Feminicidio relacionados con violencia familiar crecen en Sinaloa, Veracruz y Edomex
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Feminicidio relacionados con violencia familiar crecen en Sinaloa, Veracruz y Edomex

En estas entidades el feminicidio y la violencia familiar están asociadas por denuncias de lesiones.
Cuartoscuro
13 de noviembre, 2019
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Sinaloa es el estado donde más se han incrementado los feminicidios a nivel nacional de 2015 a 2018.

Un estudio realizado por GLAC Consulting sobre la asociación entre feminicidio y violencia familiar relevó que las entidades con mayor asociación entre estos dos delitos son Veracruz, Sinaloa y el Estado de México, a pesar de que las lesiones en mujeres por violencia familiar, tienen baja denuncia y que en la mayoría de los casos el registro de las lesiones se realiza en el Sector Salud.

De estas entidades donde el feminicidio y la violencia familiar están asociadas por denuncias de lesiones, el Estado de México fue la que registró mayor incremento de feminicidio, con 60% más respecto de 2017.

El estudio del Índice GLAC reveló, durante los últimos 4 años, feminicidio y violencia familiar han ido de la mano, mediante la asociación matemática llamada por los expertos “correlación”.

Lee: “No más impunidad”: ONG exigen a autoridades que transfeminicidios sean debidamente investigados

En el estado de Sinaloa, con 0.91 (asociación alta) este fenómeno fue el más acentuado a nivel nacional, lo que indica un crecimiento de lesiones en mujeres por violencia familiar altamente asociado a un incremento en la tasa de feminicidio, es decir, en 9 de cada 10 casos de feminicidio, está presente la violencia familiar. Le siguió Veracruz con un nivel de correlación de 0.86 y en tercer lugar el Estado de México con 0.76.

En 2015, primer año de registro de este delito, estas entidades registraron las siguientes tasas por cada 100 mil mujeres: 

  • Veracruz: 1.06 feminicidios y 45.9 casos de lesiones en mujeres por violencia familiar.
  • Sinaloa: 0.95 feminicidios y 12.31 lesiones en mujeres.
  • Estado de México: 0.7 feminicidios y 140.9 lesiones en mujeres.

En 2017, se registró un incremento generalizado que alcanzó las siguientes tasas:

  • Sinaloa: 5.5 feminicidios y 54.4 lesiones en mujeres.
  • Veracruz: 2.08 feminicidios y 68.5 lesiones en mujeres.
  • Estado de México: 0.75 feminicidios y 146.75 lesiones en mujeres.

Al cierre de 2018, con excepción de Sinaloa, estas entidades registraron un incremento en el delito de feminicidio:

  • Sinaloa: 3.2 feminicidios por cada 100 mil mujeres, lo que representó una disminución del 41% respecto al año anterior.
  • Veracruz: 2.29 feminicidios, 10% más respecto al año anterior.
  • Estado de México: 1.2 feminicidios, 60% más que lo registrado en 2017.

En lo que va del 2019, estas entidades registran una escalada de violencia en contra de las mujeres,  que se ha traducido en una serie de crímenes, la mayoría con características de feminicidio.

En Culiacán, Sinaloa, durante la segunda semana de agosto fue encontrada una mujer sin vida en las inmediaciones  de la caseta de cobro de la autopista “Benito Juárez”, sumando así el feminicidio #30 en lo que va del año.

Entérate: En lo que va del año, 33 mujeres han sido víctimas de feminicidio en la CDMX

En Veracruz destacó el incremento del feminicidio en tal proporción que lo ubicó en la primera posición del ranking nacional, igual que en 2018. Los casos más recientes fueron los registrados en Papantla y Minatitlán.

En el Estado de México destacó que únicamente 3 de los 125 municipios han aceptado la recomendación emitida por la Comisión de Derechos Humanos local por violencia feminicida.  Además del hallazgo de restos humanos pertenecientes a una mujer en el municipio de Acolman, cuyo móvil apunta a que se trate de una víctima más de feminicidio.

Coronavirus en Wuhan: diario de una joven sola en una ciudad china en cuarentena

Guo Jing tiene 29 años y vive sola en Wuhan, la ciudad china en el centro del brote del nuevo virus que tiene al mundo en alerta. Desde allí escribió un diario sobre cómo sobrelleva esta difícil situación. Estos son algunos fragmentos que compartió con la BBC.
4 de febrero, 2020
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Guo Jing vive en Wuhan, la ciudad china en el centro del brote del nuevo virus que preocupa al mundo.

Wuhan está en cuarentena desde el 23 de enero, en un intento por contener la infección. No hay transporte, la mayoría de las tiendas y negocios están cerrados, y las autoridades han recomendado a la población que permanezca en sus casas.

Jing es una trabajadora y activista social de 29 años que vive sola.

Durante una semana, escribió un diario que compartimos aquí.

Jueves 23 de enero: el día que empezó la cuarentena

No supe que hacer cuando me desperté y me enteré de la cuarentena. No sé qué significa, cuánto demorará y qué tipo de preparaciones debo hacer.

Hay muchos comentarios irritantes (en las redes sociales): que muchos pacientes no pueden ser hospitalizados después del diagnóstico por falta de lugar, que los pacientes con fiebre no reciben un tratamiento adecuado.

Muchos usan mascarillas. Mis amigos me dicen que me abastezca de suministros. El arroz y los noodles (fideos chinos) están casi agotados.

Un hombre estaba tratando de comprar mucha sal y alguien le preguntó por qué estaba comprando tanta.

Él respondió: “¿Y si el aislamiento dura un año entero?”

Fui a una farmacia. Allí estaban limitando el número de clientes que aceptaban. No les quedaban mascarillas ni alcohol desinfectante.

Wuhan
Getty Images

Guo Jing cuenta que cada vez se ven menos personas en las calles de Wuhan.

Después comprar mucha comida para almacenar, todavía estoy en shock.

Hay cada vez menos automóviles y peatones, y la ciudad se ha detenido de repente.

¿Cuándo volverá a vivir la ciudad?

Viernes 24 de enero: Nochevieja silenciosa

El mundo está en silencio, y ese silencio es espantoso. Vivo sola, solo me doy cuenta de que hay otros seres humanos alrededor por los ocasionales ruidos en el pasillo.

Tengo mucho tiempo para pensar en cómo sobreviviré. No tengo recursos ni conexiones.

Uno de mis objetivos es no enfermarme, por eso me obligo a hacer ejercicio. La comida también es crucial para la supervivencia, por eso tengo que saber si tengo suficiente.

El gobierno no ha dicho cuánto durará el aislamiento ni cómo podemos seguir funcionando. La gente dice que podría durar hasta mayo.

La farmacia y la tienda de abajo cerraron hoy, pero fue reconfortante ver que los mensajeros aún están entregando comida.

En los supermercados, los noodles están agotados, pero hay un poco de arroz. Hoy también fui al mercado, compré apio, ajo y huevos.

Ilustración de una mujer haciendo ejercicio

BBC

Después de regresar a la casa lavé toda mi ropa y me di una ducha. La higiene personal es importante: creo que me lavo las manos 20 o 30 veces al día.

Salir a la calle me hace sentir que sigo conectada con el mundo. Es muy difícil imaginar cómo las personas mayores que viven solas y aquellos con discapacidades podrán atravesar esta situación.

No quise cocinar menos de lo usual, porque fue la última noche del año del cerdo. Se supone que esa es una comida de celebración.

Durante la cena, hice una videollamada con mis amigos. Es imposible no hablar del virus. Alguna gente está en ciudades cercanas a Wuhan, algunos prefirieron no regresar a sus casas por la enfermedad, algunos insisten en reunirse a pesar del brote.

Una amiga tosió durante la conversación. ¡Alguien le dijo en broma que cortase!

Charlamos por tres horas y pensé que luego podría quedarme dormida con pensando en cosas lindas. Pero cerré los ojos y me aparecieron recuerdos de los últimos días.

Se me cayeron las lágrimas. Me sentí impotente, enojada y triste. También pensé en la muerte.

No tengo muchas cosas de las que arrepentirme porque mi trabajo es importante. Pero no quiero que mi vida se termine.

Sábado 25 de enero: Año Nuevo chino sola

Hoy es Año Nuevo Chino. Nunca me importaron mucho las celebraciones, pero ahora, el Año Nuevo me parece aún más irrelevante que nunca.

A la mañana, me salió un poco de sangre cuando estornudé. Sentí miedo. Mi mente está llena de preocupaciones en torno a la enfermedad. Me preguntaba si debía salir o no. Pero no tenía fiebre y tenía buen apetito, así que salí.

Dos personas caminando en Wuhan.

Getty Images
Las calles de Wuhan se ven sombrías en medio de la niebla, y desiertas.

Me puse dos mascarillas aunque la gente dice que no tiene sentido y que es innecesario.

Me preocupan las mascarillas falsas (de mala calidad), por eso ponerme dos me hace sentir más segura.

Todavía todo estaba muy silencioso.

Una tienda de flores estaba abierta, y la dueña había puesto algunos crisantemos (que se usan por lo general en los funerales) en la puerta.

No supe si eso quería decir algo o no.

En el supermercado, la sección de vegetales estaba vacía, y casi todos los dumplings y noodles se habían agotado.

Solo había unas pocas personas haciendo fila.

Sigo sintiendo la urgencia de comprar mucho cada vez que voy a la tienda. Compré otro paquete de arroz de 2,5 Kg, aunque en casa tengo 7 kg.

Tampoco pude evitar comprar unas batatas, dumplings, salchichas, frijoles rojos, judías verdes, mijo y huevos salados.

¡Ni siquiera me gustan los huevos salados! Se los daré a mis amigos después de que levanten la cuarentena.

Tengo comida suficiente como para un mes. Este comprar de forma compulsiva parece una locura, pero, en estas circunstancias, ¿cómo puedo culparme por ello?

Ilustración de una mujer saliendo a pasear

BBC
Cuando Guo Jing salió a caminar, se encontró con algunas personas que habían sacado a pasear a su perro.

Fui a caminar por la orilla del río. Dos tiendas de comida estaban abiertas, y había gente que había sacando a pasear a su perro. Vi a otros caminando, supongo que para no sentirse encerrados.

Nunca había caminado por esas calles. Sentí que mi mundo se ha había expandido un poquito más.

Domingo 26 de enero: mantener la esperanza

No es solo la ciudad la que está atrapada. También lo están las voces de la gente.

El primer día de la cuarentena, no pude escribir nada en las redes (por la censura). Tampoco pude hacerlo incluso en WeChat.

La censura en internet existe desde hace mucho tiempo en China. Pero ahora se siente como algo mucho más cruel.

Cuando tu vida está patas para arriba, es un desafío rehacer tu vida cotidiana.

Yo sigo haciendo ejercicio por las mañanas, usando una app, pero no puedo concentrarme porque mi mente está ocupada.

Hoy salí otra vez de la casa y traté de contar cuánta gente veía: me crucé con 8 en el camino a la tienda de noodles, a unos 500 metros de mi casa.

Wuhan

Getty Images
La ciudad parece un pueblo fantasma.

No quería regresar a la casa. Quería explorar más. Me he mudado a Wuhan hace solo dos meses. No tengo muchos amigos aquí y no conozco muy bien la ciudad.

Creo que en total vi a 100 personas el día de hoy. Espero que todo el mundo mantenga las esperanzas. Espero que en el futuro nos conozcamos y hablemos.

Acerca de las 20:00 horas, escuché gritos de “¡Vamos Wuhan!” que salían de las ventanas. El canto colectivo es una forma de empoderamiento.

Martes 28 de enero: finalmente sale el Sol

El pánico ha generado distancia entre la gente.

En muchas ciudades, las personas deben usar una mascarilla facial en público. A primera vista, la medida está destinada a controlar el brote de neumonía. Pero en realidad podría conducir a un abuso de poder.

Algunos ciudadanos sin ella han sido expulsados ​​del transporte público. No sabemos por qué no la usaban. Quizás no pudieron comprar ninguna, o no sabían nada del aviso. Más allá de los motivos, no deberían negarle sus derechos.

En algunos videos que circulan por internet, se ve a algunas personas sellando las puertas de gente que se puso en cuarentena por decisión propia.

Gente de la provincia de Hubei (donde está Wuhan) fue expulsada de sus hogares y no tenían a dónde ir.

Hombre con mascarilla

Getty Images
En algunos sitios el uso de mascarilla es obligatorio.

Pero, al mismo tiempo, hay que gente que le está ofreciendo albergue a gente de Hubei.

Hay muchas maneras en que el gobierno podría alentar a las personas a quedarse en casa. Tienen que garantizar que cada ciudadano tenga suficientes máscaras faciales, o incluso dar recompensas en efectivo a los ciudadanos que se quedan en casa.

Hoy, finalmente, está soleado, como mi estado de ánimo. Vi a más personas en el complejo en el que vivo, y había algunos trabajadores comunitarios. Parecían estar controlando la temperaturas de los no residentes.

No es fácil generar confianza y construir vínculos durante una cuarentena. La ciudad está cansada por este ambiente.

En medio de todo esto, no puedo evitar estar más en modo alerta.

Mi ansiedad por la supervivencia se ha ido disipando lentamente. Aventurarme más lejos en la ciudad no tiene mucho sentido si no hago ninguna conexión con la gente de aquí.

La participación social es una necesidad importante. Todos tenemos que encontrar un rol en la sociedad, eso hace que la vida de uno tenga sentido.

En esta ciudad solitaria tengo que encontrar mi rol.

Guo Jing publicó partes de su diario en WeChat. También conversó con Grace Tsoi, de la BBC.

Ilustraciones: Davies Surya.


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