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Cuartoscuro

Decretan alerta de género en CDMX; Sheinbaum propone un registro de agresores sexuales

La jefa de gobierno indicó que la próxima semana enviará una propuesta de Ley al Congreso capitalino para crear un Registro Público de Agresores Sexuales
Cuartoscuro
21 de noviembre, 2019
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La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, decretó este jueves la Alerta por Violencia en contra de las Mujeres.

Con esta declaratoria, dijo, se hará más visible el problema de la violencia hacia las mujeres.

Indicó que la próxima semana enviará una propuesta de Ley al Congreso capitalino para crear un Registro Público de Agresores Sexuales con sentencia firme “para que todos (en esta ciudad) sepamos quienes son lo violadores”.

Lee más: Mujeres marchan para exigir se declare alerta de género en CDMX

Asimismo, exhortó al Congreso de la CDMX a aprobar la ‘Ley Olimpia’, la cual sanciona el acoso y la violencia digital, así como a avalar la Ley que envió en septiembre, la cual es para crear un banco de ADN para uso forense con el fin de perseguir delitos como secuestro, violaciones y agresiones sexuales.

Otra de las medidas que anuncio la jefa de gobierno es que a partir de 2020 se destinará mayor presupuesto para los Centros de Atención integral a las Mujeres.

También propone la profesionalización con certificación de Ministerios Públicos, asesores jurídicos y peritos especializados que atienden delitos sexuales.

Por último, indicó que se construirán más senderos ‘Camina Libre, Camina Segura’.

“Todos y todas en esta ciudad debemos decir ALTO, BASTA. Por mi parte enfrente la realidad y mi Gobierno defenderá con fuerza a las mujeres, niñas y niños víctimas de los agresores sexuales”, señaló en un comunicado publicado en sus redes sociales.

Entérate: Gobierno de Mancera ignoró la Alerta de Género en CDMX y el de Sheinbaum la retrasa, acusan organizaciones

Entre octubre de 2018 y octubre de 2019, según el Gobierno capitalino, subieron en 10% las carpetas de investigación por violación.

La Alerta de Violencia de Género (AVG) es un mecanismo de protección que consiste en un conjunto de acciones gubernamentales para enfrentar y erradicar la violencia feminicida y/o la existencia de un agravio que impida el ejercicio pleno de los derechos humanos de las mujeres.

Durante los últimos dos años los gobiernos capitalinos habían retrasando, por diversas razones, la implementación de la Alerta de Violencia de Género (AVG) en la Ciudad de México, a pesar de los altos índices de violencia e impunidad registrados.

Las mujeres han marchado en varias ocasiones para exigir que se declarara la Alerta de Violencia de Género en la Ciudad de México y que se resuelvan los casos de violaciones y feminicidios que continúan impunes en la capital.

ONG continúan a la espera de Alerta de Género de Gobernación

María de la Luz Estrada, directora del Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio (OCNF), una de las organizaciones solicitantes de la Alerta de Violencia de Género en la Ciudad de México, explicó a Animal Político que, aún con la declaratoria emitida por la jefa de Gobierno, ellas continúan a la espera de que se resuelva el recurso de revisión que ha detenido el proceso de solicitud de la AVG por feminicidios y desapariciones federal, que emite la Secretaría de Gobernación, pues la de Claudia Sheinbaum se emitió solo por delitos sexuales.

Lee más: ONG exigen renuncia de la titular de Conavim; la acusan de obstaculizar acceso a la justicia de las mujeres

“El argumento que dan es que subieron el 10% las carpetas de investigación de violación de octubre de 2018 al mismo mes de 2019, otro dato que dan es que los delitos sexuales se ubican en ámbitos familiares, porque dicen que 95% de los agresores son conocidos por la víctima y 65% de violaciones se dan en su domicilio, ¿qué quiere decir esto? Que está muy focalizada esta violencia, y lo que nosotras nos preguntamos es cómo se está leyendo la violencia sexual en el ámbito público. Eso no lo tenemos porque eso no lo establecieron en el boletín difundido”, detalló Estrada.

De acuerdo con la activista, la Alerta de Género emitida en la Ciudad de México fue declarada en el marco de las atribuciones que tiene el gobierno capitalino, establecidos en la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, por lo que fue planeada, emitida y será evaluada por la propia administración de Sheinbaum, pues en este caso no existieron peticionarias del mecanismo.

Sin embargo, lamentó, las organizaciones sociales no conocen el proyecto de la declaratoria que da el soporte a las medidas que el gobierno capitalino anunció.

Finalmente, María de la Luz indicó que el OCNF continúa pendiente de la resolución judicial acerca de la solicitud de la AVG por los delitos de feminicidios y desapariciones, que habrá de resolver en los próximos días el Poder Judicial.

De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante el gobierno de Sheinbaum se registraron al menos 50 feminicidios en la Ciudad de México.

Entre enero y octubre de 2019, las autoridades capitalinas iniciaron 5 mil 466 carpetas de investigación por delitos contra la libertad y la seguridad sexual: 3 mil 434 por abuso sexual, 778 por acoso, 972 por violación simple y 235 por violación equiparada.

47 carpetas de investigación se iniciaron por “otros delitos que atentan contra la libertad y la seguridad sexual”.

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#YoSoyAnimal
Foto: Cortesía José Reyes

Las razones por las que muchos latinos no hablan español en EU

Muchos estadounidenses de origen mexicano que crecieron en EU durante la década de 1960 fueron discriminados e incluso castigados por hablar español en las aulas de clase, lo que hizo que muchos abandonaran el idioma para siempre. José Reyes vivió uno de estos traumas pero decidió luchar por ser bilingüe.
Foto: Cortesía José Reyes
4 de noviembre, 2019
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El español ha tenido una fuerte presencia en Estados Unidos desde hace siglos, pero no siempre ha sido bienvenido.

Pese a que el país norteamericano no tiene designado el inglés como idioma oficial, este ha dominado en las escuelas públicas, instituciones y demás ámbitos de la sociedad.

Y aunque el español es el segundo idioma más hablado en el país, en diferentes épocas su uso ha sido marginado y sus hablantes discriminados por su acento y apariencia.

En el caso de José Reyes, incluso llegó a ser castigado en el aula de clases.

Reyes vivió una serie de traumas en torno a su idioma nativo en la década de 1960 y decidió transformarlas en experiencias constructivas que lo llevaron a convertirse en profesor bilingüe.

Esta es su historia.


La foto escolar

Cortesia Jose Reyes
Reyes, el primer niño en la segunda fila de izquierda a derecha, no sabía inglés cuando entró a la escuela primaria.

Nací en Estados Unidos en julio de 1959, en un pequeño pueblo llamado Ysleta, en la frontera con México.

Mi madre es de Jalisco y mi padre de Parral, Chihuahua. Por alguna fortuna se conocieron en Ciudad Juárez en 1956 y mi padre, siendo persistente, la conquistó.

Inmediatamente después de nacer nos mudamos a Juárez de nuevo y viví allí hasta los 3 años. Cuando mi padre perdió a su madre, decidieron volver a Estados Unidos y como en 1962 llegamos de nuevo aquí.

Alquilamos y nos movimos entre casas de parientes hasta finalmente tener nuestra propia casa en El Paso.

El Paso era un lugar amigable, donde la frontera no nos separaba ni nos marcaba.

Creo que el ambiente era más tolerante porque el que hablaba español o venía de México venía a trabajar, a servir. Mi abuela cuidaba una casa y mi padre hacía trabajos en una cocina.

Mi madre se quedaba en casa cuidando de mí y mis otros cinco hermanos.

Mapa de Ysleta, El Paso, Texas

BBC
Reyes se crió en Ysleta, en la ciudad tejana de El Paso.

A los 5 años, alguien le puso a mi mamá en la cabeza que yo ya necesitaba ir a la escuela así que me inscribieron en un programa especial de verano.

Fue una experiencia muy positiva. Mi abuela materna iba por mí, me compraba mi soda y mi helado, íbamos a su casa y luego ya me regresaban a mi casa.

En el otoño del 65, entré en primer grado en la escuela Houston. Me tocó una maestra muy bonita llamada Ms. Love.

Mis padres me decían que tenía que ser obediente y respetarla mucho.

Pero pronto aprendí que el lenguaje no era el mío y no me sentía muy a gusto. Batallaba mucho porque el inglés era un idioma que no conocía.

En esa época, no había tolerancia con el español.

En el aula teníamos grupos de lectura y a los que sabían leer les llamaban los yellowbirds y bluebirds (azulejos).

Los que no sabíamos leer íbamos al grupo de los blackbirds, es decir, los buitres.

Nos dijeron en la escuela que no podíamos hablar español. No Spanish, repetían.

La boleta escolar de José Reyes

Cortesia Jose Reyes
Reyes obtuvo la calificación de “insatisfactorio” en su boleta de notas del primer grado.

Y nos advirtieron que si nos pillaban hablando español, habría consecuencias.

A muchos de los estudiantes incluso les ponían a escribir planas con la frase I will not speak Spanish (“No hablaré español”).

A otros compañeros los castigaban poniéndolos aparte.

Una vez el castigo me tocó a mí después de que hablé español.

Ms. Love me llevó al lavabo, abrió la llave, tomó una toalla de papel y la embarró con un jabón muy áspero que se llamaba Borax.

Empezó a lavarme la boca.

Creo que pensó que, simbólicamente, así borraría el español de mí.

De ahí en adelante me convertí en un estudiante muy silencioso y avergonzado. Tenía unos 6 o 7 años.

La familia Reyes

Cortesia Jose Reyes
Reyes (abajo a la izq) junto a sus hermanos.

Les platicaron a mis padres del incidente y ellos me dijeron que debía acatar.

Me sentí defraudado, fuera de lugar. Lo bueno es que mi abuela y mi tía me invitaban a leer con ellas en español y vivía momentos muy tiernos a su lado.

Durante el segundo año de la escuela, nos tocó una maestra nueva llamada Ms. Justice que nos tenía bien disciplinados.

Nos tenía sentenciados en cuanto al uso del español y exigía que fuésemos eficaces con el inglés.

Mi relación positiva con el inglés vino a través de lo que veía en la televisión. Caricaturas, el programa de Johnny Carson… lo que pudiese consumir.

También aterrizamos en la biblioteca de la escuela con un compañero y entre él y yo empezamos a descubrir la literatura infantil en inglés.

Ya en el cuarto grado, cuando tenía unos 11 años, me tocó una maestra hispana por primera vez, la señora De la Torre.

Ella era inclusiva y nos ayudaba, nos enseñaba en inglés y en español.

El profesor José Reyes

Cortesia Jose Reyes
José Reyes ha sido maestro bilingüe en Texas y Nuevo México durante décadas.

Teníamos un libro de texto llamado “Paco en el Perú” y leyéndolo me fui dando cuenta de cómo mis amigos americanos empezaban a jugar con el idioma.

“Hola, Paco, qué tal are you?”, decían.

Me fascinaba que si ellos podían manipular el español, entonces yo podía hacer lo mismo con el inglés.

El gran dilema de nuestro tiempo es que había un gran anhelo por parte de los padres de que los niños dominaran el inglés.

Mi padre me tenía como su intérprete; muchas veces me ponía a traducirle el correo y eso me daba gran frustración.

Ni de aquí ni de allá

Luego vino el trauma de recibir el apodo de “pocho” que usan para llamar a los que no somos ni de aquí ni de allá, los semilingües, los que mezclan idiomas.

Nuestros familiares en Juárez se burlaban de mi forma de hablar y eso hizo que quisiera dejar de ir.

La experiencia me hizo pensar en mi identidad como algo que siempre estaba en proceso.

Pasaron los años y llegué al high school, donde me tocó un gran maestro de español, un cura que nos pidió que rezáramos el Padre Nuestro.

Ponía a la derecha a los que no sabían español y pensé que me pondría en el lado opuesto.

Graduación de la universidad de José Reyes

Cortesia Jose Reyes
Reyes se graduó como profesor bilingüe en 1981.

Pues no. Al ver que recitaba un Padre Nuestro obsoleto que me enseñó mi abuela, se dio cuenta de que era pocho.

Nos dijo que hablábamos español pero no leíamos ni escribíamos, entonces quería desarrollar nuestro conocimiento de gramática y sintaxis.

De ahí empecé a forjar la idea de convertirme en maestro.

Me enteré que se habían firmado las leyes de derechos civiles y aprendí que como estudiante tenía algunos derechos. Y que en la universidad existía una certificación de maestro bilingüe.

Me gradué de la universidad en 1981 y de ahí empecé a trabajar como maestro de inglés como segundo idioma y luego como maestro bilingüe en Nuevo México.

Después di clases de noche durante 29 años en El Paso. Decidí enseñar de noche por justicia a mi padre, que asistió a escuelas de inglés para adultos y luchó por aprender.

Mi historia no es para causar pena. De hecho, todavía aprecio mucho a Ms. Love y Ms. Justice.

El que se sintió oprimido por un sistema puede reconciliarse con la idea de que mucho de eso se hizo por ignorancia.

En la actualidad, seguimos peleando un idioma sobre otro y no nos preguntamos por qué no podemos tener dos o más o por qué nos limitamos solo a uno.

Como maestro, lucho con algunos padres que vienen a inscribir a sus hijos y ya vienen con una idea preconcebida de que el inglés es mejor que el español.

Pero el español tiene su lugar en Estados Unidos, ¿por qué no celebrarlo?


https://www.facebook.com/BBCnewsMundo/posts/10158129017419665


*Esta nota es parte de la serie “¿Hablas español?”, un viaje de BBC Mundo por Estados Unidos para mostrar el poder de nuestro idioma en la era de Trump.


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