Falsos funcionarios de Hacienda cobran para afiliar gente a un programa de vivienda que no existe
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Juntos Logrando un México Nuevo A. C.

Falsos funcionarios de Hacienda cobran para afiliar gente a un programa de vivienda que no existe

Para iniciar el trámite y entregar folios piden una cantidad de dinero, pero la dependencia no tiene ningún programa de este tipo.
Juntos Logrando un México Nuevo A. C.
1 de octubre, 2019
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En estados como Veracruz, Puebla, Estado de México y Yucatán personas que se hacen pasar por funcionarios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) suman beneficiarios a un programa de vivienda que no existe. 

Animal Político recibió una denuncia de una persona, quien pidió que no se hiciera público su nombre, respecto a que supuestos funcionarios, en alianza con la organización Juntos Logrando un México Nuevo, solicitan 300 pesos por el trámite de la solicitud de un folio para ser beneficiarios del Programa Nacional de Vivienda de la SHCP.

Ese programa no existe. No aparece en la estructura programática 2019 de la dependencia ni en la de 2020. Consultada por este portal, la oficina de comunicación de la Secretaría confirmó que no tienen ningún programa de este tipo.

La persona que lo promueve, Ariel Viñas Zenteno, y que se ostenta como auditor fiscal de Hacienda, en realidad no trabaja para el gobierno federal, tal como se constató en una búsqueda en Declaranet.

Las publicaciones en la página de Facebook de la organización Juntos Logrando un México Nuevo presumen la entrega de folios a beneficiarios en comunidades y municipios de Veracruz como Alborada, Emiliano Zapata, Coatzacoalcos, Mecayapan, Cosoleacaque y Minatitlán. También en Acajete, Puebla. Y en los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo.

En una publicación del 16 de agosto en la página de Facebook de la organización se lee: “el día de ayer se llevó a cabo en el estado de Quintana Roo la reunión entre empresarios y beneficiarios de los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo del Programa Nacional de Vivienda, que está llevando a cabo la Secretaría de Hacienda y Crédito Público”.

A dicha reunión, prosigue la publicación, “asistieron Ariel Viñas Zenteno, auditor fiscal de dicha dependencia, así como Sotero Mendoza Martínez, comisionado nacional del programa. En Juntos Logrando un México Nuevo estamos comprometidos por (sic) el bienestar de nuestra sociedad. Síguenos y entérate cómo ser beneficiario de este programa especial que se está gestionando a nivel nacional”.

En una búsqueda en Google este portal encontró que, en 2013, una personal de nombre Ariel Viñas Zenteno fue detenido en Puebla por presuntamente conducir un vehículo robado con placas del Distrito Federal, del que no pudo acreditar su propiedad. También se encontró un homónimo que se ostentó como delegado federal de gestión de recursos públicos, pero no hay datos oficiales de que realmente fuera funcionario.

También se detectó que una persona de nombre Sotero Mendoza Martínez, el supuesto comisionado nacional del programa de vivienda de la SHCP, coincide con el nombre de un exregidor de un municipio del estado de Veracruz, en 2002, quien también pertenece a una organización de productores de caña de azúcar.

De acuerdo con la página de Juntos Logrando un México Nuevo, el director de la ONG es Jorge Neri Díaz Morales. En las publicaciones de Facebook lo mencionan a él como quien entrega los apoyos junto con el supuesto funcionario de Hacienda, Ariel Viñas.

Jorge Neri Díaz Morales, o un homónimo, ocupó un cargo público estatal en Veracruz en temas relacionados con la prevención y el tratamiento del cáncer en la infancia y la adolescencia.

La organización Juntos Logrando un México Nuevo se creó en 2013. En 2016 recibió un donativo por parte de CFE por 6 millones de pesos, para el abastecimiento de agua en tres comunidades en Actopan, Veracruz. Después, en el ejercicio fiscal 2018, perdió su vigencia por incumplimiento para garantizar la transparencia, así como el uso y destino de los donativos recibidos.

Pero para este 2019 aparece activa en el Registro Federal de las Organizaciones de la Sociedad Civil, en el que se inscribe a aquellas que cumplan con los requisitos de la Ley Federal de Fomento a las Actividades Realizadas por Organizaciones de la Sociedad Civil y su reglamento.

La persona que aparece en la página de la organización como su presidente es Roberto Lara, de quien no se encontraron mayores datos respecto a profesión o antiguos cargos o empleos. Sin embargo, este portal logró establecer comunicación con él, a través de los teléfonos que aparecen en el sitio web de Juntos Logrando un México Nuevo.

En esa charla telefónica se le solicitó una entrevista para hablar del programa de vivienda de la Secretaría de Hacienda y se le mencionó que había acusaciones de que se trataba de un fraude, pero Lara, quien no negó participar en el programa ni desmintió los señalamientos, pretextó estar en un viaje y prometió comunicarse al día siguiente, lo que no sucedió.

Animal Político también solicitó a la dirección de comunicación de la Secretaría de Hacienda información sobre si ya investigan este fraude y si ya se habían interpuesto las denuncias correspondientes, pero la dependencia no proporcionó datos al respecto.

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¡Salta el cráter si hay más bombardeos!: la feroz batalla dentro de la última línea de defensa de Járkiv

El periodista de la BBC Quentin Sommerville, acompañado del camarógrafo Darren Conway, llegaron al frente de batalla de la ciudad de Járkiv, en el este de Ucrania.
18 de marzo, 2022
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La segunda ciudad de Ucrania, Járkiv, ha sido el objetivo constante de los ataques rusos durante tres semanas. Quentin Sommerville, de la BBC, y el camarógrafo Darren Conway informan desde la línea del frente donde las tropas ucranianas continúan repeliendo el avance enemigo.

Entramos en la casa por donde solía estar la puerta trasera. Ahora solo hay una cortina que se mueve con el viento helado. Los propietarios, desaparecidos hace mucho tiempo, podían ver desde ahí las ricas tierras de cultivo al norte de Járkiv, pero gran parte de esas tierras también están irreconocibles.

En la cochera, junto a una patineta abandonada, hay una docena de cajas vacías de algunas de las mejores armas antitanques del mundo. Un soldado ruso muerto yace boca abajo en el jardín delantero.

La casa se ha convertido en una base de primera línea, y las cajas usadas son un indicativo de que los soldados han peleado aquí por sus vidas: una pelea por la independencia de Ucrania.

Hemos obtenido un acceso excepcional al ejército ucraniano que, después de tres semanas de duros combates, sigue firme en las afueras de Járkiv, impidiendo que las fuerzas rusas capturen la segunda ciudad más grande de Ucrania.

Bombardeos constantes

“¿Quieres ir más adelante?”, pregunta Yuri, un comandante del 22º Batallón de Infantería Motorizada del ejército ucraniano, señalando las ruinas de dos vehículos blindados de transporte de personal rusos y las piezas destrozadas de dos de sus tanques.

El batallón se reconstituyó en 2014 después de que Rusia invadió Crimea y respaldó a los separatistas de Donbas.

“Usaron drones, aviones, helicópteros de ataque, todo”, dice Yuri, mientras se oyen proyectiles rusos retumbando, golpeando las carreteras cercanas y los bloques de apartamentos.

La zona de un ataque en Járkiv

BBC
El lugar de un ataque de cohetes rusos Grad (múltiples cohetes lanzados en rápida sucesión) en un vecindario residencial.

Los rusos han seguido atacando y han sido repelidos muchas veces. En su frustración por fallar en su entrada, bombardean día y noche la ciudad, que alguna vez fue el hogar de 1,4 millones de personas.

El suelo está batido y el lodo espeso succiona las botas. Una mirada hacia atrás muestra las estructuras en ruinas de la hilera de casas por las que acabamos de pasar. Los jardines suburbanos se han convertido en campos de batalla como en el pasado de Europa.

“Los primeros tres días fueron los peores. Estaba lloviendo, estábamos cubiertos de barro, parecíamos cerdos”, dice Olexander, de 44 años, que está parado cerca.

Junto a uno de los vehículos blindados de transporte de personal destruidos -en el que su marca Z ya se ha desvanecido- hay un gran cráter de unos 6 m de ancho. El primer día de la invasión, el 24 de febrero, un ataque ruso mató a seis soldados ucranianos en este mismo lugar. Muchos más murieron aquí desde entonces, pero las cifras oficiales no se han publicado.

Un cráter de una bomba rusa en Járkiv

BBC

Una bota militar verde se alza sobre el borde del cráter, un cadáver ruso más allá. Un gran cuervo negro se sienta cerca, imperturbable por el rugido de los bombardeos y los cohetes Grad desde las posiciones rusas.

Los hombres aquí pueden decirte la fecha y la hora precisas en que llegaron al frente, lo que implica que si no estuviste aquí los primeros tres días, no conociste el combate real. “¡Salta al cráter si hay más bombardeos!”, dice Uri.

“Si pasan por aquí, entrarán en Járkiv”

Constantine, de 58 años, fue piloto de la fuerza aérea ucraniana hasta que se jubiló y se convirtió en periodista. Ahora está de vuelta al frente, camina cojeando y usa un palo de escoba roto como apoyo. La metralla rusa hirió su pierna, pero se niega a abandonar el frente.

“Esta es la última línea de defensa de la ciudad, si pasan por aquí, entrarán en Járkiv. Esta carretera te lleva desde Rusia hasta el corazón de la ciudad”, dice.

Olexander

BBC
Olexander, de 44 años, estaba luchando en Donbás.

Resuena un bum y un zumbido cuando un misil guiado por cable vuela justo sobre nuestras cabezas. Entramos en el cráter. El proyectil golpea cerca de la carretera, un gasoducto estalla en llamas.

Mientras nos refugiamos, un soldado de reconocimiento con una cinta azul en el casco nos dice que nos quedemos abajo. Roman tiene 34 años, aunque bromea diciendo que tenía 24 cuando comenzó la guerra hace tres semanas.

Dice que los rusos no se mostrarán ahora: “Son gallinas. Responderemos bien y de forma apropiada”. Se detiene y quiere un selfie. Más tarde nos enteramos de que transportó los cadáveres de sus compañeros caídos en su propio vehículo desde el frente hasta la morgue de la ciudad.

Cuando nos vamos, Constantine atrapa algo en el aire: un alambre de cobre delgado, que se extiende por millas. Sirvió para guiar el misil ruso que acaba de pasar sobre nuestras cabezas.

Nos espera Olexander, de 44 años, de la cercana región de Poltava. Ha estado con la unidad desde su fundación y ha luchado en Donbás.

“Esto es mucho peor”, dice. “Durante los primeros tres días, no podíamos entender lo que estaba pasando. Estábamos perdidos y no podíamos creer lo que sucedía. Pero después de eso nos recuperamos y nos mantenemos firmes y mantendremos nuestras posiciones”, agrega.

Un edificio habitacional dañado por un bombardeo en Járkiv

BBC

Le pregunto por qué está peleando. Se ríe y responde: “Por una Ucrania libre, por mi familia y por ustedes también. Por nuestra independencia y por la paz”.

“Resistan”

Yuri, el comandante, nos lleva de regreso al bloque de apartamentos de la era soviética aún habitados. Rusia dice que vino a Ucrania para desmilitarizar el país, pero aquí vemos lo que eso significa para los civiles. Un bloque de 20 pisos sigue humeando por un ataque ruso, fue hace dos días, según Yuri.

El número oficial de muertes de civiles en Járkiv se situó en 234, incluidos 14 niños, hasta el 16 de marzo. Los últimos días han sido duros, como se nos recordó en un instante.

Una ráfaga de cohetes rusos Grad cayó sobre el vecindario, golpeando a solo unos metros de distancia. Los soldados que nos rodeaban se habían puesto a cubierto y estaban ilesos.

En el mismo complejo de viviendas viven los esposos Svitlana y Sasha. Svitlana tiene 72 años y nos da la bienvenida a su casa, diciendo que no han hablado con nadie en semanas. “Nos alegra que hayas venido”, dice.

Svitlana

BBC
Svitlana. de 72 años, y su marido duermen dos horas por noche en su piso dañado por una bomba.

Su edificio ya ha sido atacado, las ventanas traseras ya no están y duermen en sofás. Descansan unas dos horas por noche, pues el bombardeo es implacable. “Cuando se detiene, es como la primavera”, dice.

Le pregunto si tiene un mensaje para Vladimir Putin. “No”, responde con firmeza. “Me parece que este hombre ya ha perdido la cordura y no piensa con claridad. Porque un humano cuerdo no puede hacer algo así: bombardear a ancianos, niños, jardines de infantes, escuelas, hospitales. Él no entendería lo que digo”.

Pero luego, cuando le pregunto por los hombres que no están lejos de su casa y que defienden la ciudad, llora. “Sí, les estoy muy agradecida por proteger su patria. Resistan muchachos. Siempre los apoyaremos. Son tan valientes, tanto los chicos como las chicas”.

Un soldado ucraniano

BBC

Todavía hay cientos de miles de personas viviendo en Járkiv, a pesar de los bombardeos. Si Rusia y Ucrania son hermanos, como profesa el Kremlin, entonces esto es un fratricidio.

Cuando salimos del vecindario, gran parte está encendido. La furia de Rusia con esta ciudad se ve y se escucha. Por la noche, todo Járkiv está cubierto por una nube de humo, el incesante golpeteo de las armas continúa, pero los defensores aún mantienen al enemigo alejado de las puertas de la ciudad.


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https://www.youtube.com/watch?v=zCY05LVIK6Y

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