“Exigimos medidas efectivas contra la violencia de género”, piden mujeres en la marcha del 25N
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

“Exigimos medidas efectivas contra la violencia de género”, piden mujeres en la marcha del 25N

Miles de mujeres, unas 3 mil, de acuerdo a las autoridades capitalinas, participaron en la manifestación para denunciar la alta incidencia de feminicidios, desapariciones y violencia de género que hay en el país.
Cuartoscuro
26 de noviembre, 2019
Comparte

En un país donde hay casi 10 feminicidios diarios, miles de mujeres alzaron la voz este 25N Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, “porque ninguna de ellas debió morir, porque ninguna más debe morir”, dijeron los colectivos feministas en el templete del Zócalo de la Ciudad de México, a donde llegaron después de marchar desde el Ángel de la Independencia. 

A la vanguardia de la manifestación caminaron las madres de las víctimas de feminicidio, desaparición y hasta de violencia institucional. A ellas se les reservó, como en todas las últimas marchas contra la violencia de género, el derecho de caminar en primera fila. Un poco atrás de ellas iban los únicos hombres permitidos en la marcha, los padres de esas mismas víctimas. 

Ningún otro hombre pudo ocupar el espacio de protesta que las mujeres defendieron como suyo, incluso con golpes, así sacaron a algunos que insistían en estar. Las mismas mujeres policías les pidieron a los periodistas varones que salieran de la marcha para evitar enfrentamientos. Reforma debía ser solo feminista esta tarde del 25N y lo fue. 

Lee: Marcha del #25N: Mujeres protestan contra violencia machista y feminicidios

Las voces de las madres repetían la misma dolorosa historia: la hija asesinada, la investigación tardía y torpe de las autoridades, la revictimización. 

“A mi hija la mataron de madrugada y ellos querían hacerme creer, me insinuaban que era su culpa por andar de noche en la calle, que era mi culpa, como madre, por dejarla salir a esa hora. Nunca es culpa del hombre que asesina, nunca es culpa de la policía que nos nos protege”, denunció Lilia Florencio Guerrero, madre de Diana Velázquez. 

A Diana la asesinaron el 2 de julio de 2017. La violaron, la estrangularon y la arrojaron en un canal de aguas negras en Chimalhuacán. “Al principio, la policía nos decía que ella misma se había caído al canal, luego que qué hacía en la noche fuera de su casa. Tuvimos que pelear para que lo tipificaran como feminicidio, pero ya son dos años y no hay resultados en la investigación”. 

La historia de Diana se ha repetido miles de veces en México en los últimos años y las madres caminaron indignadas, buscando justicia. 

“Estamos hartas, estamos hartas del acoso sexual en la UNAM, en la UAM, en el Poli, en todas las instituciones de educación; en las empresas, por los jefes y por los compañeros; en las casas por las parejas”, aseguró Wendy Ortiz, estudiante de arquitectura, una de las participantes.

Entérate: Suman casi 3 mil mujeres asesinadas en México en 2019; solo 726 se investigan como feminicidios 

En la mayor parte de la marcha las consignas reflejaron ese enojo por la violencia machista en el espacio público y privado. Las mujeres, la mayoría jóvenes, gritaban que su cuerpo es suyo, solo suyo, y que ellas deciden. Y estaban ahí marchando para poderlo seguir haciendo, pero también por las que no pudieron decidir. 

Por momentos, los grupos de jóvenes encapuchadas, armadas de martillos y aerosol tomaron la escena. Rompieron los cristales de la estación del metrobús Hamburgo, y el ambiente se tensó. Las madres de las víctimas pidieron que no hubiera violencia. “Queremos paz”, gritaron. 

Las miles de mujeres policías, unas 2 mil 500, apostadas a ambos lados del carril central de Reforma, por donde avanzaba la marcha, se organizaron para proteger el resto de las estaciones, formando cinturones humanos con sus cuerpos y escudos. Para entonces ya había desaparecido el cinturón de paz de las empleadas del gobierno de la Ciudad de México. 

Las uniformadas avanzaban para ganarle a las manifestantes el paso y tomar posición en los costados de la calle. A ratos era obvio que cercaban la marcha en su afán por proteger monumentos, negocios, parabuses, vitrinas. No todas las veces lo lograron, los martillos de las encapuchadas y sus golpes vencieron dos de las vallas que se colocaron para proteger el Palacio de Bellas Artes. 

En ese punto volaron los petardos y las bombas molotov del lado de las mujeres que cubrían sus rostros, pero los policías lograron evitar que pudieran ingresar a Bellas Artes. 

Grupos feministas radicales rebasaron a la vanguardia de la marcha durante todo el recorrido. Mujeres encapuchadas y vestidas de negro rompieron exhibidores de publicidad de puestos de periódicos a su paso por avenida Juárez, mientras el resto vitoreaba y aplaudía.

Mujeres policías que formaban vallas delante del contingente en algunos casos evitaron que las manifestantes realizaran pintas en los monumentos de Paseo de la Reforma rodeándolas y gritando “avanza, avanza”.

En su paso sobre la calle 5 de mayo, grupos de mujeres comerciantes de la zona apoyaron la marcha con aplausos y gritos de “no estás sola, no estás sola”.

Al llegar al Zócalo, policías bancarios resguardaban la puerta de la Catedral, mientras que las mujeres policías continuaban con las vallas humanas al paso de la marcha y otras más se agruparon en los arcos de los edificios y comercios en las orillas de la plancha del Zócalo.

En tanto, la puerta de Palacio Nacional fue resguardada con maderas y militares a lo largo del edificio.

La vanguardia de la marcha arribó al Zócalo de manera pacífica y desde el templete se leyeron diversos pronunciamientos. Otra vez fueron las madres, los padres, a quienes se le cedió el micrófono para las primeras exigencias de justicia. 

“Venimos a exhibirlos, a pedir justicia, en Baja California Sur hay feminicidios, desapariciones, mujeres tiradas en la calle con un tiro en la cabeza, y el gobierno dice que son casos aislados”, denunció el padre de una joven asesinada en ese estado. 

“Nosotras no olvidamos ni perdonamos los 10 feminicidios diarios en el país, porque ninguna de ellas debió morir, ninguna más debe morir, emergencia nacional, compañeras, por nosotras y por las que vienen, por nuestras niñas, queremos una vida sin violencia”, señalaron las voceras de la Asamblea Feminista Autónoma Independiente y la Asamblea Feminista Metropolitana. 

En tanto que el movimiento 8M señaló que no ha disminuido la violencia contra las mujeres con la nueva administración federal, “por eso estamos exigiendo al gobierno respuestas, justicia para cada caso de feminicidio, medidas efectivas que erradiquen la violencia de género, que se legalice el aborto en todo el país y que sean puestas en libertad las mujeres presas por abortar”. 

Así se sucedieron por más de una hora exigencias y testimonios similares, en espera de que ahora sí se haga algo para detener la violencia contra las mujeres, que ya es, de acuerdo a las participantes, una emergencia nacional. 

Con información de Nayelli Roldán. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

'Es un trabajo difícil, muy triste y desgarrador': la enfermera que lucha en el epicentro del coronavirus en China

BBC pudo hablar con una enfermera que trabaja con pacientes de coronavirus en la provincia de Hubei, el lugar donde surgió el brote de la enfermedad. Yao relató cuán complicado, pero también gratificante, es ayudar a manejar la emergencia.
10 de febrero, 2020
Comparte
Un miembro del personal sanitario poniéndose gafas protectoras

AFP
El personal sanitario no puede comer, descansar o usar los baños durante sus turnos de 10 horas. (Imagen genérica).

Cuando el brote de coronavirus surgió en la ciudad china de Wuhan a fines del año pasado, los medios de comunicación del país asiático podían informar sobre la epidemia a detalle.

Pero a medida que la emergencia se ha ido agravando, superando las 700 muertes en China, las plataformas de internet han eliminado varios artículos que critican el trabajo del gobierno por frenar el virus.

Las autoridades también trataron de tomar medidas enérgicas contra las advertencias compartidas por un médico cuando el coronavirus comenzó a extenderse.

En un caso excepcional, la BBC pudo hablar con una trabajadora de la salud en Hubei, la provincia en el epicentro del brote donde también se localiza Wuhan.

Para proteger su identidad, pidió solo ser identificada por su apellido, Yao.

Voluntaria

Yao trabaja en un hospital en la segunda ciudad más grande de Hubei, Xiangyang.

Describe el lugar como una “clínica de fiebre”, donde analiza muestras de sangre tomadas para diagnosticar a cualquier persona sospechosa de tener coronavirus.

Pruebas clínicas de coronavirus en China

EPA
El coronavirus ha sido confirmado en China en decenas de miles de personas y ha dejado cientos de muertos.

Antes del brote, Yao había planeado viajar a Guangzhou para pasar el Año Nuevo chino con su familia.

Su hijo y su madre se adelantaron a ella en el viaje, pero cuando estalló la epidemia, Yao decidió ser voluntaria en Xiangyang.

“Es cierto que todos tenemos solo una vida, pero había una voz fuerte dentro de mí que decía ‘debes hacerlo'”, relató a la BBC.

Al principio tuvo que superar sus dudas sobre la decisión.

“Me dije ‘Prepárate y protégete bien'”, explica Yao.

“Incluso si no hubiera un traje de protección, siempre podría usar un impermeable. Si no hubiera una máscara, podría pedirles a amigos de toda China que me enviaran una. Siempre hay una manera”, señala.

Empleados de sanidad en China

AFP
A medida que la emergencia ha crecido, la falta de equipo de protección también se ha vuelto un problema en China.

Pero Yao encontró al hospital mejor provisto de lo que esperaba. El gobierno ha aportado recursos, y empresas privadas han donado material para ayudar.

Sin embargo, todavía hay escasez de máscaras y trajes protectores, y no todos los miembros del personal están debidamente protegidos.

“Es desgarrador”

“Es un trabajo difícil, muy triste y desgarrador, y la mayoría de las veces simplemente no tenemos tiempo para pensar en nuestra propia seguridad”, confiesa Yao.

“También tenemos que tratar a los pacientes con tierno cuidado, porque muchas personas acudieron a nosotros con gran miedo, algunos de ellos estaban al borde de una crisis nerviosa”, relata.

Un transeúnte en una calle de Wuhan

Getty Images
En la provincia de Hubei, donde se ubica Wuhan, la vida se ha paralizado por la cuarentena obligatoria para su población.

Para hacer frente a la gran cantidad de pacientes que ingresan, el personal del hospital trabaja en turnos de 10 horas. Yao cuenta que durante estos turnos nadie puede comer, beber, tomarse un descanso o usar el baño.

“Al final del turno, cuando nos quitamos los trajes, descubrimos que nuestra ropa está completamente mojada por el sudor”, explica la enfermera.

“La frente, nariz, cuello y cara quedan marcados por las apretadas máscaras y, a veces, incluso hay cortes. Muchos de mis colegas simplemente duermen en sillas después de los turnos, porque están demasiado cansados para caminar”, agrega.

Pero a pesar de las dificultades, Yao dice que nadie del personal médico del hospital ha sido infectado.

Ella y sus colegas también han estado alentados por cálidos mensajes de la gente común. Algunas personas incluso han enviado alimentos y otros artículos de primera necesidad.

“Siento que a pesar de que (la población) está en cuarentena en casa, el virus une nuestros corazones”, dice Yao.

En general, la respuesta del gobierno de China al brote de coronavirus ha sido “bastante rápida”, considera, además de que cree que ningún otro país podría haber dado una mejor respuesta.

“En Occidente, se habla más sobre la libertad o los derechos humanos, pero ahora en China, estamos hablando sobre una cuestión de vida o muerte“, señala.

“Estamos hablando de si podría ver el amanecer mañana. Entonces, todo lo que la gente puede hacer es cooperar con el gobierno y apoyar al personal médico”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=B_Gzc2Z7uQY

https://www.youtube.com/watch?v=FAfZ-GhFurA&t=20s

https://www.youtube.com/watch?v=eXH1xrnAFas

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.

close
Información verificada del COVID-19 #CoronavirusFacts