Solo tres de cada mil trabajadoras del hogar se han inscrito al IMSS
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Solo tres de cada mil trabajadoras del hogar se han inscrito al IMSS

El organismo considera que está cerca de cumplir su meta y que con la prueba piloto se ha avanzado lo suficiente para preparar la reforma que vuelva obligatorio el aseguramiento de estas empleadas.
Cuartoscuro
24 de septiembre, 2019
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De cada mil trabajadoras del hogar que hay en México, solo tres se han inscrito en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a través de la prueba piloto para darle seguridad social a este tipo de empleadas, a cinco meses de iniciada.

De acuerdo con información obtenida vía transparencia, en agosto estaban aseguradas un total de 6 mil 631, es decir, el 0.3% de 2.2 millones de trabajadoras del hogar que hay en el país.

Leer más: Programa piloto del IMSS para trabajadoras del hogar, en riesgo si no es financieramente viable

Las altas han ido aumentando progresivamente desde que arrancó el programa, en abril pasado. Ese mes se registraron apenas mil 138, mientras que el último dato disponible, de agosto, fue de 2 mil 506 inscritas.

Aunque también hay quienes no han continuado en el programa. En total, se habían dado de alta en algún momento 8 mil 71 trabajadoras, pero se dieron de baja mil 441. Esto significa que no han dado seguimiento a sus pagos el 26%.

En el Primer Informe de Gobierno, entregado al Congreso el pasado 1 de septiembre, se omitieron todos estos datos. Presidencia solo informó que en abril y mayo habían otorgado 14 mil 286 asesorías mediante 64 módulos de atención en 23 estados. No hubo ninguna referencia al éxito o fracaso de esas asesorías y avances efectivos del programa.

Esto, a pesar de que ya se contaba con un primer balance de la prueba piloto impulsada por el exdirector del IMSS, Germán Martínez, que dejó el cargo en mayo.

Animal Político obtuvo copia del primer informe sobre este programa que se presentó ante el Consejo Técnico del IMSS en junio, cuando cumplió dos meses. Ese documento daba las primeras cifras y detectaba que casi el 30% de afiliaciones estaban en el área metropolitana del Valle de México: el 18.4% en la Ciudad de México y 11% en el Estado de México.

Después seguía Tamaulipas, con 5.7%; Jalisco con 5.6% y Chihuahua, 5.4%. Nuevo León, Coahuila, Veracruz, Yucatán y Guanajuato completaban el top 10 de afiliaciones.

Otros puntos detectados en ese informe son que la mitad de registrados tiene entre 50 y 70 años de edad, y ocho de cada diez son mujeres. El salario promedio mensual registrado fue de 4 mil 745 pesos mensuales.

La meta eran 10 mil a fin de año

Según el organismo, la cantidad de aseguradas en estos meses está dentro de lo esperado. Aunque nunca se informó públicamente de una meta de afiliaciones, la directora de Incorporación y Recaudación del IMSS, Norma Gabriela López Castañeda, aseguró en entrevista con Animal Político que el objetivo era a fin de año llegar a 10 mil afiliadas, y que hasta el viernes pasado iban ya 8 mil 862.

Además, matizó que las que se han inscrito desde abril con esta prueba piloto no son las únicas. En un esquema anterior ya existente, llamado “modalidad 34” y que se pagaba anualmente, hay 3 mil 700 beneficiarias, aunque solo se les otorga servicios de salud y no prestaciones completas.

También hay cerca de 20 mil registradas en el programa Seguro de Salud para la Familia, de pago anual. Quienes están en estos dos esquemas pasarán al nuevo cuando se venza la vigencia de su aseguramiento, según la funcionaria del IMSS.

Agregó que al instalar módulos informativos en zonas residenciales donde las familias suelen tener varios empleados de casa, se han encontrado con que muchos patrones los tenían asegurados como trabajadores de sus empresas.

Por todo esto, explicó, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), hay cerca de 24 mil empleadas del hogar que ya tenían algún tipo de seguridad social.

Aunque todas estas, sumadas a las nuevas incorporaciones, aún significan apenas un 1.5% de trabajadoras del hogar con prestaciones sociales.

Respecto al dato de que 26% de quienes se han inscrito después se dieron de baja, la funcionaria aseguró que esto está incluso por debajo de los parámetros normales de altas y bajas entre empleados ordinarios, que suele ser de alrededor de 30% de variación cada mes.

“Yo creo que el esquema está funcionando bastante bien. La primera razón es porque es simple, porque no estamos vinculando ninguna otra obligación con alguna otra autoridad fiscal; eso hace que no tengamos la complicación como si fuera un patrón normal, que tuvieras que tramitar un registro patronal individual, de que tuvieras que darte de alta ante el SAT”, señaló.

“La gente ya empieza a entender cómo es el esquema, sin embargo también les empieza a dar incertidumbre si esto cuando ya sea definitivo va a ser tan sencillo como ahorita o vamos a vincular algunas otras obligaciones, y eso es lo que ahorita está un poco, yo te diría, deteniendo una afiliación mayor. Aunque la está habiendo”. 

El IMSS corrige fallas antes de hacerlo obligatorio 

En el esquema con que se lanzó la prueba piloto, el aseguramiento se paga en un solo depósito mensual por anticipado. Esto podía complicar la situación para algunas trabajadoras con varios patrones, tal como reportó Animal Político en agosto, ya que dependían de que sus patrones se pusieran de acuerdo o de que quisieran darle cada uno su parte de dinero para que ella lo pagara todo junto.

Según el informe con los primeros resultados del programa presentado en junio ante el Consejo Técnico del IMSS, el empleado con más patrones distintos registrados tenía 12, mientras que el patrón que dio de alta a más trabajadores afilió a cinco.

López Castañeda reconoció que esta es una de las fallas que están corrigiendo.

“Trasladar completamente la responsabilidad del aseguramiento al empleador o empleadora, para permitir la fracción del pago en función de los días que trabaja con cada uno. En eso estamos trabajando, que permita, en vez de que sea un salario mensual anticipado, que sí sea un pago anticipado, pero en función de los días que efectivamente labora con cada empleador. En eso va a estar diseñado el cambio. Y el propósito es que los empleadores ya no importe que se vinculen o que no se vinculen. Cada uno podrá presentarlo de manera individualizada”, aseguró.

Las reglas de operación con las que arrancó la prueba piloto establecían que esta fase duraría máximo 18 meses (hasta octubre de 2020), al término de los cuales se evaluaría su funcionamiento. Otra cláusula estipuló que el programa estría sujeto a ser financieramente viable, lo que generó críticas ante la falta de certeza a futuro.

Pero según la directora de Incorporación y Recaudación del IMSS, este último punto ya quedó superado, gracias a que el salario promedio con el que se están dando de alta está por encima del salario mínimo.

“Se están tomando los mismos parámetros que se utilizan para cualquier otro trabajador respecto de los límites mínimos y máximos de cotización, y la verdad es que no tiene un impacto. El dato positivo pues es que su base de cotización no es el salario mínimo, sino que están por arriba, cercano a los 5 mil pesos. Entonces eso hace que no tenga una presión financiera adicional al Seguro Social, porque estamos usando los mismos mecanismos de financiamiento que con cualquier trabajador”, detalló.

Además, en diciembre la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió que era inconstitucional que no hubiera obligación de inscribir a las trabajadoras del hogar ante la seguridad social, por lo que el Congreso aprobó que el contrato y las prestaciones sean obligatorias para estas empleadas.

Con ese antecedente y las lecciones de la prueba piloto, López Castañeda calcula que se adelantará el resultado y para enero o febrero estará lista la iniciativa de reforma que volverá ley el esquema de inscripción de trabajadoras del hogar al IMSS, para que sea discutida y aprobada en el próximo periodo ordinario de sesiones.

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Sputnik V: por qué muchos en Rusia tienen dudas sobre su propia vacuna

La vacuna rusa Sputnik V contra la COVID-19 es demandada en todo el mundo, pero muchos rusos siguen sin fiarse.
4 de marzo, 2021
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Cuando las autoridades de localidad de Sputnik anunciaron recientemente que ofrecerían la vacuna rusa Sputnik V en la clínica local, sólo 28 jubilados se apuntaron para recibir la dosis contra la covid-19.

El interés en el extranjero por la vacuna rusa se ha disparado desde que los datos publicados en la revista médica Lancet mostraron que tenía una eficacia del 91.6% contra el coronavirus, a la altura de las mejores del mundo.

Ese respaldo fue un éxito político, además de científico, para un proyecto de prestigio anunciado a bombo y platillo por Moscú y del que muchos dudaban abiertamente en Occidente.

Pero al mismo tiempo que países de América Latina y Europa están pidiendo lotes de Sputnik, el despliegue en la propia Rusia está siendo lento, ya que la gente se muestra muy reacia a ser inyectada.

Galina Bordadymova

BBC
Galina Bordadymova, representante pública del pueblo de Sputnik se muestra orgullosa del avance científico que ha logrado Rusia con la vacuna Sputnik V.

Sputnik… en Sputnik

“Todo el mundo me asustó diciendo que me iba a doler, ¡pero no sentí nada!”, exclamó un pensionista de edad avanzada mientras se ponía el jersey después de recibir la inyección de Sputnik en el pueblo del mismo nombre.

Detrás de él, una enfermera se inclinó para gritar a otro jubilado que debía dejar el alcohol durante un tiempo después de la inyección.

A un par de horas en coche de Moscú, el pueblo de Sputnik tiene una granja de ganado, unos cuantos bloques de apartamentos idénticos y ninguna indicación de por qué se le dio el nombre de un triunfo de la carrera espacial soviética.

A sign in Russian at the entrance to Sputnik village

BBC
En el pueblo de Sputnik desconfían de la vacuna. No están solos: sólo un 30% de los rusos están dispuestos a ponerse la vacuna rusa, según una encuesta.

El vínculo cósmico con la vacuna está más claro.

“El satélite Sputnik fue una innovación rompedora y esta vacuna también lo es”, dice entre risas la dirigente local Galina Bordadymova, abrigada con pieles pero sin guantes en la gelidez de la calle.

“Habíamos previsto que vinieran 25 personas, pero hemos conseguido 28, así que estamos contentos”, insiste, pasando por alto el comentario de que el interés era preocupantemente bajo en una población de más de 1.000 personas, habida cuenta del alto riesgo del coronavirus.

Su equipo había hecho un llamamiento a los residentes de mayor edad, dando prioridad a los más vulnerables al virus. “Todos los que quisieran la vacuna podían recibirla”, afirma Bordadymova.

Interés internacional

Al principio, los analistas occidentales se mostraron desdeñosos, incluso despectivos, respecto a la Sputnik V, ya que los representantes rusos hicieron rotundas afirmaciones sobre un tema del que se disponía entonces una evidencia escasa.

Los datos de los ensayos de fase III demostraron posteriormente que la vacuna es eficaz, con efectos secundarios similares a las desarrolladas en Europa y Estados Unidos, y el interés en el extranjero ha aumentado.

“Incluso nuestros críticos se han quedado sin argumentos”, aseveró el mes pasado Kirill Dmitriev, director del fondo de inversión estatal RDIF, el cual respalda a Sputnik.

Moscú

BBC
Las autoridades rusas han desplegado centros de vacunación temporales en los centros comerciales para agilizar la campaña.

El RDIF afirma que 39 países ya han aprobado su vacuna y, para alegría de Rusia, incluso se le está pidiendo que ayude a la UE, que está sufriendo escasez.

Hungría fue la primera en aprobar la vacuna rusa para su uso de emergencia y Eslovaquia acaba de recibir dos millones de dosis, obviando la posibilidad de que Sputnik le sirva a Rusia como una “herramienta” para ejercer influencia.

A la covid-19 no le importa la geopolítica, argumentó el primer ministro eslovaco, Igor Matovic.

“Se puede decir que es un instrumento de Rusia o que la vacuna es sólo una víctima del contexto político, pero definitivamente la política está más explícitamente presente en el caso de la vacuna rusa que en cualquier otra producida en el mundo actualmente”, señala Andrei Kortunov, del Consejo de Asuntos Internacionales de Rusia.

Sin embargo, Rusia tiene ahora tantas solicitudes de Sputnik que el Kremlin afirma que no puede atenderlas todas con la capacidad de producción actual.

El RDIF dice que abastecerá a los mercados extranjeros desde plantas en el exterior, no con dosis destinadas a los rusos, pero aún no ha dado detalles, ni un calendario.

“Para Putin, hallar la vacuna era una forma de demostrar al mundo que Rusia es un país desarrollado y de gran envergadura, capaz de alcanzar grandes éxitos en áreas que exigen mucho conocimiento y tecnología”, considera Tatiana Stanovaya, de la consultora R.Politik.

Pero la aprobación de Sputnik en toda la UE sigue siendo un objetivo difícil.

“Cuando se decide comprar la vacuna rusa, parece que se invierte o se aprueban los logros del régimen de Putin o del propio Putin”, afirma.

Vladimir Putin

Getty Images
Existe una gran demanda internacional para la vacuna rusa, lo que muchos interpretan como un logro del presidente Vladimir Putin para mostrar a Rusia como un país poderoso.

Precauciónes de los rusos

En la aldea de Sputnik no hay tal discusión sobre política y vacunas.

Algunos residentes están nerviosos por la posibilidad de contraer el coronavirus: dos lugareños de 50 años murieron a causa del virus en la primera oleada de la pandemia.

Pero sus habitantes parecen aún más temerosos de vacunarse.

Una encuesta realizada esta semana por los sociólogos del Centro Levada, reveló que sólo el 30% de los rusos está dispuesto a recibir la Sputnik V, un 8% menos desde que se inició el despliegue sanitario, y eso a pesar de que los datos sobre su seguridad ya son públicos.

campaña metro moscú

BBC
Se han hecho campañas para promocionar la vacunación, pero sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

“La gente tiene miedo; hay todo tipo de rumores sobre complicaciones”, explica Lidia Nikolaevna mientras retira una espesa capa de nieve de la puerta de su garaje.

Hace poco estuvo en el hospital por la covid, por lo que su médico dice que ella misma no necesita todavía un pinchazo.

Tal vez más tarde“, aventuró Lidia, haciéndose eco de otros habitantes del pueblo.

“La gente dice que está bien, pero vamos a ver. Si todo va bien, creo que más gente se vacunará”.

“Los rusos son conservadores: no se fían de su propio Estado y no se fían de lo que pueda salir de este Estado”, afirma Andrei Kortunov sobre la indecisión de la gente.

Al no haber un nuevo confinamiento nacional, y debido a las escasas alusiones a las muertes por covid que hacen las autoridades, se les podría perdonar que pensaran que el peligro ha pasado.

La televisión estatal no se ha desplegado con toda su fuerza persuasiva y el propio presidente, Vladimir Putin, aún no se ha vacunado.

Vacuna contra la covid desarrollada y aprobada por Rusia

EPA
La vacuna, llamada Sputnik-V, fue desarrollada por el Instituto Gamaleya y se registró después de dos meses de ensayos en humanos

Así que, a pesar de que el operativo llega incluso a los puntos más remotos, como Sputnik, y los puntos de vacunación ambulantes en los centros comerciales de las ciudades, sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

Muy por debajo del objetivo del Ministerio de Sanidad, que es alcanzar el 60% de todos los adultos en seis meses.

El Kremlin insiste en que no hay déficit de vacunas para uso doméstico.

Pero su descripción de la producción y la demanda interna como “en armonía” para “esta etapa” sugiere cierta reticencia a promover la campaña de vacunación con demasiada intensidad mientras que no haya más ampollas rodando por las cintas transportadoras de las fábricas.

De vuelta a casa desde la clínica del pueblo de Sputnik, el jubilado Anatoly dice que recibir su inyección no fue gran cosa.

“Fue solo un momento”, cuenta, haciendo el gesto de recibir un pinchazo en el brazo, pero duda de que realmente necesitara vacunarse.

“¡Estoy sano! Sólo tienes que beber samogon”, insiste Anatoly, refiriéndose al alcohol casero de alta graduación.

“Creo que eso también me protegerá del covid”, ríe el hombre de 74 años, antes de alejarse por la nieve.


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