Solo 1 de cada 4 policías en México está capacitado para cuidar a la gente
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Cuartoscuro

Solo 1 de cada 4 policías en México está capacitado para cuidar a la gente

Esta semana concluyó el plazo legal de 3 años que los gobiernos pactaron para certificar las habilidades y confiabilidad de sus policías, y no cumplieron. La policía de CDMX entre las peores: solo 9% de sus elementos cuenta.
Cuartoscuro
Por Arturo Ángel
13 de septiembre, 2019
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En México, solo 1 de cada 4 policías locales y federales cuenta con el certificado oficial que avala su formación, capacidades y confiabilidad. 

Este documento, llamado Certificado Único Policial (CUP), es requisito obligatorio para permanecer en el puesto. En 2016 los gobiernos se dieron un plazo de tres años para certificar a todos sus elementos. Sin embargo dicho plazo concluyó esta semana y no lo hicieron.

Datos oficiales obtenidos vía transparencia por Animal Político revelan que de los 330 mil 776 policías federales y locales en activo en nuestro país, apenas 84 mil 255 que equivalen a un 25.4% cuenta con el CUP emitido. Las otras tres cuartas partes no lo tiene y, si se respetara lo que marca la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Pública, no deberían estar trabajando.

Lee: Suspenden a policías relacionados con la presunta ejecución extrajudicial de Tamaulipas

Hay 10 entidades, entre ellas Ciudad de México, donde la proporción de policías certificados es incluso inferior a 20%.  De hecho, en solo 5 de las 32 entidades federativas se reporta a más de la mitad de los policías certificados.

El Certificado Único Policial es el documento que avala que un policía en el país cumple con cuatro elementos clave para desempeñar esa función: formación inicial o su equivalente, evaluación de desempeño académico, evaluación de competencias básicas, y proceso de evaluación de control de confianza.

Los artículos 41 y 69 de la Ley del Sistema Nacional de Seguridad Pública señalan que contar con esta certificación es un requisito “indispensable” para ingresar o para permanecer en las instituciones de seguridad pública o de procuración de justicia (fiscalías).

El 9 de septiembre de 2016 se publicó en el Diario Oficial de la Federación los Lineamientos para la Emisión del Certificado Único Policial aprobados en la Cuadragésima Sesión Ordinaria del Consejo Nacional de Seguridad Pública.

En el artículo cuarto transitorio de dicho acuerdo se estableció que en un periodo máximo de tres años todos los integrantes de las instituciones de seguridad pública, sin excepción, deberían de contar con el Certificado único. Dicho plazo se venció el martes pasado.

Entérate: México oculta la letalidad de sus policías y militares, señala informe internacional

Por su parte, el diagnóstico del Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica que el actual gobierno federal se encuentra preparando reconoce que hay un severo retraso en la certificación de los agentes de seguridad.

Animal Político solicitó al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) conocer las razones por las cuales se incumplió el plazo  para certificar a los agentes así como el nivel de retraso, pero hasta la publicación de esta nota se continúa en la espera de una respuesta. 

De mal en peor

Los datos proporcionados vía transparencia por el SESNSP revelan que México cuenta con una fuerza total de 288 mil 7 policías a nivel local (estatales, municipales y ministeriales)  y 42 mil 769 de nivel federal (policías federales y de la Fiscalía General de la República).

En el tema específico de los policías de nivel local los datos arrojan que 79 mil 291 contaban al cierre de agosto con su CUP, que equivale solo al 27.5% de todos los agentes estatales y municipales en funciones. No hay ni una sola entidad federativa en donde la certificación se haya cumplido al 100% dentro del límite establecido, aunque algunas están mucho más atrasadas que otras.

Por ejemplo, Querétaro y Durango son las entidades con la mayor proporción de policías certificados con poco más del 75%. Esto significa que 3 de cada 4 de sus policías sí cumplen con los requisitos legales para desempeñar ese cargo.

Después le sigue Colima en donde se reporta al 60% de los policías locales que cuentan con el CUP, mientras que Guanajuato y Campeche reportan niveles de entre 50 y 55% de sus policías certificados.

Entérate: Veracruz enfrenta altos niveles de crimen con pocos policías y mal equipados 

Estas cinco entidades son las únicas en donde se reporta a más de la mitad con el certificado obligatorio que marca la ley. Todas las demás se encuentran por debajo de 50% y hay casos dramáticos.

Por ejemplo, datos proporcionados muestran que en Tlaxcala apenas un 0.6% de los policías – 20 de los más de tres mil 200 agentes locales en la entidad – cuenta con el CUP.  Le sigue Guerrero con solo un 8.3% de todos sus policías certificados.

La tercera entidad con el mayor retraso es justamente Ciudad de México con apenas un 9.7% de sus policías debidamente certificados. Dicho de otra forma, en la capital del país solo 1 de cada 10 agentes cumple con la certificación obligatoria que respalda que tiene las habilidades necesarias para hacer ese trabajo.

Lo anterior cobra mayor relevancia si se toma en cuenta que la policía de la Ciudad de México es la más numerosa del país.

Baja California Sur es la cuarta entidad con la menor proporción de sus policías certificados al cierre del plazo establecido con apenas un 10%. Y hay otras seis entidades que reportan menos de 20% de sus policías evaluados: Sonora, Jalisco, Chiapas, Zacatecas, San Luis Potosí y Nayarit.

En una situación igual de mala se encuentran las fuerzas federales. Los datos oficiales del SENSP muestran que apenas 5 mil 266 de los 42 mil 769 elementos, un 12.3%, cuenta con su CUP. Es un porcentaje aún menor que el de las policías estatales.

Lee: Policías que cuiden un pedacito de la Ciudad: la estrategia de la CDMX contra la inseguridad

En lo específico llama la atención el caso de la Fiscalía General de la República (FGR) en la cual solo 7 de cada 100 elementos de la Policía Federal Ministerial cuenta con el certificado que avala su formación, capacidades y confiabilidad.

Los responsables del atraso

Los Lineamientos para la Emisión del Certificado Único Policial publicados en septiembre de 2016 establecieron claramente que la responsabilidad de evaluar a los policías para obtener el CUP es de las instituciones de seguridad a la que están adscritos, y del personal y centros de control de confianza por el SESNSP.

El artículo 10 establece, por ejemplo, que personal acreditado por el SENSP será el responsable de realizar las evaluaciones de competencias básicas, mientras las instituciones de seguridad estarán a cargo de las evaluaciones de desempeño. 

En el caso del procedimiento de control de confianza (que incluye evaluaciones de polígrafo, toxicológicas, entre otras) los responsables los Centros de Evaluación y Control de Confianza que operan en los estados pero que deben estar certificados por el Secretariado Ejecutivo.

Lee: La Ley de Uso de la Fuerza: ¿Qué reglas contiene y qué derechos deja fuera?

Los lineamientos también establecieron que cualquier incumplimiento con estas disposiciones tendría que ser evaluada por las contralorías correspondientes.

Pocos recursos, más trabajo

En los próximos meses el Congreso analizará una propuesta de reforma del gobierno federal que buscar dar a las policías locales del país facultades para poder auxiliar en la investigación de los delitos, responsabilidad que hasta ahora recae primordialmente en el Ministerio Público los policías ministeriales o de investigación.

El Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica impulsado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana contempla que para que lo anterior sea posible y para que se profesionalicen a los agentes locales, es necesario que en 2020 el 50% de los fondos destinados a los municipios (Fortamun) se destina exclusivamente al fortalecimiento de los cuerpos locales de seguridad.

Sin embargo el Proyecto de Egresos de la Federación para el 2020 que la Secretaría de Hacienda entregó a la Cámara de Diputados solo contempla – al igual que en años pasados – que el 20% del Fortamun se destine a temas de seguridad. En los hechos se trataría de unos 20 mil millones de pesos en vez de los 50 mil que según los expertos es el mínimo que se requiere.

Cabe señalar que la cámara baja aún se encuentra en análisis del proyecto y este será uno de los temas que serán estudiados.

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El país que ya atraviesa una 'tercera ola' de COVID-19

Mientras numerosos países enfrentan la temida "segunda ola" de casos de coronavirus, y todavía hay lugares que no superan la primera, Irán ya está contando los muertos de una tercera oleada.
EPA
16 de octubre, 2020
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Mientras numerosos países enfrentan la temida “segunda ola” de casos de coronavirus, y todavía hay lugares que no superan la primera, Irán ya está contando los muertos de una tercera oleada.

Y en el que ya era uno de los países de Medio Oriente más afectados por la pandemia, esa “tercera ola” es la más letal hasta la fecha.

Irán volvió a romper su récord de contagios diarios a mediados de la semana con los 4,830 nuevos casos de COVID-19 del miércoles 14 de octubre, según los registros de la Universidad Johns Hopkins (Estados Unidos).

Pero la nación persa está rompiendo marcas desde el pasado 22 de septiembre, cuando superó por primera vez los 3,574 casos diarios registrados a principios de junio, en lo más alto de su “segunda ola”.

“Aunque la segunda ola de coronavirus fue contenida exitosamente, la tercera ola ha estado emergiendo porque se han ignorado los protocolos sanitarios”, alertó ese mismo día el ministro de Salud iraní, Saeed Namaki, según un reporte de la agencia oficial Iran Press.

Menos de dos semanas después, el 5 de octubre, Irán ya había igualado su récord de muertes diarias, que se remontaba al mes de julio.

Y los 279 muertos registrados este miércoles también son el mayor número diario en un país que, según cifras oficiales, ya suma más de medio millón de contagios y casi 30,000 muertos por la pandemia.

Entierro en Irán

Getty Images
Irán volvió a romper su récord de muertes por COVID-19 en un mismo día.

La cifra real, sin embargo, es mucho mayor: en agosto pasado el servicio persa de la BBC recibió registros gubernamentales filtrados que mostraban que a 20 de julio habían muerto casi 42,000 personas con síntomas de COVID-19, pero el Ministerio de Salud solamente reportaba 14,405 fallecidos.

La cantidad de personas identificadas como infectadas en esos documentos también era casi el doble de las cifras del ministerio.

Y el viceministro de Salud iraní, Iraj Haririchi, finalmente reconoció que el número real de muertos es “significativamente” más alto que el de las cifras oficiales.

Según BBC Persa, Haririchi explicó que las estadísticas oficiales se basan en el número de muertes con prueba de PCR positiva, pero estimó que, dependiendo de la provincia, el número real de víctimas de coronavirus es entre 1.5 y 2.2 veces más alto que el arrojado por esos registros.

El viceministro también advirtió que tanto trabajadores de la salud como suministros médicos están al borde del agotamiento por el empeoramiento de la situación en Teherán y otras regiones del país.

Teherán “cerrada”

En estos momentos, 27 de las 31 provincias del país ya han sido designadas por las autoridades iraníes como zonas “rojas” por el rápido aumento de contagios.

Y la situación en la capital, Teherán, y sus suburbios, ha sido descrita como especialmente “crítica”.

Ambulancia en Teherán

EPA
Los servicios médicos en Teherán están casi al límite de sus capacidades.

El doctor Alireza Zali, quien comanda las operaciones contra el coronavirus en la provincia de Teherán, advirtió este miércoles que la misma vive “los días más difíciles de la tercera ola la enfermedad”.

“Si no se realiza una intervención seria, esta subida no declinará y las condiciones pueden mantenerla así”, agregó Zali, según declaraciones recogidas por BBC Persa.

Para tratar de limitar la propagación del virus, el uso de mascarillas en la capital es obligatorio desde el pasado sábado, con el gobierno anunciando multas de 6.60 dólares para quien salga a la calle sin una.

Y este miércoles también quedaron prohibidos todos los viajes desde o hacia Teherán y otras cuatro grandes ciudades iraníes hasta el mediodía del domingo.

La medida se ordenó un día después de que el líder supremo de Irán, ayatolá Alí Jamenei, pidiera expresamente la prohibición “de ciertas actividades y viajes”.

Mujer con mascarilla en Teherán

EPA
Las mascarillas son obligatorias en Teherán desde el sábado pasado.

“Las regulaciones sobre el corona deben ser soberanas y vinculantes. Hace tiempo que les he dicho al estimado presidente y a los funcionarios que deben hacerse cumplir”, dijo también Jamenei, según su cuenta de Twitter.

El presidente Hassan Rouhani, por su parte, ya había declarado la semana pasada que cualquier persona que oculte una infección por COVID-19 y no se ponga en cuarentena durante 14 días debería enfrentar “el mayor castigo”.

Y el mandatario también advirtió que los empleados del gobierno que incumplan repetidamente las regulaciones podrían ser suspendidos durante un año y que los negocios infractores podrían cerrarse.

Predicciones sombrías

Las nuevas disposiciones son un buen reflejo de la posición oficial, que culpa del resurgimiento del virus a la falta de cumplimiento de medidas como el uso de máscaras y el distanciamiento social.

Y es que aunque el ministro de Salud iraní, Saeed Namaki, insistió esta semana que mantener “sanciones ilegales” durante una pandemia equivale a un genocidio, también aseguró que Irán ha podido satisfacer sus necesidades de medicamentos y equipos de protección, e incluso exportar a otros países.

Iraníes en una celebración religiosa

Reuters
Las autoridades han amenazado con sancionar a quienes no cumplan con las regulaciones.

En un país empobrecido y agotado por años de sanciones, sin embargo, la confianza en la capacidad de las autoridades para lidiar con la pandemia de coronavirus ha ido disminuyendo.

Y hasta el jefe de la Asociación Médica Iraní, quien es nombrado por el gobierno, se ha mostrado crítico, acusando a los funcionarios encargados de lidiar con la crisis de haber ignorado las advertencias de los expertos.

“Algunas decisiones no fueron tomadas por los expertos, como la reapertura de escuelas o el anuncio de protocolos que la gente no estaba obligada a seguir”, dijo Mohammad Reza Zafarghandi, en declaraciones recogidas por el diario The Guardian.

Pero para Mohammad Talebpour, el director del hospital Sina, el más viejo de Teherán, si los iraníes no actúan todos juntos las consecuencias podrían ser todavía más desastrosas.

Talebpour le dijo al mismo The Guardian que, en ese caso, y si la enfermedad persiste por otros 18 meses, el número de muertos podría alcanzar los 300,000.

Más que una ola, un verdadero maremoto para Irán.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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