¿Cómo será la facturación instantánea en 2020?¿Te van a fiscalizar más por tus compras con tarjeta?
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Cuartoscuro

¿Cómo será la facturación instantánea en 2020?¿Te van a fiscalizar más por tus compras con tarjeta?

Algunos han expresado dudas sobre la facturación instantánea y sobre si habrá una fiscalización más severa con las compras con tarjeta.
Cuartoscuro
23 de diciembre, 2019
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El SAT anunció que a partir del primer cuatrimestre del 2020 los contribuyentes podrán obtener sus facturas de forma instantánea al pagar con tarjeta. Para quien ya conoce todo el proceso que implica conseguir una factura, ésta parece una gran noticia. Pero hay quienes dudan de su utilidad y sobre todo se preguntan cómo eso puede afectar sus finanzas.

A continuación te explicamos qué es, para qué sirve y cómo se relaciona con la Reforma fiscal 2020.

Tu factura se emite al momento de hacer el pago

El 19 de noviembre el Servicio de Administración Tributaria (SAT) informó que se podrán generar las facturas al momento de pagar con tarjeta bancaria en una Terminal Punto de Venta.

Para que eso sea posible el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) se asociará con la tarjeta bancaria para integrar el proceso de pago con el de facturación. En el comprobante de pago se imprimirá un código QR en donde estará la factura, y no se tendrá que dar ningún dato adicional.

En teoría esto simplificará el proceso, tanto para el comercio que emite la factura, como para el contribuyente que la solicita.

La fiscalización a las cuentas bancarias no es nada nuevo

Alejandro Ponce Rivera y Chávez, director de la firma Consultoría en Actividades Vulnerables, explica que a pesar de los rumores que se han extendido sobre el tema, lo cierto es que este cambio no significa que a partir de ahora vaya a haber más fiscalización a través del uso de tarjetas, porque en realidad esta fiscalización ya existe desde hace más 10 años.

“Ya están fiscalizados todos los pagos que nosotros hacemos con la tarjeta. No importa en qué nos gastemos el dinero, puede ser para fines personales o de negocios, lo que al SAT le interesa es el dinero con el que yo estoy pagando la tarjeta de crédito, y ese dinero es del que se me va a cuestionar su origen. En qué use la tarjeta o cómo me gaste ese dinero no es tan relevante”.

Estar en discrepancia fiscal es cuando se realizan pagos o movimientos de una cantidad de dinero mayor al que se supone que declaramos ante el SAT. Por eso, el hecho de que a partir de 2020 podamos obtener la factura al momento de hacer el pago sigue siendo irrelevante para fines de la fiscalización.

“Si el gasto es deducible, ya tengo la facilidad de tener la factura, si no es deducible entonces no me afecta tampoco a la hora de registrar el gasto en la contabilidad”, dice Ponce Rivera.

El especialista también menciona que lo verdaderamente importante es cuidar que el dinero que metemos a la tarjeta o cuenta bancaria, corresponda con los ingresos declarados.

Se ha dicho también que si el SAT detecta que un contribuyente está en discrepancia fiscal, entonces se le va a poner una multa pero, de acuerdo a Ponce Rivera lo que se hará es calcular y cobrar las contribuciones de los ingresos omitidos.

Ponce Rivera dice que una vez conociendo esto, lo más recomendable es revisar la situación fiscal que tenemos de por lo menos 5 años atrás y, de ser necesario, regularizar nuestra situación.

Todos los tarjetahabientes tienen RFC, incluso quienes no realicen una actividad remunerada

Los tarjetahabientes como amas de casa, estudiantes u otras personas que no realizan alguna actividad remunerada están inscritos en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC). El código fiscal establece que están obligados a inscribirse en el RFC quienes expidan comprobantes por las operaciones que realizan, las que están obligadas a presentar declaraciones periódicas por los ingresos que reciben y las personas físicas que tienen cuentas bancarias o cuentas de ahorro.

“Aquí entran todas esas personas que no están realizando una actividad que la obligue a generar factura o presentar declaraciones, pero que sí manejan cuentas bancarias o de ahorro”, dice Ponce Rivera.

El especialista explica que desde 2014 el código fiscal señala que estas personas van a inscribirse en el RFC a través de la información que el cuentahabiente proporciona al banco. “Cuando uno va al banco se identifica plenamente, da el nombre, identificación y dirección. El banco tiene que remitir esa información al SAT para que valide su RFC y, si no está inscrita, lo inscribe”, comenta.

Entonces… ¿Qué cambió en la Reforma Fiscal 2020?

El 31 de octubre, el Congreso de la Unión aprobó la reforma fiscal para el 2020, entre otros cambios, en ella se establece que cuando una persona se inscribe en el RFC debe proporcionar datos de contacto y comprobar su veracidad. De lo contrario se estará incurriendo en una falta.

El director de la firma Consultoría en Actividades Vulnerables explica que la reforma fiscal 2020 tiene dos objetivos: reducir y combatir la evasión fiscal. Según el experto, a partir del próximo año “la autoridad va a estar muy vigilante en tiempo real de que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones y al primer incumplimiento va a haber una consecuencia inmediata”.

El experto señala que todos los cambios que hay en la legislación fiscal van en ese sentido, por ejemplo, se establece que cuando una persona no presente su declaración anual, hasta 30 días después del periodo indicado, el SAT podrá restringir su certificado del sello digital, eso significa que no podrá facturar. La misma sanción se aplicará cuando no coincidan los ingresos que declaramos con lo que facturamos.

Además, si el SAT detecta que se usaron facturas falsas se verá reflejado de forma negativa en La Opinión de Cumplimiento, documento que algunas instancias solicitan. “Esto será una razón para no poder ser contratado por alguna entidad de gobierno, partidos políticos o cualquier dependencia que maneje recursos públicos”, señala Ponce Rivera.

“Todos los contribuyentes debemos cumplir cabal y completamente con nuestras obligaciones fiscales”, dice Alejandro Ponce Rivera y Chávez, por eso recomienda contar con un asesor fiscal actualizado y preparado que nos pueda orientar.

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Qué tan fuerte es tu apretón de manos y qué dice sobre tu estado de salud

La mano humana tiene muchas funciones, pero también puede ser un indicador de varias enfermedades comunes.
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15 de noviembre, 2020
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La mano humana es extraordinaria.

No solo nos permite arrojar, agarrar o recoger cosas, sino que también es un indicativo de salud.

Evaluando la cantidad de fuerza que una persona puede generar con su agarre de manos, los investigadores pueden comprender la fuerza de una persona, conocer la velocidad a la que envejece e incluso diagnosticar ciertas afecciones de salud, como enfermedades cardíacas y cáncer.

La fuerza del agarre se puede medir usando un dinamómetro, con el cual la persona lo agarra de la misma forma que sostendrían un vaso, con el codo echado hacia un lado y colocado en ángulo recto.

Entonces se exprime el instrumento durante unos cinco segundos. La prueba se realiza en ambas manos, normalmente con tres apretones por mano, y entonces se mide la fuerza media.

Los hombres de entre 20 y 30 años poseen la mayor fuerza, mientras que las mujeres mayores de 75 tienen la menor.

Grupo de hombres y mujeres juntando sus manos.

Getty Images
Los hombre y mujeres de entre 20 y 29 años de edad son el grupo que mayor fuerza media posee en sus manos.

En las personas entre 20 y 29 años, el apretón medio es de 46 kilogramos de fuerza en hombres y 29 kilogramos en mujeres. Esta medida decrece hasta 39 y 23,5 kilogramos respectivamente cuando la persona alcanza entre 60 y 69 años de edad.

¿Qué significa tener menos fuerza en las manos?

Algunas investigaciones han mostrado que tener una fuerza de agarre menor que la media si se compara con el mismo género y rango de edad se asocia a un mayor riesgo de fallo cardiovascular. Una fuerza menor indica cambios perjudiciales en la estructura y funciones del corazón.

De forma similar, un apretón más débil puede predecir una muerte cardíaca, muerte por cualquier otra causa e ingresos en hospitales por un fallo en el corazón.

La fuerza de un apretón de manos también puede ser útil para predecir la supervivencia al cáncer. Aunque la supervivencia se base en otros factores como el tipo de cáncer y el tiempo de diagnóstico, un estudio afirma que sus pacientes tuvieron más posibilidades de superar cáncer de pulmón mientras más fuerte era su apretón.

Doctor revisando una placa de tórax.

Getty Images
Un estudio afirma que una mayor fuerza en la mano está asociada con mayor supervivencia al cáncer de pulmón.

Ser diagnosticado con cáncer colorrectal, de próstata o pulmón en hombres y mama o pulmón en mujeres está asociado con una reducción de cinco kilogramos de fuerza en la mano en las personas que tienen entre 60 y 69 años.

Este deterioro también se vinculó a un aumento en las posibilidades de morir con cáncer colorrectal en hombres y de mama en mujeres.

La obesidad también está asociada a un apretón más frágil en una etapa más adulta. La presencia de grasa alrededor de un músculo reduce su eficacia.

Un trabajo reciente mostró que las personas que desarrollan diabetes tipo 2 tienen un apretón de manos más débil. Probablemente, esto está causado por la presencia de grasa en los músculos, haciéndolos menos eficientes y consecuentemente provocando inactividad y empeoramiento muscular.

Persona pesándose en una báscula.

Getty Images
La obesidad también está asociada a una pérdida de fuerza en las manos.

La fuerza de la mano disminuye con la edad. Mientras el cuerpo pierde masa muscular cuando envejece, también pierde fuerza en su mano.

El envejecimiento provoca una disminución de la masa (y función) muscular, a un ritmo de 1% anual a partir de la mediana edad. Esto puede resultar en una pérdida de hasta el 50% de la masa muscular entre los 80 y los 90 años de edad.

Pero el envejecimiento progresa a diferentes ritmos en las personas.

Esto significa que la fuerza de agarre podría disminuir por los cambios relacionados con la edad en el sistema nervioso, donde las señales no viajan tan rápido, o por la pérdida de masa muscular en los brazos.

Otro estudio ha demostrado que la fuerza de agarre reducida en los adultos mayores se asocia con una función cognitiva más baja.

Pérdida muscular

La pérdida muscular ocurre en todo el cuerpo cuando desarrollamos ciertas dolencias de salud y envejecemos.

Sin embargo, la fuerza puede ser difícil de medir en varias zonas, de ahí que las manos sean tan importantes. Su habilidad para producir tanto movimientos refinados como potentes les hace ser un buen indicador general de salud.

Mujer haciendo ejercicio.

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Una de las claves para el mantenimiento de la salud y de la fuerza muscular es hacer ejercicio.

Cuando enfermamos, incluyendo diabetes, corazón o cáncer, se reduce la habilidad de nuestros músculos de generar fuerza. También se deteriora la funcionalidad y movilidad de los mismos.

Esto resulta de una combinación de factores, como la reducción de la función del corazón de permitir movimientos prolongados, la pérdida de eficiencia y masa muscular y la fatiga.

Ciertas condiciones de salud también pueden causar fatiga, lo que nos hace menos propensos a movernos y hacer ejercicio, provocando un ciclo de mayor pérdida muscular y disminución de la fuerza.

El cáncer, en particular, puede limitar el funcionamiento de nuestro sistema digestivo, dificultando el consumo de alimentos y reduciendo el apetito.

Puño apretado.

Getty Images
¿Qué tan fuerte es tu apretón de manos?

Los alimentos que comemos, especialmente las proteínas, son importantes para mantener la masa muscular y la fuerza. Sin alimentos adecuados que nos den energía, el cuerpo debe aprovechar sus reservas internas para generarla.

Una de las principales formas en que lo hace es quemando el tejido que no se está utilizando, y el músculo es el combustible favorito para esta situación. La pérdida de masa corporal reduce las reservas naturales del cuerpo y, potencialmente, su capacidad para soportar enfermedades crónicas prolongadas.

Una de las claves para el mantenimiento de la salud y de la fuerza muscular es hacer ejercicio. Los músculos se descomponen si no se usan.

Por ejemplo, es bien sabido que hacer que los pacientes caminen después de una cirugía previene la pérdida de músculos y huesos y reduce la duración de la estadía en el hospital.

De cualquier manera, un fuerte apretón de manos puede ofrecer más información sobre ti de lo que piensas.

Adam Taylor es profesor de anatomía en la Universidad de Lancaster en Reino Unido.

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Haga clic en este enlace para leer la nota original en inglés.


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