Revictimización y vulneración del proceso: ¿Cómo afectan las filtraciones la investigación de una violación?
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Revictimización y vulneración del proceso: ¿Cómo afectan las filtraciones la investigación de una violación?

La filtración de información sobre investigaciones es ilegal, y que los medios la difundan genera revictimización, aseguran especialistas.
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15 de agosto, 2019
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La filtración de información sobre denuncias que se encuentran siendo investigadas, así como de los datos personales de las víctimas, constituyen prácticas que violan el debido proceso y generan discursos de odio contra quienes acuden a las autoridades, especialmente cuando se trata de mujeres y feministas.

De acuerdo con la abogada Ana Velazquez y con la especialista en comunicación con perspectiva de género Lucía Lagunes, la filtración de información sobre carpetas de investigación de las procuradurías y fiscalías del país es ilegal, y el que los medios de comunicación la difundan genera revictimización y que se ponga en duda la palabra de las denunciantes.

El caso de una menor de edad que denunció haber sido víctima de violación por parte de policías de Azcapotzalco es un ejemplo de estas prácticas, pues desde que sus familiares acudieron a dar parte a las autoridades de lo ocurrido, medios de comunicación obtuvieron información personal de la joven y la difundieron sin respetar su intimidad.

Lee: Procuraduría de CDMX afirma que menor no fue violada por policías en Azcapotzalco

Las autoridades, por su parte, utilizaron información difundida en los medios de comunicación para desestimar la denuncia.

Filtración de datos y revictimización

Doce días después de que la joven que denunció haber sido violada por policías todavía no hay detenidos por el caso, y las autoridades de la Ciudad de México han señalado que se debe a que la víctima no continuó con el proceso.

Sin embargo, Ana Velazquez, integrante del Círculo Feminista de Análisis Jurídico, explicó a Animal Político que esta no es la razón por la que no se ha hecho, sino porque las autoridades no han conseguido pruebas suficientes para imputarle cargos a alguno de los oficiales que podrían estar involucrados, pues el delito de violación, a diferencia de otros, no necesita de la denuncia de la víctima directa para ser investigado.

“La violación se persigue de oficio, o sea, no es necesario que la víctima deba denunciar o ratificar la denuncia. En este caso, por ejemplo, quien acudió a dar parte a las autoridades fueron los familiares de la joven y procedió. Lo que sucede ahora es que la denuncia no es un elemento suficiente para acreditar la responsabilidad de los policías”, señaló.

Aunque, de acuerdo con la abogada, en el delito de violación el testimonio de la víctima directa es un elemento preponderante en la investigación, dado que es una conducta “que se llama de realización oculta”, en la que generalmente solo pueden testificar quien sufre la agresión y el presunto agresor, lo que no necesariamente quiere decir que esto sea determinante para acreditar que existe responsabilidad.

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Además de las declaraciones de la víctima, otros elementos que deben considerar las autoridades para investigar el delito de violación sondan prueba ginecológica, así como dictámenes médicos y psicológicos, aunque estos últimos “se prestan mucho a la interpretación, porque no necesariamente deben llegar golpeadas, desgarradas o desangradas”, dijo Velázquez.

En el caso particular de la joven de Azcapotzalco, la abogada señaló que la revictimización que vivió por parte de las autoridades capitalinas y de los medios de comunicación fueron los principales motivos para que, hasta el momento, se desistiera de continuar la investigación por la presunta violación.

Primero, porque desde que se presentó la denuncia las autoridades filtraron a medios de comunicación datos como su número de carpeta de investigación, sus declaraciones y una ubicación que permitió conocer su dirección, lo que vulneró su privacidad.

En segundo lugar, dijo, estas prácticas se sumaron al proceso “desgastante y revictimizante” de interponer la denuncia, pues para que las autoridades inicien una carpeta de investigación por violación “hay que ir a declarar en instalaciones horrorosas: el lugar donde hacen el examen ginecológico es un cuarto de tablaroca donde es desagradable estar, y hay que contestar preguntas que pueden ser fuertes para las víctimas… y encima de todo, después de practicar dichas pesquisas, puede que les digan que no parecen haber sido violadas”.

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“Todo el proceso es complejo y desgastante, y si a ello se suma la mediatización y la filtración de información de la víctima, que es una persona que vivió una situación traumática, es normal que prefiera desistir”, aseveró.

En opinión de Ana Velazquez, la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México podría iniciar una investigación por el delito de ejercicio ilegal del servicio público, debido a las filtraciones de información del caso que continúa en investigación, y las víctimas tienen derecho de proceder por daño moral contra los medios de comunicación que hayan difundido datos y elementos considerados probatorios.

Discurso de odio contra las víctimas

Para Lucía Lagunes, directora de la asociación civil CIMAC, la respuesta que han tenido las autoridades a las protestas para exigir justicia por el caso de violación denunciado en Azcapotzalco, así como de otros dos que fueron presuntamente cometidos por policías el mismo mes, criminaliza la libertad de expresión y fomenta un discurso de odio que principalmente afecta a mujeres y feministas.

De acuerdo con Lagunes, el hecho de que la respuesta del gobierno de la Ciudad de México ante las exigencias de justicia fuera que eran una “provocación”, estigmatizó y criminalizó a las manifestantes.

“El haber calificado de provocación una manifestación me parece delicado y peligroso, por esta estigmatización y criminalización que se hace de la protesta. Creo que, en concreto, las autoridades deben ser muy cuidadosas por el ambiente que tenemos en México, y generar discursos de odio no ayuda a construir una sociedad dialogante”, dijo en entrevista con el medio.

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Acerca de las violaciones al debido proceso por la filtración de información sobre el caso de Azcapotzalco, y que la PGJCDMX haya utilizado un video difundido en medios de comunicación para desestimar la denuncia, Lucía comentó que son prácticas que vulneran particularmente a las mujeres y “provocan un discurso de odio hacia las víctimas, que deja la idea de que denuncian a personas inocentes”.

“En general es grave que se filtre información de las víctimas, pero lo es más que existan juicios mediáticos en su contra sobre todo en un país en el que, según cifras oficiales, se asesina a nueve mujeres cada día”, sentenció.

La responsabilidad de los medios

Respecto del papel de los medios de comunicación, Lagunes explicó que “tenemos una enorme responsabilidad en la tarea social que hacemos. En ese sentido, cuando recibimos filtraciones que lo que buscan es cuestionar a las víctimas, me parece equivocado que las difundamos, especialmente si con ello generamos la idea de que ellas son responsables de las agresiones que se cometieron en su contra”.

“Incluso en los feminicidios, los medios suelen exculpar al agresor y responsabilizar a las víctimas de los asesinatos”, señaló.

En su opinión, las acciones de los medios “van reforzando el discurso de que las mujeres provocamos que nos agredan, y en ningún momento construyen un discurso que erradique de la sociedad la justificación de la violencia contra las mujeres, lo cual es muy grave, sobre todo si tomamos en cuenta que en el país hay un 98% de impunidad y que hay poca confianza de la justicia”.

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“Ver linchamientos mediáticos a las víctimas, especialmente a las mujeres, desalienta la denuncia, porque pierden confianza de que las declaraciones o datos personales sean resguardados y por supuesto que la autoridad actúe conforme derecho. Lo que están haciendo las autoridades es vulnerar a las víctimas a través de las filtraciones”, sentenció.

La especialista explicó que los medios están obligados a respetar los procesos de investigación y a no revictimizar, por lo que dijo, algunas recomendaciones básicas para el buen tratamiento de la información en casos de violencia de género es evitar describir la forma en que vestían las víctimas, si éstas acudieron a alguna fiesta o si consumieron alcohol y/o drogas, así como insinuar que pudieron haber aceptado o no haberse negado participar en el acto sexual.

“Me parece que, como periodistas, hacer referencia a la ley y al buen actuar de las autoridades es una tarea fundamental para la construcción de ciudadanía. Si informamos que las personas tenemos derecho a denunciar y que se guarde nuestra intimidad, les vamos dando herramientas para que se defiendan, y eso, indudablemente, genera una mejor sociedad”, concluyó.

 

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Por qué la Iglesia de Inglaterra es copropietaria de los éxitos musicales de Beyoncé o Rihanna (y otros temas)

La Iglesia de Inglaterra se encuentra entre los inversores de una empresa que ha ido adquiriendo los derechos de míticas canciones. Y no es la única.
Getty Images
19 de octubre, 2020
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¿Sabías que la Iglesia de Inglaterra es copropietaria de la canción Single Ladies de Beyoncé, la famosa Umbrella de Rihanna y el éxito SexyBack de Justin Timberlake?

Suena extraño, pero la institución es uno de los cientos de inversionistas de una compañía llamada Hipgnosis, que durante los últimos tres años ha estado adquiriendo uno a uno los derechos de miles de canciones exitosas.

Hasta ahora, ha gastado más de 1,000 millones de dólares en música de Mark Ronson, Chic, Barry Manilow y Blondie.

Su última adquisición es el catálogo de canciones de LA Reid, lo que significa que tiene participación en temas como End Of The Road de Boyz II Men’s, I’m Your Baby Tonight de Whitney Houston y Don’t Be Cruel de Bobby Brown.

Cuando esas canciones se reproducen en la radio o aparecen en una película o programa de televisión, Hipgnosis gana dinero.

Y también sus inversores como son la Iglesia de Inglaterra y las gestoras de fondos Aviva, Investec y Axa.

‘Más valioso que el oro’

Según el fundador de Hipgnosis, Merck Mercuriadis, la música que ha comprado es “más valiosa que el oro o el petróleo”.

“Estas excelentes y exitosas canciones son muy predecibles y fiables en sus fuentes de ingresos“, explica.

“Si tomas una canción como Sweet Dreams de Eurythmics o Livin ‘On A Prayer de Bon Jovi, estás hablando de tres o cuatro décadas de ingresos seguros”.

Merck Mercuriadis y Nile Rodgers

LAYTON THOMPSON
Hipgnosis fue lanzado en la Bolsa de Valores de Londres en 2018 por Mercuriadis y el asesor de Hipgnosis, Nile Rodgers de Chic.

Dice que las canciones de éxito son una inversión estable porque sus ingresos no se ven afectados por los cambios en la economía.

“Cuando la gente está contenta vive con una banda sonora de canciones”, explica.

“Pero también en momentos menos buenos, como el tipo de desafíos que hemos experimentado durante los últimos seis meses debido a la pandemia, las canciones reconfortan y ayudan a escapar”.

“Así que siempre se consume música y ésta siempre genera ingresos”.

De hecho, con los usuarios de Spotify aumentando en un promedio mensual del 22% entre marzo y julio, las ganancias por derechos de transmisión han aumentado durante la pandemia de COVID-19.

Como resultado, el precio de las acciones de Hipgnosis han aguantado las turbulencias vistas en otro tipo de negocios.

Una larga carrera

Mercuriadis, de Quebec, Canadá, empezó a trabajar en la industria de la música después de llamar a la oficina de Virgin Records en Toronto todos los días durante meses hasta que le dieron un empleo en el departamento de marketing.

Allí trabajó con artistas como UB40, The Human League y XTC.

En 1986, se unió a Sanctuary Group, convirtiéndose finalmente en su CEO, donde dirigió las carreras de Elton John, Iron Maiden, Guns N ‘Roses, Destiny’s Child y Beyoncé, además de trabajar en el relanzamiento de la carrera de Morrissey en 2004.

Kanye West lo llamó recientemente una “de las personas más poderosas y conocedoras de la industria de la música”.

Beyoncé en un concierto.

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Merck Mercuriadis trabajó con estrellas como Beyoncé.

Despedido por decir la verdad

“He tenido la suerte de poder trabajar con todas las personas con las que siempre quise trabajar”, dice Mercuriadis.

Dice que la clave para manejar a cualquier artista de éxito es “luchar duro por ellos” y “decir la verdad”, incluso cuando sea incómodo.

“Lo que la mayoría de la gente no se da cuenta es que, si tienes una carrera tan larga como la de Elton, serás el artista más genial del mundo siete veces. De la misma manera, serás el artista menos genial otras siete veces”.

“La vida real significa decir: ‘Aquí es donde estamos actualmente, aquí es donde queremos estar, y esto es lo que tenemos que hacer para llegar allí. Así que a subámonos las mangas, ensuciemos nuestras manos y no nos quedemos atascados”.

Admite que en el pasado fue “despedido por decir la verdad”, aunque no menciona nombres.

“Pasa todo el tiempo. No todo el mundo quiere decir la verdad y aún hay menos personas dispuestas a escucharla”.

La idea de Hipgnosis surgió en 2009, cuando se lanzó Spotify en Reino Unido.

“Pude ver que el streaming iba a cambiar el panorama y que iba a hacer que la industria de la música volviera a tener mucho éxito”, dice.

The Eurythmics, Blondie y Barry Manilow

Getty Images
Hipgnosis ha adquirido los derechos de los hits de Dave Stewart, Blondie y Barry Manilow, entre otros.

Señala que el punto de referencia tradicional que mide el éxito de la industria es el disco de platino, que en Estados Unidos representa un millón de ventas.

Suena impresionante, dice, hasta que te das cuenta de que una película de éxito como Toy Story 4 vendió 43 millones de entradas.

“Lo que revelan esas cifras es que aunque a la gran mayoría de la población le encanta la música, muy pocos se llevan la mano al bolsillo y sacan un billete de diez y pagan”.

El streaming cambió eso, dice, porque quienes antes consumían música de forma pasiva estaban dispuestos a pagar una suscripción mensual.

Se estima que 88 millones de personas están suscritas a servicios de streaming en Estados Unidos, más de una cuarta parte de la población.

A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de las discográficas, Hipgnosis no se centra en encontrar el “próximo superventas”.

Un tercio de las canciones que posee tienen más de 10 años y el 59% tienen entre 3 y 10 años.

Menos del 10% son versiones recientes.

“Lo único que tienen todas mis canciones en común es que son culturalmente importantes”, dice Mercuriadis.

‘Cada canción es una minimarca’

La idea de invertir en las ganancias futuras de un artista no es nueva.

David Bowie

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David Bowie en 1973 en un concierto en Los Angeles, California.

En 1997, David Bowie se financió con unos activos, denominados “bonos Bowie”, que otorgaban a los inversores una participación en los derechos de canciones como Life On Mars y Heroes.

El lado negativo era que se trataba esencialmente de un préstamo.

Si Bowie no ganaba tanto dinero como se predijo, habría tenido que renunciar a los derechos de sus canciones.

Mercuriadis dice que sus acuerdos son “más sofisticados”.

Paga a los artistas con 15 años de los derechos por adelantado.

Teniendo en cuenta la desgravación fiscal, muchos se van con “unos 25 años de dinero de una sola vez”, dice.

A cambio, Hipgnosis posee las canciones a perpetuidad.

Para los artistas, la atracción no es solo el dinero, sino que Hipgnosis actúa como una “empresa de gestión de canciones” en lugar de simplemente explotar un éxito para respaldar nueva música (que es como funcionan la mayoría de sellos y editores).

“Se trata de ver cada canción como una minimarca en sí misma”, dijo Dave Stewart de Eurythmics después de vender su catálogo a la compañía el año pasado.

“La gente de todo el mundo que canta Sweet dreams are made of this puede que no sepa quién soy yo o quién es Eurythmics, pero se saben la canción. El enfoque es el de comprar estas canciones clásicas y mantenerlas vivas y construir pequeños mundos a su alrededor”.

“Eso está bien para mí porque cuando salgo y toco esas canciones, lo que quiero es que la gente las conozca. Él es muy proactivo”.

Merck Mercuriadis, Nile Rodgers y Dave Stewart

CAITLIN MOGRIDGE
Mercuriadis y Rodgers firmaron su acuerdo con Dave Stewart de The Eurythmics el año pasado.

Para una empresa que ha basado su estrategia en ganancias futuras, Mercuriadis debe ser consciente de las críticas que a las compañías de streaming por lo que pagan a los artistas.

¿Apoya las campañas actuales #BrokenRecord y #FixStreaming, que abogan por un pago más justo?

“Sí, los servicios de streaming deben pagar más dinero a los compositores”, dice.

Mejor pago

“Aunque creo que la campaña #BrokenRecord es imperfecta ya que ha enfocado sus esfuerzos contra estos servicios los verdaderos villanos son las principales compañías discográficas que se están quedando con la mayor parte del dinero”.

“La forma en que funciona el modelo económico es que Apple, Amazon y Spotify se quedan con el 30% del dinero y pagan el 70% a los titulares de los derechos. Tal como está actualmente, de los 70 peniques por dólar que corresponden al autor, 58.5 van a parar a la discográfica. El artista obtiene, en el mejor de los casos, una sexta parte de eso, es decir, 11.5 peniques por la canción”.

“Creemos que es hora de que las compañías discográficas den un paso al frente y reconozcan que existe un desequilibrio real entre lo que se paga por grabar la música y lo que se paga por la canción”.

De hecho, la campaña ha sido igualmente crítica tanto por las compañías de streaming como por los sellos discográficos, pero Mercuriadis dice que la industria debería centrarse primero en aumentar la base global de suscriptores de los servicios de streaming de 450 millones a 2,000 millones de cara a finales de esta década.

“Porque si eso se hace realidad, las ganancias de los compositores serán muy significativas”.

Merck Mercuriadis

Jill Furmanovsky
Merck Mercuriadis dirigió a artistas como Elton John y Iron Maiden antes de lanzar su última compañía.

Para entonces, espera que Hipgnosis tenga un catálogo de alrededor de 60.000 canciones.

En ese momento, la compañía saldrá del negocio de adquisiciones y se centrarán en colocar sus éxitos en videojuegos o programas de televisión, conseguir nuevos artistas y asegurarse de aparecen en listas de reproducción destacadas.

“Estas grandes canciones son la energía que hace girar al mundo”, dice.

¿Hay un catálogo de canciones que le encantaría tener en sus manos?

“Todo el mundo quiere a los Beatles“, sonríe.

“Es el mejor conjunto de canciones jamás escrito”.

“No me gustaría vivir en este mundo si los Beatles no fueran parte de él”.


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