Presupuesto 2020 reduce 16% los recursos para la Refinería de Dos Bocas
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Presupuesto 2020 reduce 16% los recursos para la Refinería de Dos Bocas

Para 2020, la Federación pide 41 mil millones para la construcción del proyecto energético más importante del sexenio.
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10 de septiembre, 2019
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La construcción de la nueva Refinería de Dos Bocas, el proyecto energético más importante del presente sexenio, sufrirá para este 2020 un disminución de presupuesto de hasta 9 mil 152 millones de pesos, respecto a este año.

De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2020, para el próximo año el gobierno mexicano pidió un gasto de 41 mil 256 millones de pesos para la construcción de la nueva Refinería Dos Bocas, en Tabasco, “con el propósito de incrementar la capacidad de procesamiento de curdo, a fin de satisfacer las necesidades del mercado mexicano”.

Esos 41 mil 256 millones de pesos suponen una disminución, en términos reales, de -16% en comparación con el presupuesto que se aprobó para este 2019, de 50 mil 408 millones de pesos.

Hasta ahora, de acuerdo con el Informe de avance del gasto al segundo semestre del año, publicado en julio por la Secretaría de Hacienda, van gastados 708 millones en la construcción de la nueva Refinería que está a cargo de la Secretaría de Energía (Sener) y de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Las obras de la Refinería fueron inauguradas apenas el pasado 2 de junio por el presidente López Obrador en un evento en Paraíso, Tabasco, donde dijo que ésta es necesaria para lograr la autosuficiencia en la producción petrolera del país, y para potenciar la generación de empleo en toda la región sur-sureste.

En ese evento, el presidente aseguró que la nueva refinería estará lista en apenas tres años, y que tendrá un costo total de 150 mil millones de pesos.

“Ya contamos con los 50 mil que se invertirán este año (2019), y nos harán falta los 50 mil de 2020 y los 50 mil de 2021”, refirió el mandatario, aunque, de acuerdo con el Proyecto de Presupuesto para 2020 la cifra no llegará a los 50 mil millones, sino que se quedará en 41 mil 256 millones.

Por ahora, la Secretaría de Energía aseguró que ya se realizaron todos los estudios ambientales requeridos, y que para el inicio de obras ya se cuenta con la manifestación de impacto ambiental emitida por Semarnat.

También recortan al Tren Maya

Este recorte a la construcción de la nueva Refinería se une a la lista de recortes a proyectos ‘estrella’ del gobierno actual. Por ejemplo, para el Tren Maya también está previsto una reducción significativa de presupuesto para el próximo año.

De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto, la Federación contempla destinar 2 mil 500 millones de pesos a esta obra ferroviaria, que busca impulsar el turismo y el empleo en el sureste de México.

Esta cifra supone una reducción de hasta 2 mil 468 millones de pesos en comparación con los 4 mil 968 millones que se aprobaron para este proyecto, un 51% menos en términos reales.

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Burnout: qué es el síndrome de estar ‘quemado’ por el trabajo y cómo combatirlo

Fruto del estrés laboral crónico, el síndrome es uno de los principales problemas de salud mental y la antesala de muchas patologías psíquicas que puede empeorar con la pandemia.
16 de julio, 2021
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¿Se ha encontrado en alguna ocasión de su vida agotado física y mentalmente? ¿Ha tenido una actitud de indiferencia y desapego en el trabajo? ¿Se ha sentido desmotivado, frustrado y ha disminuido su productividad laboral?

Si la respuesta a estas preguntas es afirmativa entonces ha sufrido el síndrome de burnout o síndrome del “quemado”.

Catalogado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un riesgo laboral en 2019, se incluyó en la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas de Salud Conexos (CIE-11), cuya entrada en vigor se ha fijado para el 1 de enero de 2022.

Se trata de un trastorno cada vez más conocido y diagnosticado.

Combina factores de riesgo personales con factores de riesgo relacionados con la organización.

De hecho, es uno de los principales problemas de salud mental y la antesala de muchas patologías psíquicas.

Un chico tapándose la cara

Getty Images

Origen del síndrome

El término “burnout” fue descrito por primera vez en 1974 por el psicoanalista Herbert Freudenberger.

Observó en una clínica para toxicómanos en Nueva York cómo la mayoría de los voluntarios tenía una pérdida de energía progresiva hasta llegar al agotamiento.

También detectó síntomas de ansiedad, depresión y desmotivación en el trabajo, además de agresividad hacia los pacientes al cabo de un año de estar trabajando.

Su descripción fue la siguiente: “Una sensación de fracaso y una experiencia agotadora que resulta de una sobrecarga por exigencias de energía, recursos personales o fuerza espiritual del trabajador”.

Doctora en su oficina

Getty Images

Principales características

El síndrome es consecuencia de un estrés laboral crónico.

Suele aparecer en personas cuya profesión demanda entrega y dedicación a los demás, como es el caso de la enseñanza, la salud o los servicios sociales.

Afecta especialmente a los profesionales de la salud, dado que se encuentran expuestos al sufrimiento humano y a la muerte.

Además tienen un alto nivel de exposición laboral, con largas jornadas de trabajo y un nivel elevado de exigencia y sobrecarga de tareas.

Esta exposición a largo plazo genera una pérdida de energía, un sentimiento de falta de realización personal y una despersonalización que pueden ocasionar trastornos de salud y poca motivación para el trabajo, generando errores y deterioro de la calidad del servicio.

Hombre en la cama, mirando el celular durante la noche

Getty Images

Tres componentes significativos caracterizan al síndrome del quemado:

  1. Estado de agotamiento emocional: sentimiento de estar sobrepasados emocionalmente y exhausto en el trabajo.
  2. Actitud cínica o distante frente al trabajo: percepción deshumanizada de las personas con las que nos relacionamos en el trabajo.
  3. Sensación de ineficacia, de no hacer bien las tareas: insatisfacción en el trabajo con sentimientos de descontento y desmotivación.

Instrumentos de evaluación

Existen varios instrumentos para medir el desgaste profesional por parte de los médicos.

Uno de los más conocidos es la escala de Maslach o Maslach Burnout Inventory, que consta de 22 ítems en forma de afirmaciones sobre los sentimientos y actitudes del profesional.

Otra escala es el inventario de burnout de Conpenhague, compuesto por 19 preguntas divididas en tres escalas para medir el agotamiento personal.

Ambos instrumentos son de utilidad para poder determinar si un trabajador sufre el síndrome del quemado.

Pero los tiene que utilizar un profesional, para realizar una correcta interpretación.

Edificio de oficinas con muchas personas trabajando de noche

Getty Images
Algunas sociedades glorifican el exceso de trabajo hasta el punto de agotamiento.

Otros factores que influyen

Existen varios factores que influyen en este síndrome.

Estos son los más destacables:

  1. Los turnos laborales y el horario de trabajo. Tienen influencias biológicas y emocionales claras: alteraciones del ritmo cardiaco, ciclo sueño-vigilia, etc.
  2. La seguridad y estabilidad del trabajo, especialmente en época de crisis. Perder el trabajo o estar bajo la presión de perderlo durante un tiempo prolongado.
  3. Falta de formación profesional para desempeñar las tareas y falta de asertividad. No estar preparado y, por lo tanto, no poder hacer correctamente el trabajo. No saber decir no y asumir más carga de trabajo de la que podemos llevar a cabo.
  4. La estructura y clima organizacional: organizaciones complejas, con muchos requerimientos, exceso de burocracia y responsabilidades que pueden afectar al grado de control del individuo, incluyendo un alto nivel de estrés, carga de trabajo excesiva o poca autonomía profesional.
  5. Las relaciones interpersonales con otros compañeros de trabajo basadas en la falta de confianza, poca o escasa cooperación o destructivas, con altos niveles de tensión.

Además de lo anteriormente expuesto, a nivel personal hay una serie de factores de riesgo, como son: el deseo de destacar y ser brillante, la autoexigencia, una baja tolerancia al fracaso, el perfeccionismo, la ambición, creerse indispensable, tener pocos intereses fuera del trabajo o ser excesivamente idealistas.

Bañistas sentados frente a la playa

Getty Images

¿Cómo lo podemos prevenir?

Existen algunas medidas eficaces:

  • Dar información sobre el síndrome de burnout, sus síntomas y consecuencias, de manera que lo podamos detectar de forma rápida.
  • Permanecer atentos a las condiciones del ambiente laboral.
  • Impartir formación sobre habilidades sociales y estrategias para enfrentarse a los cambios.
  • Fomentar actividades extralaborales.

Es muy importante no estar centrados en temas de trabajo siempre, dentro y fuera, sino romper y mantener una vida activa desconectados del trabajo.

Mejor tratamiento

El tratamiento se centra principalmente en la atención a la disminución del estrés o el desarrollo de nuevos hábitos positivos que reduzcan la aparición del mismo.

Trabajar la resiliencia es muy importante, para que la persona pueda aprender, mejorar y recuperarse.

La mejora de la autoestima, el ajuste de las expectativas a la realidad o el fomento de hábitos saludables, además de contar con herramientas para combatir el estrés, nos darán la llave del éxito frente a una enfermedad que ha crecido durante la pandemia.

*Fernando Díez Ruiz es profesor doctor en la Facultad de Psicología y Educación de la Universidad de Deusto y Pedro César Martínez Morán es director del Máster en Recursos Humanos de ICADE Business School de la Universidad Pontificia Comillas.

Esta nota apareció originalmente en The Conversation y se publica aquí bajo una licencia de Creative Commons.

Lee el artículo original aquí.


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