Estas 5 marcas de cátsup contienen más jarabe de maíz de alta fructosa y dañan tu salud
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Estas 5 marcas de cátsup contienen más jarabe de maíz de alta fructosa y dañan tu salud

Algunas marcas de salsa cátsup que se consumen en México tienen un alto porcentaje de jarabe de maíz de alta fructosa, que puede provocar enfermedades cardiovasculares.
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4 de noviembre, 2019
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Las salsas de tomate cátsup son un aderezo con sabor agridulce que seguro consumes, pero ¿sabes de qué están hechas y cómo pueden afectar tu salud?

De acuerdo con la norma mexicana NMX-F-346-S-1980, para que un producto sea reconocido como salsa cátsup debe tener entre sus ingredientes al menos un 12% de sólidos totales de tomate, vinagre, sal y azúcares.

Sin embargo, tal como señala la Revista del Consumidor, algunas de ellas contienen altos porcentajes de jarabe de maíz de alta fructosa, un endulzante barato que, en altas cantidades, puede provocar enfermedades cardiovasculares.

Etiquetas de cátsup engañosas

Seguro has intentado leer la etiqueta de algunos alimentos y, al final, te has quedado con más dudas que certezas sobre los ingredientes. En el caso de la salsa cátsup, la Revista del Consumidor señala que, su etiquetado no deja claro qué tipo de azúcares contiene.

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“Cuando en la etiqueta dice que contiene ‘azúcares’ puede ser cualquier endulzante calórico o mezcla de los mismos, como fructosa o jarabe de maíz de alta fructosa, ambos de poder edulcorante alto y cuyo excesivo consumo aumenta los triglicéridos en la sangre”, explica.

Otros ingredientes que son comunes en las diferentes marcas de salsa cátsup que existen en el mercado son el CMC (carboximetilcelulosa), un espesante que mejora la viscosidad de los productos, y el benzoato de sodio, un conservador usado en alumentos que ayuda a inhibir el crecimiento de hongos y levaduras.

También contienen especias, ajo y cebolla en polvo, concentrado de tomate, goma guar –un espesante natural-, glucosa, sal, vinagre y saborizantes naturales o artificiales.

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Según el análisis de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), estas son las salsas que contienen mayor porcentaje de jarabe de maíz de alta fructosa que se venden en México:

  • Salsa tipo Cátsup marca Embasa: contiene tomates, almidón de maíz modificado, sal yodada, ácido acético, condimentos, saborizante natural, colorante artificial rojo y está elaborada en un 55% con jarabe de maíz de alta fructosa.
  • Salsa Cátsup marca La Costeña: tiene concentrado de tomate, vinagre destilado, sal, cebolla en polvo, saborizante natural, especias y contiene un 58% de azúcares adicionados, de los cuales un 42% es jarabe de maíz de alta fructosa.
  • Salsa de tomate Ketchup marca Heinz: tiene como ingredientes concentrado de tomate, vinagre, sal yodada, cebolla en polvo, saborizante natural y contiene 42% de jarabe de maíz de alta fructosa.
  • Salsa de Tomate Cátsup marca Del Monte: está elaborada a base de puré de tomate, vinagre de alcohol de caña, CMC, especias y contiene un 42% de jarabe de maíz de alta fructosa.
  • Salsa de Tomate tipo Cátsup marca Clemente Jacques: contiene concentrado de tomate, vinagre de alcohol de caña, sal yodada, espesante, benzoato de sodio, saborizante y un 42% del producto está hecho con jarabe de maíz de alta fructosa.

De acuerdo con la información presentada en la Revista del Consumidor, la Salsa de Tomate Ketchup de la marca Heinz “No Sugar Added” es la única en el mercado que no contiene azúcar adicionado. Esta se elabora con concentrado de tomate, vinagre destilado, sal, cebolla en polv

o, saborizante natural, especias y sucralosa.

Riesgos del jarabe de maíz de alta fructosa

El jarabe de maíz de alta fructosa es un edulcorante similar al azúcar, sin embargo este no proviene de ninguna fruta, sino de una mezcla altamente purificada de la fécula de maíz.

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Este se realiza a partir de maíz que se refina hasta obtener almidón en polvo, el cual se somete a un proceso químico que crea el endulzante al que conforman una molécula de glucosa y otra de fructosa.

Es un ingrediente común de los alimentos procesados, ya que es una alternativa más barata que el azúcar para endulzar y prolonga el tiempo de caducidad de la comida.

Sin embargo, consumir bebidas y alimentos que contienen jarabe de maíz de alta fructosa no brinda nutrientes, además de que las calorías que aportan no causan saciedad, por lo que se les conoce como ‘calorías vacías’ que con el tiempo se acumulan y provocan sobrepeso u obesidad.

Por otra parte, un estudio publicado en la American Journal of Clinical Nutrition explica que las bebidas endulzadas con jarabe de maíz de alta fructosa inducen en la sangre un porcentaje mayor de partículas que transportan colesterol malo (LDL-lipoproteínas de baja densidad-), lo que aumenta el riesgo de padecer ácido úrico y enfermedades cardiocasculares.

También se ha comprobado que la ingesta excesiva de jarabe de maíz de alta fructosa produce en gran cantidad la hormona ghrelina, la cual te hace sentir que nunca estás satisfecho y quieres seguir comiendo, provocando el incremento de personas con obesidad y que puede desencadenar otras enfermedades como la Diabetes Mellitus tipo 2.

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La matanza de Tlatelolco: qué pasó el 2 de octubre de 1968 en México

Las protestas estudiantiles comenzaron a intensificarse conforme se aproximaban los Juegos Olímpicos y esa no era la imagen que el gobierno de México quería proyectar.
2 de octubre, 2020
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La historia que derivó en una masacre empezó con una pelea de estudiantes en el centro de Ciudad de México.

El grupo antimotines de la policía capitalina, conocido como Cuerpo de Granaderos, intervino para calmar la riña. Pero lo hizo de manera brutal.

Golpeó a decenas de estudiantes y testigos de la pelea. Persiguió a los jóvenes hasta las escuelas donde buscaron refugio y también allí agredió a alumnos y profesores que impartían clase.

Era el 23 de julio de 1968. En esa época la policía mexicana tenía fama de cometer abusos, pero la agresión a los estudiantes fue excesiva.

Cuatro días después, estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) organizaron una marcha contra la violencia policial.

Pero la caminata, a la que se sumaron miembros del Partido Comunista Mexicano, fue reprimida por los granaderos.

A partir de ese momento empezó un movimiento estudiantil que en pocas semanas creció rápidamente. La UNAM, el IPN y otras universidades del país se declararon en huelga.

Las autoridades reportaron autobuses quemados y el estallido de artefactos explosivos. Decenas de jóvenes fueron detenidos y en el Zócalo, la plaza central del país, se desplegaron tanquetas y decenas de militares.

Cientos de estudiantes fueron detenidos tras la masacre de Tlatelolco en 1968.

Colección Justina Lori
Cientos de estudiantes fueron detenidos tras la masacre de Tlatelolco en 1968.

El Ejército ocupó las instalaciones de la UNAM y el IPN, pero no logró contener el movimiento agrupado en el Consejo Nacional de Huelga (CNH).

El rector de la Universidad Nacional, Javier Barros Sierra, renunció en protesta por la invasión a la autonomía universitaria.

El movimiento sólo fue contenido hasta la tarde del 2 de octubre. Ese día se había convocado una nueva marcha de protesta que partiría de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco.

Cientos de soldados rodearon el sitio. Cuando los estudiantes anunciaban que se cancelaba la caminata para evitar violencia, inició una balacera contra la multitud.

Cincuenta años después, aún no está claro dónde empezaron los disparos. Tampoco se sabe realmente cuántas personas murieron o fueron heridas.

Pero el ataque se convirtió en un parteaguas en la historia del país. Desde el 2 de octubre de 1968 México fue otro, social y políticamente distinto al del día anterior.

La década anterior

Plaza de las tres culturas

Getty Images
La masacre tuvo lugar en la Plaza de las Tres Culturas de la Ciudad de México

Esta es la historia que se recuerda cada año durante el aniversario de la masacre.

Pero se habla poco del entorno social y político que había en el país por esos años, que motivó el acelerado crecimiento del movimiento estudiantil de 1968.

Un momento que explica también la fuerte reacción del gobierno del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz.

Desde los años 50 y en la siguiente década, en el país se registró una serie de movimiento de médicos, ferrocarrileros, electricistas, campesinos y estudiantes.

En todos los casos, las protestas fueron disueltas por policías y militares.

Los sobrevivientes de la masacre recuerdan al movimiento estudiantil como "alegre, creativo".

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
Los sobrevivientes de la masacre recuerdan al movimiento estudiantil como “alegre, creativo”.

Las movilizaciones estudiantiles de 1968 fueron consecuencia de ese largo proceso, explica Gilberto Guevara Niebla, uno de los fundadores del CNH.

“El movimiento de 68 no se comprendería si no se considera que en esa época existía un régimen autoritario y represivo”, le dice a BBC Mundo.

“Sobre todo en los años 60 hubo una sucesión de intervenciones militares en las universidades, que fue creando un ambiente de descontento y de malestar entre la juventud”.

Ese 1956, por ejemplo, los estudiantes del IPN protagonizaron una huelga que terminó con la ocupación militar de sus instalaciones. La vigilancia de los soldados permaneció durante un año.

Otro caso fue la huelga de 1963 en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, también disuelta por el Ejército.

Tlateloco

Colección Justina Lori
El rector de la UNAM en 1968, Javier Barrios Sierra.

Dos años más tarde, hubo una serie de paros y marchas de médicos y enfermeras en demanda de mejor salario. A las protestas se sumaron también estudiantes de la carrera de medicina.

Esos acontecimientos estaban muy presentes en el ánimo de los estudiantes en 1968, recuerda Rolando Cordera quien fue consejero por la Escuela de Economía ante el CNH.

Tlateloco

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
La UNAM, el IPN y otras universidades del país se declararon en huelga.

“En algunos que se convirtieron en dirigentes de la movilización existía algún tipo de memoria”, le dice a BBC Mundo.

“Antes de nosotros hubo otros mexicanos que habían reclamado más o menos lo mismo: cumplimiento de la ley, respeto a los derechos y la Constitución”.

“Vivíamos un mar de estímulos”

Pero el enojo por las intervenciones militares y la decisión de las autoridades para disolver las protestas son una parte de la historia tras el movimiento de 1968.

Ese año en Europa ocurrió una serie de protestas estudiantiles, sobre todo en Francia. Un elemento que influyó en México, pero su impacto fue menor a lo que sucedía en Estados Unidos, recuerda Guevara Niebla.

En ese país había una intensa oleada de protestas contra la guerra en Vietnam, la lucha por los derechos civiles de algunas minorías así como un creciente proceso de liberalización sexual y feminismo.

“Coincidieron muchos factores”, recuerda el fundador del CNH. “A través de la televisión sabíamos lo que ocurría en Estados Unidos y con los jóvenes de Francia”.

Manifestación de estudiantes en julio de 1968.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM.
“Los estudiantes del 68 en México se unieron a un reclamo internacional frente al orden existente en aquel tiempo”, dijo Rolando Cordera.

“Los estudiantes de México vivíamos en un mar de estímulos que jugaron un papel decisivo para explicar la revuelta estudiantil”.

Rolando Cordera recuerda. “Los estudiantes del 68 en México se unieron a un reclamo internacional frente al orden existente en aquel tiempo”.

“En el caso nuestro era un orden muy autoritario, que no respetaba las movilizaciones de reclamo social”.

Con tal escenario el movimiento estudiantil creció en poco tiempo. A las primeras manifestaciones, en julio de ese año, acudieron cientos de jóvenes.

Al paso de los meses aumentó el número de asistentes. En la llamada Marcha del Silencio, el 13 de septiembre, participaron más de 150.000 personas.

Tlatelolco

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La matanza fue un parteaguas en la historia de México.

No todos eran estudiantes. El movimiento logró el respaldo de sindicatos, grupos de vecinos y hasta amas de casa. Las protestas se extendieron por varias ciudades del país.

Las demandas del CNH también cambiaron. Al inicio era la disolución del cuerpo de granaderos, eliminar de las leyes el delito de disolución social y castigo a los responsables de agredir estudiantes.

Luego el pliego petitorio incluyó la liberación de todos los presos políticos, y un diálogo público y abierto del Consejo Nacional con el gobierno federal.

Juegos Olímpicos

Más allá de la creciente inconformidad, ¿por qué ocurrió la masacre en Tlatelolco?

Hubo varios elementos, coinciden algunos historiadores. Ese 1968 México era sede de los Juegos de la XIX Olimpiada, programada para empezar el 12 de octubre de ese año.

Semanas antes del evento llegaron periodistas enviados por medios internacionales. Además sería la primera vez que los Juegos Olímpicos se transmitirían por satélite a todo el mundo.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
Las protestas estudiantiles comenzaron a intensificarse conforme se aproximaban los Juegos Olímpicos y esa no era la imagen que el gobierno de México quería proyectar.

Para ese momento, las protestas estudiantiles eran más intensas. Muchos periodistas empezaron a cubrir las movilizaciones.

No era la imagen de país que pretendía enviar el gobierno de Díaz Ordaz. Además, el presidente estaba convencido que los estudiantes formaban parte de una especie de conjura comunista en contra de los juegos.

La decisión fue enviar un mensaje contundente para terminar con la rebeldía de varios años, señala Guevara Niebla.

“Después de 1968, Díaz Ordaz declaró que al enfrentar el conflicto se habían agotado los recursos políticos y se tuvo que acudir a la fuerza”, recuerda.

“Lo que se quería era destruir de un solo golpe el movimiento estudiantil para dar paso a las Olimpiadas. La represión tuvo lugar diez días antes de que empezaran, estaban obligados a sofocar las protestas, pero lo hicieron de una manera brutal”.

Soldados en la UNAM.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM.
La represión fue brutal.

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