Discriminación y odio contra comunidad LGBTI: en 4 años, se han investigado 390 delitos
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Discriminación y odio contra comunidad LGBTI: en 4 años, se han investigado 390 delitos

Los estados en los que se registraron más delitos cometidos contra esta comunidad entre 2013 y 2017 son la CDMX, Puebla, Nuevo León, Chiapas y Querétaro.
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1 de noviembre, 2019
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En cuatro años se iniciaron 390 carpetas de investigación en el país por delitos cometidos contra personas LGBTI, principalmente por discriminación (217), homicidios (100) y lesiones (52).

De acuerdo con el Informe Especial sobre la Situación de los Derechos Humanos de las personas lesbianas, gay, bisexuales, travestis, transgénero, transexuales e intersexuales (LGBTI), los estados en los que se registraron más delitos cometidos contra esta comunidad entre enero de 2013 y diciembre de 2017 son la Ciudad de México (249), Puebla (29), Nuevo León (16), Chiapas (15) y Querétaro (11).

El informe, elaborado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), indica que de discriminación, delito con mayor número de denuncias, los estados en que se investigan más casos son la Ciudad de México (193), Aguascalientes (4), Puebla (4), Querétaro (4) y Estado de México (3).

Entérate: Discriminación, homicidio y lesiones, los delitos que más sufre la población LGBTI en México

Las personas que más denunciaron sufrir discriminación fueron las que se identifican como bisexuales, seguidas de las personas transexuales, lesbianas y homosexuales.

En homicidios, las entidades en las que se registraron más carpetas de investigación son Puebla (24), Ciudad de México (11), Nuevo León (11), Chiapas (9) y Campeche (8).

Las personas travestis fueron las que tuvieron mayor número de víctimas de homicidios, seguidas de homosexuales, transgénero y transexuales.

Sin embargo, se desconoce el número total de delitos contra personas LGBTI que se investigan en el país, debido a que las Procuradurías y Fiscalías estatales de Morelos, Oaxaca, Sonora, Jalisco y Tlaxcala no dieron información a la CNDH sobre las carpetas de investigación iniciadas por este tipo de ilícitos.

La CNDH destacó además que, en los estados de Baja California y Guanajuato, no se encuentra tipificada la discriminación como un delito.

Víctimas de bullying

Otra forma en la que se vulneran los derechos de las personas LGBTI es el acoso escolar o bullying cometido dentro de centros escolares del país. De acuerdo con la Comisión Nacional, se han presentado al menos 53 quejas ante las secretarías de Educación estatales por esta situación.

Las entidades donde han reportado casos de bullying homo, lesbo, bi y transfóbico son Quintana Roo (25), Morelos (13), Estado de México (7), Tlaxcala (3), Hidalgo (3), Guanajuato (1) y Aguascalientes (1).

En el caso del acoso escolar tampoco es posible determinar el total de situaciones que se han presentado en todo el país, dado que estados como Colima, Chiapas, Michoacán y Puebla no dieron información al respecto a la CNDH.

En 17 estados, las autoridades de Educación dijeron a la Comisión que se implementaron acciones afirmativas a favor de la población LGBTI. Estos estados son Baja California Sur, Campeche, Coahuila, Colima, Ciudad de México y Durango.

También se implementaron acciones afirmativas, como talleres, pláticas y conferencias en Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Estado de México, Morelos, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, Tabasco, Tlaxcala y Zacatecas.

En estados como Baja California, Chihuahua, Nayarit, Tamaulipas y Yucatán, las Secretarías de Educación señalaron a la CNDH que no se capacita al personal escolar en temas de derechos humanos y derechos de las personas LGBT, ni se implementan acciones afirmativas.

Entre enero de 2019 y julio de 2019, la CNDH recibió 68 quejas por presuntas violaciones de derechos humanos de personas LGBTI, entre ellas 4 quejas por prestación indebida de servicios educativos y 2 por limitar el acceso a la educación.

Negligencia y discriminación en instituciones de salud

 En su informe, la CNDH señaló que los servicios de salud son un espacio donde se presentan distintas modalidades de discriminación contra personas LGBTI, entre ellas la negación de atención e incluso, en el caso de las personas intersexuales, pueden ser objeto de cirugías precoces, decididas por sus padres o el personal médico.

Los estados en los que se presentaron quejas contra las Secretarías de Salud por presuntas violaciones de este derecho a este grupo de población son Ciudad de México (29), Nuevo León (2), San Luis Potosí (1), Guanajuato (1) y Coahuila (1).

Entre los actos que más se denunciaron en las quejas se encuentra el omitir proporcionar atención médica (10), omitir suministrar medicamentos (4), limitar el acceso al servicio público de salud (1) y negligencia médica (1).

También se mencionó el omitir implementar la infraestructura necesaria para una adecuada prestación de los servicios de salud (1) y realizar deficientemente trámites médicos (1).

Por ello, la Comisión concluyó que “algunos servicios de salud no suelen estar preparados para atender a estas poblaciones conforme a su dignidad y derechos, ni conforme a sus necesidades específicas”.

Derecho al matrimonio, solo en algunos estados

Respecto al derecho al matrimonio, la CNDH indicó que, por principio de igualdad jurídica, las personas LGBTI deberían tener garantizado el poder casarse.

 Sin embargo, solo en 11 estados se encuentra reconocido el matrimonio igualitario: Ciudad de México, Quintana Roo, Coahuila, Nayarit, Colima, Campeche, Michoacán, Morelos, San Luis Potosí, Hidalgo y Baja California Sur.

En Jalisco, Chiapas, Puebla, Nuevo León y Aguascalientes, las personas LGBTI pueden casarse, pero requieren de un amparo para poder hacerlo.

En Chihuahua y Oaxaca, los matrimonios igualitarios pueden celebrarse solo por disposición del Ejecutivo local o del Registro Civil.

Para la CNDH, la restricción a las personas LGBT para formar familias, debido a que se considera el matrimonio como una manera de perpetuar la especie, constituye un acto de discriminación, dado que contraviene el derecho a la igualdad de todas las personas.

Sumado a ello, la Comisión señala que solo en siete estados existe el reconocimiento legal a la identidad de género: Ciudad de México, Nayarit, Michoacán, Colima, Coahuila, Hidalgo y Oaxaca.

Por estos hechos, la CNDH expresó su preocupación por los prejuicios y estigmas que provocan el rechazo e intolerancia de las personas LGBT.

“En México, sigue existiendo un problema de discriminación y violencia en agravio de las poblaciones LGBTI, el cual pone en riesgo sus derechos humanos a la vida, integridad personal, libertad y seguridad jurídica, por citar algunos”, indicó.

Además, el organismo advirtió que no existen mecanismos o instrumentos para el monitoreo y evaluación de políticas públicas a favor de personas LGBTI.

Por ello, propuso a las distintas autoridades e instancias del Estado mexicano adoptar un enfoque amplio en materia de derechos humanos e inclusión sustantiva, a fin de garantizar a las personas LGBTI el pleno disfrute y ejercicio de sus derechos en igualdad de condiciones que el resto de la población.

A la Secretaría de Gobernación, recomendó instrumentar una política de Estado de carácter transversal a favor de la inclusión y el respeto a la diversidad, la orientación sexual, la identidad, expresión de género y características sexuales.

A la Secretaría de la Educación Pública pidió impulsar la educación sexual y reproductiva, laica y basada en evidencia científica, que comprenda un abordaje sociocultural de la sexualidad, para contribuir con la reducción de actos de discriminación motivados por orientación sexual, identidad y expresión de género.

A la Fiscalía General de la República y fiscalías estatales, recomendó investigar bajo el estándar de debida diligencia y enfoque de derechos humanos los delitos en que se presuma que la víctima lo fue en razón de su orientación sexual, identidad o expresión de género, agotando todas las líneas de investigación.

A la Secretaría de Salud, asegurar que se cumpla el Protocolo para el Acceso sin Discriminación a la Prestación de Servicios de Atención Médica de las personas LGBTI y Guías de Atención Específicas, y evitar realizar cirugías precoces a personas intersexuales.

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Cómo la pandemia ha dañado nuestra vida sexual (y qué podemos hacer para remediarlo)

La pandemia ha hecho mella en la vida sexual de las parejas: ¿por qué las relaciones íntimas se están debilitando?
27 de abril, 2021
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Antes de la pandemia, muchas parejas vivían como “dos barcos que pasan en la noche”, considera la terapeuta sexual Emily Jamea, de Houston, Texas (EE.UU.).

Algunas parejas, que antes estaban sobrecargadas de compromisos fuera de casa, descubrieron que los confinamientos relacionados con la pandemia les ofrecían un respiro muy necesario.

Al principio, estar atrapados en casa les permitió bajar el ritmo y dedicar más tiempo a los momentos íntimos.

“Inicialmente, la pandemia dio a la gente la oportunidad de volver a conectar de una manera que quizás antes sólo podían hacer en vacaciones”, dice Jamea.

Sin embargo, a medida que la pandemia avanzaba, empezó a “pasar factura” a las relaciones íntimas, sostiene. “Para la mayoría de las parejas, el deseo sexual cayó en picado”.

Los estudios realizados en todo el mundo cuentan una historia similar.

Las investigaciones llevadas a cabo en Turquía, Italia, India y EE.UU. en 2020 apuntan a un descenso de las prácticas sexuales, tanto en pareja como en solitario, y es directamente atribuido al confinamiento.

“Creo que gran parte de la razón es que mucha gente estaba demasiado estresada”, afirma Justin Lehmiller, psicólogo social e investigador del Instituto Kinsey (EE.UU.), quien realizó el estudio.

Para la mayoría, los confinamientos durante la pandemia crearon una atmósfera de incertidumbre y miedo.

Muchos experimentaron una ansiedad sin precedentes relacionada con la salud, inseguridad económica y otros cambios vitales importantes.

El estrés provocado por estos factores -por no hablar de los problemas que surgen al pasar demasiado tiempo con otra persona en un espacio cerrado y reducido- contribuyó al marcado descenso de la vida sexual de las parejas.

En cierto modo, el mundo de la covid-19 ha demostrado ser tóxico para la sexualidad, así que ¿seremos capaces de volver a nuestra normalidad sexual cuando se disipe el estrés de la pandemia, o nuestras relaciones habrán sufrido un daño duradero?

Dos fases en el deseo

Como observó Jamea, muchas parejas disfrutaron de un breve impulso en su vida sexual al principio de los aislamientos.

Rhonda Balzarini, psicóloga social y profesora adjunta de la Universidad Estatal de Texas (EE.UU.), describe este repunte inicial del deseo sexual como una fase de “luna de miel”, en la que las personas reaccionan de forma más constructiva al estrés.

“Durante esta fase, la gente tiende a colaborar. Puede ser cuando vas a la casa de tu vecino y le dejas papel higiénico en la puerta cuando lo necesita”, cuenta Balzarini.

Pareja

Getty Images
Muchas parejas disfrutaron de un breve impulso en su vida sexual al principio de los aislamientos, pero luego eso cambió, dicen los expertos.

“Pero con el tiempo, a medida que los recursos se vuelven más escasos, la gente se estresa más y la energía se agota, la desilusión y la depresión tienden a hacerse presentes. Cuando eso empieza a suceder, es cuando se puede empezar a ver que las parejas tienen problemas”.

Balzarini observó este patrón en los participantes, mayores de 18 años, en un estudio sobre 57 países que ella y su equipo llevaron a cabo durante la pandemia.

Al inicio de la misma, observaron que factores como la preocupación económica estaban asociados a un mayor deseo sexual entre las parejas.

Sin embargo, con el paso del tiempo, a medida que las personas informaron de un aumento de los factores de estrés relacionados con la pandemia -como la soledad, el estrés general y las preocupaciones específicas de la covid-19-, también informaron de una disminución del deseo sexual hacia sus parejas.

Según Balzarini, lo más importante de este estudio es la relación entre el estrés, la depresión y el deseo sexual. Al principio de la pandemia, los factores de estrés podrían no haber “desencadenado la depresión” todavía, explica.

Pero cuando esos factores de estrés se prolongaron, la gente se agotó. El estrés se correlaciona con la depresión, y “la depresión afecta negativamente al deseo sexual”, dice.

Además de las tensiones cotidianas provocadas por la pandemia, la mayor amenaza del virus se cernía sobre nosotros, ya que las tasas de mortalidad y hospitalización aumentaban en todo el mundo.

Este peligro, siempre presente, contribuyó sin duda a matar el ánimo de las parejas.

“Los terapeutas sexuales dicen algo parecido a ‘dos cebras no se aparean delante de un león'”, cuenta Jamea.

“Si hay una inmensa amenaza ahí mismo, eso envía una señal a nuestro cuerpo de que probablemente no es un buen momento para tener sexo”. Por esa razón, “el aumento del estrés conduce a un bajo deseo o a una dificultad para que se produzca la excitación”, asevera.

pareja entrelazada

Getty Images
“Una de las claves para mantener el deseo en una relación a largo plazo es tener cierta sensación de misterio sobre tu pareja y cierta distancia”, cuentan los expertos.

Demasiada cercanía

Aunque Balzarini oyó hablar de parejas que se duchaban juntas durante el día o se bañaban a media tarde al principio de la pandemia, esas experiencias más sensuales de lo normal acabaron “perdiendo su atractivo”, explica.

Dejaron paso a las crecientes exigencias cotidianas, como el desorden en el hogar, y las parejas empezaron a criticarse mutuamente.

Lehmiller lo describe como el “efecto de sobreexposición”, que da lugar a que “los pequeños hábitos de tu pareja empiecen a ponerte de los nervios”.

Balzarini recuerda que alguien le contó que nunca se había dado cuenta de lo ruidosa que era la masticación de su pareja hasta que empezaron a compartir todas y cada una de las comidas durante el confinamiento.

beso

Getty Images
Algunas personas engañaron por primera vez a sus parejas durante la pandemia, según los estudios.

Este aumento del tiempo de convivencia también puede mermar seriamente la excitación sexual.

“Una de las claves para mantener el deseo en una relación a largo plazo es tener cierta sensación de misterio sobre tu pareja y cierta distancia”, dice Lehmiller. “Cuando te ves todo el tiempo… la sensación de misterio se desvanece”.

Separados de su vida social y profesional anterior a la pandemia, las personas también pueden empezar a perder el sentido de sí mismos, lo que puede afectar a la confianza y el rendimiento sexual.

Especialmente las mujeres han tenido que dejar de lado sus carreras durante la pandemia, ya que las tareas domésticas, el cuidado de los niños y la educación en casa han recaído desproporcionadamente sobre ellas.

“Eso fue muy duro para muchas mujeres”, explica Jamea.

“ son una parte tan importante de la identidad, y llevamos todo lo que somos al dormitorio. Si no sabemos quiénes somos, de repente, puede parecer que no hay nada que aportar”.

¿Podemos recuperarnos?

Sin embargo, el sexo no está necesariamente condenado. Los investigadores del Instituto Kinsey sugieren un comportamiento específico para mejorar la vida sexual de las parejas: agitar las cosas. Uno de cada cinco participantes en el estudio probó algo nuevo en la cama, y eso ayudó a reavivar el deseo y la intimidad.

“Las personas que probaron cosas nuevas fueron mucho más propensas a reportar mejoras”, asegura Lehmiller.

Entre las nuevas actividades que ayudaron a mejorar la vida sexual de la pareja se encuentran “probar nuevas posturas, poner en práctica las fantasías, practicar juegos sexuales y dar masajes”, según el estudio.

Pero para los que tienen relaciones en las que la actividad sexual ha disminuido durante el último año y no se ha recuperado, ¿habrá daños duraderos? Depende, dicen los expertos.

Otra pareja

Getty Images
Algunos pueden no recuperarse “por sufrir una falta de conexión tan prolongada”, considera Lehmiller.

Algunos pueden no recuperarse “por sufrir una falta de conexión tan prolongada”, considera Lehmiller.

Su investigación también demostró que algunas personas engañaron a sus parejas por primera vez durante la pandemia, una indiscreción de la que puede ser difícil recuperarse.

Otros seguirán sufriendo las pérdidas de empleo relacionadas con la pandemia, así como las tensiones financieras que se ciernen sobre las relaciones y que pueden también causar fricciones.

Pero, para muchos, hay esperanza. Con más gente vacunándose, los negocios están reabriendo, y algunos trabajadores están volviendo a la oficina.

“La gente está empezando a volver a su antigua rutina”, relata Jamea. Ella está viendo los efectos positivos de esta situación en las parejas de su consulta.

Cualquier tipo de vuelta a la “normalidad” es un buen indicador para las parejas cuyas luchas comenzaron durante la pandemia.

“Es posible que algunas de estas parejas, una vez que la pandemia esté controlada… vuelvan a ser como antes”, dice Lehmiller.

“Ese factor de estrés se ha eliminado y su vida sexual mejorará”.

Este artículo se publicó originalmente en ingles en BBC Worklife.


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