Mujeres que viven en la calle mueren jóvenes por falta de servicios de salud
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Mujeres que viven en la calle mueren jóvenes por falta de servicios de salud

De acuerdo con la CNDH, 1 de cada 4 mujeres que viven en las calles no cuenta con documentos de identidad, lo que impide que pueda acceder a servicios de salud y educación.
Cuartoscuro
6 de noviembre, 2019
Comparte

Belem, una mujer de 23 años, murió sola debajo de un puente en la Ciudad de México. Sufría depresión después de que la separaron de su hijo al nacer. Nunca recibió apoyos del gobierno para atender su salud mental ni para superar su situación de pobreza.

Comenzó a vivir en la calle a los 16 años, y antes de eso estuvo en una casa hogar por ocho años. Nadie pudo contactar a su familia cuando falleció, porque nunca quiso hablar de su pasado. Debido a que nadie pudo reclamar su cuerpo, fue sepultada en la fosa común.

De acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Belem pasó toda su vida sin protección del Estado mexicano, y no hubo institución que garantizara su derecho a la vida, a la salud y a tener una vivienda. Su caso no es excepcional, aunque no hay registros oficiales del número de mujeres que viven en las calles, sus muertes y sus causas, ya que ninguna autoridad las identifica.

El ‘Diagnóstico sobre las condiciones de vida, el ejercicio de los derechos humanos y las políticas públicas disponibles para mujeres que constituyen la población callejera 2019’, señala que en urbes como la Ciudad de México, Guadalajara, Puebla y Tijuana, este grupo de población vive situaciones de discriminación, violencia física, psicológica y la negación de servicios educativos y de salud.

Vidas cortas y sin derechos

Desde niña, Martha Verónica ha vivido en la calle, en la Plaza de la Soledad, en la Ciudad de México, junto a sus padres. Fue mamá a los quince años y ahora que su hijo cumplió cuatro decidió tramitar sus documentos de identidad, para poder inscribirlo en un jardín de niños.

Te puede interesar: Te ven en la calle y te gritan mugrosa: sin educación y por su cuenta, mujeres luchan por recuperar su vida

Sin embargo, el proceso para tramitar sus documentos no fue sencillo, ni ágil, ni gratuito. Tardó tres meses en hacer las gestiones y tuvo que pagar casi dos mil pesos para obtener su acta de nacimiento. Con ella podrá tramitar su credencial de elector, registrar a su hijo e ingresar a la escuela. Su caso tampoco es único.

De acuerdo con el informe de la CNDH, uno de los principales derechos que las mujeres integrantes de poblaciones callejeras que no pueden ejercer es el de la identidad, pues al menos una de cada cuatro no cuenta con acta de nacimiento, CURP y/o credencial de elector.

Esta falta de documentos impacta en el ejercicio de otros derechos, como el acceso a servicios de salud, educación, registro de sus hijos, albergues, justicia, al trabajo o los beneficios de programas sociales, como señalan los testimonios recopilados por el organismo.

Según el análisis de la CNDH, el derecho a la vida, que implica garantizar todos los derechos posibles, suele ser el más vulnerado de las mujeres integrantes de poblaciones callejeras, cuya esperanza de vida es de 28 años, cuando para el resto de las personas del sexo femenino del país es de 79 años.

La vida de las mujeres en la calle se acorta por situaciones prevenibles, como la deficiencia en la atención en salud o la negación de servicios, por ello la Comisión recomendó a los gobiernos locales y federal a registrar la situación socioeconómica de la población callejera para obtener un diagnóstico general y reforzar las acciones a favor de esta.

“Malas mujeres”

Las mujeres que viven en las calles enfrentan una doble discriminación, por no tener hogar y por no cumplir con los estereotipos de género del trabajo doméstico o la crianza de hijos en espacios privados, por lo que, según la investigación de la CNDH son señaladas como malas mujeres, “adictas empedernidas, no aptas para ser madres, irresponsables, ignorantes y peligrosas”.

Lee más: De vendedores a fotógrafos y escritores: Mi Valedor, la revista que ayuda a poblaciones callejeras en CDMX

La Comisión documentó que esto se vio reflejado en la negación de servicios por parte de funcionarios públicos, principalmente en instituciones de salud, “pues son interpretadas como una causa perdida, o bien, que merecen ser castigadas”.

También constató que existió la separación de madres e hijos al momento de nacer, sin dar opciones a las mujeres para contar con condiciones para recuperarlos, y que vivieron amenazas y violencia psicológica por parte de autoridades.

“El retiro de infantes, así como la detención de las madres, o amenazas y violencia psicológica se han vuelto una práctica común bajo el supuesto de cumplir con funciones que realizan autoridades, encubren la discriminación y los estereotipos de género, porque la mujer es entendida como apta solo si cubre una serie de requerimientos morales y económicos”, explica el informe.

Pobreza y limpieza social

A través de encuestas, la CNDH encontró que los principales problemas que enfrentan las mujeres integrantes de poblaciones callejeras en la Ciudad de México, Guadalajara, Puebla, Acapulco y Tijuana son la pobreza, la discriminación y las prácticas de limpieza social.

En la Ciudad de México, se han realizado diversas estrategias para retirar a las poblaciones callejeras de los espacios públicos, en el marco del Programa de Rescate de Espacios Públicos, de la visita del Papa o por la aplicación discrecional de la Ley de Cultura Cívica, señala la Comisión.

Las mujeres que viven en las calles de la capital mexicana, que representan el 27% de esta población, se encuentran en un estado de pobreza, y dos de cada 10 han sido víctimas de discriminación.

Entérate: ‘Es como si no existieras’: Gente que vive en la calle batalla por tener documentos de identidad

En Guadalajara, Jalisco, encontró registros de limpieza social en 2011, con motivo de la celebración de los Juegos Panamericanos, cuando se retiró a poblaciones callejeras del primer cuadro de la ciudad.

En Puebla, la CNDH explicó que la limpieza social se manifestó a través de programas sociales de mejoramiento del espacio y de promoción turística.

Para el caso de Tijuana, Baja California, registró que las políticas públicas para fomentar el turismo estuvieron acompañadas de estrategias de limpieza social, y se emplearon centros de rehabilitación de adicciones para “eliminar a los jóvenes, financiando escuadrones de la muerte”.

En Acapulco, Guerrero, la Comisión indicó que la implementación de programas turísticos y de mejora de espacios públicos desalojó a las poblaciones callejeras, a través de “patrullas ciudadanas”.

Aunado a estas situaciones, el organismo encontró que ninguno de estos estados, ni el gobierno federal, cuentan con programas sociales que atiendan a las mujeres de poblaciones callejeras, quienes se encuentran más vulnerables a sufrir abusos.

La CNDH concluyó de su análisis que el Estado no ha implementado acciones que propicien la inclusión social, política y económica de las personas que habitan en el espacio público, particularmente de las mujeres, con quienes se tiene pendiente la garantía de su derecho a la vivienda, entre otros.

Para la Comisión, es importante que las instituciones de todos los niveles de gobierno además reciban capacitación en materia de sensibilización para la atención de personas integrantes de poblaciones callejeras, para que no se cometan actos de discriminación y/o se restrinja el goce de sus derechos de acceder a servicios públicos.

También instó a que organizaciones no gubernamentales, empresas, autoridades y medios de comunicación “tomen medidas concertadas y coordinadas, para establecer un mecanismo con los recursos humanos y materiales suficientes para coordinar los distintos niveles de atención y garantizar el acceso a los servicios a las mujeres integrantes de poblaciones callejeras, para así garantizar que no mueran por causas prevenibles”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

COVID: la conversación en un autobús que llevó a salvar cientos de miles de vidas

Un encuentro de dos científicos en un autobús condujo a un ensayo clínico para encontrar tratamientos para salvar vidas de enfermos de COVID-19.
27 de marzo, 2021
Comparte

El ensayo clínico llamado RECOVERY (Random Evaluation of Covid-19 Therapy o Evaluación aleatoria de terapias para covid-19) inició en marzo de 2020 para probar medicamentos que ya existían en pacientes con covid y estudiar si éstos tenían un efecto sobre la enfermedad. Gracias a este ensayo se han salvado cientos de miles de vidas.

Todo comenzó en el autobús número 18 en Londres. Mientras se abría paso entre el tráfico, dos pasajeros estaban enfrascados en una conversación.

Lo que acordaron en ese trayecto, que tuvo lugar antes del confinamiento en la ciudad por covid-19, cambiaría el curso de la pandemia y posiblemente el futuro de la medicina.

Llevó al trabajo conjunto de investigadores, el Servicio Nacional de Salud británico (NHS) y 40.000 pacientes de covid en un esfuerzo especialmente adaptado a un sistema nacional de salud pública.

Y salvaría la vida de cientos de miles de pacientes de covid en todo el mundo. La conversación de estos dos pasajeros llevó a la creación del ensayo clínico Recovery.

Los dos pasajeros del autobús eran el profesor Martin Landray, médico y diseñador de ensayos de fármacos a gran escala, y Jeremy Farrar, director de Wellcome Trust, uno de los mayores organismos de financiamiento para investigación médica del mundo y uno de los fundadores de Recovery.

La fecha era el 9 de marzo de 2020. Ambos discutían la pandemia inminente, las escenas que se veían en Italia, que fue el primer país de Europa en sentir el impacto devastador del virus, y la inevitabilidad de que Reino Unido se enfrentaría a lo mismo.

“Lo que acordamos en ese viaje en autobús fue que el tsunami llegaría en un par de semanas y teníamos que tener un ensayo en funcionamiento en dos semanas”, explica el profesor Landray al programa Inside Health de la BBC.

“Nueve días después, se inscribió al primer paciente, y el año que pasó ha sido extraordinario”, agrega.

Dos semanas antes, el profesor Landray le había enviado un correo electrónico a Jeremy Farrar para subrayar la importancia de los ensayos.

Lo que pasó a ser uno de los momentos más importantes en el enlace de vínculos científicos comenzó cuando Farrar respondió: “Será mejor que hable con Peter”.

Píldoras de dexametasona

Science Photo Library
El ensayo Recovery ha salvado la vida de cientos de miles de pacientes de covid en todo el mundo.

Las campanas de alarma ya habían estado sonando para el profesor Peter Horby desde el 2 de enero, cuando surgieron informes de una “neumonía viral” en Wuhan, China.

Para Horby, esto tenía todas las características del síndrome respiratorio agudo severo (o SARS) de 2003.

“Para mí estaba bastante claro que había un problema que podría salirse de control si no teníamos cuidado”, señala el profesor Horby, un destacado experto en enfermedades nuevas y emergentes.

Ya había ayudado a establecer dos ensayos de medicamentos en Wuhan, pero debido al confinamiento allí, no obtuvieron ningún resultado.

“Las salas de hospitales estaban abarrotadas”

Juntos, el profesor Horby y el profesor Landray formarían el eje científico que definiría el tratamiento de covid.

Se vieron impulsados por los errores del pasado. El peligro en una pandemia es que todos empiezan a correr como pollos sin cabeza y los científicos y médicos actúan solos, cada uno probando diferentes tratamientos en un pequeño número de pacientes; creando mucho ruido, pero sin respuestas.

El ruido ya estaba aumentando. Se presentaba como evidencia ensayos con una decena de pacientes o experimentos con células en un laboratorio.

Incluso el presidente Donald Trump estaba proclamando los beneficios del medicamento contra la malaria hidroxicloroquina, cuando la evidencia era escasa o inexistente.

El objetivo de Recovery era brindar claridad en medio del caos.

Hubo cuatro claves en el éxito de Recovery:

  • Se puso en marcha rápidamente, en un mundo en el que las pruebas pueden tardar más de un año en configurarse.
  • Era grande, involucraba a todos los hospitales de pacientes graves y a uno de cada 10 pacientes con covid en Reino Unido, por lo que incluso se pudo encontrar medicamentos que tuvieran solo un beneficio moderado.
  • Los pacientes fueron asignados al azar para recibir atención estándar o un medicamento experimental, de modo que los médicos pudieran ver la diferencia entre los dos.
  • Y fue simple.
Una dosis de dexametasona

Reuters
Uno de los fármacos involucrados en el ensayo fue la dexametasona, un esteroide.

El Recovery tuvo un marcado contraste con el ensayo clínico moderno, que se arrastra bajo el peso de la burocracia, los contratos con todos los hospitales, los criterios estrictos sobre los participantes y una gran cantidad de trabajo para quienes miden y recopilan datos.

Si el ensayo iba a tener éxito, era necesario trabajar en salas sometidas a una intensa presión.

“Las salas estaban abarrotadas, los médicos estaban abrumados con pacientes enfermos. Para que un ensayo clínico funcione, este no puede interferir con la atención médica”, dice la Dra. Raha West, médica de cuidados intensivos en Buckinghamshire, quien dirigió el ensayo en su hospital.

“Con el Recovery esto fue fácil”.

El profesor Landray dice que “eliminaron todo” para que el Recovery fuera tan básico que inscribir a un paciente en el ensayo era tan fácil como recetar el medicamento.

Uno de los primeros desafíos fue decidir qué medicamentos deberían estar involucrados.

El coronavirus era una entidad nueva, un desconocido sin reglamentos a seguir.

El profesor Horby y el profesor Landray seleccionaron los medicamentos más prometedores para enfermedades similares o los que habían surgido de las pocas investigaciones sobre covid.

Si el paciente quería participar, su médico seleccionaría en una computadora cuáles de los medicamentos involucrados en el ensayo eran seguros según el historial médico del paciente y la computadora decidiría qué medicamentos se debían administrar.

El fármaco dexametasona, un esteroide antiguo y barato que ya se había utilizado en infecciones respiratorias, se convirtió rápidamente en una fuente de controversia.

La reacción fue dura y rápida y se acusó a los dos expertos de comportamiento poco ético y peligroso.

La dexametasona calma el sistema inmunológico y algunos argumentaron que era lo peor que se podía hacer cuando el cuerpo estaba combatiendo una infección.

“Tengo un cajón lleno de cartas que me dicen que estoy matando gente”, me dijo el profesor Horby. Pero lo tranquiliza saber que también tiene un cajón de “cartas de amor y correos de elogios”.

Saltando de alegría

dexametasona

Getty Images
El tratamiento con dexametasona se convirtió en política del NHS y el resto del mundo lo siguió rápidamente.

Cada fármaco que probaron fue puesto a prueba porque pensaron que existía la posibilidad de que funcionara. La dexametasona fue el primero que lo demostró.

Apenas 100 días después de ese trascendental viaje en autobús, el profesor Landray y el profesor Horby se prepararon para contarle al mundo sus hallazgos.

Sabían que estaban a punto de cambiar el tratamiento para los pacientes en todas partes y habían pasado una semana repasando los números repetidamente para estar seguros.

El 16 de junio estaban listos.

“Fue un resultado hermoso, hermoso”, dice el profesor Landray.

El profesor Horby recuerda a su jefe saltando de alegría al otro lado de una videollamada cuando transmitió los resultados.

Para quienes estaban conectados a un ventilador, como Katherine Millbank, el fármaco redujo la posibilidad de morir en un tercio.

Ella fue una de las primeras pacientes que obtuvo el medicamento en el ensayo.

Cuando las enfermeras corrieron las cortinas alrededor de su cama, todos los que estaban en la sala de cuidados intensivos la aplaudieron.

“Estoy eternamente agradecida con todos ellos por salvarme”, le dijo Katharine a Inside Health.

Cuatro horas después del anuncio, el tratamiento con dexametasona se convirtió en política del NHS y el resto del mundo lo siguió rápidamente.

La doctora Raha West rompió a llorar cuando llegaron los resultados. Todos los pacientes que inscribió en el ensayo terminaron recibiendo dexametasona.

“Nunca lo olvidaré, fue muy emotivo”.

Ahora se estima que la dexametasona sola ha salvado cientos de miles de vidas; posiblemente más de un millón.

El Recovery mostró que otro fármaco, tocilizumab, también salva vidas.

Pero el ensayo también se enfrentó a fracasos. El fármaco contra la malaria hidroxicloroquina, la combinación de lopinavir / ritonavir que se usan contra el VIH y el antibiótico azitromicina habían sido promocionados, pero finalmente se demostró que no tenían ningún efecto.

Su éxito dependió de la disposición de los pacientes, que en uno de los momentos más espantosos de sus vidas, estuvieron dispuestos a participar.

Aiden Temple, de 10 años, que tenía un trastorno inmunológico poco común después de contraer el virus, quiso hacer la diferencia.

“Fue muy aterrador, pero me sentí bastante orgulloso de poder ayudar a otras personas a mejorar rápidamente”, dijo.

También se necesitaron los esfuerzos de miles de médicos y enfermeras, así como de un equipo de unos 20 científicos en Oxford, para recopilar y analizar los datos.

El Recovery logró algo que ninguna otra prueba ha obtenido. Ya tiene garantizado un lugar en los libros de historia solo por su papel en la pandemia de covid.

La esperanza es que sea un catalizador de cambio en la medicina para hacer ensayos de estilo Recovery que brinden respuestas sobre los mejores tratamientos para otras infecciones, como la fiebre de Lassa, o que finalmente demuestren si las píldoras de vitamina D son la cura para todo lo que a menudo se dice que son.

“Creo que ha establecido un nuevo estándar para lo que se puede lograr y no solo durante las pandemias”, me dijo el profesor Landray.

“Sería una farsa si volviéramos a una situación en la que a veces se necesitan años para que un ensayo despegue”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

¿Ya conoces nuestro canal de YouTube? ¡Suscríbete!

https://www.youtube.com/watch?v=lGUuIKrNxbE

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.