Guerrero invirtió en plantas tratadoras que están en desuso y contaminan a las comunidades
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Guerrero invirtió en plantas tratadoras que están en desuso y contaminan a las comunidades

En comunidades comunidades de Guerrero existen plantas tratadoras de aguas residuales que se han convertido en elefantes blancos y afectan a los pobladores.
Amapola Periodismo
Por Amapola Periodismo
15 de septiembre, 2019
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El campesino Ismael Rojas Mosqueda señala con la mano derecha hacia el fondo de una barranca en donde escurren aguas negras y dice: “eso es un mierderío”. Es un camino con maleza y al final un depósito de agua de un olor desagradable.

Lo que está aquí, explica, es lo que el gobierno presentó en el 2008 como una planta tratadora de aguas residuales.

Estamos a la salida de Atliaca, una comunidad nahua del municipio de Tixtla, a 40 minutos de Chilpancingo.

Los olores llegan hasta las escuelas secundaria y primaria, a unos 20 metros de “la planta tratadora”.

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“Lo que hicieronaquí fue un fraude. Seguimos esperando que el gobierno, primero investigue a los responsables de esta obra mal hecha y después que esta planta sea rehabilitada”, denuncia el campesino.

En el 2009, el gobernador Zeferino Torreblanca Galindo rindió su cuarto informe de gobierno y reportó concluida, en Atliaca, la red de drenaje y alcantarillado y una planta tratadora de aguas residuales con una inversión de 30 millones de pesos.

Pero en el 2011, la propia Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (Capaseg) dio a conocer las irregularidades en esta obra y prometió una investigación.

“Seguimos esperando el resultado de esas investigaciones, pero vemos que no va a pasar nada”, dice el campesino vestido con una camisa de mangas largas para protegerse de las picaduras de los moscos que aquí abundan, al parecer por el agua sucia que hay alrededor.

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Junto a la planta, muy cerca de donde estamos, hay un tubo de drenaje roto de donde salen las aguas negras.

En el 2011, durante la administración del gobierno de Ángel Aguirre Rivero, la Capaseg realizó una inspección en la obra y detectó que habían desaparecido 32 metros de tubería, 12 pozos- caja y el equipo de bombeo. “Ya no hay nada bueno aquí, hasta los cables de energía eléctrica se los robaron”, menciona.

Al igual que Atliaca, en otras 20 localidades, entre comunidades rurales y cabeceras de 15 municipios, existen plantas tratadoras de aguas residuales que se han convertido en elefantes blancos.

En Tierra Caliente, en donde se invirtieron 200 millones de pesos, se construyeron 10 plantas, pero siete, ubicadas en los municipios de Zirándaro, Cutzamala de Pinzón, Pungarabato (dos), Arcelia (dos) y Coyuca de Catalán, están sin funcionar.

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Las otras tres plantas están en la cabecera de Ajuchitlán del Progreso; Corral Falso, un pueblo del mismo municipio, y en San Miguel Totolapan. Su operación es de un 30 y 80 por ciento.

La versión de las autoridades municipales donde están las plantas es que dejaron de operar por la falta de recursos, porque no tuvieron para darles mantenimiento, menos para pagar el servicio de luz eléctrica a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

El alcalde de Cutzamala de Pinzón, Timoteo Arce Solís dice que la planta que se construyó en el 2007 debía tratar 10 litros de aguas negras por segundo, pero nunca operó con esa capacidad por el alto costo de su funcionamiento.

La Capaseg y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) se deslindan de la falta de operatividad de las plantas y endosan esta responsabilidad a los gobiernos municipales.

La Capaseg señala que la tarea que tiene el organismo es construir y proveer de infraestructura para la disponibilidad del agua y el saneamiento, pero la prestación y mantenimiento de los servicios es responsabilidad de los ayuntamientos y juntas locales de administración.

La Capaseg y la Conagua se contradicen con cuántas plantas tratadoras hay en Guerrero y cuántas funcionan.

El organismo estatal señala que hay 102 plantas, pero la Conagua dice que son 76, de las que, nueve no operan.

La Conagua registra que hasta el 20 de agosto pasado se han acumulado 16 millones 36 mil pesos de multas a los municipios (no precisa cuáles) por la falta de tratamiento a las aguas residuales que genera la población.

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En la recta final de la administración del gobernador Zeferino Torreblanca Galindo (2005-2011)​se juntó una bolsa entre el gobierno estatal y los ayuntamientos de 134 millones, 534 mil 840 pesos para la operación y mantenimiento de 31 plantas de aguas residuales ubicadas en los municipios de Acapulco, Tixtla, Ajuchitlán del Progreso, Huamuxtitlán, Pungarabato, José Azueta, Tecpan de Galeana, Malinaltepec, Heliodoro Castillo, Quechultenango,Azoyú, Tlacoachistlahuaca, Xochistlahuaca, Juchitán, Ometepec, Arcelia, Zirándaro, Cutzamala de Pinzón, Eduardo Neri y Quechultenango, de acuerdo con un documento oficial del gobierno estatal.

“Sí, se juntó esa bolsa de recursos en el 2011, pero obviamente todo eso desapareció o se acabó el recurso porque supongo que ya no se le dio seguimiento a ese programa”, comenta Eva Leonor Pérez Romero, encargada de la planta tratadora de Huamuxtitlán.

La paralización de estas plantas ha originado problemas de contaminación. Las obras que debían ser generosas con el ambiente terminaron afectándolo más.

La encargada de la planta tratadora de​ Huamuxtitlán cuenta que las aguas negras que llegan a la obra se van a un canal y después corren hacia el río Tlapaneco. Lo contaminan.

Lee el reportaje completo en el sitio de Amapola Periodismo.

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Dan Nobel de Medicina a descubridores del virus de Hepatitis C

Harvey J. Alter, Michael Houghton y Charles M. Rice fueron los galardonados este año con el Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento del virus de la hepatitis C.
5 de octubre, 2020
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El británico Michael Houghton y los estadounidenses Harvey J. Alter y Charles M. Rice fueron los galardonados este año con el Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento del virus de la hepatitis C.

La Asamblea del Nobel del Instituto Karolinska, la encargada de elegir al ganador del Nobel en el área médica, destacó que los tres virólogos “han hecho una contribución decisiva a la lucha contra la hepatitis de transmisión sanguínea, un importante problema de salud global que causa cirrosis y cáncer de hígado en personas de todo el mundo”.

El organismo añadió que con sus estudios, los científicos habían ayudado a salvar millones de vidas aislando e identificando el virus, permitiendo que los suministros de sangre en todo el mundo fueran examinados para detectar la hepatitis C y evitando la transmisión de la enfermedad.

El descubrimiento permitió que “ahora existan análisis de sangre altamente sensibles para el virus que prácticamente han eliminado la hepatitis por transfusión en muchas partes del mundo”, explicó la entidad, con sede en Estocolmo.

La hepatitis —o inflamación del hígado— es una enfermedad prehistórica y algunos la consideran una de las principales plagas que han afectado a la salud humana a lo largo de los tiempos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 325 millones de personas en todo el mundo padecen esta afección de forma crónica y 1,4 millones mueren cada año por esta causa.

Imagen de infección con VHC

iStock
La hepatitis C es considerada la más peligrosa porque es una enfermedad que puede causar mucho daño sin que uno lo sepa.

Es la segunda enfermedad infecciosa más mortífera después de la tuberculosis y las más comunes son la hepatitis A, B o C.

Hepatitis C

La hepatitis C, en la que los tres premiados con el Nobel centraron sus estudios, es una de las variantes más dañinas y letales de las hepatitis virales.

Se cree que la mayoría de los que la contraen son personas que compartieron agujas con alguien infectado o que recibieron transfusiones de sangre contaminada con el virus (antes de 1990 no se revisaba la sangre donada en busca de este virus).

Presentación

Getty Images/Jonathan Nackstrand
La Asamblea del Nobel durante la presentación del trabajo de los tres científicos.

Harvey J. Alter nació en Nueva York y ejerció durante años en la Universidad de Georgetown, hasta que en 1969 se reincorporó al Instituto Nacional de Sanidad (NIH), una agencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU.

Fue codescubridor de un antígeno clave para detectar el virus de la hepatitis B,

Más tarde encabezó un proyecto en el Centro Clínico del NIH que creó un almacén de muestras sanguíneas utilizadas para descubrir las causas y reducir el riesgo de hepatitis asociada a las transfusiones.

Nombrado en 2002 miembro de la Academia Nacional de Ciencias (NAS) y del Instituto de Medicina de Estados Unidos, fue investigador principal de estudios para identificar la hepatitis C.

Michael Houghton, nacido en Reino Unido, ha ejercido en su país y también en Canadá, donde ha continuado prácticamente toda su carrera al frente del departamento de Virología de la Universidad de Alberta.

Junto con su equipo, identificó la secuencia de fragmentos de ADN a partir de ácidos nucleicos encontrados en la sangre de un chimpancé infectado.

La mayoría de estos fragmentos provenían del genoma del propio chimpancé, pero los investigadores predijeron que algunos habrían derivado del virus desconocido, lo que permitió su localización.

Busto de Alfred Nobel

Getty Images
El premio asciende este año a US$1,2 millones y el de Medicina es el primero de los Nobel que se anuncia cada año.

Charles M. Rice nació en 1952 en Sacramento (Estados Unidos) y ejerce desde 2001 en el Centro de Estudios de la Hepatitis C de la Universidad Rockefeller.

Desde su laboratorio, considerado puntero en los estudios del virus, se ha investigado la replicación del virus y las respuestas inmunes innatas que limitan la infección. Su grupo también está desarrollando nuevos modelos experimentales en animales y en cultivos.

Semana de Premios Nobel

Con el anuncio de este lunes se abre la semana en la que se darán a conocer los ganadores del resto de Premios Nobel: Física (martes), Química (miércoles), Literatura (jueves), Paz (viernes) y Economía (lunes de la próxima semana).

El premio asciende este año a US$1,2 millones y es el primero de los Nobel que se anuncia.

La totalidad de los galardones se entrega el 10 de diciembre, aniversario de la muerte del fundador, Alfred Nobel, en actos paralelos en Estocolmo, para los científicos, de Literatura y Economía, mientras que el de la Paz se celebra en Oslo.

El Premio Nobel de Medicina recayó el año pasado en William Kaelin y Gregg Semenza y Peter Ratcliffe por su investigación sobre cómo sienten las células y se adaptan al oxígeno disponible.


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