close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Solo 5% de los elementos de la Guardia Nacional han aprobado los controles de confianza

Además hay contradicciones en cuanto al número de elementos de la Guardia Nacional desplegados pues los datos oficiales son contradictorios. INAI ordena transparentar el despliegue real.
Cuartoscuro
14 de agosto, 2019
Comparte

De los 80 mil elementos de la Guardia Nacional que según el presidente Andrés Manuel López Obrador se encuentran desplegados en el país, apenas el 5 por ciento de ellos cuenta con los exámenes de control de confianza aprobados, requisito obligatorio para pertenecer a dicha fuerza de seguridad pública. 

El resto aún no lo tiene y por lo tanto, según la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Pública y de la Guardia Nacional, no podrían estar trabajando y ni siquiera ser elementos en activo de dicha fuerza.

Los datos oficiales proporcionados por la Vocería de la Guardia Nacional a Animal Político muestran que, en total, son 4 mil 171 elementos de esta fuerza los que ya aprobaron el procedimiento de confianza, de los cuales 2 mil 677 son efectivos de nuevo ingreso y 1 mil 494 son elementos transferido de otra fuerza.

Lee: Guardia Nacional ya tiene desplegados a 58 mil elementos en el país; hay mayor presencia en el Edomex

Pero de acuerdo con lo señalado por el presidente en su conferencia matutina del pasado 8 de agosto, en el país se encuentran desplegados 80 mil elementos de la Guardia Nacional, estado de fuerza  que – por cierto – difiere de forma significativa con lo señalado por otras instancias oficiales del propio gobierno.

Si se toma como referencia lo señalado por el primer mandatario esto significa que apenas el 5.2 por ciento de los efectivos de Guardia Nacional cuentan con el procedimiento de control de confianza acreditado.

El control de confianza es un requisito que contempla la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública y la Ley de Guardia Nacional – a partir de lo establecido en la Constitución- para que una persona pueda ser elemento de una fuerza de seguridad pública. Consiste en una batería de cinco pruebas, entre ellas, examen de polígrafo (detector de mentiras), toxicológico, de entorno social, sicológico, y médico.

Animal Político publicó el pasado 1 de agosto que ante la prisa por tener elementos de Guardia Nacional desplegados en el país que cumplan con los requisitos del control de confianza, el Sistema Nacional de Seguridad Pública aprobó un nuevo modelo de evaluación “exprés” propuesto por el gobierno, que deja en manos de los militares más de la mitad del proceso de evaluación y lo reduce a dos días.

Te puede interesar: Graban a elementos de la Guardia Nacional en aparente estado de ebriedad; fueron sancionados

En seguimiento a dicha información este medio solicitó a la Vocería de la Guardia Nacional un posicionamiento oficial y datos respecto al proceso de evaluación que se está aplicando hasta el momento.

Son muchos y hay que hacerlo rápido: la justificación

La Guardia Nacional justificó la necesidad de aplicar un esquema modificado de control de confianza al señalar que el número de elementos a evaluar es considerable por la transferencia de miles de policías militares y navales que carecen de esta evaluación, y a que se está tratando de terminar lo antes posible.

“Se estableció que las fuerzas armadas sean las que realicen este proceso tomando en cuenta que disponen de la infraestructura necesaria para agilizar el proceso de evaluación de la gran cantidad de efectivos a considerar” indicó en su respuesta oficial la Guardia Nacional.

La nueva fuerza de seguridad defendió que aun cuando se trate de un esquema de evaluación excepcional el que se está aplicando a los guardias, ello no significa que se haya perdido rigor o se esté cayendo en alguna irregularidad. 

Lee: Pedir información, revisar mochilas o detener, ¿qué puede hacer (y qué no) la Guardia Nacional en el metro?

La Guardia confirmó que tres de las cinco evaluaciones (sicológica, médica y toxicológica) se están aplicando en instalaciones militares y no en los Centros de Certificación convencionales – como sucede con el resto de las policías del país – pero dijo que previamente se obtuvo el aval que acredita la validez de las pruebas que ahí se aplican.

“Para llevar a cabo este procedimiento fue necesario establecer dos centros de certificación, mismos que se encuentran ubicados, uno en el interior del Campo Militar No. 1-A y otro en el Hospital Militar de zona de Constituyentes, ambos en la Ciudad de México; los cuales se encuentran certificados por el Centro Nacional de Certificación y Acreditación (CNCA)” dijo la corporación.

La respuesta oficial proporcionada añade que el personal que está practicando dichos estudios en las instalaciones del Ejército son psicólogos y médicos cirujanos militares que “también se encuentran certificados por el CNCA”.

La Vocería de la Guardia Nacional también detalló que si bien son 4 mil 171 los elementos aprobados con control de confianza completo, ya se han evaluado y aprobado a 12 mil 748 efectivos en pruebas sicológica, a 5 mil 532 en examen médico, y a 5 mil 505 en pruebas físicas. A todos ellos les restarían las evaluaciones de polígrafo y de entorno socioeconómico para tener el proceso de control de confianza completo.

Te puede interesar: Guardia Nacional inicia en CDMX con 450 elementos en Iztapalapa, alcaldía con mayor incidencia delictiva

¿Cuántos Guardias hay realmente? INAI exige transparencia

Las cifras oficiales respecto al número de elementos de la Guardia Nacional que hoy se encuentran desplegados en el país son contradictoria. Como ya se dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo el pasado 8 de agosto que son aproximadamente 80 mil los que ya están desplegados en el país.

Sin embargo el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana Alfonso Durazo, quien constitucionalmente el jefe máximo de la Guardia, ha señalado cifras distintas. Por ejemplo, el pasado 21 de junio dijo que el despliegue inicial seria de 52 mil elementos de la guardia, casi 30 mil menos que lo dicho por el expresidente.

Y en mayo el mismo Durazo había que del estado inicial de la Guardia 35 mil elementos serían transferidos de la Policía Militar, 8 mil de Policía Naval y el resto de Policía Federal.

Lo anterior significa que para que los datos del presidente fueran ciertos tendrían que haber ya casi 30 mil nuevos reclutas, sin embargo, la Vocería de Guardia Nacional solo reporta 1 mil 494 elementos nuevos y aprobados.

Pero incluso el estado de fuerza más conservador reportado por Alfonso Durazo no concuerda con los datos oficiales que proporcionan las dependencias involucradas, que son aun más bajos.

Por ejemplo, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) dijo en un oficio fechado al 22 de julio pasado  – y como respuesta parcial a la solicitud de información folio 0000700204019 presentada por Animal Político – que el personal de Policía Militar que integra es de 23 mil 625 elementos ( contra los 35 mil que Durazo dijo que habría).

Te puede interesar: De la detención de migrantes al espionaje: Esto es lo que podrá hacer la Guardia Nacional

Mientras que la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) reportó por su parte (en respuesta a la solicitud folio 0001300092319) que tiene desplegados en función de Guardia Nacional a 3 mil 281 policías navales en 34 regiones, que son menos de la mitad de los que había prometido por Durazo.

En este contexto el pleno Instituto Nacional de Transparencia y Acceso a la Información (INAI) resolvió el recurso de revisión número 5629/19 promovido por Animal Político ante la falta de claridad del estado de fuerza y de militares transferidos a la Guardia Nacional.

El pleno del INAI determinó de forma unánime que la Secretaría de la Defensa Nacional (dependencia responsable de la puesta en marcha operativa de la Guardia) debe hacer una búsqueda exhaustiva de datos y dar a conocer los acuerdos de transferencia de elementos militares a la nueva fuerza, así como precisar el estado de fuerza actual y el que se pretende completar.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

"Soy perezosa y estoy orgullosa de ello": la mujer que asegura que la pereza no es mala

Lucy Gransbury ha aprendido a llevar su vida por la ley del mínimo esfuerzo.Para ella eso es un reconocimiento a su eficiencia al resolver problemas y hacer tareas, y que sabe administrar su energía.
4 de noviembre, 2019
Comparte

Lucy Gransbury confiesa que es una “persona perezosa” y se siente “orgullosa” de ello.

“No nos gusta causar drama porque no queremos molestarnos en lidiar con eso”, dice Lucy al hablar de sí misma y de otras personas perezosas que conoce.

¿Te suena familiar?

Bueno, si tú eres propenso a la pereza -la aversión o indisposición a esforzarse- te puedes sentir culpable por tu comportamiento.

Pero tal vez deberías pensarlo dos veces.

Gransbury, quien trabaja como actriz en Melbourne, Australia, argumenta que ser perezosa no es tan malo como se piensa y las investigaciones en la materia la respaldan.

Lucy Gransbury

BBC
Gransbury es actriz de profesión en Melbourne, Australia.

“La gente perezosa merece más crédito. Encontramos el camino más eficiente al objetivo, y no vamos a perder el tiempo tomando el camino complicado”, dice Gransbury.

Reconoce que la pereza se ve sobre todo como un comportamiento negativo, pero ella sostiene que el ser perezoso debe ser visto como un atributo positivo.

Hace a las personas mejores en priorizar las tareas, más eficientes con su energía, y ayuda a encontrar la manera más rápida de hacer un trabajo de una sola vez.

Pereza o atajos

Al observar algunos atajos que toma Lucy para enfrentar las tareas cotidianas que son aburridas, se puede juzgar si es pereza o eficiencia.

Uno es limpiar la ducha mientras todavía la está usando; planchar solo con el aire cuando se está secando la ropa; hacer la cama mientras se encuentra todavía en ella haciendo una serie de movimientos de estrellas de mar o patadas hasta que todas las sábanas caen en su lugar… o saber exactamente qué toma corriente es la adecuado para enchufar la aspiradora para evitar perder tiempo.

Gransbury en su sofá

BBC
Gransbury ha ideado varias estrategias para realizar tareas cotidianas que no son estimulantes.

¿Madre de la invención?

Gransbury asegura que muchos grandes inventos fueron motivados por la pereza.

“La rueda fue algo grande. La inventaron debido a que era demasiado difícil arrastrar cosas por todas partes… Las invenciones son en realidad un método de conveniencia. Como el teléfono, pues tomaba demasiado tiempo caminar hasta la casa del vecino y saludar”, dice.

Y no está sola en este razonamiento.

El fundador de Microsoft, Bill Gates, es a menudo citado por decir que él contrataría a una persona perezosa para hacer un trabajo duro, ya que esa persona encontraría la manera más fácil de hacerlo.

La pereza hace trabajar al cerebro

Una investigación del profesor Masud Husain en la Universidad de Oxford (Reino Unido) sugiere que ser perezoso podría hacer que el cerebro trabaje más, lo cual respalda la teoría de Lucy.

Dos mujeres en una oficina

Getty Images
La pereza ha sido calificada por generaciones como algo muy negativo.

Husain diseñó un experimento para ver las diferencias que podría haber entre los cerebros de las personas perezosas y las que no lo son.

Varias personas fueron puestos a prueba después de ser clasificados en categorías: motivados, apáticos y un punto medio.

“Les pedimos que hicieran una prueba que les hacía decidir si vale la pena un esfuerzo físico por una recompensa en concreto”, explica.

Quizás no fue una sorpresa que el grupo perezoso fuera menos propenso a esforzarse para obtener una recompensa, pero cuando los escáneres cerebrales revelaron por qué, los científicos se sorprendieron.

“Los cerebros de las personas apáticas eran diferentes de los que estaban más motivados, no en términos de estructura, sino en términos del nivel de actividad que esos cerebros mostraban cuando tomaban estas decisiones”, explica Husain, profesor de Neurociencia Cognitiva en Oxford.

“Sorprendentemente, encontramos que los cerebros de las personas apáticas eran en realidad más activos en esas circunstancias que los cerebros de las personas motivadas”, continúa.

Un hombre viendo televisión

Getty Images
Sorprendentemente, las personas perezosas tienen cerebros más activos, que queman más energía.

“Era como si les fuera más difícil tomar esa decisión. Y había un costo más alto para sus cerebros en términos de tratar de determinar si valía la pena o no”, añade.

El profesor explica que eso representa “un trabajo mucho más difícil” que el realizado por el cerebro de las personas que están más motivadas.

“Por supuesto, la actividad cerebral tiene un costo. Quemas combustible, quemas azúcar en el cerebro para tomar estas decisiones: cuando tus neuronas están activas, están consumiendo combustible”.

Entonces, si los cerebros de las personas perezosas queman más energía mientras están ocupados decidiendo lo que van a hacer, ¿por qué la pereza se considera un comportamiento negativo?

Adoctrinamiento

Catherine Carr, de la BBC, analizó por qué la sociedad en su conjunto desprecia la pereza en el programa de radio del Servicio Mundial de la BBC “The Why Factor“.

En un campamento militar de entrenamiento físico en Cambridge, en Reino Unido, una mujer que asistía a la clase de acondicionamiento físico le dijo a Catherine que acostumbraba a hacer flexiones en un parque frío, en lugar de pasar una mañana perezosa en la cama, porque “le encanta y es un buen comienzo de su día”.

Una mujer le grita a otra

Getty Images
El no hacer nada es criticado como parte de un adoctrinamiento cultural, según los defensores de la pereza.

Pero, ¿por qué se percibe esto como algo positivo, y no quedarse en casa?

Un hombre le dijo a Catherine que es lo que te enseñan a creer desde la infancia.

“Es moralmente incorrecto. Me han adoctrinado para creer que tienes que estar haciendo algo, constantemente. Creo que mis padres y la sociedad me lo impusieron. Deberías estar constantemente haciendo cosas, logrando cosas”, manifiesta.

Otra mujer de la clase estuvo de acuerdo.

“La perspectiva de la sociedad es que la pereza es algo malo. La verdad es que, cuando era niña, nunca se nos permitía recostarnos porque eso se consideraba malo. Mis padres siempre nos despertaban temprano en la mañana y los fines de semana porque teníamos que ‘levantarnos y hacer cosas'”.

“Pereza criminal”

Anastasia Burge, quien enseña e investiga filosofía en la Universidad de Cambridge, reconoce que esta actitud ha sido tan fuerte en el pasado que incluso las personas han sido severamente castigadas por tener flojera.

“En la antigua Unión Soviética procesaban a las personas por lo que llamaron parasitismo social, que en realidad era una especie de pereza criminal”.

Una mujer y una niña meditando

Getty Images
Tomarse un tiempo para disfrutarlo en sí mismo es parte del cuidado mental.

“El poeta Joseph Brodsky -que llegó a ser premio Nobel tras dejar la URSS- fue cuestionado en un juicio: ‘¿Qué haces? ¿Cuál es tu trabajo? ¿Cuál es tu profesión?'”, cuenta Burge.

“Él respondió ‘Soy poeta’. Eso fue completamente incomprensible para los jueces, por lo que terminó siendo enviado a hacer trabajos forzados y forzado a exiliarse de la Unión Soviética para que se fuera a un lugar donde hubiera espacio para la poesía”.

Se trata de la salud mental

Son exactamente estas actitudes las que para Gransbury forman parte de una mentalidad del pasado y son un peligro para la salud mental.

“Creo que desconectarse y tener tiempo de inactividad es una gran parte de dejar que tu cerebro se apague, que tu cuerpo se apague; lo que significa realizar una siesta o acostarse en el sofá”, dice.

“Nuestra generación realmente incorpora estos momentos de cuidarse a uno mismo y preocuparse de la salud mental de cada uno, lo que para, algunas personas, puede significar ser perezoso por un corto periodo de tiempo”.

Lucy Gransbury

BBC
Gransbury no solo no se disculpa por ser lo que muchos consideran “perezosa”, sino que alienta a otros a seguir su ejemplo.

“Creo que es más probable que nuestra generación lo acepte y hable de ello que quizás las generaciones anteriores, para las que lo que se compensaba realmente era trabajar duro. Nuestra generación se está cuidando a sí misma”, opina.

En estos días, dice, se trabaja duro y no se cosechan el tipo de recompensas que solía haber.

“No podemos pagar nuestras hipotecas incluso después de trabajar durante 60 años”.

Gransbury no solo no se disculpa por ser lo que muchos consideran “perezosa”, sino que alienta a otros de su generación a seguir su ejemplo.

“Nos estamos moviendo más hacia reflexionar qué tipo de estilo de vida podemos mantener y somos capaces de hacerlo el resto de nuestra vida. Y eso incluye cuidar de uno mismo y ser conscientes de nuestro cuerpos y nuestra mentes, y eso incluye tomarse un descanso”.

Este texto es una adaptación del programa de radio del Servicio Mundial de la BBC The Why Factor.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=ZxEkMGziyDU

https://www.youtube.com/watch?v=SZY7ugs_DvI

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.