Presupuesto 2020: Programas sociales de AMLO, los grandes ganadores; castigan a órganos autónomos
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Presupuesto 2020: Programas sociales de AMLO, los grandes ganadores; castigan a órganos autónomos

La Secretaría del Bienestar recibió una ampliación de 8,365 millones más a lo pedido por el gobierno. Mientras el INE fue uno de los más castigados con mil millones menos.
Cuartoscuro
22 de noviembre, 2019
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En una sede alterna y tras ocho horas de discusión, diputados aprobaron el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2020  que considera un gasto de seis billones 107 mil 732.4 millones de pesos.

Lo grandes ganadores fueron los programas sociales, los perdedores, los órganos autónomos.

En total, a los órganos autónomos se les aplica una reducción de 4,182 millones 922,927 pesos, en comparación con lo que solicitaron, un 3.39% menos. El Instituto de Telecomunicaciones, la Fiscalía General y el INE serían los más ‘castigados’.

Lee: Diputados prevén recortar al INE 1,071 mdp; ponen en riesgo elecciones, dice Córdova

Bienestar y Agricultura, además de Hacienda, serían las más beneficiadas por las reasignaciones.

En total, al Ramo Administrativo se le da 1.43% más.

A la Secretaría del Bienestar, en el dictamen se le dan 8,365 millones 370,668 pesos más (4.83%), respecto a lo previsto por el gobierno.

La oposición buscó cambiar esto pero las más de 100 reservas presentadas por PRI, PRD y Movimiento Ciudadano fueron rechazadas. El PAN también presentó reservas pero fueron descartadas de la discusión pues la bancada decidió no asistir a la discusión como protesta.

Durante la discusión, el PRI presentó 108 reservas; Movimiento Ciudadano 45; el PRD 100; el Partido Verde 15; 220 del PAN, 32 más fueron del PES y PT.

El presidente Andrés Manuel López Obrador agradeció el trabajo de los diputados para garantizar recursos para los programas sociales.

El mandatario destacó que los apoyos a los menos favorecidos llegarán a tiempo, y se dará prioridad a los adultos mayores, niños, niñas, entre otros; señaló que también habrá una partida para el aeropuerto de Santa Lucía, el Tren Maya y otros proyectos prioritarios.

“Agradecer a los diputados porque se aprobó el presupuesto para 2020 y se garantizó el que haya presupuesto para el desarrollo, que haya presupuesto suficiente, para el bienestar del pueblo”, celebró el titular del Ejecutivo Federal.

Uno de los cambios importantes que hicieron los diputados fue incluir 13 programas sociales insignia de este gobierno en el anexo 25, entre los que están obligados a tener reglas de operación. Éstas sirven para tener un mayor rigor y poder evaluar a los programas en aspectos como la adecuada selección de los beneficiarios, metas, resultados y forma de gastar los recursos.

Hasta ahora, la administración federal había evitado sujetar a esas reglas a programas como Jóvenes Construyendo el Futuro, Sembrando Vida, Pensión para las Personas con Discapacidad Permanente, Becas para Educación Media Superior y Producción para el Bienestar, entre otros.

Las dependencias encargadas de los programas deberán preparar las reglas de operación y publicarlas en el Diario Oficial de la Federación a más tardar el último día de febrero.

La Cámara de Diputados, a través de la comisión ordinaria a la que le corresponda el tema del programa, emitirá opinión sobre las reglas de operación publicadas por el ejecutivo federal. Además, la SHCP deberá publicar en formato de datos abiertos, en el portal electrónico de transparencia presupuestaria, información sobre los padrones de beneficiarios, que deberán incluir: nombre o razón social del beneficiario, municipio, entidad federativa y monto del apoyo otorgado.

Las dependencias a cargo de los programas también tendrán que entregar la información relacionada con los contratos que impliquen la erogación de recursos públicos y la SHCP deberá publicarla igual en formato de datos abiertos.

Estos son los ‘ganadores’ de más recursos para el próximo año:

-Gobernación: 87 millones 400 mil pesos.

31) Ampliaciones al ramo 06 Hacienda y Crédito Público: 2 mil 500 millones de pesos.

-Agricultura y Desarrollo Rural: un mil 453 millones de pesos.

-Educación Pública: un mil 570 millones 100 mil pesos.

-Salud: 237 millones 100 mil pesos.

-Trabajo y Previsión Social: 104 millones 376 mil 576 pesos.

-Bienestar: 8 mil 365 millones 370 mil 668 pesos.

-Seguridad y Protección Ciudadana: un mil millones de pesos.

-Cultura: 150 millones de pesos.

Los que ‘perdieron’ recursos para 2020:

-Instituto Nacional Electoral 1,071 millones 562,960 pesos menos

Fiscalía General de la República, 1,500 millones de pesos menos

-Consejo de la Judicatura Federal, 1,037 millones 561,503 pesos menos 

-Comisión Nacional de Derechos Humanos, 37 millones menos 

-Suprema Corte de Justicia de la Nación 200 millones 591,752 menos.

-Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, 89 millones 196,980 menos.

-Instituto Federal de Telecomunicaciones, 188 millones 755,976 pesos menos (-10.91%)

-Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales, 50 millones menos, respecto a lo que había solicitado.

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Qué tan rápido dejamos de estar en forma cuando abandonamos el ejercicio

Tener un buen estado físico puede tomar meses de trabajo duro y los logros se pueden desvanecer si dejas de hacer ejercicio. Aunque puede que, cuando quieras retomarlo, no te toque comenzar desde cero.
18 de junio, 2021
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Ponerse físicamente en forma no es fácil. Y después de todo ese trabajo que hacemos con nuestro cuerpo, ¿por cuánto tiempo podemos mantener el buen estado?

Resulta que, incluso con el gran esfuerzo que dedicamos al entrenamiento, tomarse un tiempo de descanso puede significar perder la forma mucho más rápido de lo que tardamos en adquirirla.

Para comprender cómo podemos tan fácilmente perder lo ganado, antes necesitamos entender cómo logramos “estar en forma”.

La clave para conseguir un buen estado físico o mejorarlo —ya sea porque aumentamos nuestra capacidad cardiaca o nuestra fuerza muscular— es sobrepasar la “carga habitual”.

Esto significa hacer más de lo que nuestro cuerpo está acostumbrado.

El esfuerzo que esto implica hace que el cuerpo se adapte a la exigencia y mejore su tolerancia, lo que finalmente conduce a alcanzar un nivel de resistencia física más alto.

Ahora, el tiempo que nos lleva ponernos en forma depende de varios factores, entre los que se cuentan nuestro nivel de resistencia, la edad, el esfuerzo que hacemos en cada sesión de entrenamiento e incluso el lugar donde entrenamos (la contaminación y el calor pueden afectar la respuesta fisiológica al ejercicio).

Pero algunos estudios indican que incluso seis sesiones de entrenamiento a intervalos pueden aumentar el consumo máximo de oxígeno (V02 máx.), una medida de la condición física general, y mejorar la eficacia de nuestro cuerpo para abastecerse de combustible utilizando el azúcar almacenado en nuestras células durante el ejercicio.

Cpooredora

Getty Images
Si dejan de hacer ejercicio, los corredores comienzan a perder su aptitud cardíaca en unas pocas semanas.

En el caso del entrenamiento de fuerza, se puede observar un aumento de la fuerza muscular en tan solo dos semanas, pero los cambios en el tamaño de los músculos no se verán hasta las 8 o 12 semanas.

Capacidad cardiovascular

Cuando dejamos de entrenar, la rapidez con la que perdemos la forma física también depende de muchos factores, incluido el tipo de forma física de la que hablamos (como la fuerza o la condición cardiovascular).

Como ejemplo, consideremos a un corredor de maratón, que está en plena forma atlética y puede correr un maratón en dos horas y 30 minutos.

Esta persona seguramente entrena cinco o seis días a la semana y recorre un total de 90km.

Además, ha pasado los últimos 15 años de su vida entrenando para llegar a este nivel.

Ahora digamos que este corredor deja de entrenar de un día para otro. Debido a que el cuerpo ya no tiene esa exigencia casi todos los días, el maratonista va a comenzar a perder la forma física en pocas semanas.

La aptitud cardiorrespiratoria, indicada por el factor VO2 máx. (la máxima cantidad de oxígeno que una persona puede usar durante el ejercicio), comenzará a disminuir en alrededor de un 10% en las primeras cuatro semanas después del último entrenamiento.

Esta tasa va a continuar disminuyendo, pero más lentamente durante largos periodos.

Hombre levantando pesas.

Getty Images
12 semanas sin entrenamiento provocan una disminución significativa en la cantidad de peso se que puede levantar.

Aunque los atletas de alto rendimiento (como, por ejemplo, un maratonista) ven un rápido declive en su factor VO2 máx. en las primeras cuatro semanas, esta pérdida luego se detiene y logran mantener un VO2 máx. por encima del promedio.

Sin embargo, para quienes no son atletas de alto rendimiento y dejan de hacer ejercicio, en menos de ocho semanas el VO2 máx. caerá bruscamente a los niveles en que estaban antes del entrenamiento.

La razón por la que este factor se reduce está relacionada con la merma en los volúmenes de sangre y plasma de casi un 12% en las primeras cuatro semanas después de que la persona deja de entrenarse.

Y los volúmenes de sangre y plasma caerán debido a la falta de exigencia sobre nuestro corazón y músculos.

El volumen de plasma incluso podría disminuir cerca de un 5% en las primeras 48 horas después de dejar de hacer ejercicio.

El efecto de la disminución del volumen de sangre y plasma es que habrá menos sangre bombeada por todo el cuerpo con cada impulso del corazón.

Grafico de varios hombres corriendo

Getty Images
Para una persona que no es un atleta de alto rendimiento y deja de paracticar algún tipo de ejercicio, el VO2 max caerá bruscamente a niveles de preentrenamiento en menos de ocho semanas.

El efecto de la disminución del volumen sanguíneo y plasmático hace que se bombee menos sangre por el cuerpo en cada latido del corazón. Pero estos niveles solo descienden al punto de partida, lo que significa que no empeoramos.

Por supuesto, la mayoría de nosotros no somos maratonistas, pero tampoco somos inmunes a estos efectos.

En el momento en que dejemos de ejercitarnos, el cuerpo comenzará a perder esas adaptaciones cardiovasculares a un ritmo muy similar al de los atletas de alta competencia.

Entrenamiento de fuerza

En cuanto a la fuerza, las pruebas demuestran que, en la persona promedio, 12 semanas sin entrenar provocan una disminución significativa de la cantidad de peso que podemos levantar.

La buena noticia es que la investigación muestra que se logra mantener algo de la fuerza que se había ganado antes de dejar de entrenar.

Lo que llama la atención es que, a pesar de la disminución significativa en la fuerza, solo hay una reducción mínima en el tamaño de las fibras musculares.

La razón por la que perdemos fuerza muscular tiene que ver, en gran medida, con el hecho de que ya no estamos sometiendo nuestros músculos a una presión.

Por lo tanto, cuando ya no estamos trabajando nuestros músculos con fuerza, estos se vuelven «perezosos», lo que hace que el número de nuestras fibras musculares disminuya, y que se empleen menos músculos durante una actividad.

Esto, en última instancia, hace que seamos menos capaces de levantar el peso que solíamos levantar.

HOmbre haciendo abdominales

Getty Images
Perdemos fuerza porque ya no estamos poniendo nuestros músculos bajo presión.

La cantidad de fibras musculares utilizadas durante el ejercicio disminuye en alrededor de un 13% después de solo dos semanas sin entrenamiento, aunque esto no conlleva una pérdida de fuerza muscular.

Esto implica que las pérdidas observadas durante los períodos más largos sin entrenamiento son una combinación de esta disminución inicial en la cantidad de fibras musculares que usamos, pero también de la disminución más lenta de la masa muscular.

El aficionado al gimnasio promedio que levanta pesas experimentará una disminución en el tamaño de sus músculos y, con el tiempo, le resultará más difícil levantar cargas pesadas, ya que tienen menos fibras musculares ejercitadas.

Por lo tanto, incluso después de todo ese esfuerzo que hacemos para ponernos en forma, comenzamos a perder estado cardiovascular y fuerza dentro de las 48 horas posteriores a la interrupción del ejercicio.

Pero no comenzamos a sentir estos efectos hasta después de dos o tres semanas en el aspecto cardiovascular, y en el muscular hasta entre seis y 10 semanas.

La tasa de “desentrenamiento” es similar para hombres y mujeres, e incluso para atletas de mayor edad.

Pero cuanto más en forma estés, más lentamente perderás lo que has ganado.

*Dan Gordon es profesor asociado de fisiología dela Universidad Anglia Ruskin. Justin Roberts es profesor asociado de salud y nutrición física en la misma universidad.


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