Adiós al Príncipe de la Canción: Muere José José a los 71 años
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Cuartoscuro

Adiós al Príncipe de la Canción: Muere José José a los 71 años

Es considerado uno de los cantantes más populares de balada y bolero en la música mexicana y latinoamericana.
Cuartoscuro
28 de septiembre, 2019
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El cantante José José falleció este sábado a los 71 años en un hospital de Miami, Florida.

El llamado Príncipe de la Canción tenía complicaciones de salud ocasionadas por el cáncer de páncreas que padecía.

José José dejó un legado musical de más de cincuenta años de carrera musical. Es considerado uno de los cantantes más populares de balada y bolero en la música mexicana y latinoamericana.

José Rómulo Sosa Ortiz, mejor conocido como José José, era el hijo primogénito de Margarita Ortiz, concertista de piano, y José Sosa Esquivel, tenor de ópera, José comenzó a cantar en la década de los 50, bajo el nombre de Pepe Sosa.

Pepe Sosa grabó algunas canciones; sin embargo, fue hasta 1969, cuando cambió su nombre a José José (el primer José por su nombre y el segundo por el nombre de su padre), que comenzó su éxito.

En 1970, José José participó en el II Festival de la Canción Latina, donde interpretó el tema que lo llevaría a ganar el tercer lugar del concurso y a posicionarse como un cantante de talla internacional: El Triste.

A lo largo de toda la década de los 70 consiguió varios éxitos musicales, entre los que se encontró El Príncipe, canción a la que debe que posteriormente se le conociera como El Príncipe de la canción.

Durante la misma época se hizo alcohólico, problema que lo llevó a que se le deteriorara poco a poco la voz.

En 1983 grabó su más exitoso álbum, titulado Secretos, en España. Este fue su disco más vendido durante toda su carrera. Hasta la fecha se han vendido más de 11 millones de copias de este material.

Con este disco, que tuvo canciones como “Lo dudo”, “Cuando vayas conmigo”, “Voy a llenarte toda”, “A esa”, “Lágrimas”, entre otras; con él, José José recibió 22 discos de oro y platino.

Posteriormente graba discos como Reflexiones, Siempre Contigo, ¿Qué es el amor?, En las buenas… y en las malas, Grandeza Mexicana, en los que interpretó temas que alcanzaron gran éxito como “Lo pasado pasado”, “Gavilán o Paloma”, “Almohada”, “La nave del olvido”, “Si me dejas ahora”, etcétera.

A lo largo de su vida, El príncipe de la canción tuvo varias etapas de alcoholismo, lo que causó el paulatino desgaste de su voz y varias complicaciones médicas y problemas financieros.

Además de su carrera como cantante, José José participó en diversas producciones cinematográficas, entre ellas “Gavilán o paloma”, su película autobiográfica.

En 2005 recibió el Premio Grammy en reconocimiento a su carrera artística. Antes de recibir el galardón había sido nominado nueve veces al reconocimiento gracias a sus éxitos.

Posteriormente, en 2008, recibió la Estrella de la Fama en el Paseo de las Estrellas en Las Vegas, Nevada.

El pasado 10 de junio, José José tuiteó por última vez sobre su estado de salud.

Este domingo 28 de septiembre se realizará un homenaje al Príncipe de la Canción a las 10:30 de la mañana en el Parque de la China, ubicado en la colonia Clavería, en la alcaldía Azcapotzalco, lugar donde creció.

Decenas de fans se reúnen desde este sábado frente a su estatua ubicada en este parque, también colocan  cartas y flores en la base de la estatua.

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Cubrebocas contra el coronavirus: ¿a quién protegen de la COVID, a ti o a los demás?

No todos las mascarillas son iguales. Te explicamos cuáles son las que están diseñadas para proteger al usuario y cuáles se utilizan para proteger a la persona que las usa y por qué es importante conocer la diferencia.
16 de julio, 2020
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Si están bien diseñados los cubrebocas pueden ser efectivos para reducir la extensión de la propagación del virus.

AFP
Si están bien diseñados los cubrebocas pueden ser efectivos para reducir la extensión de la propagación del virus.

¿Debemos usar mascarillas? Le decimos a nuestros hijos que se cubran la boca cuando tosen, de manera que cuando no podemos predecir quién se enfermará o no de covid-19, tiene mucho sentido usar una mascarilla en público.

Pero no todas las mascarillas son iguales.

Pueden dividirse en dos categorías amplias: las mascarillas respiratorias diseñadas principalmente para proteger al usuario, y los cubrebocas, que pueden considerarse que actúan más como dispositivos para desviar la respiración.

Aunque los dispositivos para desviar la respiración ofrecen poca protección, especialmente con las salpicaduras de líquidos, su principal función es evitar que las exhalaciones se alejen demasiado del usuario.

Tiene sentido usar una si el objetivo es evitar respirar sobre otras personas.

Aunque el virus en sí mismo fácilmente puede pasar a través de estos cubrebocas, si están bien diseñados pueden ser efectivos para reducir la extensión de la propagación.

Por eso es que recientemente se ha aconsejado llevar cubrebocas, especialmente en lugares cerrados.

El otro tipo, las mascarillas respiratorias, se presentan en una variedad de tipos y medidas que van desde los equipos de respiración autónoma (ERA), hasta las mascarillas desechables llamadas mascarillas filtrantes parciales (FFP).

En Reino Unido y Europa, las FFP pueden dividirse en tres categorías dependiendo en cuántas partículas de sal (diámetro promedio de 0,6 micrómetros) y partículas de aceite (diámetro promedio de 0,4 micrómetros) dejan pasar, junto con varios otros parámetros (para comparación un cabello humano tiene 75 micrómetros de ancho).

Las mascarillas FFP1 pueden evitar que 80% de las partículas de prueba pasen a través de ellas. Las FFP2 el 94% y las FFP3 99%.

Esta eficacia relativamente alta de filtración de las mascarillas FFP también hace que sea bastante difícil respirar con ellas, así que en ocasiones se les agrega una válvula.

Ya que el objetivo de la válvula es facilitar la respiración del usuario, las válvulas tienden a filtrar el aire que entra, pero no el que sale.

Como resultado, estos dispositivos están diseñados para proteger al usuario del medio ambiente, no al medio ambiente del usuario.

¿A quién protegemos?

Esta distinción entre los cubrebocas diseñados para proteger al usuario y las mascarillas que pueden proteger a otras personas, ha sido central en el reciente debate sobre estos dispositivos.

En los ambientes clínicos, las mascarillas normalmente se usan como parte de un equipo de protección personal (EPP).

Los cubrebocas actúan más como dispositivos para desviar la respiración.

EPA
Los cubrebocas actúan más como dispositivos para desviar la respiración.

Sin embargo, la severa escasez de EPP durante de la pandemia ha llevado a que los equipos más efectivos de EPP queden reservados para los trabajadores salud y otras personas que están en el frente de la pandemia.

Las compras de pánico de EPP pusieron a los trabajadores sanitarios en riesgo.

Fuera de los ambientes clínicos, la situación es muy diferente.

Aunque desde una perspectiva personal a todos nos gustaría estar protegidos del virus, la escasez de EPP significa que el principal objetivo es evitar que el virus se propague en la población general, no proteger a individuos específicos.

Es por eso que, en lugar de EPP, se nos aconseja cubrirnos la boca para desviar nuestra respiración de manera que si somos portadores del virus haya menos probabilidades de que este se contagie a otras personas.

Las mascarillas quirúrgicas son el único tipo de dispositivo para desviar la respiración que está fabricado con estándares específicos (son considerados dispositivos médicos en la Unión Europea).

Cubrebocas

Getty Images
La vasta mayoría de los otros cubrebocas que la gente compra o hace no están fabricados con algún estándar específico, lo que quiere decir que su efectividad varía mucho.

La vasta mayoría de los otros cubrebocas que la gente compra o hace no están fabricados con algún estándar específico, lo que quiere decir que su efectividad varía mucho, aunque los nuevos lineamientos para crear cubrebocas hechos en casa ya están recomendando qué diseños y materiales funcionan mejor.

En lo que se refiere a buen diseño, un cubrebocas bien ajustado debe cubrir la boca, la nariz y la barbilla, con ajustes alrededor de las orejas para asegurar que no quedan brechas a los lados.

Esto es importante porque aunque tu respiración pasará a través de la tela, el objetivo es reducirla para que no se propague tanto.

Irónicamente, si el objetivo es desviar la respiración para proteger a otras personas, un segundo argumento en contra de usar mascarillas diseñadas para los EPP se vuelve irrelevante.

En lugar de desviar la respiración, las mascarillas FFP con válvulas dirigen la respiración hacia afuera en una dirección específica a través de la válvula.

Como resultado, la protección del usuario viene a expensas de aquellos que están parados frente a la válvula.

Prohibidas

Esta es la razón por la que el Área de la Bahía de San Francisco prohibió el uso de mascarillas con válvulas en público.

El departamento de bomberos de San Francisco hizo un video instando al uso de doble mascarilla para asegurar que tanto el usuario como quienes lo rodean estén protegidos.

Otros sugieren cubrir las válvulas con cinta adhesiva.

Mujer con cubrebocas

Getty Images
Sin estándares obligatorios, la efectividad de los cubrebocas siempre será variable.

También hay que notar que estas mascarillas casi siempre se usan con una pantalla facial de plástico en ambientes clínicos para que tanto el trabajador sanitario como el paciente estén protegidos.

Sin estándares obligatorios, la efectividad de los cubrebocas siempre será variable.

Esta variabilidad ha sido la causa de gran parte del debate sobre el uso de los cubrebocas.

Desafortunadamente, ha tomado muchos meses, en particular en las naciones occidentales, entender que la razón por la que debemos cubrirnos la cara en público no es proteger a individuos, sino hacer una pequeña contribución para proteger a todos.

*Simon Kolstoe es profesor de cuidados a la salud basados en evidencia de la Universidad de Portsmouth, Inglaterra.

*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Commons. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

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