Migrante de Haití no recibió ayuda y murió en estación migratoria de Chiapas, denuncian ONG
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Cuartoscuro

Migrante de Haití no recibió ayuda y murió en estación migratoria de Chiapas, denuncian ONG

El hombre de Haití murió dentro de la celda en la que estaba en aislamiento; llevaba horas quejándose y pidiendo atención médica, acusaron ONG.
Cuartoscuro
7 de agosto, 2019
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Un inmigrante de Haití murió la madrugada del 6 de agosto dentro de la celda en la que estaba en aislamiento, al interior de la Estación Migratoria Siglo XXI de Tapachula; llevaba horas quejándose y pidiendo atención médica, pero no recibió ayuda, denunciaron este miércoles el Grupo Impulsor contra la Detención Migratoria y la Tortura, y el Colectivo de Observación y Monitoreo de Derechos Humanos en el Sureste Mexicano.

“Llevaba más de 20 días en detención, 15 de ellos muy enfermo y además sometido a régimen de aislamiento en una celda. Algunas personas escucharon durante toda la noche del 5 hasta la mañana del 6 de agosto los gritos y llantos de la persona. Sin embargo, los guardias mantuvieron bajo candado tanto al señor como al resto de hombres en sus celdas sin ningún tipo de asistencia y sin oportunidad de acompañarlo, hasta avanzada la madrugada en que dejaron de escucharlo”, refirieron las organizaciones, citando testimonios de personas ingresadas en la Estación.

“Hacia las 6:00 horas, como cada mañana que abren las celdas, fueron a visitarlo, pero se encontraron con un grupo de policías federales y otras personas con uniformes oficiales tomando fotografías, quienes les ordenaron que se retiraran, hasta que minutos más tarde se llevaron el cuerpo sin dar ninguna explicación”, agregaron.

Hasta las 20:00 horas, el Instituto Nacional de Migración no había emitido algún comunicado, con su postura sobre este hecho.

“Los testimonios refieren que la persona fallecida llegó en buen estado de salud, pero que desde hace
15 días hablaban con él y les manifestaba que sufría mucho dolor de cabeza y pecho, fiebre y
agitaciones. La autoridad responsable en ningún momento le ofreció externalizarlo para atención

médica.

En una ocasión llegó un médico y al parecer sin realizar análisis previos ni una entrevista, le
inyectó una sustancia en el brazo sin explicarle su contenido. Los testimonios refieren de forma
unánime que los guardias ‘lo dejaron agonizar hasta morir durante toda la noche, por los gritos que
escuchamos durante casi toda la noche'”, refirieron las organizaciones, además de exigir el “desmantelamiento” de los centros de detención migratoria en México, y que se adopten políticas públicas que no repriman a los migrantes.

“Fue una agonía de muchas horas”

Enrique Vidal Olascoaga, coordinador de procesos en el Centro de Derechos Humanos Fray Matías, visitó la estación migratoria después del fallecimiento. Su organización es una de las que firma el comunicado. El activista, que pudo hablar con los compañeros de la víctima, dice que sus testimonios “expresan dos cosas”. “La primera, que fue una agonía de muchas horas. La segunda, que hubo una negativa para atenderlo y para que el resto de compañeros saliese con él”.

Vidal alerta sobre los posibles intentos de las autoridades para dar una versión sobre un hipotético “infarto fulminante”. “No fue situación imprevisible, sino que fue tolerada y casi provocada”, dice.

Animal Político trató, sin éxito, de recabar la versión del Instituto Nacional de Migración (INM), de la Secretaría de Relaciones Exteriores (que es quien debería coordinar la repatriación) y del gobierno de Chiapas.

Según lo recabado por Fray Matías, otras dos personas en el interior de la Siglo XXI muestran síntomas de estar “gravemente enfermos”.

La primera, una mujer de unos 35 años, con parálisis en brazo y pierna, fiebre y dolor de cabeza. Según  dijo a los visitadores, una agente del ministerio público le acusó de fingir sus síntomas para tratar de abandonar el centro de detención, aunque solo fuese para la visita al hospital.

El segundo es un hombre de unos 50 años con quien ni siquiera pudieron hablar, según explicó Vidal. Durante la visita se acercó su esposa, quien relató que se encontraba en la celda, con imposibilidad de moverse y síntomas parecidos a los del fallecido.

Vidal denunció que muchos de los ciudadanos haitianos entrevistados llevan en la Siglo XXI entre 45 y 60 días de encierro. “Es totalmente ilegal”, dijo Vidal. 

Con información de Alberto Pradilla

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NOOA

La Niña está de regreso: qué es y qué significa para el clima en América Latina

El fenómeno climático responsable de crudos inviernos y grandes sequías en todo el mundo ha llegado nuevamente y sus efectos se sentirán por varios meses.
NOOA
18 de octubre, 2021
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La Niña está de vuelta por segundo año consecutivo.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos anunció el jueves que el fenómeno climático responsable de crudos inviernos y grandes sequías en todo el mundo ha llegado nuevamente y hará sentir sus efectos por varios meses.

Según la NOAA, tras un periodo de relativo equilibrio atmosférico desde inicios de año, La Niña se intensificará durante las próximas semanas y no comenzará a debilitarse hasta la primavera de 2022, lo que puede tener un impacto en las lluvias, el final de la temporada de huracanes y la intensidad del próximo invierno boreal.

“Las condiciones de La Niña se han desarrollado y se espera que continúen con un 87% de probabilidad entre diciembre de 2021 y febrero de 2022“, indicó la agencia.

De acuerdo con el comunicado, los expertos comenzaron a notar que el evento climático se aproximaba en el último mes, cuando detectaron varios factores que apuntaban a su desarrollo entre ellos:

  • temperaturas de la superficie del mar por debajo del promedio en el Pacífico ecuatorial
  • anomalías térmicas en la mayor parte del Océano Pacífico central y oriental
  • anomalías en vientos del este en niveles bajos y en los vientos del oeste en los niveles superiores de la atmósfera.

Aunque generalmente los signos de su activación comienzan a detectarse en el verano boreal, ahora, como ocurrió en 2017, La Niña comenzó a manifestarse entrado el otoño.

“Nuestros científicos han estado rastreando el desarrollo potencial de La Niña desde este verano, y fue un factor en el pronóstico de la temporada de huracanes por encima de lo normal que hemos visto desarrollarse”, dijo Mike Halpert, subdirector del Centro de Predicción del Clima de la NOAA.

Pero ¿qué es la Niña y cómo afecta al clima de nuestro planeta y a América Latina?

La Niña

Para entender qué es La Niña es preciso explicar el fenómeno más general en el que se engloba: el llamado evento ENOS o El Niño-Oscilación del Sur.

El Niño es un patrón climático que causa un debilitamiento de los vientos alisios en el hemisferio sur del Pacífico.

Esos vientos, cuando son normales, arrastran las aguas superficiales desde las costas hacia el océano y esto provoca que las aguas frías de las profundidades surjan allí.

Cuando El Niño está activo, el agua del océano en la zona ecuatorial está más caliente.

BBC
Cuando El Niño está activo, el agua del océano en la zona ecuatorial está más caliente.

Esa agua fría es lo normal en la zona ecuatorial de la costa de Sudamérica.

Cuando esos vientos alisios se debilitan cesa ese proceso, al agua caliente se acumula y se produce un aumento de la superficie del mar en la costa de Perú y Ecuador, principalmente.

Ahora bien, cuando los alisios son muy fuertes y se refuerza la subida de esa agua fría en la zona ecuatorial y la temperatura del mar está por debajo de lo normal, comienza a manifestarse el fenómeno de La Niña, que viene a ser un patrón climático opuesto a las condiciones de El Niño.

Generalmente, entre las dos fases, ocurre un periodo llamado “zona neutra” (en la que nos encontrábamos hasta hace poco) en la que ninguno de los dos eventos están notablemente activos y las temperaturas están sobre el promedio.

¿Cuáles son sus efectos?

Los efectos de La Niña y el Niño, que van desde sequías a inundaciones, de lluvias intensas a huracanes, dependen siempre de la zona de la oscilación: puede producir indistintamente sequías en Latinoamérica, nevadas intensas en la zona norte de Estados Unidos o sequías en Australia o en las islas del Pacífico.

Y aunque siguen patrones, esto no implica que cada vez que se activen las condiciones se manifiesten de la misma manera: ningún evento de La Niña es como otro.

Aunque los pronósticos más certeros para la actual temporada se conocerán a finales de este mes, la NOAA y otras organizaciones meteorológicas de América Latina prevén “una La Niña de intensidad moderada“.

Esto, sin embargo, no predice por sí mismo las condiciones en las que se manifestará dado que datos históricos revelan que ha habido casos de sequías más severas en eventos débiles o moderados de La Niña que en eventos fuertes a intensos.

En años anteriores, el fenómeno se ha manifestado muy débil, aunque desde 2020 se comenzaron a experimentar síntomas de un potencial fortalecimiento como fue la larga temporada de huracanes del Atlántico, condiciones de sequía en América del Sur y fuertes lluvias en Centroamérica y el norte de Suramérica.

Cómo afectará a América Latina

Generalmente, La Niña se manifiesta en dos formas totalmente diferentes en América Latina: lluvias intensas y abundantes, aumento del caudal de los ríos y posteriores inundaciones en Colombia, Ecuador y el norte de Brasil; y en condiciones de sequía en Perú, Bolivia, el sur de Brasil, Argentina y Chile.

Varios de estos últimos países viven desde el pasado año una intensa sequía, que ha afectado los cultivos, ha secado ríos e impactado la generación hidroeléctrica.

Ahora se teme que La Niña retrase aún más la temporada de lluvias en el Cono Sur y haga de 2022 un año aún más seco.

Mientras, en el noreste de América del Sur han ocurridos deslaves en varios países y en otros, como en Colombia, las represas se encuentran en un 86% de capacidad, casi el doble de los niveles de hace un año, lo que es considerado históricamente alto.

Río Paraná

Getty Images
La sequía ha afectado a varios países de América Latina y ha “secado” ríos como el Paraná.

La NOAA ha señalado que La Niña puede influir en los últimos meses de la actual temporada ciclónica en el Atlántico, que ha sido particularmente activa.

En México, las autoridades meteorológicas indicaron que una nueva activación del evento podría traducirse en una extensión del periodo de lluvias hasta finales de noviembre, así como precipitaciones intensas en algunas partes del país en las que no son frecuentes y luego, un invierno más seco.

En Centroamérica, por su parte, el Comité Regional de Recursos Hidráulicos había pronosticado desde el verano que La Niña podría traer a la región “condiciones más lluviosas que lo normal”, principalmente en la frontera de México con Guatemala, el sur de El Salvador; la parte central de Honduras y en el Pacífico de Costa Rica y Panamá.

La Niña anterior ocurrió durante el invierno de 2020-2021 y con anterioridad, entre 2017 y 2018.

El último evento El Niño tuvo lugar entre 2018 y 2019.


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