Los cambios laborales en México que aún están pendientes para la firma del T-MEC
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Los cambios laborales en México que aún están pendientes para la firma del T-MEC

El próximo año se destinarán más de mil 400 millones de pesos para la implementación de la reforma laboral, pero pasarán años antes de poder implementarla totalmente.
Cuartoscuro
Por Agustín Salgado
11 de diciembre, 2019
Comparte

La reforma constitucional en materia de justicia laboral que se aprobó en mayo pasado busca crear un nuevo sistema en que trabajadores y patrones resuelvan sus diferendos de manera pronta y expedita. Su aprobación es parte de las negociaciones que México realizó para la firma del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), sin embargo, a decir de especialistas, no hay garantía de que los cambios puedan concretarse de manera satisfactoria.

La entrada en vigor del T-MEC es un hecho, pues los gobiernos de Estados Unidos, México y Canadá firmaron este martes un acuerdo modificatorio que allana el camino para su ratificación en los congresos de los tres países.

Para el primer año de implementación, que contempla 10 entidades de la República, la Reforma Laboral cuenta con 1,401 millones de pesos asignados en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2020. 

Y ya hay compromiso para asignar recursos en los siguientes años. El 14 de octubre pasado, en una carta dirigida al congresista estadunidense, Richard Neal, el presidente Andrés Manuel López Obrador se comprometió a invertir otros 829 millones de dólares: 176.3 mdd para 2021; 324.8 mdd para 2022 y 327.9 mdd para 2023.

El cambio sustancial de la reforma es la desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje (JCA), pues se reasignará la jurisdicción de los conflictos laborales, hasta ahora responsabilidad del Poder Ejecutivo, al Judicial. 

Además se creará un centro federal de conciliación y registro laboral, que, a decir de especialistas, era una de las condiciones por parte de los congresistas estadounidenses para apoyar el TMEC.

Así es como se pretende solucionar un sistema colapsado donde es casi imposible que haya justicia real y expedita para las partes. Cada año se acumulan 80 mil nuevos casos al sistema y los juicios, que tendrían que concluirse en un plazo no mayor a los 105 días se prolongan por años. 

Leer: El lento y tortuoso camino para resolver un conflicto laboral en México

Relación estrecha entre T-MEC y Reforma Laboral 

Para Joyce Sadka, académica del Instituto Tecnológico Autónomo de México la relación entre la firma del T-MEC y los cambios laborales en nuestro país es “muy estrecha”. Prueba de ello aseguró fueron los cuatro años establecidos como tiempo máximo  para implementar la reforma. 

“Lo de los cuatro años ha sido muy importante para que se firme el T-MEC. Los estadounidenses no estaban dispuestos a que fueran ocho años, como fue el tema de la reforma penal”, indicó Sadka.

La especialista consideró que otra exigencia del T-MEC fue que se garantizara que el centro de conciliación y registro laboral, contemplado en la Reforma Laboral, sea verdaderamente autónomo y brinde la seguridad que haya una buena implementación de la nueva ley. 

“Incluso, en días pasados se mencionó abiertamente que hubiera inspectores de Estados Unidos para que verificaran el cumplimiento en materia laboral”, agregó 

Versión a la que se refirió el negociador mexicano y subsecretario de Relaciones Exteriores Jesús Seade tras la firma de los acuerdos modificatorios del TMEC. 

“El tema más álgido” entre México y Estados Unidos, y que estancó las negociaciones “durante varios meses”, fue la exigencia de que inspectores laborales estadounidenses verificaran el cumplimiento de la ley laboral en empresas mexicanas, algo que, con las modificaciones al T-MEC quedó descartado, puesto que era visto como una intromisión “que atentaba contra la soberanía nacional” de México.

Seade explicó que no se contempla la figura de “inspectores” estadounidenses para el cumplimiento del tratado sino de “paneles” que analizarán si hay irregularidades. 

Cada panel estará integrado por tres especialistas en el tema que se discuta: un especialista mexicano, que elegirá Estados Unidos; otro estadounidense, que elegirá México; mientras que el tercero puede ser canadiense, o de otra nacionalidad.

“Estos paneles revisarán las controversias laborales y tomarán una decisión sobre las mismas”, planteó Seade, quien consideró que este nuevo sistema de paneles es “oro molido para México”, puesto que antes, en el viejo Tratado de Libre Comercio, no existía. 

Duplicidad de funciones genera escepticismo 

El presidente de la Junta Especial Número 1 de la Junta de Conciliación y Arbitraje de la Ciudad de México, Lauro Jonathan Sol Orea dijo que es necesario hacer un cambio profundo en el sistema de justicia laboral pues actualmente “ninguna junta” del país es “verdaderamente autónoma” ya que se han convertido en “el botín” de gobernadores y secretarios del trabajo.

Sin embargo considera que enviar la justicia laboral al poder judicial no es la solución: “Yo sostuve en los foros previos a la reforma que la solución era crear más juntas. Dotarlas de verdadera autonomía, convertirlas en organismos constitucionales autónomos y con ello resolver la dependencia al poder ejecutivo”.

Para el funcionario “el poder judicial no es garantía ni de honestidad, ni de capacidad” y lejos de desaparecer las juntas locales de conciliación y arbitraje tendrían que haberse fortalecido “y con ello garantizar una justicia efectiva y cercana a la gente, sin las formalidades de los poderes judiciales.

Al respecto, Joyce Sadka indicó: “La ley dice que los casos que conozcan las juntas locales o la junta federal, hasta el día que cierren sus puertas, se tendrán que gestionar en esas instancias, ello implica que deberán tener presupuesto pero al mismo tiempo ya funcionarán los tribunales laborales, entonces habrá una duplicación de presupuestos durante varios años”. 

Roldán Arturo Rocha Hernández, litigante laboral del despacho Marvan y Muñoz abogados coincide con la especialista del ITAM: “donde estamos un poquito escépticos es en la implementación, las juntas seguirán funcionando hasta que concluyan los asuntos que conozcan, entonces vamos a tener por algunos años dos organismos distintos dirimiendo el mismo tipo de controversias”. 

En este punto Sol Orea coincide con Sadka y Rocha hernández: “Hay que entender que las juntas van continuar hasta que finalicen todos los asuntos que tengan. Si son los cuatro años que se dice para que empiecen a funcionar los tribunales, al menos, aquí en la Ciudad de México la junta tendrá alrededor de 150 mil juicios. ¿Cuándo vamos acabar de resolver esos juicios? 10 años se me hace muy poco. Entonces vamos a estar simultáneamente juntas y tribunales y ello va multiplicar los costos. Eso no lo vieron o no lo quisieron ver”.

Más allá de las dudas en la implementación, los expertos destacaron aspectos de la reforma laboral como es el fortalecimiento de la etapa conciliatoria.  

“El otro tema vistoso es el tema de la instancia conciliatoria obligatoria, porque hoy en día, aunque se llamen juntas conciliación y arbitaje y la primera audiencia se llame de conciliación, no es obligatorio que las partes se sientan en una audiencia. Ahora ya lo va a ser y tendrá que ser necesaria la presencia del trabajador en esa audiencia y eso me parece muy importante porque en mis estudios encuentro que al darle mayor información al trabajador aumenta mucho la tasa de conciliación dentro y antes del juicio”, agregó Sadka.

Sobre el fortalecimiento de la conciliación entre patrones y trabajadores, Sol Orea tiene una visión completamente distinta: “La reforma laboral va contra el enfoque social de nuestras leyes. Era la única materia que aún la poseía porque el derecho agrario está prácticamente en la lona. La laboral era la única materia que tiene algo de la Constitución de 1917 y ahora van en contra de eso pues les estorba a los grandes capitales y a la inversión extranjera. Ahora se le va dar mucha fuerza a la conciliación y ello siempre implica una renuncia: si quieres conciliar bájale a lo que te toca por ley. ¿Oye que mis tres meses? Te doy mes y medio ¿Qué mis salarios caídos? Pues te doy un mes de salarios caídos”. 

Despidos justificados, uno de las omisiones de la reforma

Una de las omisiones de la reforma laboral, a decir de Joyce Sadka y Rocha Hernández, es que  no se incluyó como despido justificado la falta de productividad de los empleados.

“La Ley Federal del Trabajo, en su artículo 47, que no fue modificado en esta reforma grande que acaba de pasar, habla de las causas justificadas de separar al trabajador. Tiene muchas fracciones pero dentro de esas razones no esta el despedir a una persona por falta de productividad o ser conflictivo con sus compañeros”, refiere Joyce Sadka. 

La académica explicó que para las empresas es “muy complicado” comprobar que la terminación de la relación laboral no fue culpa del patrón: “Puede ser que el despido sea justificado pero la empresa no tiene como comprobarlo. Sucede también que no haya despido y el trabajador simplemente deja de presentarse y al rato demanda”.

En el mismo sentido se pronunció Rocha Hernández quien aseguró que la legislación es “muy rígida” cuando se trata de la defensa de los trabajadores y ello se refleja en el artículo 47 que contempla “muy pocas” causales de despido.

Para el litigante hay muchos despidos justificados, “pero tal y como están las leyes”, el patrón tiene que evaluar si va a tener los elementos para defenderse en los juicios. 

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

El poco conocido virus que aumentó en niños durante la pandemia de COVID

Un virus estacional que normalmente afecta a los bebés antes de los 2 años ahora está aumentando de manera drástica, con un comportamiento inusual.
15 de septiembre, 2021
Comparte

A principios de 2021, el personal del Hospital Infantil Maimónides en Brooklyn, Nueva York, comenzaba a sentir una cautelosa sensación de alivio.

Los casos de Covid-19 en la ciudad estaban cayendo.

Como efecto secundario del distanciamiento social, el uso de mascarillas y el lavado de manos, también habían visto muchas menos otras infecciones virales, como la gripe.

Pero luego, en marzo, comenzó a llegar un número creciente de niños y bebés con tos, algunos de ellos con dificultades parar respirar.

Eran pacientes contagiados del virus respiratorio sincitial (VRS, también conocido como RSV, por sus siglas en inglés), una infección común durante el invierno que puede causar problemas pulmonares.

En esta época del año, los casos de VRS deberían estar disminuyendo. En cambio, el número de contagios se estaba elevando.

Durante los meses siguientes, el aumento repentino e inesperado de VRS en esta época del año comenzó a notarse en lugares tan lejanos como el sur de EE.UU., Suiza, Japón o Reino Unido.

El extraño comportamiento del virus parece ser una consecuencia indirecta de la pandemia de covid-19, dicen los médicos.

Aumento repentino

En 2020, los confinamientos y las medidas de higiene suprimieron la propagación del coronavirus, pero también de otros virus como el VRS.

Como resultado de estas medidas, los niños no tuvieron la oportunidad de desarrollar inmunidad contra virus como el VRS.

Una vez que se relajaron las medidas, el VRS encontró una gran cantidad de bebés y niños susceptibles a la infección, lo que provocó drásticos aumentos de contagios en momentos inusuales.

Lo que comúnmente era un virus bastante predecible, ahora tenía la capacidad de tomar por sorpresa a hospitales y familias en cualquier época del año.

VRS

Getty
El VRS por lo general causa una enfermedad leve, pero puede generar complicaciones.

Estos brotes inesperados llevaron a las salas de algunos hospitales al límite, pusieron a las familias en alerta y mostraron cuán profundamente el covid-19, y las medidas para evitar su propagación, habían trastocado el mundo.

Para los trabajadores de la salud, la experiencia fue dramática.

“Nuestra unidad de cuidados intensivos volvió a verse desbordada, esta vez no con casos de covid, sino con otro virus”, recuerda Rabia Agha, directora de la División de Enfermedades Infecciosas Pediátricas del Hospital Infantil Maimónides.

En el punto máximo del brote, a principios de abril, la mayoría de los niños ingresados en la UCI eran pacientes de VRS.

En otras partes del mundo, el virus se extendió en poblaciones de niños pequeños que durante meses habían estado protegidos de enfermedades infecciosas, pero ahora estaban repentinamente expuestos a ellas.

“Nos tomó por sorpresa. Sabíamos que era algo a lo que había que estar atentos, pero no pensamos que serían tantos“, dice Christoph Berger, jefe del Departamento de Enfermedades Infecciosas y Epidemiología Hospitalaria del Hospital Infantil Universitario de Zúrich, Suiza.

En ese centro, los casos de VRS por lo general alcanzan su punto máximo en enero, y rondan el cero en los meses de verano, de junio a agosto.

Este año no hubo casos en invierno. En cambio, comenzaron a aumentar abruptamente en junio, luego se dispararon a 183 infecciones en julio, más que en temporadas de invierno anteriores.

Un menor en una camilla de hospital.

Getty Images

“Estábamos llenos, todas las camas estaban ocupadas, y eso es un desafío”, recuerda Berger sobre el punto álgido del brote en julio.

Su hospital tuvo que trasladar bebés y niños con VRS a otros hospitales que aún tenían espacio. Varios otros hospitales suizos tuvieron que hacer lo mismo.

Durante el verano en Suiza, el VRS significó un problema mayor que el coronavirus.

“Casi no tuvimos casos de covid durante ese período”, dice Berger.

Los pocos niños que llegaron al hospital con covid se recuperaron relativamente rápido. “Aquellos con RSV se quedaron más tiempo”, dice.

Tratamiento

Una infección por VRS no es en sí misma un motivo de alarma.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE.UU., la mayoría de los niños habrá tenido VRS a la edad de 2 años.

Para casi todos ellos será una enfermedad similar a un resfriado, con secreción nasal y tos, y se recuperarán por sí mismos.

Pero en algunos bebés y niños pequeños, el VRS puede causar bronquiolitis, una inflamación de las partes inferiores del pulmón.

También pueden tener dificultades para respirar y alimentarse.

Médico atendiendo a una niña.

Getty Images

Aproximadamente entre el 1% y el 2% de los bebés menores de 6 meses con VRS deben ser trasladados al hospital y recibir oxígeno adicional a través de una máscara, o tubos en la nariz para ayudarlos a recuperarse.

Algunos también pueden requerir una sonda de alimentación. Con ese tratamiento, la mayoría mejorará en unos pocos días.

Antes de la pandemia de coronavirus, los hospitales se preparaban de forma rutinaria para los aumentos repentinos del VRS antes del invierno.

Los pacientes con mayor riesgo, como los bebés prematuros y aquellos con problemas pulmonares y cardíacos, pueden protegerse con palivizumab, una inyección de anticuerpos que ayuda a combatir el virus.

La inyección debe administrarse todos los meses durante los meses en los que el VRS está activo, otra razón por la que prepararse para el aumento de casos es tan crucial.

Saltarse una temporada

La pandemia ha interrumpido el ritmo estacional del VRS y su papel en el desarrollo habitual de la inmunidad de los niños.

“Con las medidas que teníamos para el covid, la gente no se reunía, no viajaba y eran cuidadosos con el distanciamiento y el uso de la mascarilla”, dice Agha.

“Eso realmente ayudó a mantener a raya al covid y a todos los demás virus. Por lo tanto, fue como saltarse una temporada de VRS. Y si te saltas una temporada, no estás produciendo anticuerpos contra el virus, y las madres tampoco están produciendo anticuerpos que luego pueden transmitir a sus bebés”.

Como resultado, esos bebés pueden ser particularmente vulnerables al VRS cuando el mundo se vuelva a abrir.

Los datos de diferentes países respaldan la idea de una brecha de inmunidad causada por una temporada sin VRS.

“El mayor aumento relativo de casos se da en niños de un año, que ‘perdieron’ una temporada de VRS durante el otoño-invierno pasado”, explicaron funcionarios de la oficina de Salud Pública de Inglaterra en un correo electrónico a la BBC, refiriéndose al aumento repentino de casos en algunas partes de Inglaterra durante el verano.

Saltarse una temporada aumenta el grupo de bebés y niños vulnerables, ya que incluye a los que estuvieron protegidos durante el invierno, así como a los nacidos desde entonces.

Eso puede hacer que las oleadas virales sean más fuertes.

En Tokio, los investigadores han informado del mayor aumento anual de casos de VRS desde que comenzó el monitoreo en 2003.

Sus datos sugieren que la acumulación de personas vulnerables durante la pandemia puede haber contribuido al brote inusualmente grande de este año.

Preguntas sin respuesta

Otros aspectos del nuevo panorama viral aún no están claros.

Uno de ellos es por qué el VRS resurgió una vez que se relajaron las medidas contra el covid, pero no ocurrió lo mismo con la gripe, que se ha mantenido bastante moderada.

El patrón del aumento repentino de VRS también ha variado de un país a otro.

Agha y su equipo en Brooklyn observaron que su aumento fue inusualmente severo, afectando a niños mucho más pequeños de lo habitual y enviando una mayor proporción a cuidados intensivos.

En Australia, en cambio, afectó a un grupo de mayor edad que antes.

Una menor con asistencia para respirar.

Getty Images
Otros aspectos del nuevo panorama viral aún no están claros.

Berger dice que los brotes de verano en Suiza no habían sido más severos que las típicas oleadas virales de invierno.

Una gran pregunta es qué significa este nuevo patrón para los próximos meses.

Un aumento repentino de casos durante el verano no significa necesariamente que no habrá más casos en el invierno. Y en algunas áreas, los casos solo están comenzando a aumentar ahora, a principios de otoño.

“El VRS, y la bronquiolitis que causa es definitivamente el aspecto clave para el cual los hospitales infantiles se están planificando“, dice Sophia Varadkar, subdirectora médica y neuróloga pediatra del Hospital Infantil de Great Ormond Street, en Londres.

En ese hospital, los casos han comenzado a aumentar y esperan más en las próximas semanas.

Para quienes atienden bebés, el VRS puede ser una preocupación mayor que el covid-19, advierte Varadkar.

“El covid para los niños, en general, no fue una enfermedad significativa. No hizo que muchos niños se sintieran realmente mal”.

“El VRS es una enfermedad potencialmente mayor, a muchos más niños, y definitivamente sabemos que puede hacer que esos bebés se sientan mal”, señala.

Medidas de cuidado

Con la reapertura de las escuelas, los virus, incluido el VRS, tendrán más oportunidades de propagarse.

Pero el comportamiento de los adultos puede ser aún más crucial.

En Suiza, las guarderías y las instalaciones de juego permanecieron abiertas durante todo el invierno y los niños pequeños no usaban mascarillas.

Casi ningún niño contrajo infecciones virales como el VRS y la gripe ese invierno, presumiblemente porque las medidas de higiene de los adultos ayudaron a protegerlos.

“La gente siempre dice que los niños infectan a los adultos, pero si lo piensas, ese no fue el caso en absoluto aquí, fue al revés”, apunta Berger.

“Cuando los adultos y los niños mayores usan mascarillas, mantienen el distanciamiento social y se lavan las manos, no vemos ni gripe ni VRS. Y cuando relajan esas medidas, el virus circula nuevamente y más niños pequeños terminan en el hospital”.

Incluso después de la oleada de verano, su hospital permanece en guardia. “No tengo idea de cómo continuará esto, y si esos fueron todos los casos, o si veremos otra ola en invierno, no lo sé”, dice Berger.

Lavarse las manos y mantener a los bebés vulnerables alejados de las personas con secreción nasal y tos puede ayudar a evitar la propagar de la infección.

También puede aplanar el punto álgido de una epidemia de VRS, garantizando que los hospitales tengan la capacidad de cuidar a todos los niños que necesiten ayuda.

“Para la mayoría de los niños será una enfermedad leve, podrán ser atendidos por sus padres, solo necesitan cuidado, alimentarse de manera más frecuente, reposo, algo de paracetamol si tienen fiebre, y eso es todo”, dice Varadkar.

Pero si el bebé tiene dificultades para respirar o alimentarse, o si los padres sienten que algo no está bien, deben buscar ayuda, aclara la experta.

Lección para el futuro

En el Hospital Infantil Maimónides en Brooklyn, ha pasado el punto álgido de VRS.

Pero Agha extrae una lección para los hospitales que se adaptan al mundo post covid-19.

“Lo que nos enseñó fue que hay que estar preparados“, destaca. “Estos no son los mismos tiempos que hace dos años: la vida ha cambiado, el mundo ha cambiado y estos virus están evolucionando y comportándose de formas inesperadas”.


Puedes leer la versión original de este artículo en inglés en BBC Future.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=UoFBS1ABim4

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.