Ordenan capturar a Javier Coello Zuarth por presunta alteración de pruebas en complicidad con Interpol México y SEIDO
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Ordenan capturar a Javier Coello Zuarth por presunta alteración de pruebas en complicidad con Interpol México y SEIDO

El abogado presuntamente manipuló evidencias, en colusión con cuatro agentes de la Interpol México, para inculpar a una familia de Jalisco.
Cuartoscuro Archivo
Por Francisco Sandoval Alarcón y Arturo Angel
5 de noviembre, 2019
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La Fiscalía General de la Republica (FGR) obtuvo una orden de aprehensión contra el abogado Javier Coello Zuarth por la presunta alteración de documentos oficiales y evidencias periciales, en un caso donde las autoridades aseguran que contó con la complicidad de cuatro agentes de Interpol México y de quien era el encargado de la Unidad Antisecuestros de la SEIDO, Gualberto Ramírez Gutiérrez.

Fuentes judiciales confirmaron a Animal Político la orden de captura, por la presunta manipulación de evidencias para inculpar a una familia de Jalisco con actividades del narcotráfico y retirar la custodia de sus hijos a una mujer.

El pasado 31 de octubre, el periódico Reforma informó que cuatro agentes de la Interpol fueron vinculados a proceso penal por la supuesta manipulación de documentos y pruebas periciales, como parte de un conflicto de divorcio entre un conocido empresario exaccionista de Grupo Modelo y su esposa, a cuya familia le fabricaron una serie de pruebas para acusarlos de robo calificado, abuso sexual y crimen organizado.

En el caso de la señora, de acuerdo con las fuentes consultadas, su esposo la acusó por el robo de tres botellas de vino, pero la sospecha de la defensa legal de la mujer es que a base del “pago de sobornos” el caso fue turnado al viejo sistema de justicia penal, esto con el fin de que el delito fuera agravado y no alcanzara fianza.

Las fuentes judiciales confirmaron que la orden de aprehensión contra Coello Zuarth, quien es uno de los abogados del exdirector de Pemex Emilio Lozoya, se encuentra relacionada con el caso de los cuatro agentes de la Interpol procesados el pasado jueves.

De acuerdo con otra fuente cercana al caso, Coello Zuarth fue uno de los abogados que le pidió a la señora que firmara un documento para ceder la  custodia de sus hijos, a cambio del perdón de su marido.

Una vez en libertad, sin embargo, la señora interpuso una denuncia penal contra el exaccionista de Grupo Modelo.

Como respuesta, el esposo de la señora acusó a sus suegros de abuso sexual de menores, en tanto a los dos hermanos de la mujer se les giraron órdenes de aprehensión por supuestas actividades con el narcotráfico. En la casa de uno de ellos, incluso, los agentes de Interpol le sembraron maletas con dinero y droga.

De acuerdo con Reforma, en la audiencia donde vincularon a proceso a los 4 agentes de Interpol Mexico, el área de Asuntos Internos de la FGR aseguró que el expediente de los dos hermanos acusados de narcotráfico “fue fabricado”, pues el entonces encargado de la Unidad Antisecuestros de la SEIDO, Gualberto Ramírez Gutiérrez, “usó unos oficios de las Agencias de Seguridad Interna (ICE) y de Alcohol, Tabaco y Armas de Estados Unidos, para solicitar tanto solicitudes de intervención telefónica como cateos en contra de la familia” de la esposa del empresario.

El pasado 25 de junio, una investigación de Animal Político y Quinto Elemento Lab reveló que el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya, legalmente prófugo de la justicia y presunto implicado en lavado de dinero y hechos de corrupción, tiene como defensores a los mismos abogados que desde hace cuatro años son los apoderados legales de Alejandro Gertz Manero, el fiscal general que está a cargo de investigar al exfuncionario: Javier Coello Trejo y su hijo Javier Coello Zuarth.

De acuerdo con la investigación, en 2015 Gertz Manero les otorgó un amplio poder a los abogados Coello para presentar a su nombre una denuncia penal e investigar el deterioro de salud y posterior muerte de su hermano Federico, quien falleció a los 82 años de edad. Entrevistados por separado, los abogados y el propio fiscal negaron un posible conflicto de interés por estos hechos.

“Es un asunto ajeno a mí”

Entrevistado por Animal Político, el abogado reconoció que existe una orden de aprehensión en su contra, pero dijo desconocer el motivo de las acusaciones en su contra.

“No quiero hablar hasta tener acceso a la acusación… pero lo que les puedo decir es que me están queriendo imputar en un juicio de divorcio que llevo, pero es un asunto ajeno a mí”.

El abogado sostuvo que tramitó un juicio de amparo, el cual espera ganar en las próximas horas.

El pasado 24 de octubre, Coello Zuarth promovió una demanda de amparo contra la orden de aprehensión, e inicialmente obtuvo una suspensión provisional tras pagar 49 mil pesos, pero el pasado 31 de octubre un juez le negó la suspensión definitiva.

El pasado 2 de noviembre, en el marco de la audiencia inicial de Gilda Austin de Lozoya (mamá de Emilio Lozoya), donde se le vinculó a proceso por los delitos de asociación delictuosa y lavado de dinero, el abogado Coello Zuarth, quien lleva la estrategia penal del caso, fue uno de los ausentes de esta audiencia celebrada en los juzgados federales del Reclusorio Norte.

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Cómo evitar caer en la ‘trampa de la eficiencia’ en el trabajo

Tenemos una cantidad limitada de tiempo, sin embargo, seguimos esforzándonos para cumplir metas infinitas. ¿Por qué nos imponemos tanta presión y cómo podríamos dejar de hacerlo?
24 de agosto, 2021
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Aquí va una pregunta sencilla que podría provocar una pequeña crisis existencial. Sin necesidad de sacar una calculadora, adivina: ¿cuántas semanas vivirá una persona promedio?

La respuesta, para una esperanza de vida de unos 80 años, es 4.000. Hasta los centenarios sólo vivirán 5.200.

Si eres como yo, ese concepto podría generar una sensación de pavor, seguida de una mayor determinación de lograr lo máximo de este corto período en la Tierra. Seguro que tiene sentido embutir cuantas actividades sean posibles en cada día, para asegurarnos de cumplir nuestras metas antes de dejar esta vida.

En realidad, eso podría ser la peor cosa que pudiéramos hacer para vivir una vida llena y feliz. En su nuevo libro, “Cuatro mil semanas”, el escritor en psicología Oliver Burkeman sostiene que esto sólo conduce a decepción e infelicidad, gracias a un fenómeno conocido como la “trampa de la eficiencia”. En su opinión, nos vendría mejor ir más lento, en lugar de acelerar, si queremos sacarle el máximo a nuestra corta esperanza de vida.

La tiranía del tiempo

La ansiedad por el paso del tiempo no es exactamente exclusiva de la vida moderna. Alrededor de 29 a.C., el poeta romano Virgilio escribió “fugit inreparabile tempus” (“el tiempo vuela irrevocablemente”) lo que expresa un poco de la ansiedad por el paso de los días. Pensamientos similares sobre cómo el tiempo se nos escapa se pueden encontrar en Chaucer y Shakespeare.

Burkeman, sin embargo, cree que la peculiar preocupación de la humanidad con el tiempo -y, en particular, si lo invertimos “productivamente”- se volvió mayor con el uso común del reloj y el surgimiento de la Revolución industrial. Antes de eso, los ritmos naturales del día guiaban a la gente: “Hay que ordeñar la vacas cuando necesitan ser ordeñadas, y no podías decidir de alguna manera hacer todo el ordeño de un mes en unos cuantos días”, dice.

Producción en línea en una fábrica automotriz

Getty Images
El auge de la Revolución industrial nos volvió agudamente conscientes de la productividad y el rendimiento, añadiendo más presión en el trabajo.

Una vez la gente empezó a trabajar en molinos y fábricas, sus actividades tuvieron que ser coordinadas con más precisión, frecuentemente para optimizar el uso de las máquinas que operaban.

Eso dio paso a prestarle mayor atención a la planificación y la creación de horarios, a la vez que se entendió que nuestra productividad podría ser cuidadosamente monitoreada. Y la presión resultante, de hacer más en menos tiempo, parece haber crecido exponencialmente en la segunda mitad del siglo XX.

La industria de autoayuda se ha encargado de atender estas ansiedades, con muchos textos en las pasadas cuatro décadas ofreciendo consejos para administrar mejor el tiempo.

“La implicación de estos libros es que, con la técnica correcta, podrías cumplir casi cualquier obligación que se te atraviese. Podrías emprender cuantas ambiciones personales quisieras, con una rutina diaria perfectamente optimizada”, señala Burkeman.

La “trampa de la eficiencia”

Desafortunadamente, no siempre funciona así. Burkeman describe la obsesión con la eficiencia y la productividad como una especie de “trampa”, ya que en realidad nunca puedes escapar de la sensación de que podrías estar haciendo más.

"Es una verdadera receta para el estrés -la idea que puedes hacer algo sobrehumano con tu tiempo"", Source: Oliver Burkeman, Source description: Autor de "Cuatro mil semanas", Image: Una mujer con cuatro brazos haciendo muchos trabajos a la vez

Considera una meta básica, como optimizar tu correspondencia de correo electrónico. Podrías pensar en alcanzar un tipo de estado zen donde no tienes nada en tu buzón al final de cada día, y contestas cada correo a medida que llega. Desafortunadamente, cada correo que envías probablemente generará más respuestas y tareas que completar, lo que puede llevar a que los mensajes se acumulen otra vez.

El hecho de que el trabajo suele engendrar más trabajo significa que muchos empleados eficientes pronto se extralimitan más allá de sus capacidades, a medida que su jefe les sigue añadiendo responsabilidades. Como Burkeman escribe en “Cuatro mil semanas”: “Tu jefe no es idiota. ¿Por qué le daría el trabajo a otra persona más lenta?”

La rutina hedonista

También hay buenas razones psicológicas que explican por qué nunca estaremos satisfechos con nuestras actividades actuales -en el trabajo como en nuestras vidas personales-, que nos llevan a estar constantemente aplicándonos más presión.

Los humanos tenemos un molesto hábito de acostumbrarnos a los cambios positivos en nuestras vidas -el fenómeno conocido como la “rutina hedonista”-.

Podrías pensar que una promoción en el trabajo sería una recompensa adecuada por todo tu esfuerzo, pero los estudios demuestran que muchas veces no te hace más feliz que tu actual cargo. No importa cuán productivo se es, ni cuánto se logra, siempre querrás más para ti.

La noción de la trampa de la eficiencia de Burkeman también me hace recordar un estudio de la Universidad de Rutgers, en EE.UU., y de la Universidad de Toronto, en Canadá. A unos participantes le pidieron hacer una lista de 10 actividades que los haría sentirse mejor en sus vidas -sugestionándolos para pensar en la felicidad como una meta activa-. Después, ellos mismos registraron puntajes inferiores en un cuestionario sobre su bienestar actual que los participantes a los que antes se les había pedido que dijeran de qué estaban agradecidos en ese momento.

Una exploración más profunda encontró que la reducción de felicidad estaba vinculada al sentido de que el tiempo de alguna manera se estaba esfumando: en lugar de hacer que los participantes se sintieran positivos y proactivos, el pensar en todas esas actividades les había hecho más agudamente conscientes del poco tiempo que en realidad tenían para logarlo todo.

Un hombre con un proyecto personal pinta un cartel

Getty Images
Si tratas de hacer menos con tu tiempo y te enfocas en terminar una sola tarea, podrás dar pasos más amplios.

Escapando de la trampa

Al fin de cuentas, Burkeman piensa que nuestro implacable impulso de productividad es un intento inútil de escapar la cruda realidad de nuestras 4.000 semanas en la Tierra. “Es seductor tratar de pasar el tiempo mejorando tus rutinas y rituales, pero eso simplemente contribuye a evitar enfrentar la verdad de lo finitos que somos”, afirma. “Y es una verdadera receta para el estrés -la idea que puedes hacer algo sobrehumano con tu tiempo-“.

En opinión de Burkeman, todos podríamos reducir nuestra ansiedad si sólo aceptáramos nuestra capacidad limitada de lograr todo lo que quisiéramos en la vida.

Tiene unos cuantos consejos prácticos.

El primero parecería obvio, pero frecuentemente lo olvidamos: necesitamos limitar el número de objetivos que queremos alcanzar a la vez.

Podrías priorizar el mudarte de casa y escribir un libro, por ejemplo, mientras te das cuenta de que las clases de piano tendrán que esperar. Aunque pueda ser descorazonador abandonar algo que es muy importante para ti, serás capaz de dar pasos más grandes hacia las metas que has escogido, que si tratas de cumplir demasiadas cosas simultáneamente.

Puedes intercambiar metas, naturalmente, a medida que tu vida progresa -una vez te hayas mudado, por ejemplo, habrá espacio en tu horario para aprender el piano-. Pero en general, Burkeman sostiene que seríamos más felices si tomamos la decisión consciente de poner en espera algunos proyectos, en lugar de tener la continua sensación de que no estamos cumpliendo con falsas expectativas.

“Simplemente te estás reconciliando con ser un humano finito”, indica.

"Cuando enfrentas esta realidad , es de verdad muy liberadora"", Source: Oliver Burkeman, Source description: Autor de "Cuatro mil semanas", Image: Un hombre frente a un piano y un escritorio levantando los brazos en una expresión de felicidad

En el trabajo del día a día, Burkeman también aboga por tener una “lista de labores cumplidas” -más o menos paralela a la “lista de labores por hacer” que empieza vacía cada mañana, pero se va llenando con cada tarea que cumples-.

Muy importante es que muchas de esas tareas pueden haber sido distracciones que nunca hubieras incluido en tu lista de labores por hacer, pero que, sin embargo, fueron importantes cumplir. De esta manera, la práctica te ayuda a reformular tu carga laboral para que tengas una mayor sentido de logro, en vez de estresarte por las cosas que todavía no has acabado de hacer.

No obstante, Burkeman reconoce que le resulta difícil cambiar su propia actitud mental y aceptar los límites de lo que puede lograr en sus 4.000 semanas -pero vale la pena perseverar-.

“Cuando enfrentas esta realidad, es de verdad muy liberadora”, dice. “Te das cuenta de que has estado peleando una batalla inútil”.

El libro de Oliver Burkeman “Cuatro mil semanas” (Four Thousand Weeks) está publicado por la editorial Farrar, Straus and Giroux en EE.UU., y por Bodley Head en Reino Unido. En Twitter se le encuentra en @oliverburkeman.

David Robson es autor de “La trampa de la inteligencia: por que la gente lista hace tonterías” (The Intelligence Trap: Why Smart People Make Dumb Mistakes). Su próximo libro es “El efecto de la expectativa: cómo tu actitud mental puede cambiar tu mundo” (The Expectation Effect: How Your Mindset Can Change Your World) que saldrá en 2022. Se le encuentra en Twitter en @d_a_robson.


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