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Cuartoscuro

Regreso a clases: en CDMX las niñas podrán usar pantalón y los niños falda en uniforme

En el Locatel se recibirán inquietudes y quejas por escuelas de educación básica que se rehúsen a ser incluyentes.
Cuartoscuro
24 de agosto, 2019
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El próximo 26 de agosto miles de alumnos regresarán a las aulas para comenzar un nuevo ciclo escolar, en la Ciudad de México tendrán la posibilidad de que las niñas usen pantalón y los niños vayan al colegio con falda, como parte del uniforme escolar.

Es una disposición de la Secretaría de Educación Pública (SEP) y empezará a operar en la Ciudad de México el siguiente lunes, dijo la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum.

Lee: Escuelas en CDMX tendrán uniforme neutro

“Todas las escuelas tienen un uniforme que deciden en la propia escuela y lo que ahora es la novedad es que es el pantalón para las niñas y, como yo dije y sigo creyendo también, la falda para los niños”, comentó.

Los padres de familia podrán externar sus inquietudes sobre el uniforme escolar en el teléfono de Locatel (555 658 1111), así como quejas por escuelas de educación básica que se rehúsen a ser incluyentes.

Para Sheinbaum, con la disposición del “Uniforme neutro” se abre un derecho y permite la posibilidad de que las niñas puedan usar pantalón, y en ocasiones cuando un derecho se abre, se generan nuevas formas de conocimiento y entendimiento donde lo más importante es terminar con la violencia y diferenciación en género.

¿Y en el regreso a clases cuánto debe pesar una mochila?

Las mochilas escolares de las niñas y los niños deben ser ligeras, no pueden pesar más del 15% de lo que pesan los menores, pues esto podría provocar afectaciones a la columna vertebral, alertó el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), quien hace algunas recomendaciones sobre este articulo.

Lee: Este es el nuevo calendario escolar de la SEP y los días de asueto para el ciclo 2019-2020

Debe tener correas anchas y acolchonadas; de preferencia con cincho a la cintura y que quede cinco centímetros por encima de la cintura de los menores.

La jefa del Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del Hospital General de Zona número 197 en Texcoco, Estado de México, Ruth Jeannette Padilla Torres, señaló que en el momento de echarla a la espalda se tienen que usar ambas correas para repartir equitativamente su peso.

En caso de que el recorrido a la casa o escuela sea más de 15 minutos, los niños deberán recibir ayuda de sus papás para cargar sus útiles escolares, destacó el IMSS en un comunicado.

La especialista en medicina de rehabilitación pediátrica resaltó la importancia de que se practique algún deporte de forma regular para fortalecer los músculos de espalda, hombros, regiones dorsal y lumbar, lo que ayuda a compensar con músculos más fuertes para la carga de peso.

Lee: SEP distribuirá la cartilla moral en los paquetes de libros de texto para apoyar clases de ética y civismo

Además de que solamente transporten en la mochila los libros y cuadernos que necesiten para trabajar durante el día, no llevar todas las asignaturas, detalló la especialista del Seguro Social.

Padilla Torres señaló que un peso mayor provoca que siete de cada 10 menores sufran dolores antes de los 16 años de edad, principalmente en cuello, espalda y rodillas, a causa de defectos en la postura.

A largo plazo, dijo, estos problemas pueden desencadenar afectaciones a la salud como escoliosis, cifosis y lordosis que afectan la funcionalidad de la columna vertebral.

Con información de Reforma 

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3 trucos que usan los latinos para hablar en Espanglish

Hablar 'espanglish' puede ir mucho más allá de meter unas palabritas en inglés 'here' and 'there'. Aquí te mostramos tres de las prácticas lingüísticas más comunes al hablar español en Estados Unidos.
26 de noviembre, 2019
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Si te pregunto “¿dónde tú vas?”, seguramente supongas que vengo de algún país caribeño. Si hablando de mi madre te dijera que “la di un beso”, posiblemente pensarías que soy de España. ¿Y si te contara que “estoy aplicando para principal de mi escuela”?

Las tres frases evidencian un uso coloquial de nuestro idioma, pero lo que hace más llamativa a la tercera es la marcada influencia del inglés, típica de la variedad de español que se habla en Estados Unidos.

Muchos llaman espanglish a esta manera de hablar, en la que se mezclan elementos del léxico y la gramática del español y el inglés.

https://www.youtube.com/watch?v=NphJULxY5ng

Los lingüistas están enzarzados desde hace años en un debate académico sobre si es apropiado o no usar ese término. Hay una corriente de expertos que lo rechaza y prefiere hablar de español de Estados Unidos, sin más etiquetas.

Pero en las calles, entre los hispanohablantes o latinos, se usa el término espanglish tanto como se habla.

Para el 70% de los jóvenes de origen hispano hablar espanglish es algo habitual o constante, según una encuesta de 2009 del Pew Research Centre.

Y esta manera de hablar, aunque espontánea, tiene características recurrentes. Aquí te hablamos de tres de las prácticas lingüísticas más típicas del español en contacto con el inglés de Estados Unidos: el cambio de códigos, la extensión y los préstamos, y de un factor subyacente que de fondo lo afecta todo.

‘Code switching’ o cambio de códigos

Chicas latinas

Getty Images
El español que se habla en Estados Unidos tiene características propias, igual que el español que se habla en España y en otros países de América Latina.

Este es probablemente el rasgo más llamativo del español de Estados Unidos: el cambio frecuente de un idioma al otro, dentro de una misma frase o conversación.

Lo interesante es que ese vaivén de idiomas no sucede al azar, sino que sigue ciertos patrones.

Aunque no hay puntos de cambio fijos, hay lugares en los que jamás se da, explica Kim Potowski, profesora de lingüística hispánica en la Universidad de Chicago, coautora del libro “El español de los Estados Unidos” y una de las académicas que rechaza el uso del término espanglish.

Según Potowski, casi nunca vamos a ver cambio de códigos entre el auxiliar y el participio. Nunca escucharíamos frases como “yo he gone” o “yo no have esa información”.

Sí es frecuente, en cambio, pasar al otro idioma en el objeto directo.

I don´t have your peine”, dice en la peluquería de su madre el personaje de Laritza, encarnado por la actriz cubano-estadounidense Jenny Lorenzo, conocida en YouTube por sus personajes latinos, como “la abuela cubana”.

See, I know que tú tienes my peine”, le replica su madre, Maruchi, en una rítmica frase en espanglish con dos puntos internos de cambio.

Familia hispana de Estados Unidos.

Getty Images
Según la lingüista Ana Celia Zentella los hispanohablantes en Estados Unidos han pasado por una historia de “opresión lingüística”. Hoy en día el dominio de los idiomas está ligado a la generación migratoria.

Este tipo de virajes varía mucho según el dominio que el hablante tiene de los dos idiomas y según los hábitos de la comunidad de habla a la que pertenece, que pueden ser muy distintos dentro de Estados Unidos.

Según Potowski, la gente que tiene un dominio de la sintaxis muy fuerte en las dos lenguas puede hacer cambios de códigos más complejos, por ejemplo, dentro de la misma oración.

Mientras, quienes carecen de esa habilidad totalmente bilingüe tienden a cambiar de código tras fragmentos de lengua más largos.

Curiosamente el dominio de los dos idiomas y el grado de influencia del inglés están ligados a la generación migratoria.

“La primera generación que llega puede mostrar ciertos cambios, pero no tantos como la segunda, ni mucho menos como la tercera”, comenta Potowski.

Muchos nietos de migrantes tienden a hablar casi todo en inglés pero hacen cambios de códigos “emblemáticos” en español: “Echan ahí un órale“, o un “mijo“, o algo así, solo para dejar saber que “hey, yo pertenezco a este grupo étnico, si bien no tengo todas las destrezas lingüísticas”.

La extensión

Imagen de la actriz Jenny Lorenzo interpretando al personaje de Maruchi la peluquera. Cortesía de Jenny Lorenzo.

Jenny Lorenzo
“See, I know que tú tienes my peine”, dice el personaje de Maruchi en perfecto espanglish en esta escena en una peluquería, interpretado por la actriz cubano-estadounidense Jenny Lorenzo.

Esta práctica lingüística frecuente en el español de Estados Unidos consiste en “extender” o aplicar el significado de una palabra en inglés a una en español que es igual o muy parecida.

Ejemplos ilustrativos de este fenómeno son el uso del verbo moverse (del inglés to move) como mudarse , soportar (del inglés to support) como sustentar, o vacunar (del inglés to vacuum) como pasar la aspiradora.

Se podría decir que hay distintos “grados” de extensión: algunos usos informales, como el de aplicar por solicitar, ya son tan habituales en Estados Unidos que algunos profesores de español los aceptan en sus clases.

Otros pueden sonar más ajenos, como el uso del verbo realizar con el significado de darse cuenta de algo (del inglés to realize). Por ejemplo, “Laritza realizó que sí tenía el peine y entonces se lo dio.

Además de léxica, la extensión también puede ser morfosintáctica, es decir, afectar a la estructura de la frase.

Un ejemplo de esto sería el uso del gerundio como sujeto, una sintaxis típica del inglés, como en la frase smoking is bad for your health.

Así, en algunas comunidades de latinos pueden decir “fumando es malo para su salud”, en lugar de usar el infinitivo, fumar.

Ahora, hay ciertas extensiones estructurales que son típicas de hablantes con un menor dominio del español.

Por ejemplo, frases del tipo “no tengo nadie para jugar con”, que hacen un calco sintáctico del inglés, ya solo se ven en las generaciones posteriores, comenta Potowski, las de “los nietos de los que emigraron”.

Los préstamos

Esta práctica lingüística consiste en tomar una palabra del inglés y adaptarla morfológica y fonológicamente al español, aplicándole sufijos o conjugaciones como si fueran palabras “nativas” de nuestro idioma.

En la frase “estaba hangueando en la marqueta“, por ejemplo, hay un verbo y un sustantivo creados a partir de palabras inglesas.

Familia hispana de Estados Unidos.

Getty Images
Muchos nietos de migrantes tienden a hablar casi todo en inglés pero hacen cambios de códigos “emblemáticos” en español: “Echan ahí un “órale”, o un “mijo”, o algo así, solo para dejar saber que “hey, yo pertenezco a este grupo étnico, si bien no tengo todas las destrezas linguísticas”.

Algunos latinos de Estados Unidos usan el verbo hanguear, del inglés to hang out, para expresar la idea de pasar un rato de manera relajada, disfrutando, sin hacer nada… en este caso, en el mercado.

Pero el uso de préstamos del inglés, o anglicismos, no solo es común en el español de Estados Unidos.

Muchas comunidades de hablantes de distintos países de América Latina y España los utilizan a menudo, particularmente en el ámbito de la tecnología.

Los usuarios de nuestro canal de YouTube nos contaron que conjugan con frecuencia verbos como chatear, postear, tuitear, guasapear, feisbuquear, laiquear, forwardear, estokear, etc.

Así como expresiones tomadas directamente del inglés, sin ninguna adaptación, como oh my god, lol, by the way, busy, full, freeky, etc.

La huella del “bullying lingüístico”

El español es la lengua minoritaria más hablada de Estados Unidos: 40 millones la hablan en casa, más gente que las poblaciones combinadas de Cuba, Ecuador y Bolivia.

Pero es también una lengua minorizada, y eso deja marcas en cómo la usan sus hablantes.

Según Potowski actualmente hay mucha presión social para que se deje de hablar y mucho bullying lingüístico“, además de agresiones físicas, incluso en público, hacia la gente que lo hace.

En un contexto así hay menos oportunidades para usar el idioma y por eso hay ciertas características de cómo se habla español en Estados Unidos que están derivadas de la falta de uso, y no necesariamente de la influencia del inglés.

Por ejemplo, muchos hablantes usan el subjuntivo menos que en otros países, explica la lingüista. Dicen frases como “espérame ahí hasta que él llega”.

“El inglés puede ser el catalizador de estos cambios, pero no los causa directamente”, matiza Potowski.

Cartel que dice: "Bienvenido a EE.UU., ahora hable inglés"

Getty Images
“Este es un país en el que hablamos inglés. ¡Hay que hablar inglés!”, repitió Donald Trump durante la campaña para las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos.

Según la lingüista Ana Celia Zentella, de la Universidad de California, San Diego, el uso de préstamos y de ciertas formas sintácticas en el español de Estados Unidos no suceden de una manera tan libre como podría parecer, sino que forma parte de una situación de opresión, donde el español no es el idioma subordinante, sino el subordinado.

Zentella, que defiende el uso del término espanglish, cree que esta palabra sirve para captar ese conflicto subyacente y la historia de “opresión lingüística” por la que han pasado los hispanohablantes en Estados Unidos.

Para esta experta en sociolingüística describirlo como “español de Estados Unidos” borra ese conflicto.

¿Hora de “embrazarlo”?

Hoy en día muchos jóvenes hispanos dicen que hablan espanglish con cierto menosprecio, como si su manera de expresarse influenciada por el inglés fuera una variedad del español de mala calidad o de menor categoría que el español coloquial que se habla en cualquier otro país.

Y esas actitudes negativas son las que quiere combatir la mayoría de los profesores y lingüistas en Estados Unidos, al margen de polémicas semánticas sobre el uso del término espanglish.

Niños latinos en Estados Unidos

Getty Images
Para los latinos de Estados Unidos mezclar el español y el inglés es una manera natural de expresarse como el pueblo bilingüe que son.

A lo largo de los años Potowski ha ido observando con sus propios estudiantes cómo esas percepciones están evolucionando hacia posturas más positivas, y en 2016 más de 40 universidades estadounidenses ofrecían cursos en espanglish o español de Estados Unidos, según datos citados por la cadena estadounidense NPR.

Las proyecciones demográficas dicen que en otros 25 años más el 25% de la población de Estados Unidos será de origen hispano, es decir, uno de cada cuatro estadounidenses.

Y para ellos mezclar el español y el inglés es y será una manera natural de expresarse como el pueblo bilingüe que son.

* Esta nota es parte de la serie “¿Hablas español?”, un viaje de BBC Mundo por Estados Unidos para mostrar el poder de nuestro idioma en la era de Trump.


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