close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Expediente Lozoya: Paso a paso, cómo presuntamente le entregaron los sobornos de Odebrecht y Altos Hornos

Animal Político tuvo acceso a los documentos enviados a jueces federales para que otorgaran órdenes de aprehensión contra Lozoya, por presuntos sobornos de 12.5 millones de dólares en los casos Odebrecht y Altos Hornos.
Cuartoscuro Archivo
19 de agosto, 2019
Comparte

De acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), entre 2012 y 2014 el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, presuntamente recibió sobornos de las empresas Odebrecht y Altos Hornos de México (AHMSA) por un monto que superaría los 12.5 millones de dólares. Ello a cambio de favorecerlas con contratos.

Con dicho dinero Lozoya habría comprado, al menos, dos residencias en zonas exclusivas de Ciudad de México e Ixtapa, Guerrero, que además de representar una inversión le permitieron ocultar el presunto origen ilícito de ese dinero.

Entérate: Las claves y pruebas de la estrategia de defensa de Emilio Lozoya

¿Pero cómo es que se dieron estos supuestos pagos, por los que hoy ya hay dos órdenes de aprehensión giradas en contra de Lozoya y de su esposa, su madre, su hermana, un empresario y una corredora de bienes raíces?

Animal Político tuvo acceso a los documentos que resumen las investigaciones del caso Odebrecht y AHMSA, enviados a jueces federales para que otorgaran las órdenes de aprehensión ya giradas, y en las que se explica un complejo entramado de triangulaciones que involucra a empresas fachada en el extranjero y a presuntos prestanombres.

Dichos documentos muestran múltiples datos que ya se conocían en trabajos periodísticos publicados en los últimos dos años, pero que los fiscales ordenaron y resumieron para contar dos historias, con las que convencieron a los jueces de que hay sospechas fundadas de actividades ilícitas en las que estaría implicado el exdirector de Pemex.

Estas versiones oficiales confirman, como han insistido los abogados de Lozoya, que más de la mitad de los pagos que se denuncian ocurrieron cuando Lozoya no era funcionario y por ende no dirigía a Pemex.

Sin embargo, los fiscales aseguran que el dinero fue una especie de “aliciente” para que Lozoya se comprometiera a beneficiar a las empresas a la postre, situación que aún tendrá que ser probada por las autoridades si los casos llegan a juicio.

A continuación Animal Político presenta una síntesis de los pagos que paso a paso se relatan en los oficios enviados a los jueces, así como en la argumentación que dan las autoridades. Aunque se trata de casos distintos, hay empresas y nombres que los relacionan.

Caso Altos Hornos

Carpeta de investigación: FED/SEIDF/UNAI-CDMX/0000289/2019

Causa penal: 211/2019

Delitos: Operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero)

Imputados: Emilio Lozoya Austin, Gilda Susana Lozoya Austin (hermana), Alonso Ancira Elizondo (cabeza de AHMSA).

Monto de los supuestos sobornos: 3.4 millones de dólares

La carpeta de investigación se inició tras la denuncia que Pemex presentó el 5 de marzo de 2019, por las irregularidades en la adquisición de la planta Fertinal (un caso distinto), pero en la que también se mencionó – aunque marginalmente – a la planta Agro Nitrogenados (vendida por AHMSA a Pemex).

La indagatoria se vio reforzada por la denuncia de Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), presentada el 23 de mayo.

Lo que la FGR y la UIF sostienen, en síntesis, es que durante el periodo de transición del gobierno del presidente Felipe Calderón al del presidente Enrique Peña Nieto, AHMSA pagó 3.4 millones de dólares en sobornos a Lozoya a cambio de que este los favoreciera – en el futuro – con contratos en el ramo de fertilizantes.

Para ocultar dichos pagos, AHMSA no los mandó a Lozoya directamente, sino a una presunta empresa fachada constituida en Islas Vírgenes Británicas denominada Tochos Holding Limited, cuya cuenta se abrió en un banco suizo.

Meses antes de recibir los depósitos Lozoya transfirió todos sus derechos como beneficiario de esa cuenta a su hermana Gilda Susana.

Las transferencias de AHMSA a Tochos se materializaron en cinco movimientos en dólares, de la siguiente forma:

12 junio de 2012: 500,000 USD
1 noviembre 2012: 1,000,000 USD
9 noviembre 2012: 1,000,000 USD
16 noviembre 2012: 100,000 USD
28 noviembre 2012: 800,000 USD

De acuerdo con la UIF no hay relación comercial o profesional entre la hermana de Lozoya (identificada como estudiante ante el banco) y la empresa Altos Hornos, que justifique la realización de estos pagos y ni el monto.

De forma paralela a la recepción de esos pagos, la indagatoria de la UIF reportó dos transferencias desde la cuenta de Tochos a una empresaria de nombre María de Carmen Ampudia Cárdenas, quien le vendió una casa a Lozoya ubicada en el Fraccionamiento Lomas de Bezares en Ciudad de México, en noviembre de 2012.

Pero los pagos por dicha casa no los hizo Lozoya sino Tochos (o sea su hermana) en dos transferencias a Ampudia: una de 1 millón 500 mil dólares el 1 de noviembre de 2012, y otra de 1 millón 80 mil dólares el 13 noviembre d 2012.

El monto total fue de 2 millones 580 mil dólares por dicha propiedad.

“Si no se hubiesen hecho los depósitos de Alonso Ancira (dueño de AHMSA) a favor de Gilda Susana (cuenta de Tochos) ésta no hubiera podido realizar los pagos a favor de María del Carmen Ampudia, y en consecuencia Emilio Lozoya no hubiera podido adquirir el bien inmueble referido, y en consiguiente, ocultar el origen ilícito del mismo, al convertir dicho dinero en un bien inmueble”, señala el documento del caso.

La investigación añade que la compra de la casa funcionó como un “aliciente” para Lozoya quien, a la postre, ya siendo director de Pemex, promovió en el Consejo de Administración de dicha empresa la adquisición de la planta Agro Nitrogenados vía adjudicación directa a favor de AHMSA. Operación que además representó un grave daño al erario, ya que la planta fue adquirida en condición de “chatarra”, con 14 años de no ser utilizada, y cuyo avaluó real se infló de los 50 millones a los 240 millones de dólares.

“Al promover la compra de la planta chatarra es lógico establecer que la operación representó una retribución de Emilio Lozoya al coimputado Alonso Ancira, por contribuir con el dinero que sirvió para la compra de su casa, es decir, le devolvió el favor Emilio a Alonso una vez que asumió el cargo de director de Pemex”, concluye la indagatoria.

Caso Odebrecht

Carpeta de investigación: FED/SEIDF/IGI-CDMX/0000117/2017

Causa penal: 261/2019

Delitos: Operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero), Asociación delictuosa y cohecho (este último solo Lozoya)

Imputados: Emilio Lozoya Austin, Gilda Susana Lozoya Austin (hermana), Gilda Margarita Austin Solís (madre), Marielle Helene Eckes (esposa), Nelly Maritza Aguilera Concha (corredora bienes raíces)

Monto de los supuestos sobornos: 9.15 millones de dólares

Esta carpeta de investigación se inició desde el 27 de enero de 2017 tras la denuncia presentada por Pemex, luego de que directivos de la empresa Odebrecht confesaron ante cortes en Estados Unidos y en Brasil que habían sobornado a funcionarios de diversos países (entre ellos México), para obtener contratos en el ramo petrolero.

A ello se sumó la denuncia de Santiago Nieto, titular de la UIF, interpuesta el pasado 28 de junio, como requisito obligatorio para poder proceder por el delito de lavado de dinero.

Lo que FGR concluye en este caso es que Odebrecht pagó al menos 9.15 millones de dólares en supuestos sobornos a Lozoya a cambio de que los favoreciera con diversas contratos, entre ellos el de trabajos relacionados con una refinería en Hidalgo.

Con dichos recursos Lozoya supuestamente adquirió, a través de su esposa, una residencia en Ixtapa, Guerrero valuada en 1.9 millones de dólares.

La indagatoria documenta siete pagos iniciales en 2012 a Lozoya durante la campaña presidencial de Peña Nieto. Las transferencias se hicieron a través de una compañía de la red de empresas fachada de Odebrecht, denominada Innovation Research, y tuvieron como destino otra empresa fachada de nombre Latin America Asia Capital Holding, esta última constituida en Islas Vírgenes y con cuenta en un banco suizo, donde los beneficiarios eran Emilio y su hermana.

Las transferencias entre las referidas empresas fueron así:

20 abril 2012: 250,000 USD
25 abril 2012: 495,000 USD
26 abril 2012: 505,000 USD
23 mayo 2012: 500,000 USD
30 mayo 2012: 490,000 USD
08 junio 2012: 510,000 USD
18 junio 2012: 400,000 USD

La indagatoria revela que dichos pagos despertaron sospechas en el banco suizo que administraba la cuenta de Latin America Asia Capital, debido a la frecuencia y los montos. Por este motivo el banco inició una investigación y resolvió que eran operaciones de riesgo, debido a que el perfil de la propietaria, la hermana de Lozoya, no tenía coherencia con el dinero que estaba manejando.

En este contexto los Lozoya decidieron transferir los recursos de la cuenta de Latin America a la cuenta la empresa Tochos Holdings Limited, la misma implicada en los supuestos sobornos de AHMSA, situación que conecta ambos casos.

La indagatoria además documenta, a través de depósitos bancarios, otros siete pagos que había realizado Odebrecht a Lozoya por un monto aproximado de seis millones de dólares, pero a otra empresa fachada de nombre Zecapan. Tres de estos pagos se realizaron un mes antes de que arrancara el sexenio de Peña de la siguiente forma:

7 noviembre 2012: 137,451.15 USD
21 noviembre 2012: 386,725.00 USD
30 noviembre 2012: 427,175.59 USD

Posteriormente, el oficio entregado al juez sostiene que se hicieron cuatro transferencias más, dos en 2013 y dos más en 2014, a través de otra empresa fantasma ligada a Odebrecht (Grangemouth Trading), con destino Zecapan S.A. La suma de estos cuatro depósitos alcanzaría los 5 millones de dólares y ellos ya corresponderían al periodo en que Lozoya se desmepeñaba como director de Pemex.

En el expediente se encuentran las declaraciones de dos altos exfuncionarios de Odebrecht, Luis Alberto de Meneses Weyll y Luiz Antonio Mameri, obtenidas por la FGR vía asistencia jurídica con Brasil. Ambos funcionarios sostienen que los pagos que se hicieron en 2012 a Lozoya corresponden a una “retribución” por los contactos que les facilitaron contratos a nivel estatal, y para consolidar la relación con él ante la expectativa de que este ocupara un cargo importante en Pemex.

Los pagos realizados entre 2013 y 2014, sostienen los exdirectivos de Odebrecht, corresponden a supuestos sobornos para que la empresa brasileña obtuviera contratos de trabajos relacionados con la refinería Miguel Hidalgo, en Tula. Hidalgo.

Sostienen que se le dieron a Lozoya 2 millones de dólares por adelantado y el resto se transfirió posterior a que se obtuvo el contrato.

Según la declaración de estos exfuncionarios, las empresas fachada de Odebrecht involucradas en las transferencias pertenecen a lo que se denominó “Departamento de Operaciones Estructuradas” de la compañía brasileña, que en realidad era el brazo de la constructora responsable del pago de sobornos en múltiples países.

En los oficios entregados por este caso al juez la FGR y la UIF también destacan una transferencia con fecha de 6 de agosto de 2013 hecha desde Tochos (la presunta empresa de papel de cuya cuenta era beneficiaria la hermana de Lozoya) a Nelly Maritza Aguilera Concha, la administradora de inmuebles que vendió una residencia a Lozoya en Ixtapa, Guerrero. El monto fue de por 1 millón 200 mil dólares.

Dicha casa no fue comprada directamente por Lozoya, sino a través de un fideicomiso que se creó exprofeso para ello, y en donde la residencia fue traspasada a Helene Eckes, esposa del exdirector de Pemex.

En dicha operación Eckes nombró como apoderado al abogado Juan Carlos Quintana, quien por revelaciones en la prensa se sabe que también colaboraba con Altos Hornos.

Aunque en la información que se había hecho pública se ha señalado la posible relación de la compra de la casa en Ixtapa con el contrato que Pemex dio a Altos Hornos, la FGR decidió incluir este hecho en el expediente de Odebrecht y referirlo como un posible destino del dinero de origen ilícito, transferido por la constructora brasileña a Lozoya.

En cualquier caso y más allá de la coincidencia de empresas y de fechas, la FGR tendrá que acreditar aun ante el juez si esta propiedad es resultado de presuntos sobornos de Odebrecht a Lozoya como se presentó inicialmente, o si tiene que ver con el otro caso.

Los abogados del exdirector de Petróleos Mexicanos han sostenido que, tanto en el caso de Altos Hornos como el de Odebrecht, las operaciones que se señalan entre las empresas ya mencionadas sí tienen una justificación al amparo de actividades o trabajos legales, y no corresponden a soborno alguno.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué es futoko, el fenómeno por el que miles de niños se niegan a ir a la escuela en Japón

El absentismo escolar no para de aumentar y muchos se preguntan si se trata más de un problema originado por del sistema que por los alumnos. Ante eso, están floreciendo las "escuelas libres".
26 de diciembre, 2019
Comparte

En Japón, cada vez más y más niños se niegan a ir a la escuela: se trata de un fenómeno conocido como “futoko”.

Y como el absentismo escolar no para de aumentar, muchos se preguntan si se trata más de un problema originado por del sistema que por los alumnos.

Yuta Ito, de 10 años, esperó hasta las vacaciones de la Semana Dorada (del 29 de abril al 5 de mayo) para decirles a sus padres cómo se sentía y les dijo que no quería seguir yendo a clases.

Sin embargo, aunque renuente, por meses el joven continuó asistiendo a la escuela. Con frecuencia se negaba a ir: Ito era acosado y se peleaba con sus compañeros de manera constante.

Finalmente, para sus padres quedaron solamente tres opciones: llevar a Yuta a terapia con la esperanza de que las cosas mejoraran, educarlo en el hogar o mandarlo a una escuela libre. Y eligieron la última opción.

Ahora Yuta emplea sus días de escuela haciendo lo que quiere y es mucho más feliz.

Estudiantes japoneses

Getty Images
El término futoko ha sido traducido de diversas formas: absentismo, fobia o negación a ir a la escuela.

Un pasado como enfermedad mental

Ito es uno de tantos futoko japoneses, definidos por el ministro de Educación como niños que no van a la escuela por más de 30 días por razones no relacionadas con las finanzas familiares ni la salud.

El término futoko ha sido traducido de varias formas: absentismo, fobia o negación a ir a la escuela.

La actitud hacia este grupo de personas ha cambiado durante décadas. Hasta 1992, el absentismo escolar, en ese entonces llamado tokokyoshi (resistencia), era considerada una enfermedad mental.

Pero en 1997 la terminología cambió y se comenzó a utilizar futoko, un término más neutral y que simplemente significa absentismo.

El 17 de octubre, el gobierno anunció que el absentismo en alumnos de la escuela primaria y la secundaria había batido récords. En 2018 hubo 164.528 niños que se ausentaron por más de 30 días, una cifra superior a los los 144.031 casos registrados en 2017.

Estudiantes en una escuela en Japón.

Stephane Bureau du Colombier
En Japón ha incrementado el número de estudiantes que acuden a escuelas no tradicionales.

Escuelas alternativas

El movimiento de la escuela libre comenzó en Japón en los 80 como respuesta al incremento de los futokos.

Se trata de escuelas alternativas que operan sobre los principios de libertad e individualismo.

Si bien son una opción diferente a la educación obligatoria y a la educación en el hogar, no ofrecen una cualificación reconocida.

El número de estudiantes de estas escuelas alternativas se ha disparado con el paso de los años, pasando de 7.424 en 1992 a 20.346 en 2017.

Abandonar los estudios puede provocar consecuencias a largo plazo y existe un alto riesgo de que los jóvenes se aíslen de la sociedad por completo y se encierren en sus habitaciones. A este fenómeno se le conoce como hikikomori.

Preocupa aún más el número de estudiantes que se ha suicidado. En 2018, los suicidios escolares alcanzaron su pico en 30 años con 332 casos.

Esto provocó que el gobierno japonés introdujera una ley en 2016 con recomendaciones especiales para las escuelas.

Escuela libre de Tamagawa.

Stephane Bureau du Colombier
Las escuelas libres establecen sus propias reglas.

Problemas personales y ‘bullying’

Entonces ¿por qué tantos niños evitan la escuela en Japón?

Circunstancias familiares, problemas personales con compañeros y el bullying se encuentran entre las principales causas, según una encuesta realizada por el Ministerio de Educación.

En general, los que abandonaron la escuela aseguraron que no se entendían bien con otros estudianteso, en algunos casos, con los propios maestros.

Ese fue el caso de Tomoe Morihashi.

“No me sentía cómodo con mucha gente”, dice la niña de 12 años. “Mi vida escolar fue difícil“.

Morihashi sufría de mutismo selectivo, que le afectaba cada vez que salía en público. “No podía hablar fuera de mi casa o lejos de mi familia”.

También le resultaba difícil obedecer el rígido conjunto de reglas que existen en las escuelas japonesas.

“Las medias no pueden ser de colores, no te puedes pintar el cabello, hay un color establecido para los elásticos del cabello y estos no pueden ponerse en la muñeca”, explica.

Dos niñas uniformadas.

Getty Images
Tomoe Morihashi, de 12 años, se queja de las rígidas normas que los alumnos deben seguir en las escuelas japonesas.

Muchas escuelas en Japón controlan todos los aspectos relacionados con la apariencia de sus alumnos, forzándolos a teñirse sus cabellos castaños de negro y prohibiéndoles que usen medias o abrigos, incluso cuando hace frío.

En algunos casos, incluso deciden el color de la ropa interior que los alumnos deben ponerse.

Entre los años 1970 y 1980, una serie de estrictas reglas escolares fueron introducidas como respuesta a la violencia y el acoso escolar. Dichas normas fueron relajadas en la década de los 90, pero recientemente se han intensificado.

Se les conoce como las normas de las “escuelas negras“, un concepto que hace referencia a las “empresas negras”, la manera en la que se conoce a las compañías que explotan a sus trabajadores.

Ahora Morihashi e Ito, asisten a la Escuela Libre Tamagawa en Tokio, donde los estudiantes no necesitan llevar uniforme y son libres de elegir sus propias actividades, de acuerdo con un plan acordado entre la escuela, los padres y los alumnos. Se les incentiva a seguir sus habilidades e intereses personales.

Hay salas con computadoras donde se imparten clases de japonés y matemáticas, así como una biblioteca con libros y mangas (cómics japoneses).

Dos alumnos en la Escuela Libre Tamagawa.

Stephane Bureau du Colombier
En las escuelas alternativas, los alumnos pueden elegir qué tipo de actividades hacer.

El ambiente es muy informal, como si fuera una gran familia. Los estudiantes se reúnen en espacios comunes para conversar y jugar.

“El propósito de esta escuela es desarrollar las habilidades sociales de las personas”, dice Takashi Yoshikawa, director de la escuela.

Ya sea haciendo ejercicio, jugando o estudiando, lo importante es aprender a no entrar en pánico cuando están en un grupo grande.

La escuela se mudó recientemente a un lugar más grande, y alrededor de 10 niños asisten todos los días.

Zapatos afuera de la escuela.

Stephane Bureau du Colombier
Cerca de 10 niños asisten a diario a la Escuela Libre Tamagawaa.

Yoshikawa abrió su primera escuela alternativa en 2010, en un apartamento de tres pisos en el barrio residencial de Fuchu en Tokio.

“Esperaba estudiantes mayores de 15 años, pero en realidad los que vinieron tenían solo 7 u 8 años“, asegura.

“La mayoría de los alumnos guardaban silencio y tenían mutismo selectivo, en la escuela no hacían nada”.

El director cree que la negación de los niños de ir a la escuela está extremadamente vinculada a problemas de comunicación.

Takashi Yoshikawa abrió su primera escuela alternativa en 2010.

Stephane Bureau du Colombier
Takashi Yoshikawa abrió su primera escuela alternativa en 2010.

Compañerismo, la clave

Su paso por la escuela también fue inusual. Renunció a su trabajo como “hombre asalariado” en una empresa japonesa a los 40 años, cuando decidió que no quería aspirar a un puesto más alto.

Su padre era médico y, como él, quería servir a su comunidad, por lo que se convirtió en trabajador social y padre adoptivo.

La experiencia le hizo descubrir los problemas que enfrentan los niños. Se dio cuenta de cuántos estudiantes sufrían porque eran pobres o víctimas de abuso en el hogar, y cuánto impactaba esto en su desempeño en la escuela.

Parte del desafío que enfrentan los alumnos es el gran número de niños por clase, dice el profesor Ryo Uchida, experto en educación de la Universidad de Nagoya.

“En aulas con alrededor de 40 estudiantes, que deben pasar un año juntos, pueden suceder muchas cosas”.

El profesor explica que el compañerismo es el ingrediente clave para sobrevivir en Japón, porque la densidad de población es muy alta: si no te la llevas bien y cooperas con los demás, no sobrevivirás. Esto no solo se aplica a las escuelas, sino también al transporte público y otros espacios públicos, que están superpoblados.

Estudiantes en una clase en Ichihara.

Getty Images
El compañerismo es el ingrediente clave para sobrevivir en las escuelas.

Pero para muchos estudiantes la necesidad de amoldarse es un problema. No se sienten cómodos en aulas superpobladas donde tienen que hacer todo con sus compañeros en un espacio pequeño.

Sentirse incómodo en tal situación es normal“, explica el profesor Uchida.

Además, en Japón, los niños permanecen en la misma clase año tras año, por lo que si se presentan problemas, ir a la escuela puede ser doloroso.

“En ese sentido, el apoyo brindado por las escuelas alternativas es muy significativo”, asegura el profesor.

En estos centros “les importa menos el grupo y tienden a valorar más los pensamientos y los sentimientos de cada estudiante”.

Niños jugando en la escuela Tamagawa.

Stephane Bureau du Colombier
Niños jugando en la escuela Tamagawa.

Críticas en aumento

Pero aunque este tipo de escuelas representan una alternativa, los problemas dentro del propio sistema educativo persisten.

Seún Uchida, el no desarrollar la diversidad de los estudiantes es una violación de sus derechos humanos, y muchos están de acuerdo.

Las críticas a las reglas de las “escuelas negras”y al entorno escolar japonés están aumentando en todo el país.

En una columna reciente, el periódico Tokyo Shimbun las describió una violación a los derechos humanos y un obstáculo para la diversidad estudiantil.

En agosto, el grupo de campaña Black kosoku o nakuso! Project [¡Eliminemos las black rules de la escuela!] presentó una petición en línea ante el Ministerio de Educación firmada por más de 60.000 personas, solicitando una investigación sobre estas exageradas reglas escolares.

La prefectura de Osaka les ordenó a todas las escuelas secundarias a que revisen sus reglas, y el 40% lo hizo.

Uchida dice que el Ministerio de Educación parece aceptar ahora el absentismo no como una anomalía, sino como una tendencia.

Él ve esto como una prueba de que los niños futoko no son el problema, sino que están reaccionando a un sistema educativo que no proporciona un ambiente inclusivo.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=MH6SfxrAAYw&t=2s

https://www.youtube.com/watch?v=YPmLtudnWbo

https://www.youtube.com/watch?v=vTKI5kUdLVM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.