Policía de Tamaulipas, bajo la lupa: enfrenta dos acusaciones más por presuntas ejecuciones extrajudiciales
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Secretaría de Seguridad de Tamaulipas

Policía de Tamaulipas, bajo la lupa: enfrenta dos acusaciones más por presuntas ejecuciones extrajudiciales

Familiares de víctimas asesinadas en 2017 y 2018 también señalan a los elementos de seguridad como presuntos responsables.
Secretaría de Seguridad de Tamaulipas
26 de septiembre, 2019
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El gobierno de Tamaulipas enfrenta dos investigaciones por presuntas ejecuciones extrajudiciales perpetradas por policías estatales, además del caso reciente del 5 de septiembre en el que ocho personas habrían muerto en un falso operativo.

Uno de esos casos es el de José Antonio Rodríguez Martínez, bombero de profesión, habitante de Nuevo Laredo. El 2 de marzo de 2017 estaba en casa de su mamá, la señora Elsa Graciela Martínez, y se hacía de noche.

“Me dijo, madre me voy porque mañana entro en Bomberos, agarró y se fue”. Iniciaba un turno de 24 horas de trabajo al día siguiente y querían descansar, contó la señora Elsa a Animal Político.

Poco después de su partida, recibió una llamada donde le dijeron que su hijo se había accidentado. Llamó al celular de su hijo y nada. Nadie respondió. La mamá de Antonio Rodríguez pasó la noche de ese 2 de marzo sin saber que a su hijo lo habían matado y que además su cuerpo había aparecido con un arma larga entre manos.

Al día siguiente fue a una funeraria y ahí le mostraron una foto mediante la cual hizo el reconocimiento del cadáver de Toño. Después fue al Ministerio Público donde rindió su declaración e inició un proceso legal que, de acuerdo sus propios dichos, no ha arrojado ningún resultado.

La señora Elsa presentó una querella el 17 de marzo de ese año en contra de elementos de la Policía Estatal Acreditable “Fuerza Tamaulipas” por los delitos de ejecución extrajudicial, robo, abuso de autoridad “y los que resulten”.

Tal como ocurrió con el caso del 5 de septiembre de 2019 y la muerte de ocho personas, el gobierno de Tamaulipas dio a conocer que se trató de una agresión armada repelida por los policías y que, al término del incidente, hallaron armas en manos de la persona fallecida.

Y, de igual forma, en esa ocasión el Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo reunió pruebas (videos, fotografías y documentos) que señalaban a la policía. “A mi muchacho me le cargaron cosas en su camioneta”, dijo la mamá de la víctima.

Leer más: ONG denuncia la ejecución extrajudicial de 8 personas en Nuevo Laredo, Tamaulipas

En un escrito enviado por esa organización a las autoridades de Tamaulipas, incluyendo al gobernador Javier García Cabeza de Vaca, pidiendo una investigación seria e inmediata, y que eviten que los policías deserten para evadir la justicia “como ha sucedido en anteriores ocasiones”.

Hasta hoy no hay una sola persona detenida por ese caso.

“Está canijo, no es justo lo que están haciendo, no es justo que estén agarrando gente inocente y que la estén haciendo pasar por delincuentes”, dijo la señora Elsa.

Poco más de un año después, en Reynosa, Tamaulipas, el carpintero Rafael Montoya caminaba en la colonia Aquiles Serdán para visitar a su madre. Era Viernes Santo y a su alrededor se celebraba una peregrinación del Viacrusis.

Eran las 09:45 horas aproximadamente cuando se acercó a la muchedumbre una persecusión y enfrentamiento armado entre policías y civiles. Se instaló el caos esa mañana de 30 de marzo. Los supuestos delincuentes se detuvieron en una esquina, abandonaron su camioneta y huyeron a pie.

Una testigo de los hechos vio cómo uno de ellos entró a su casa a la fuerza, se cambió de camisa y salió caminando.

Entérate: Juez ordena captura de 7 policías por presuntas ejecuciones extrajudiciales en Nuevo Laredo, Tamaulipas

La señora Juana Arecha Celestino, viuda de Rafael Montoya, cuenta que a su esposo lo mataron a unos 30 metros de la camioneta abandonada, en el carril contrario. El cuerpo de Rafael Montoya fue exhibido públicamente con armas y un chaleco antibalas.

Decenas de feligreses que no pudieron terminar de conmemorar la muerte y resurrección de Cristo se encontraban en el lugar donde quedó el cuerpo de Montoya. Y la señora Juana fue a la colonia sin compañía y reunió a los testigos para presentar una denuncia contundente. No todas las personas a quienes pidió su testimonio accedieron. Tenían miedo.

“Fueron los policías estatales, yo tuve que ir a la colonia a buscar testigos y me encargué de llevarlos a la Procuraduría. Tengo a esos testigos que vieron que lo mataron ellos y que le aventaron chalecos, armas y droga”, dijo la señora Juana a Animal Político.

Juanita, como le gusta que la llamen, tiene cinco hijos. Son los huérfanos de Rafael Montoya y están pasando por un luto “muy duro para nosotros” por la ausencia del papá y por la impotencia. “Quiero justicia, ¿por qué matan sin investigar, por qué matan por matar? Es un duelo muy duro y muy pesado para nosotros. Nadie se merece morir así”, expresó.

Ella cree que “se van a destapar muchas cosas” ahora que la policía de Tamaulipas quedó expuesta en todo el mundo con la muerte de ocho personas el 5 de septiembre, un caso en el que familiares de las víctimas han logrado entregar a las autoridades pruebas contundentes sobre la culpabilidad de policías tanto en las muertes como en la puesta en escena de un montaje.

Animal Político contactó con la vocería de la Fiscalía de Tamaulipas para tener su versión sobre estos dos casos pero hasta el momento no ha tenido respuesta.

El abogado Raymundo Ramos, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Tamaulipas cree que los casos más recientes han abierto la puerta a más descubrimientos sobre la actuación de la Policía Estatal de ese estado, sumido desde hace décadas en un clima de violencia causado por la presencia del narcotráfico.

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Coronavirus: 4 factores que incrementan el riesgo de contraer COVID después de vacunarse

Varios expertos exponen los factores que contribuyen a aumentar el riesgo de que una persona que ha recibido la vacuna contra el coronavirus sufre una infección.
20 de septiembre, 2021
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Dos semanas después de la segunda dosis de la vacuna contra la COVID-19, los efectos protectores de la misma estarán en su punto más alto.

Ahí es cuando una persona puede decir que está completamente vacunada. Si después de eso contrae COVID-19, entonces ha sufrido una llamada “breakthrough infection” o infección en vacunados.

En términos generales, son infecciones similares a las de personas no vacunadas, pero existen algunas diferencias.

Esto es lo que debe tener en cuenta si una persona ya está completamente vacunada (una o dos dosis, según la fórmula recibida).

Los síntomas son diferentes

Según el Estudio de Síntomas de COVID-19, las cinco dolencias más comunes de una infección en vacunados son dolor de cabeza, secreción nasal, estornudos, dolor de garganta y pérdida del olfato.

Algunos de estos son los mismos síntomas que experimentan las personas contagiadas que no se han vacunado. Tres síntomas en particular: dolor de cabeza, dolor de garganta y secreción nasal.

Sin embargo, los otros dos síntomas más comunes en los no vacunados son fiebre y tos persistente.

Estos dos síntomas son “típicos” de la COVID-19, pero se vuelven mucho menos comunes una vez que se ha recibido la vacuna.

Mujer enferma

Getty Images
Las personas vacunadas tienen síntomas más leves que los no vacunados si se contagian de coronavirus.

Un estudio concluyó que las personas con infecciones en vacunados tienen un 58% menos de probabilidades de tener fiebre, en comparación con las personas no vacunadas. Para muchos, la COVID-19 se siente como un resfriado después de la vacunación.

Esas personas también tienen menos probabilidades de ser hospitalizadas si desarrollan la enfermedad. También es probable que tengan menos síntomas durante las etapas iniciales del contagio y es menos probable que padezcan la enfermedad a largo plazo.

Las razones por las que la enfermedad es más leve en las personas vacunadas podría deberse a que las vacunas, si bien no bloquean la infección completamente, pueden hacer que la persona infectada tenga menos partículas de virus en su cuerpo.

Sin embargo, esto aún no se ha confirmado.

¿Qué aumenta el riesgo?

En Reino Unido, la investigación concluyó que el 0,2% de la población, o una persona de cada 500, experimenta una infección una vez que está completamente vacunada.

Vacunas

BBC

Pero no todos corren el mismo riesgo.

Cuatro factores parecen contribuir a cuán protegido está alguien tras ser vacunado:

1. Tipo de vacuna

El primero es el tipo específico de vacuna que alguien recibe y la reducción relativa del riesgo que ofrece.

La reducción del riesgo relativo es una medida de cuánto disminuye el riesgo de que alguien desarrolle COVID-19 en comparación con alguien que no se vacunó.

Los ensayos clínicos mostraron que la vacuna Moderna redujo el riesgo sintomático en un 94%, mientras que la vacuna Pfizer en un 95%.

Las vacunas Johnson & Johnson y AstraZeneca tienen porcentajes más bajos, reduciendo este riesgo en aproximadamente un 66% y 70%, respectivamente, (la protección ofrecida por AstraZeneca pareció aumentar al 81% si se dejaba un intervalo más largo entre dosis).

https://www.youtube.com/watch?v=Rj9JiCY49CE

2. Tiempo transcurrido desde la vacunación

Las cifras de riesgo relativo no son el único factor.

Es cada vez más evidente que el tiempo transcurrido desde la vacunación también es importante. Y es una de las razones por las que el debate sobre una dosis extra, de refuerzo, está aumentando en el mundo.

Las primeras investigaciones, que aún deben ser revisadas por otros científicos, sugieren que la protección de la vacuna Pfizer disminuye durante los seis meses posteriores a la vacunación.

Es demasiado pronto para saber qué sucede con la eficacia de la vacuna más allá de los seis meses, pero es probable que se reduzca aún más.

3. Variantes

Otro factor importante es la variante del virus a la que se está expuesto.

Las reducciones de riesgo mencionadas anteriormente se calcularon en gran medida probando vacunas contra el primer tipo del virus SARS-CoV-2.

Gráfico de cómo aparecen las variantes

BBC

Pero cuando se enfrenta a la variante alfa, los datos del Instituto de Salud Pública de Inglaterra sugieren que dos dosis de la vacuna Pfizer ven reducida su efectividad al 93%. Y contra la delta cae al 88%.

La vacuna AstraZeneca también se ve afectada de forma similar.

El Estudio de Síntomas de COVID-19 respalda todo lo anterior.

Sus datos sugieren que de dos a cuatro semanas después de que alguien reciba una segunda dosis de Pfizer, tiene alrededor de 87% menos probabilidades de tener síntomas de COVID-19 al exponerse a la variante delta.

Después de cuatro a cinco meses, esa cifra cae al 77%.

4. Tu sistema inmunitario

Es importante recordar que las cifras anteriores se refieren a la reducción promedio del riesgo en una población.

El riesgo individual de una persona dependerá de sus propios niveles de inmunidad y de otros factores específicos (como su grado de exposición al virus, lo que podría estar determinado por cosas como dónde trabaja).

El buen estado inmunitario generalmente se reduce con la edad.

Una mujer recibe una vacuna

Getty Images
A mayor edad, la respuesta inmunitaria natural tiende a ser menor.

Las condiciones médicas a largo plazo también pueden afectar nuestra respuesta a la vacunación. Por lo tanto, las personas mayores o las personas con sistemas inmunitarios comprometidos pueden tener niveles más bajos de protección inducida por la vacuna, o pueden ver que su protección disminuye más rápidamente.

También vale la pena recordar que los más vulnerables desde el punto de vista clínico recibieron sus vacunas primero, posiblemente hace más de seis meses, lo que puede aumentar su riesgo de experimentar una infección debido a la disminución de la protección.

¿Hay por qué preocuparse?

Aun considerando lo anterior, las vacunas reducen enormemente las posibilidades de contraer COVID-19. También protegen en un grado mayor contra la hospitalización y la muerte.

Sin embargo, es preocupante ver infecciones en vacunados, y la inquietud es que podrían aumentar si la protección de la vacuna, como se sospecha, cae con el tiempo.

Por lo tanto, los gobiernos están considerando ofrecer una dosis de refuerzo a los más vulnerables y también están considerando si deberían extenderse a otros.

Francia y Alemania ya están planeando ofrecer dosis adicionales a grupos que se considera que tienen un mayor riesgo.

Pero incluso si no se ofrecen, esto no debe interpretarse como que las vacunas no funcionan.

Y, mientras tanto, es esencial promover la vacunación entre todas las personas que aún no han recibido sus dosis.


*Este artículo fue publicado en The Conversation y reproducido aquí bajo la licencia Creative Common:. puedes leer la versión original (en inglés) haciendo clic aquí.


*Los autores son académicos de la Universidad de Anglia Oriental, Reino Unido.


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