaron más de 15 cirugías.

El pasado 19 de junio volvió a México, por su propio pie, y tendrá que seguir su tratamiento, que incluye la posibilidad de que se le realice una cirugía facial.

Justo la noche en que ocurrió la tragedia de Tlahuelilpan, personal de Pemex atendió la emergencia por otra explosión, la de un tramo del poliducto Tula-Salamanca, ubicado en el poblado de Paso de Mata del municipio de San Juan del Río, Querétaro, sin que se registraran personas lesionadas, ni se confirmara alguna detención.

En cuanto al caso de Yucatán, que es el único en cuatro años del  que se tiene registro de detenciones, medios locales indican que el hecho ocurrió el 18 de julio de 2018, cuando un grupo de personas trató de robar combustible de un ducto en la carretera Mérida-Progreso, lo que desató una explosión e incendio. 

De acuerdo con el medio Yucatán Ahora al menos dos personas, que presuntamente habían participado en el huachicoleo, murieron a causa de quemaduras.

Los números obtenidos vía transparencia muestran que 2017 fue el año con más explosiones por tomas clandestinas, con un total de 78; en 2018 se registraron 37, en 2016 un total de 20 y en 2015 está el dato de 21. Hasta abril, eran 10 en 2019. 

Puebla, el estado con más explosiones… y sin detenidos

De 2015 a 2019, Puebla es el estado que registró más explosiones por intentos de ordeña de ductos, con 32, un 19% del total, en el periodo ya señalado. En segundo lugar se ubicó Hidalgo, con 23, y después se ubicaron Guanajuato y Veracruz, con 22. El Estado de México tuvo 16.

Durante ese lapso, respecto a Puebla y caso de explosiones, la FGR informó sobre 13 carpetas de investigación abiertas, sin que alguna haya derivado en detenciones, de algún presunto responsable. 

Casi la totalidad de las explosiones en Puebla, 30 de 32, se dieron en el poliducto Minatitlán-Azcapotzalco, la mayoría de ellas en los tramos de Quecholac y Tepeaca, con 7 cada uno, respectivamente, y 5 en el tramo de Palmar de Bravo. 

El mismo poliducto Minatitlán-Azcapotzalco, pero en su paso por Veracruz, registró 22 explosiones, siendo por mucho el más afectado en el periodo referido, en cuanto a estallidos por tomas clandestinas. 

El sexenio pasado, Animal Político reportó que ese ducto, que traslada combustible de la refinería de Minatitlán, Veracruz, a la Ciudad de México, era el que le generaba más pérdidas a Pemex, por fugas y ordeña de hidrocarburos. 

Tomas clandestinas, al alza en Hidalgo

Si bien el actual gobierno, de Andrés Manuel López Obrador, presume una reducción drástica en la cantidad de combustible robado -de hasta 95% menos, según el presidente- y las pérdidas económicas, la cifra de incidentes de tomas clandestinas ha ido al alza en estados como Hidalgo, donde se dio la explosión de Tlahuelilpan.

De acuerdo con una respuesta vía transparencia que dio Pemex a un ciudadano, de enero a mayo Hidalgo registró 2,170 tomas clandestinas; en segundo lugar se ubicó el Estado de México, con 923, y en tercero Puebla, con 677.

Si se hace una comparación con los datos de enero a mayo de 2018, se registró un alza de 182% en la cantidad de tomas clandestinas ubicadas en Hidalgo; de 56% en el Estado de México, y en cambio una reducción de 33% en Puebla.

De enero a mayo del año pasado, en todo el país Pemex registró 6,530 tomas clandestinas. En el mismo lapso, de 2019, la cifra es de 6,621. Un incremento de 1.39%.

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AFP

Qué es la Faja Volcánica Transmexicana que cruza la región más poblada de México (y por qué es un peligro)

Casi la mitad de la población de México vive en una región llena de volcanes, algunos activos y peligrosos. La Faja Volcánica Transmexicana atraviesa la región centro del país.
AFP
17 de octubre, 2019
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El área en la que vive el 40% de la población en México está repleta de volcanes.

En la región central del país, en la que se asientan 14 estados y viven más de 50 millones de personas, se ubica en la Faja Volcánica Transmexicana (FVTM), también llamada Eje Neovolcánico Transversal o simplemente Eje Volcánico.

Se trata de una franja que cruza a México de este a oeste en su región central y en la que hay unos 40 volcanes, algunos de ellos activos y de alto riesgo, como el Popocatépetl, cercano a Ciudad de México, o el de Colima, considerado el de más actividad de América del Norte.

La FVT forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, la zona de interacción de placas terrestres más grande del mundo (40,000 km) que es origen de terremotos en las costas del Pacífico de América, el este de Asia y las islas del sureste de ese continente.

En México, la FVTM al ser una zona alta de clima templado, favoreció desde tiempos ancestrales los asentamientos humanos que evolucionaron hasta las grandes ciudades que hay en la actualidad.

“En regiones volcánicas, los suelos son más ricos y la gente tiende a establecerse. Las poblaciones más grandes están en esta faja volcánica, que además tiene varios volcanes activos”, explica a BBC Mundo el investigador Gerardo Suárez, del Departamento de Sismología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Un avión en Ciudad de México

Getty Images
El Popocatépetl y el Iztaccíhuatl (las montañas más altas al fondo) se aprecian a simple vista desde Ciudad de México en días despejados.

El experto recientemente publicó un estudio que realizó a lo largo de 3 años junto a sus colegas Gema Caballero y David Novelo sobre la FVTM.

Su investigación documentó cómo la Faja Volcánica Transversal también ha sido origen de sismos de intensidad alta, causantes de daños severos, lo que hasta ahora ha pasado inadvertido en el estudio de los terremotos de la zona.

“Es una región que se ha considerado por mucho tiempo de relativamente bajo peligro sísmico”, explica Suárez.

“Pero lo que hemos encontrado es que en la historia hay varios sismos que, a pesar de que son poco frecuentes, y de magnitud no tan grande como los que hay en la costa del Pacífico, podrían representar un peligro importante porque en el pasado han causado daños a esta zona tan poblado del país”, añade.

Rescatistas retiran escombros

Getty Images
Varias ciudades de México, incluida la capital, son zonas sísmicas debido a su cercanía a las fallas de las costas del Pacífico.

Su hipótesis es compartida por el investigador estadounidense Gavin Hayes, quien no participó en la investigación de Suárez y sus colegas.

“Concuerdo con el hecho de que solo porque haya habido terremotos de moderados a grandes bastante infrecuentes no significa que se pueda ignorar el peligro asociado con ellos”, le dice a BBC Mundo el experto en geofísica del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).

Zona de cumbres

La interacción de las placas tectónicas de Cocos y Rivera, que además colindan con la gran placa de Norteamérica, ha dado origen a la formación de decenas de montañas altas y volcanes a lo largo de millones de años.

En lo que respecta a la FVTM, dio paso a la formación de una franja de 900 km de largo -desde las islas Revillagigedo del Pacífico hasta el estado de Veracruz, en el Golfo de México- y una anchura de 130 km.

Un gráfico del Eje Volcánico

UNAM
La FVTM (marcado con el número 2 en este gráfico) se extiende de este a oeste en el paralelo 19 N.

La altura media en la región es de 2.500 metros sobre el nivel del mar (msnm), por lo que esta zona ha sido considerada como la barrera natural entre América del Norte y América Central, según el Servicio Geológico Mexicano.

Entre los volcanes que la forma está el Pico de Orizaba, el más alto con 5.636 msnm; el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl y el Ajusco que rodean a Ciudad de México; el Paricutín, el más joven del país; y el Fuego o de Colima, el más activo de América del Norte.

Map

De los 43 volcanes que hay en la región, solo una decena ha estado activo en los últimos dos siglos.

Viaje al pasado

El estudio de Suárez, publicado en la revista científica Tectonics, implicó sumergirse en archivos históricos de códices aztecas, relatos coloniales y archivos sísmicos de cinco siglos de antigüedad para determinar qué eventos significativos hubo en la Faja Volcánica Transmexicana.

“Lo que vemos en el periodo de los últimos 100 años en que ha habido instrumentos es muy corto en términos geológicos”, explica Suárez.

Determinar qué sismos hubo y qué características tuvieron es importante para conocer el riesgo de la FVTM.

El Popocatépetl visto desde Puebla

Getty Images
Los asentamientos prehispánicos y los coloniales se concentraron en la región central del país, donde hay una gran variedad de volcanes.

Luego del trabajo de documentación, los expertos determinaron que hubo seis terremotos desde el siglo XV hasta la actualidad que se explican por la actividad geológica de la FVTM, y no por la interacción de las placas del Pacífico.

Los más antiguos fueron registrados en códices y documentos que relataban el México de la época azteca o mexica, lo cual resulta fascinante para el estudio de la sismicidad de la zona.

“Las culturas prehispánicas registraban los sismos con un glifo, un símbolo, que parece una hélice. Lo llamaban ‘ollin”, el cual era un símbolo de movimiento. Cuando lo colocaban en una especie de capas, que representaban la tierra, esto representaba un sismo”, explica Suárez.

Un glifo de un terremoto

sismoshistoricos.org
Los aztecas representaban con glifos los terremotos.

Uno ocurrió en 1475 en un lugar cercano a lo que hoy es Ciudad de México, evento que los códices prehispánicos registran con el derrumbe de laderas y la abertura de grietas, características de un terremoto generado en el lugar, no en el Pacífico.

Otro ocurrió en 1575, después de la Conquista española, con una magnitud estimada de 5,7, explica Suárez, y que se generó cerca de la actual ciudad de Puebla. Tuvo réplicas durante 4 o 5 días y causó una gran destrucción.

El trabajo de interpretar cómo las culturas prehispánicas registraban los sismos es muy complicado debido a que subsisten pocos códices, ya que pues “fueron destruidos en la época colonial porque eran considerados paganos”, explica Suárez.

Otros eventos significativos fueron el sismo cercano a Tepic de 1568 (de magnitud estimada en 7,2), el de la falla de Michoacán de 1858 (+7), el de Acambay de 1912 (6,9) y el de Xalapa en 1920 (6,4).

¿Qué significa la sismicidad de la FVTM?

Suárez explica que analizar los registros sísmicos formales de un siglo es como ver solo unos segundos de una película.

Su trabajo ha sido ver más allá de unos fotogramas y tratar de entender cómo la sismicidad de la FVTM tiene varios componentes.

“Es lógico que nuestra atención haya estado centrada en la región donde ocurren los sismos más grandes, más peligrosos, de donde vino el sismo de 1985 que tantos daños causó a Ciudad de México”, considera.

El Anillo de Fuego del Pacífico

Getty Images
El Anillo de Fuego del Pacífico ha generado fallas geológicas a lo largo de miles de años, incluidas las del FVTM.

Pero dice que entender que hay otras fuentes de actividad geológica “debe llevar a reconsiderar el peligro sísmico que hay en el centro del país“.

Gavin Hayes, del USGS, concuerda con eso y señala que hay lugares en EE.UU. donde “los terremotos son raros, pero el peligro es muy alto”, como la zona sísmica de Nuevo Madrid, en San Luis, Misuri.

“Los terremotos grandes poco frecuentes cerca de las regiones pobladas son difíciles de reflejar en los mapas de amenazas, porque las posibilidades de que ocurran en un período determinado son bajas, pero su impacto puede ser muy alto”, añade.

Ante esto, Suárez dice que la revisión de códigos y normas de construcción en zonas sísmicas es la mejor manera de protegerse.

El Pico de Orizaba

Getty Images
El Pico de Orizaba es el volcán más alto de México, con su cima a más de 5.600 metros sobre el nivel del mar.

https://www.youtube.com/watch?v=24JaHawe-RM

https://www.youtube.com/watch?v=SZY7ugs_DvI

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