Morena propondrá combatir a empresas fantasma con infiltrados y prisión preventiva
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Pixabay

Morena propondrá combatir a empresas fantasma con infiltrados y prisión preventiva

Legisladores de oposición y expertos cuestionan que la propuesta de Morena puede ser utilizada contra los adversarios políticos del gobierno, además de que consideran que "ahuyentará" a la inversión en el país.
Pixabay
7 de septiembre, 2019
Comparte

Cateos en domicilios, agentes infiltrados, escuchas telefónicas, testigos protegidos, y la amenaza de la prisión preventiva. Estas son las herramientas con las que el gobierno federal planea poner freno a la sangría millonaria de recursos públicos que cada año se pierden en México a través de la creación de miles de empresas fantasma.

Para concretar el plan, y luego de haberse discutido en comisiones durante cinco meses, el grupo parlamentario de Morena en el Senado presentará ante el Pleno este jueves 12 de septiembre un dictamen para reformar varios puntos de la ley y elevar la defraudación fiscal a la categoría de delincuencia organizada; un delito considerado grave que amerita prisión preventiva de oficio.

Te puede interesar: Fábrica de empresas fantasma desvió más de 3 mil 617 mdp de Veracruz

“La fiesta se acabó”, es una de las frases que más se escucha estos días en la Procuraduría Fiscal de la Federación, una de las impulsoras del proyecto de reforma, en alusión a que, según datos del Servicio de Administración Tributaria (SAT), en los últimos cuatro años cerca de 9 mil empresas fantasma defraudaron 354 mil millones de pesos (el 1.4% del PIB) mediante la simulación de operaciones comerciales, la emisión ilícita de facturas, y el impago de impuestos a las arcas públicas.

Con ese dinero defraudado, enfatiza el texto de la propuesta de reforma, se podría haber construido 221 hospitales, o haberse comprado 472 mil ambulancias.

Sin embargo, el PAN anunció que tal y como está el proyecto de reforma votarán ‘no’ alegando que esta puede ser utilizada como “una cacería de brujas” contra los adversarios políticos del gobierno, además de que consideran que “ahuyentará” a la inversión en el país.

Por su parte, expertos y estudiosos del funcionamiento de las empresas fantasma, como el abogado Luis Pérez de Acha, advirtieron que la propuesta de Morena abriría peligrosamente la puerta a una “mayor arbitrariedad” y a posibles abusos de las autoridades de investigación contra los contribuyentes que nada tienen que ver con el crimen organizado.

“No se va a perseguir a los empresarios”

Carlos Romero Aranda, titular de la Procuraduría Fiscal, que depende de la Secretaría de Hacienda, señaló en entrevista que entiende las preocupaciones que la reforma de Morena está generando, especialmente la propuesta de equiparar la defraudación fiscal con el delito de delincuencia organizada.

Por eso asegura que la reforma de ley “busca darle dientes” a las autoridades de investigación, como la propia Procuraduría Fiscal, para rastrear los flujos de dinero en efectivo.

En la actualidad, expuso el funcionario, hay herramientas tecnológicas para rastrear los trasiegos de dinero que se mueven mediante transferencias electrónicas, especialmente a través de la Unidad de Inteligencia Financiera, también de la Secretaría de Hacienda.

Pero la investigación se complica mucho cuando el dinero se mueve en efectivo. Por ello, dijo Romero Aranda, de aprobarse la reforma podrían utilizar las técnicas con las que se investiga al crimen organizado, como la infiltración de agentes en las redes criminales, para saber cómo funcionan, a dónde mueven el dinero, y quién o quiénes son los beneficiarios finales; o el uso de testigos protegidos y escuchas telefónicas, que permitan llegar a las “cabezas” de las grandes bandas criminales.

Sobre este punto, el procurador recalcó varias veces lo de “grandes bandas criminales”.

“Esta reforma no pretende criminalizar al empresario, ni va contra el contribuyente normal que ha podido tener algún fallo en la facturación, o que pudo haber sido engañado por un contador. La reforma va contra las grandes redes de empresas fantasma”, insistió.

Leer más:Gobierno de EPN pagó 180 mdp a empresas “fantasma” utilizadas por Odebrecht

Los candados a la reforma

Para evitar arbitrariedades y abusos en el uso del delito de delincuencia organizada, el procurador planteó que la reforma tiene candados. Uno, por ejemplo, es el monto de lo defraudado. Para que se investigue la defraudación fiscal como delincuencia organizada el monto omitido en el pago de impuestos tiene que ser de 7.8 millones de pesos hacia arriba.

Otro candado es que las autoridades de investigación tendrán “una elevada carga probatoria”. O en otras palabras, tendrán que demostrar muchas cosas para acusar a alguien de delincuencia organizada por defraudación fiscal. Por ejemplo, que existe una “sociedad delincuencial profesional” de tres o más personas, que opera con una estructura organizada (por ejemplo, una red de 300 empresas fantasma), y que “realiza ilícitos de manera cotidiana y reiterada” para generar afectaciones millonarias al fisco, lavar dinero, o desviar recursos públicos.

Un tercer candado es que un caso de este tipo pasaría por múltiples instancias (SAT, Procuraduría Fiscal, Fiscalía General de la República, y por último el Poder Judicial), en las que existen controles en la vía administrativa, en la vía investigativa, en la vía judicial, además de figuras legales como el amparo que protegen al contribuyente.

Por último, otro candado previsto es que la reforma otorgaría a la Secretaría de Hacienda la facultad para querellarse contra funcionarios públicos y auditores que, a través de la amenaza del delito de delincuencia organizada y la prisión preventiva, traten de extorsionar a los contribuyentes para obtener algún beneficio.

“Es una reforma de fantasía, una simulación”

A Luis Pérez de Acha, abogado constitucionalista y experto en el estudio de las empresas fantasma, estos argumentos no le convencen. Expuso que, históricamente, el endurecer las leyes no siempre da buenos resultados. Un ejemplo claro es el caso de los secuestros. Por más que aumentaron las penas de cárcel, las tasas de plagio en el país no se han reducido.

Otro punto es que la ley, en caso de aprobarse, no se aplicaría de manera retroactiva, hacia el pasado, sino al futuro. Por lo que la defraudación fiscal y el daño al erario que se habría cometido a través de miles de empresas fantasma en casos como Las Empresas Fantasma de Veracruz, o La Estafa Maestra, quedarían en la impunidad.

“Esta reforma es una reforma de fantasía, otra simulación. Se trata de una ley que, en el mejor de los casos, se podrá ver si es efectiva en dos o tres años”, criticó Pérez de Acha.

Además, opinó el abogado, la legislación vigente ya prevé penas fuertes de cárcel para quien cometa defraudación fiscal (9 años), con el agravante de uso de empresas fantasma (otro cuatro años y medio), más el delito de lavado de dinero (otros 15 años).

“La legislación actual es suficiente, solo es cuestión de aplicarla y de hacerlo bien”, puntualizó el experto, quien añadió que el motivo de por qué las empresas fantasma continúan brotando por miles, es la falta de voluntad para atacarlas y la corrupción.

“Los recursos para atacarlas ya se tienen, y las autoridades ya tienen desde hace tiempo los nombres de los principales factureros del país. De hecho, desde el sexenio pasado, las autoridades saben que algunos de esos grandes factureros operaban desde dentro de las propias instituciones de gobierno, como el SAT y la Unidad de Inteligencia Financiera”.

“Terrorismo fiscal”

Xóchitl Gálvez, senadora del PAN y secretaria en la comisión de Anticorrupción y Transparencia, señaló que equiparar la evasión fiscal con delincuencia organizada, y aprobar la prisión preventiva de oficio para este delito, es un “atentado contra los empresarios honestos”.

“Equiparar con el Chapo a un empresario que se le pudo ir alguna factura, o que fue víctima de un contador u otro empresario corrupto, es un exceso”, recalcó.

En consonancia con la postura del abogado Pérez de Acha, la legisladora panista apuntó que, actualmente, la Secretaría de Hacienda ya tiene muchos instrumentos para atacar y cerrar las empresas factureras.

“Tienen la inteligencia, los software, y todo para detectar dónde están y quiénes son, y no lo hacen. Y ahora, en cambio, quieren pasar esta iniciativa que más bien parece terrorismo fiscal”, apuntó Gálvez, quien añadió que la reforma “ahuyentará la inversión en México”.

“Los empresarios están muy preocupados por esta reforma, porque los deja indefensos y a discrecionalidad de cualquier enemigo político”, finalizó la panista.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

"El COVID no es una pandemia": científicos creen que es una sindemia (y qué significa)

El hecho de que la enfermedad se exacerba cuando interactúa con otras condiciones de salud que prevalecen en grupos desfavorecidos social y económicamente ha llevado a algunos científicos a pensar que estamos frente a una sindemia.
10 de octubre, 2020
Comparte

Con el correr de los meses, las medidas para evitar la propagación del covid-19 se han ido endureciendo o flexibilizando en distintas partes del mundo según el aumento o disminución de los casos.

Mientras que muchos países en Europa están volviendo a restringir actividades sociales y ordenando cuarentenas después de registrar un número récord de casos, Nueva Zelanda, por ejemplo, pasó a su nivel de alerta más bajo.

Sin embargo, esta estrategia para lidiar con el coronavirus es, en opinión de numerosos científicos, demasiado limitada para detener su avance.

“Todas nuestras intervenciones se han centrado en cortar las vías de transmisión viral, para controlar la propagación del patógeno”, escribió recientemente en un editorial Richard Horton, editor jefe de la prestigiosa revista científica The Lancet.

Pero la historia del covid-19 no es tan sencilla.

Por un lado, dice Horton, está el SARS-CoV-2 (el virus que provoca el covid-19) y por otro, una serie de enfermedades no transmisibles. Y estos dos elementos interactúan en un contexto social y ambiental caracterizado por una profunda inequidad social.

Bangladesh

Getty Images
El contagio es mucho mayor en comunidades empobrecidas que no pueden cumplir con las normas de higiene y distancia social.

Estas condiciones, argumenta Horton, exacerban el impacto de estas enfermedades y por ello debemos considerar al covid-19 no como una pandemia, sino como una sindemia.

No se trata de un simple cambio de terminología: entender la crisis de salud que estamos atravesando desde un marco conceptual más amplio abre el camino para buscar soluciones más adecuadas.

Uno más uno es más que dos

El término sindemia (un neologismo que combina sinergia y pandemia) no es nuevo.

Fue acuñado por el antropólogo médico estadounidense Merrill Singer en los años 90 para explicar una situación en la que “dos o más enfermedades interactúan de forma tal que causan un daño mayor que la mera suma de estas dos enfermedades”.

“El impacto de esta interacción está además facilitado por condiciones sociales y ambientales que juntan de alguna manera a estas dos enfermedades o hacen que la población sea más vulnerable a su impacto”, le explica Singer a BBC Mundo.

La interacción con el aspecto social es lo que hace que no se trate sencillamente de una comorbilidad.

Merrill Singer

Merrill Singer
Singer acuñó el término “sindemia” en los años 90.

El concepto surgió cuando el científico y sus colegas investigaban el uso de drogas en comunidades de bajos ingresos en EE.UU., hace más de dos décadas.

Descubrieron que muchos de quienes se inyectaban drogas sufrían de una cantidad de otras enfermedades (tuberculosis, enfermedades de transmisión sexual, entre otras), y los investigadores se empezaron a preguntar cómo éstas coexistían en el cuerpo, y concluyeron que, en algunos casos, la combinación amplificaba el daño.

En el caso del covid-19, “vemos cómo interactúa con una variedad de condiciones preexistentes (diabetes, cáncer, problemas cardíacos y muchos otros factores), y vemos un índice desproporcionado de resultados adversos en comunidades empobrecidas, de bajos ingresos y minorías étnicas“, explica Singer.

Y enfermedades como la diabetes o la obesidad —que son factores de riesgo para el covid-19— son más comunes en individuos de bajos recursos, añade en conversación con BBC Mundo Tiff-Annie Kenny, investigadora de la Universidad Laval, en Canadá, y quien trabaja en el Ártico con poblaciones afectadas por la inseguridad alimentaria, el cambio climático y condiciones de vivienda que dificultan cumplir con las recomendaciones sanitarias como lavarse las manos o mantener la distancia social.

¿Pero no es el este el caso de la mayoría de enfermedades? ¿No tienen la mayoría de las veces un impacto mayor en los grupos con menos acceso a salud, alimentación, educación e higiene? ¿No se potencian casi siempre cuando se combinan con otra o con una condición médica de base?

En cuanto a la interacción biológica, no es necesariamente siempre así, destaca el científico.

Cementerio en La Paz, Bolivia

Getty Images
La pandemia de covid-19 no se resuelve únicamente por la vía médica, creen los científicos que analizan la situación actual desde el marco conceptual de la sindemia.

“Hay evidencia creciente de que la influenza y el resfriado común son contrasindémicos. Es decir: la situación no empeora. Si una persona está infectada con los dos (virus), una (de las enfermedades) no se desarrolla”.

Y en cuanto al aspecto social, el elemento clave en el caso de una sindemia es que añade la interacción de las enfermedades.

Cambio de estrategia

Analizar la situación a través de la lente de la sindemia, dice Kenny, nos permite pasar de la aproximación de la epidemiología clásica sobre el riesgo de transmisión, a una visión de la persona en su contexto social.

Es una postura compartida por muchos científicos que creen que para frenar el avance y el impacto del coronavirus es crucial poner atención a las condiciones sociales que hacen que ciertos grupos sean más vulnerables a la enfermedad.

“Si realmente queremos acabar con esta pandemia cuyos efectos han sido devastadores en la gente, en la salud, en la economía, o con futuras pandemias de enfermedades infecciosas (hemos visto venir una detrás detrás de otra con cada vez mayor frecuencia: sida, ébola, SARS, zika y ahora covid-19), la lección es que tenemos que abordar las condiciones subyacentes que hacen posible una sindemia”, opina Singer.

“Tenemos que abordar los factores estructurales que hacen que a los pobres les resulte más difícil acceder a la salud o a una dieta adecuada”, agrega.

“El riesgo de no hacerlo es enfrentarnos con otra pandemia como la de covid-19 en el tiempo que tome que una enfermedad existente se escape del mundo animal y pase a los humanos, como ha sido el caso del ébola y el zika, y que continuará ocurriendo a medida que sigamos invadiendo el espacio de las especies salvajes, o a raíz del cambio climático y la deforestación”.

El editor de The Lancet Richard Horton es concluyente: “No importa cuán efectivo sea un tratamiento o cuán protectora una vacuna, la búsqueda de una solución para el covid-19 puramente biomédica fracasará”.

Y concluye: “A menos que los gobiernos diseñen políticas y programas para revertir disparidades profundas, nuestras sociedades nunca estarán verdaderamente seguras frente al covid-19”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=32WN2Ssveis

https://www.youtube.com/watch?v=fTCVrVu3V4c&t=

https://www.youtube.com/watch?v=pYIf6wjvCOI

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.