Fallido proyecto de nuevo hospital satura de servicios del IMSS en Puebla
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Ernesto Aroche

Fallido proyecto de nuevo hospital satura de servicios del IMSS en Puebla

El sismo de septiembre de 2017 dejó inservible el hospital regional de San Alejandro. Ahora el sistema de salud está saturado y paga a otros nosocomios para que atiendan a sus pacientes.
Ernesto Aroche
10 de octubre, 2019
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El sismo del 19 de septiembre de 2017 fracturó en Puebla no sólo miles de casas y edificios, también el sistema de salud a cargo del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) al dejar inservible al Hospital Regional San Alejandro. 

Los daños registrados pusieron fin a los 41 años del hospital insignia del IMSS en Puebla, una obra de 415 camas censables que ofrecía atención al 60% de los derechohabientes en Puebla, además de servicios médicos de especialidades y subespecialidades a varios estados circunvecinos. 

Dos años después del sismo, y pese a la promesa de tener un nuevo hospital, la delegación Puebla del Seguro Social sigue sin un sustituto y, en cambio, acumula problemas en un sistema de salud saturado. 

Lee: IMSS gastó 427 mdp para construir hospital en Puebla; dos años después no hay nada

Un reporte de atención dado a conocer por el IMSS ante una solicitud de información que presentó La Jornada de Oriente en 2018 reconoce una saturación de 300% en los servicios del área de urgencias.

Aunque a decir del director de servicios médicos de la delegación en Puebla, Jorge Martínez Torres, y del director del Hospital de La Margarita, Ernesto Corona —el hospital que heredó gran parte de la atención que ofrecía San Alejandro—, en este momento ya no se tienen los niveles de saturación reportados el año pasado. Esto, gracias a una reingeniería en la atención y a la subrogación de servicios que el instituto contrató con hospitales públicos y privados y con la delegación Puebla de la Cruz Roja.

Médicos especialistas consultados por Animal Político, que hablaron con la condición de que su nombre no fuera publicado, ven un panorama diferente, pues afirman que en el hospital de La Margarita se vive en hacinamiento ante la cantidad de pacientes que han ingresado tras el sismo del 2017.

La Margarita saturada

Tras el sismo vino el desalojo de San Alejandro. El doctor Ernesto Corona lo vivió de cerca, en ese momento era el director del hospital y fue el responsable de las acciones para evacuar a las tres mil personas, que estaban ese día en el lugar.

De entre los desalojados, 395 eran pacientes que recibían atención médica y fueron distribuidos en cuatro centros hospitalarios: Ortopedia, San José, Metepec y La Margarita. 

Pero en este último se concentró el grueso de la atención que ofrecía San Alejandro. Hasta antes del sismo en La Margarita se atendía a 464 mil 622 derechohabientes, con una capacidad de 178 camas censables. Las cifras oficiales muestran que ahora atiende a 1 millón 358 mil 308 y con una capacidad de 253 camas censables, el triple de derechohabientes. 

Lee: 180 obras de hospitales en México están suspendidas por corrupción o falta de dinero: Salud

No solo eso, de ser un hospital de zona con cuatro especialidades troncales, pasó a convertirse en el sustituto de San Alejandro, es decir, un hospital con todas las especialidades que ofrece cobertura incluso a pacientes de estados vecinos, según explica el doctor Jorge Martínez Torres.

Además, agrega el médico, a mediados de mes se contará con 30 camas más, y para diciembre de este año se sumarán otras 30, con lo que se llegaría a 310 camas censables para atención. “Y se plantea construir una unidad de ginecobstetricia aledaña a La Margarita de 100 camas censables, entonces ya tendríamos 410 camas censables en menos de un año y medio”. 

Pese a esos cambios, todavía se trata de cifras que están lejos de los datos y los indicadores que se tenían en la delegación Puebla cuando San Alejandro estaba en funciones, pues antes del sismo los dos grandes hospitales sumaban 594 camas. 

Visto con ese indicador, el déficit en este momento es del 58% respecto a las cifras que se tenían antes de septiembre de 2017. Ese déficit se reducirá, a decir del IMSS, a 48% para finales de año.

El director de servicios médicos de la delegación IMSS en Puebla agrega que también se ha utilizado la subrogación de servicios para reducir la saturación del sistema de salud, aunque no aclara qué porcentaje de servicios se atiende de esta manera, ni cuántos recursos eroga el Instituto por esa estrategia. 

Entérate: ¿Qué opina la gente de los servicios del IMSS? Más del 60% dice que el abasto de medicamentos es “muy malo”

La delegación Puebla del IMSS reconoce que el déficit en la atención de salud a la población derechohabiente es de 0.26 en una escala de 0 a 1.

Médicos y pacientes hacinados

“Estamos sobrepasados en todos los sentidos, se supone que estamos en una situación de contingencia desde hace dos años, pero esto ya no es contingencia, estamos funcionando como hospital normal, pero atendiendo hasta en los pasillos o en el piso”, cuenta una médico especialista adscrita a San Alejandro que aceptó hablar bajo la reserva de su nombre.

Y agrega: “Tienen al personal en una situación de hartazgo por las condiciones de hacinamiento en las que tenemos que trabajar”. 

Otro de los médicos consultados dice que la subrogación de servicios que empezó desde finales del 2018 despresurizó un poco la situación que se vive en La Margarita, pero sólo un poco, aún así hay casos de personas que han tenido que esperar hasta cuatro o más turnos para ser atendida.

“Lo cierto es que ser derechohabiente del IMSS en Puebla desde el 2017 es casi de horror”, concluye otro de los médicos que trabajan en el Seguro Social consultado para este trabajo.

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4 virus potencialmente mortales para los que no existe vacuna y cómo aprendimos a convivir con ellos

Aunque muchos esperan que la pandemia de COVID-19 quede atrás gracias a una vacuna, lo cierto es que hay otras alternativas. De hecho, el mundo enfrenta desde hace décadas otros virus mortales para los cuales no ha sido posible dar con esta solución.
4 de junio, 2020
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Millones de personas alrededor del mundo tienen depositadas en el desarrollo de una vacuna sus esperanzas de dar por superada la pandemia de covid-19.

Los expertos han advertido que, incluso acelerando el paso, el desarrollo de una vacuna puede requerir mucho tiempo o, peor aún, simplemente no ocurrir.

“Podría convertirse en otro virus endémico en nuestras comunidades y estos virus pueden no irse nunca”, dijo a mediados de mayo el director de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Michael Ryan.

Aunque la posibilidad de tener que convivir con este virus puede resultar desoladora para muchos en un momento en el cual el número de contagios confirmados supera los 5,4 millones y la cifra de muertes ronda los 350.000, en realidad, no sería un caso aislado.

La búsqueda de una vacuna puede extenderse por años y décadas.

Personal médico vistiendo equipo de protección personal en Benin.

Reuters
La alta tasa de mortalidad de la enfermedad del Ébola obliga a extremar las medidas de control sanitario.

En algunos casos, ese proceso resulta inútil, mientras que en otros termina por rendir buenos frutos. Eso es lo que justamente acaba de ocurrir con el virus del Ébola.

Detectado por primera vez en 1976 y con una tasa de letalidad del 50%, no ha sido sino hasta este año cuando en algunos países y bajo el visto bueno de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sido autorizada una vacuna para prevenirlo.

BBC Mundo te cuenta de otros cuatro virus potencialmente mortales con los que no se ha corrido todavía con la misma suerte, pero con los que se han encontrado maneras de convivir.

1. VIH

Han pasado más de 30 años desde que los científicos lograron aislar el VIH, causante del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida).

Su aparición causó gran alarma pues durante años su contagio equivalía a una sentencia de muerte.

Este virus ha sido el causante de la muerte de más de 32 millones de personas, de acuerdo con cifras de la OMS.

Tom Hanks y Denzel Washington en una escena de la película Philadelphia.

Columbia TriStar
Protagonizada por Tom Hanks y Denzel Washington, la película Philadelphia fue una de las primeras en abordar el tema del VIH y su estigmatización social.

También tuvo un impacto significativo en la vida cotidiana de las personas pues obligó a modificar algunos hábitos sexuales, debido a que esta era una de sus principales vías de contagio.

El hecho de que muchas de sus primeras víctimas de mayor renombre fueran hombres homosexuales también hizo que inicialmente la enfermedad acarreara un fuerte estigma social, al punto que algunos medios se referían al sida como “el cáncer gay”.

Casi cuatro décadas más tarde aún no existe una vacuna para el VIH y, con unos 40 millones de personas contagiadas alrededor del mundo, este virus está lejos de desaparecer.

Sin embargo, el desarrollo de mejores métodos de prevención del contagio y de tratamientos que le restan letalidad ha llevado a que la infección por VIH se convierta en un problema de salud crónico que no impide a los afectados llevar una vida normal y saludable.

Recientemente, además, se han producido dos casos de personas que se curaron a través de un tratamiento con células madre.

No obstante, los expertos alertan que esta terapia es muy arriesgada y no puede aplicarse de forma genérica para tratar todos los casos de VIH.

2. Gripe aviar

Desde finales de la década de 1990 se han detectado dos cepas de gripe aviar que infectaron y causaron la muerte de muchas personas.

Gallinas.

AFP
Los brotes de gripe aviar obligaron a sacrificar miles de aves.

Se trata de virus que se transmiten entre las aves y que éstas, a su vez, los pasan a los humanos a través del contacto directo o con objetos contagiados con las heces de animales enfermos.

En 1997, se detectaron en Hong Kong los primeros casos de infección por el virus H5N1, que llevaron a sacrificar a todos los pollos de la isla.

Desde entonces, se han reportado casos en más de medio centenar de países en África, Asia y Europa con una tasa de letalidad en humanos de 60%.

La cepa A H7N9 fue detectada por primera vez en mayor de 2013 en China, donde desde entonces se han reportado algunos brotes esporádicos.

Según la OMS, entre 2013 y 2017 hubo unos 1.565 contagios confirmados en humanos, de los cuales falleció el 39%.

Pese a que ambas cepas tienen una alta tasa de letalidad, de acuerdo con la OMS, es inusual que estos virus se contagien por el contacto de persona a persona.

Una vez que esto quedó comprobado, fue más fácil frenar su propagación.

3. SARS

Identificado por primera vez en 2003, el SARS-CoV es un tipo de coronavirus que -según se cree- fue transmitido a los humanos por algún animal, probablemente un murciélago.

Imagen de un murciélago con tapaboca.

EPA
Al igual que con el covid-19, se cree que el virus causante del SARS procede de un murciélago.

Los primeros contagios se registraron en 2002 en la provincia china de Cantón.

Este virus fue causante de una epidemia de síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en inglés) que en 2003 afectó a 26 países con un total de más de 8.000 casos.

Desde entonces, se han registrado un pequeño número de contagios.

A diferencia de la gripe aviar, este virus se transmite fundamentalmente por contacto humano y, de hecho, muchos de los casos se produjeron en centros sanitarios, debido a que no se habían tomado las precauciones necesarias para evitar su propagación.

Según la OMS, una vez que estas medidas se adoptaron se puso fin a la epidemia en julio de 2003.

Para entonces, se habían confirmado más de 8.400 casos, causantes de unas 916 muertes, con una tasa de letalidad en torno al 11%.

4. MERS

El MERS-CoV es también un tipo de coronavirus. Fue detectado por primera vez en 2012 y es el causante de una enfermedad conocida como síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés).

Un conjunto de personas con mascarillas en Corea del Sur.

EPA
Las epidemias de SARS y MERS popularizaron, como medida preventiva, el uso de mascarillas en muchos países de Asia.

Se trata de un virus con una alta tasa de letalidad: entre los 2.494 casos confirmados que se habían producido en el mundo hasta noviembre de 2019, se habían reportado unos 858 fallecidos.

El virus fue detectado por primera vez en Arabia Saudita pero luego se hallaron casos en 27 países, incluyendo 12 de Medio Oriente.

Según la OMS, la mayor parte de los casos detectados en países fuera de Medio Oriente se trataba de personas que se habían contagiado en esa región.

El virus se transmite fundamentalmente de animales a personas y, concretamente, se cree que los dromedarios son la principal fuente de contagio.

La propagación entre humanos no es frecuente, a menos de que haya un contacto estrecho sin medidas de profilaxis adecuadas.

En el caso del MERS, al igual que en el del SARS, tras haberse logrado el control de las epidemias se suspendieron los esfuerzos para desarrollar vacunas.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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