Hackeo a Pemex afecta comunicaciones, controles de calidad y el sistema de facturación de la empresa
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Hackeo a Pemex afecta comunicaciones, controles de calidad y el sistema de facturación de la empresa

Hasta el martes persistían las afectaciones a Pemex por el "ransomware" o secuestro datos en sus sistemas de cómputo.
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13 de noviembre, 2019
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Petróleos Mexicanos (Pemex) emitió un comunicado este 11 de noviembre para informar que habían “neutralizado oportunamente” intentos de ataques cibernéticos, y que sólo había sido afectado menos de 5% de equipos de cómputo; pero hasta este martes 12 seguía sin funcionar el área de Pemex corporativo, de la que dependen los correos institucionales, el sistema laboral interno, sistemas de facturación, hospitales y Pemex Comercio Internacional. 

Entérate: Hackers atacan sistemas de cómputo de Pemex

Incluso, empleados de Pemex de Tecnologías de la Información enviaron a Animal Político el aviso que apareció en el sistema de la petrolera, donde se dan instrucciones para recuperar la información interna “bloqueada”, lo que se conoce como un “ransomware” y sugiere una extorsión. 

Al abrir las computadoras y querer abrir algún archivo, aparece un bloc de notas donde se describe que el equipo ha sido intervenido y los archivos “encriptados”, por ello aparecen con la terminación “.locked”, que les impide acceder a ellos. 

En el aviso se dan siete instrucciones que incluye descargar el navegador TOR, introducir una dirección web en la que supuestamente hay más pasos a seguir, y se advierte que esto debe hacerse en las primeras 48 horas después de la intervención. 

Aunque se buscó al área de comunicación de Pemex para consultar respecto a ésta información, no hubo respuesta. 

En tanto, empleados de Pemex de Veracruz y Ciudad de México consultados aseguran que ni siquiera pudieron trabajar, porque la red de internet seguía desconectada.  

Por ello temen que este miércoles 13 de noviembre, el día de pago catorcenal, no reciban sus salarios, pues se hace a través de transferencias y comprobantes electrónicos. 

Esto a través del sistema ASISTE (Atención Segura de Información, Servicios y Trámites a Empleados), el servicio interno donde se encuentra la información laboral de cada empleado, y donde pueden acceder a cada recibo de pago, hacer trámites como permisos, préstamos, incapacidades, ascensos, etc. 

Hasta la noche de este martes no se podía acceder a dicho sistema. Al ingresar la ficha y código de empleado, aparecía el mensaje “ha ocurrido un error en el servidor. Intenta de nuevo”, según empleados consultados por este medio que enviaron la captura de pantalla de ello.   

Animal Político también envió correos electrónicos a 10 empleados y directivos de Pemex de atención a clientes en general, de Etileno, al subgerente de Diésel y Gasolinas, de Petrolíferos Secundarios Gerencia de Ventas al Mayoreo y hasta el sistema de soporte de ASISTE, pero no hubo respuesta.  

También se estuvo en contacto con empleados para hacer la prueba de enviar y recibir correos a través de sus cuentas institucionales, pero no se concretaron, y enviaron captura de pantalla de su mail, cuya última comunicación recibida fue el 10 de noviembre.  

Esto también fue confirmado por un contratista de Pemex, que debido a la imposibilidad de comunicarse con funcionarios de la empresa por el correo institucional, tuvieron que usar el personal. 

Las afectaciones

En el Complejo Petroquímico Morelos, en Coatzacoalcos, Veracruz, donde se produce etileno y polietileno, entre otros, no se pudo verificar la calidad de la producción porque se hace a través de un sistema computarizado interno.

Aunque la producción ocurrió con normalidad, la calidad del producto siempre es revisada en tiempo real para determinar las modificaciones, si es que se requirieran, pero debido a que se desconectó toda la red, “se está produciendo a ciegas”, comenta uno de los empleados consultados, pero que pidió que su nombre no fuera publicado para evitar represalias. 

Además empleados que acudieron a hacer trámites en las oficinas centrales de Pemex en Coatzacoalcos les informaron que tampoco se podía, porque no tenían sistema. 

En tanto, en Pemex Petroquímica también en Coatzacoalcos y donde se encuentran las gerencias de relaciones laborales, Etileno, Transformación, les informaron desde el domingo que debían desconectar todas sus computadoras. 

Tampoco funcionaba el sistema Oracle donde se realizan las facturaciones, es decir, no se habían podido emitir cobros para la empresa, asegura otro de los empleados entrevistado que también pidió anonimato. 

Primero les habían informado que a los equipos que no habían sido infectados les instalarían un “parche” para protegerlos, pero este martes ya sólo pusieron avisos en las oficinas advirtiendo que estaban trabajando para restablecer el funcionamiento de la empresa. 

Otra empleada del hospital de Pemex en Azcapotzalco en la Ciudad de México dijo que también recibieron la instrucción de desconectar todo, lo que impidió registrar altas, citas, emitir recetas, por lo que todo se hizo a papel y pluma. 

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¿Qué ocurre con los niños prodigio cuando crecen?

A los niños prodigio se les halaga constantemente, pero el camino a la adultez puede hacerse difícil. Según los expertos, cuando los prodigios no realizan la transición a creadores adultos, pueden llegar a sentirse fracasados.
23 de diciembre, 2019
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Antes de poder caminar, ya Michael Kearney había empezado a dominar el inglés.

Desde que tenía cuatro meses, cuando pronunció su primera palabra, Kearney tenía las características de un niño prodigio.

Educado en casa por sus padres, su desarrollo intelectual se aceleró a un ritmo frenético. Tras pasar rápidamente por la secundaria y el bachillerato, Kearney ingresó en la Universidad de Alabama en 1991, con solo 8 años.

Dos años más tarde, se graduó en Antropología, lo que supuso su entrada en el Libro Guinness de los Récords como el graduado universitario más joven. Esta marca permanece imbatible a día de hoy.

El éxito académico continuó en su adolescencia y hasta que cumplió 20 años. En ese tiempo consiguió dos másteres, un doctorado y un millón de dólares que se ganó en un juego de trivial.

Lo que sucedió desde entonces está menos documentado. Desde finales de la década de los 2000 no existe mucha más huella documental en internet sobre Kearney.

Hoy en día, según averiguó la BBC, el hombre de 35 años vive su vida fuera del foco público y su último paradero conocido es la ciudad de Nashville, Tennessee, Estados Unidos.

Desde el maestro músico Wolfgang Amadeus Mozart hasta la talentosa matemática Ruth Lawrence, no hay dos niños prodigios iguales. Sin embargo, el caso de Michael Kearney es un recordatorio de que la precocidad no necesariamente garantiza el éxito y la atención durante toda la vida adulta.

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BBC

Laurent Simons, el niño prodigio

El caso de Laurent Simons, un niño genio belga de 9 años, recuerda a todo lo que también prometía Michael Kearney en su momento.

Él también posee talentos excepcionales que ha canalizado en actividades académicas. Si alguien podía romper el récord universitario de Kearney, el pequeño Laurent parecía ser el indicado.

Primero apareció en los titulares en 2018, cuando a los 8 años se graduó de la escuela secundaria junto a jóvenes que tenían 18. Se dice que Simons tiene un coeficiente intelectual de 145, y desde entonces ha captado la atención de los medios.

Con sus credenciales de niño prodigio consolidadas, el siguiente paso era obtener el título de ingeniería eléctrica en la Universidad de Eindhoven, en Países Bajos. Desde noviembre, Simons estaba en camino de completar el curso de tres años antes del 26 de diciembre, el día de su décimo cumpleaños.

Laurent Simons leyendo.

Getty Images
Laurent Simons, de nueve años, estaba estudiando para obtener el título de ingeniería eléctrica.

Al parecer, tenía el antiguo récord de Kearney en el punto de mira.

Pero a principios de este mes, la universidad dijo que no sería factible que Simons completara el curso antes de cumplir los 10 años, y le ofreció una fecha de graduación a mediados de 2020. Sus padres, Alexander y Lydia, rechazaron la oferta e inmediatamente lo sacaron del curso. Dijeron que continuaría sus estudios en una universidad en Estados Unidos.

En su defensa, la universidad argumentó que si Simons apresuraba el curso, su desarrollo académico se vería afectado.

La institución también se posicionó en contra de “ejercer una presión excesiva sobre este estudiante de 9 años” que, según dijo, tenía “un talento sin precedentes”.

Laurent, Lydia y Alexander Simons

AFP
Laurent Simons, en la foto junto a sus padres, iba a terminar en 10 meses un curso que requiere 3 años.

Rompa el récord o no, el progreso académico de Simons sigue siendo excepcional. De cualquier forma, se espera que se gradúe de la universidad, cuando sea y donde sea.

Aunque la presión para graduarse se ha intensificado, a Simons no parece afectarle. En las entrevistas se muestra seguro y optimista por un futuro lleno de posibilidades. Entre sus objetivos está estudiar medicina y fabricar órganos artificiales.

Según la profesora de psicología de la Universidad de Boston Ellen Winner, Laurent tiene “furor por superarse”, es decir, una motivación imparable para dominar sus habilidades.

Cuando Laurent se convierta en adulto, quizás llegue al tope de esa habilidad, permitiendo que otros individuos de edad similar le alcancen. Como resultado, puede que su talento sea menos especial.

“Cuando los prodigios no realizan la transición a creadores adultos, pueden llegar a sentirse como fracasados”, dijo Winner a la BBC. “Nadie se interesa por un chico de 21 años que puede tocar el violín con habilidad, que domina el cálculo o que entiende latín o griego”.

Laurent Simons, con la prensa.

Getty Images
La profesora de psicología Ellen Winner dijo que Laurent tiene “furor por superarse”.

Prodigio en matemáticas

Gabriel Carroll, de 30 años, se siente incómodo cuando otros hablan sobre su ilustre pasado como niño prodigio.

“Es como si no hubiera hecho nada desde entonces”, dijo a la BBC.

Pero la vida adulta de Carroll está lejos de ser un fracaso. Como profesor de economía en la Universidad de Stanford, persiguió una carrera vinculada a su don de resolver problemas matemáticos.

En sus exámenes SAT (Pruebas de evaluación académica) de séptimo grado, Carroll obtuvo la puntuación más alta de California, incluyendo un perfecto 800 en matemáticas.

En la escuela secundaria, su habilidad matemática se puso a prueba contra las mejores mentes jóvenes del mundo en la Olimpiada Internacional de Matemáticas, donde ganó dos medallas de oro en 1998 y 2001.

Al hablar de sus logros, Carroll usa un tono humilde. Se encuentra más cómodo señalando sus debilidades que sus fortalezas.

“Me siento menos habilidoso en la interacción social y las emociones de lo que habría sido si no estuviera tan centrado en la parte técnica”, dice.

Destaca como sus padres, ambos trabajadores tecnológicos en California, le inculcaron su gusto por lo que hace. Ellos fueron “extremadamente importantes” en su desarrollo, enseñándole matemáticas y dándole libros de problemas para resolverlos desde que tenía seis años.

Con respecto a su crianza, se siente “muy afortunado en general”, pero tiene un “par de lamentos”.

Se refiere a la capacidad de niño de poder actuar con independencia, libre de la influencia abierta de sus padres. Este hecho cobra una relevancia particular en el contexto de los niños prodigio, cuyos padres comúnmente se les describe como dominantes e insistentes.

Etiqueta

“Soy consciente del mito, o creencia popular, de que los padres de alguna manera deben estar presionando a sus hijo para que viva sus sueños. Creo que esto es cierto en algunos casos, pero no en la mayoría”, dijo Jennifer Pike, una violinista que irrumpió desde muy joven en la música clásica.

Pike, y no sus padres, fue la que tomó la iniciativa. Su autodeterminación se hizo más evidente en 2002, al ganar la competición de Músico Joven del Año de la BBC cuando solo tenía 12 años.

En ese momento se convirtió en la ganadora más joven de ese premio, récord que mantuvo durante seis años. Desde entonces, su mayor desafío ha sido “superar esa percepción propia en algún momento de su vida”.

“La gente quiere mantenerte en esa caja”, dijo Jennifer, ahora de 30 años.

“Nada más que probar”

Anne-Marie Imafidon, una emprendedora tecnológica con un máster en la Universidad de Oxford, en Reino Unido, dice que no puede imaginar una vida fuera de esa caja.

“Siempre he tenido esa etiqueta”, dijo a la BBC.

La etiqueta fue puesta desde que Anne-Marie y sus cuatro hermanos fueron nombrados “la familia más inteligente de Reino Unido” por los medios británicos.

Imafidon destacaba en la escuela por sus habilidades en computación, matemáticas y lenguajes. Superó dos Certificados Generales de Educación Secundaria cuando aún cursaba la primaria y a los 11 años se convirtió en la persona más joven en recibir el nivel A, el más alto, en computación.

Casi 20 años después, Imafidon dice que no le queda nada más por probar.

Y eso es porque no se considera a sí misma una genio de la forma que “se ven en las películas”. Sobresalir en su campo de dominio, es decir, las matemáticas y las ciencias de la computación, es suficiente para ella.

La diferencia entre un adulto genio y un niño prodigio es importante. Según Winner, la profesora de psicología, un prodigio es un niño muy precoz en cierto campo, dominando un campo que ya se ha inventado. Un genio sería alguien que revoluciona un área de conocimiento.

“La mayoría de los prodigios no dan el salto en la edad adulta desde la maestría hasta los grandes descubrimientos creativos”, dijo Winner. “Algunos lo hacen, la mayoría no. En cambio, la mayoría se convierten en expertos en las áreas que dominan, siendo profesores de matemáticas o intérpretes en una orquesta, por ejemplo”.

Al igual que Imafidon y Carroll, Jennifer Pike dijo que “nunca definió el éxito en términos de logros de ese tipo”. Sus objetivos de vida son mucho más modestos.

“Estoy feliz de tener una carrera y haber sobrevivido este recorrido”, dijo Jennifer.

Laurent Simons en la Universidad de Eindhoven en Países Bajos.

Reuters
Laurent Simons dijo tener “planes gigantes” para el futuro en su cuenta de Instagram.

Sobrevivir al tránsito de la niñez a la adultez con el aura de éxito intacta es exactamente lo que consiguieron los tres. Sus dones han trascendido la niñez, consiguiendo reconocimiento como adultos.

En cuanto a los niños prodigios que no lo hicieron, queda como una historia de advertencia para la próxima generación.

Por ahora, Laurent Simons asume su momento, publicando sobre sus “planes gigantescos” en Instagram.

Pero la profesora Winner dijo que los niños prodigios como él deberían desconfiar de la escena pública. Dadas las pruebas y tribulaciones de la vida adulta, no hace falta ser un genio para entender por qué.


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