En 2020 habrá dos estadísticas de delitos en el país; desacuerdos impiden mejora y homologación
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Archivo Cuartoscuro

En 2020 habrá dos estadísticas de delitos en el país; desacuerdos impiden mejora y homologación

Se sustentan en la misma información que según una auditoría interna presenta deficiencias y no refleja la incidencia delictiva real.
Archivo Cuartoscuro
3 de enero, 2020
Comparte

A partir de la primera mitad de 2020 habrá dos registros oficiales de delitos en México: el del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) que es el que se publica desde hace varios años, y uno nuevo que publicará la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia (CNPJ) en coordinación con INEGI.

Ambas estadísticas se sustentarán en la misma fuente de datos: las carpetas de investigación iniciadas en las fiscalías de todo el país, que según una auditoría interna realizada este año es una información con fallas importantes que no refleja de forma confiable la situación delictiva real en el país.

Este doble registro delictivo nacional es inédito y se origina a partir de la falta de acuerdos entre el SESNSP con las fiscalías del país, de acuerdo con lo revelado a Animal Político por autoridades del gabinete de seguridad.

Originalmente se buscaba lo contrario: fortalecer un solo registro homologado de delitos para corregir vicios de años pasados y tener una información confiable sobre las denuncias que se presentan todos los días ante las agencias del Ministerio Público del país.

Sin embargo, a partir de la transformación de las procuradurías del país en fiscalías autónomas coordinadas por la Fiscalía General de la República (antes PGR), se originó un distanciamiento que las llevó a diseñar su propio mecanismo separado del que opera Centro Nacional de Información (CNI) del SESNSP.

El diferendo se hizo público en diciembre pasado con el planteamiento de algunos fiscales de incluso separarse del Sistema Nacional de Seguridad y la conveniencia de desaparecer al mismo. En un comunicado la CNPJ planteó reformas a la ley del Sistema Nacional con el objetivo de que se “respete la autonomía” de las fiscalías.

En respuesta el CNI señaló que las fiscalías están obligadas por ley a continuar aportando información al Secretariado Ejecutivo y reiteró la conveniencia de firmar un convenio para “unir esfuerzos” en la búsqueda de un solo registro oficial mas sólido. Pero la CNPJ desestimó dicha petición y confirmó que continuará adelante con su propio mecanismo.

El resultado de todo ello serán dos estadísticas oficiales que miden lo mismo, aunque con algunas diferencias que se detallan a continuación. Sumado a ello sigue pendiente el diseño de una estadística distinta refleje la verdadera dimensión de los delitos que se cometen a diario en México.

La estadística que se mantiene: SESNSP

El SESNSP publica desde hace varios años una estadística estatal y municipal de delitos denunciados. Se trata de un registro que se actualiza mensualmente los días 20 de cada mes y que al menos durante el 2020 seguirá funcionando dado que las fiscalías del país están obligadas legalmente a aportar dicha información.

Lo que presenta esta estadística es el número de carpetas de investigación iniciadas sobre distintos delitos siguiendo un acuerdo de clasificación aceptado por todos los estados. Desde hace tres años se complementa además con un conteo de víctimas registradas en las carpetas de ciertos delitos de alto impacto como homicidios dolosos, feminicidios, secuestros, entre otros.

Se trata de la única estadística oficial que en los últimos años ha permitido realizar un seguimiento de la “incidencia delictiva” mensualmente, ya que otros registros como los censos de procuración de justicia o de causas de muerte de INEGI solo se publican anualmente.

No obstante, estos datos han sido duramente criticados por organizaciones y especialistas que advierten una manipulación deliberada de las procuradurías y fiscalías para generar subregistros.  En ese contexto el CNI en colaboración con Naciones Unidas llevó a cabo una auditoría en las 32 áreas de estadística del país denominada Modelo de Revisión Estadística de Incidencia Delictiva Nacional (MORE).

Los resultados confirmaron que por deficiencias o corrupción existe al menos una decena de fallas importantes en dichos datos. El informe de resultados está listo, sin embargo, debido a la falta de consensos en el Consejo Nacional de Seguridad el mismo no se ha presentado.

De acuerdo con autoridades del gabinete de seguridad en 2020 se prevé actualizar el protocolo de registro de datos para solucionar algunas de estas fallas, aunque debido a que el llenado depende de las fiscalías no se sabe si esta actualización podrá ponerse en marcha.

La nueva estadística: SENAP

La nueva estadística que comenzará a publicarse gradualmente este año recibe el nombre de Sistema Estadístico Nacional de Procuración de Justicia (SENAP) y su elaboración y presentación estará a cargo de las fiscalías del país en colaboración con el INEGI. Su lanzamiento fue aprobado el pasado 6 de diciembre en la XLII Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia (CNPJ).

La fuente de información del nuevo registro es la misma que la del SESNSP: las carpetas de investigación iniciadas en las agencias del Ministerio Público. No obstante, la CNPJ y el INEGI sostuvieron en un comunicado que se han revisado los mecanismos de clasificación para generar información más homologada y de mejorar calidad.

“Su objetivo es constituirse como un instrumento de información estadística que facilite la generación, sistematización y consulta de información estratégica para que se fortalezca la planeación y evaluación de políticas públicas en procuración de justicia, respetando simultáneamente la heterogeneidad y autonomía de las Procuradurías y Fiscalías de las entidades federativas y la federación” señaló el INEGI.

Una ventaja estadística que tendría este nuevo registro, según lo informado por los fiscales, es que no solo presentará el total de carpetas abiertas sino también el estatus de estas y en particular el total de los casos que logran ser judicializados ante un juez. Ello permitirá no solo conocer la incidencia sino algún nivel de eficacia en las investigaciones.

Lo que no se ha informado hasta ahora es la fecha exacta en que se comenzará a publicar el SENAP. De acuerdo con autoridades consultadas se prevé que sea en una plataforma homologada cuya versión beta estaría próxima a lanzarse, bajo la asesoría técnica del propio INEGI.

Lo que falta: incidencia real

La estadística de delitos del SESNSP y la nueva que lanzarán la CNPJ se sustenta en carpetas de investigación que se inician cuando se presenta una denuncia. No obstante, datos de las encuestas de victimización de INEGI arrojan que más del 90 por ciento de los ilícitos que ocurren no se denuncian. Es la llamada “cifra negra”.

Lo anterior trae como consecuencia que dichos registros estén muy lejos de documentar el nivel real de la actividad criminal que se presenta en el país.

Para tratar de revertir dicha situación el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad – con el apoyo de varios especialistas independientes – trabaja en un registro criminal que se sustenta en las llamadas verificadas al número de emergencia 911 y en los informes homologados que los policías del país elaboran al atender un hecho delictivo.

En el gobierno federal indicaron que con ello se presentaría un registro de incidencia mas elevado pero mas cercano a la realidad, cerrando en alguna medica la brecha con la cifra negra.

Las autoridades consultadas indicaron que el sistema que condensa esta información ya está listo, sin embargo, hay resistencia de diversos gobiernos estatales en hacerlo público debido al disparo que significaría en la incidencia. Como resultado no existe aun un plazo para que esta información se transparente.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué puedes hacer para reducir el riesgo de contraer COVID cuando viajas en transporte público

Los ambientes ruidosos, donde la gente debe inclinarse y gritar para ser escuchada, tienen mayor riesgo que los espacios silenciosos.
9 de septiembre, 2020
Comparte

En el metro de Londres, los pasajeros más listos conocen algunos secretos para llegar más pronto a su destino.

En los túneles ubicados entre las plataformas de las estaciones, por ejemplo, hay rutas que no están señaladas y que ofrecen atajos.

Y si eliges ciertos vagones, éstos te llevarán exactamente al punto donde está salida en la plataforma para que puedas salir pitando antes que el resto.

Navegar el transporte público durante la pandemia, sin embargo, es algo que ni los pasajeros más experimentados habían tenido que hacer antes.

Transportarte de un lugar a otro rápidamente ahora parece mucho menos importante que hacerlo de manera segura.

¿Cómo pueden reducirse los riesgos?

metro

Getty Images
Durante el confinamiento el metro de Londres transportó sólo a una tercera parte del número normal de pasajeros.

Hay, por supuesto, algunas cosas esenciales: usar una mascarilla, tratar de evitar las horas más congestionadas y seguir las guías de distanciamiento físico.

Seguir los consejos de salud pública es lo más importante y esto reducirá el riesgo significativamente.

Pero hay otras medidas menos obvias que vale la pena conocer.

El análisis de la investigación del transporte y la psicología de pasajeros pueden ofrecer algunas claves, además de indicar los cambios que debemos llevar a cabo en los próximos meses.

Asuntos de ventilación y flujo de aire

Con una enfermedad como covid-19, entre más gente respire, tosa o hable en el mismo espacio confiando, mayores las probabilidades de que resultar infectado.

Tu mejor opción, si puedes, es optar por la bicicleta, caminar o un escúter, ya que así podrás mantener la distancia de los otros.

Los autos obviamente también son seguros, siempre y cuando viajes con gente que vive en tu casa. Pero si todos conducimos esto llevará al efecto de la “tragedia de los bienes comunes” de mayor tráfico y mayor costo medioambiental, así que es difícil recomendarlo como una alternativa socialmente responsable.

“Los autos son muy ineficientes al usar la infraestructura urbana. Si todos nos movilizamos en auto, nadie se mueve”, dice Carlo Ratti, director del Senseable City Lab del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

metro

Getty Images
Entre más ventilación tiene tu medio de transporte, mejor.

Si viajas por tren, autobús o metro, un factor que tienes que considerar cuando planees tu ruta es cómo está ventilado, explica Nick Tyler, investigador de transporte de la Universidad de Londres, quien ha hecho modelos de la forma como el virus se propaga en los autobuses.

“Fuera, en el aire libre, las microgotas se disipan en el aire y el viento”, dice. “Una vez que están dentro, éstas tienen menos movimiento”.

Los diseños difieren pero entre más ventanas, mejor. Por esta razón, un subterráneo es más difícil de ventilar que un tren o autobús en la superficie.

Según un estudio de 2018 realizado por Lara Gosce de la Universidad de Londres, la gente que usaba el metro de la capital británica regularmente tenía más probabilidades de sufrir síntomas de gripe que los que no lo hacían.

En general, los sistemas de ventilación del transporte público terrestre son menos efectivos que los de los aviones.

El aire en los aviones es redistribuido a través de sofisticados filtros HEPA (recogedor de partículas de alta eficiencia) con una cierta frecuencia, lo cual debe bloquear la mayoría de las partículas virales.

“La ventilación en los aviones es muy criticada de muchas formas. En realidad es uno de los mejores sistemas que podemos encontrar”, afirma Tyler.

Y a diferencia de muchos trenes y autobuses, el flujo de aire viaja directamente desde el techo al piso. Esto significa que las microgotas son empujadas al piso, lejos de las manos y las caras, más rápidamente.

Un vagón de metro de Nueva York, por el contrario, empuja el aire de forma horizontal, y usa filtros con menor rendimiento que los aviones, clasificados con siete en una escala de 20 en términos de eficiencia.

La ciencia es oro

Cuando analices tu medio de transporte, vale la pena que consideres cuánto se habla y a qué volumen.

Los ambientes ruidosos, donde la gente debe inclinarse y gritar para ser escuchada, tienen mayor riesgo que los espacios silenciosos.

avión

Getty Images
Muchos critican la ventilación de los aviones pero es el sistema más eficiente que hay.

Se piensa que esta es una de las razones por las que los clubes nocturnos, bares o plantas de empacado de carne tan experimentado altos niveles de contagio.

Así, un vagón de tren con cacofonía donde viajan hinchas deportivos que cantan presentará más riesgo que un autobús silenciosos donde los pasajeros leen sus teléfonos.

Dónde sentarse

Una viñeta muy citada de la revista New Yorker dice: “Nunca te subas en un vagón vacío”. Lo que implica que no te gustaría descubrir por qué todos han evitado subirse a ese vagón, por ejemplo, por un mal olor, o, en el peor de los casos, porque allí te podrían asaltar.

Ese consejo sigue vigente, por ejemplo si eres mujer y viajas de noche. Pero en la pandemia, evitar las multitudes de otros pasajeros es lo más prudente, si puedes hacerlo.

Además de alentar el uso de mascarillas, muchas autoridades de transporte han introducido señales y anuncios para recordar a la gente que mantenga la distancia física cuando se siente, pero ¿qué otras cosas hay que saber sobre qué asientos elegir o evitar?

Un estudio reciente en China analizó cuánto afecta la proximidad en los asientos en los trenes para el riesgo de transmisión.

Al rastrear los viajes y el lugar del asiento de más de 2.000 personas que tenían el virus en la red de trenes de alta velocidad de China, entre diciembre de 2019 y marzo de 2020, lograron ver cómo el virus se desplazaba entre la gente.

Sentarse en la misma fila, especialmente una adyacente, tenía el mayor riesgo en este escenario en particular.

Al parecer los respaldos entre las hileras en el tipo de tren que estudiaron, un tren interurbano de alta velocidad, pudo haber ofrecido cierto tipo de barrera.

La gente sentada en la misma hilera en un viaje interurbano también necesitaba pasar frente a los otros pasajeros para ir al baño o a buscar refrigerios.

(Es importante notar que los investigadores no descartaron que la transmisión en las hileras era más alta debido a que la gente sentada de forma adyacente tenía más probabilidades de ser familiar o amigo, y que tenían contacto cercano).

metro

Getty Images
El virus también puede propagarse cuando tocamos superficies que están contamiadas.

Quizás no sorprende que los viajes más largos incrementaron el riesgo, incluso para quienes estaban sentados a dos filas de distancia.

Los investigadores encontraron que después de dos horas, una distancia de menos 2,5 metros y sin mascarilla fue insuficiente para evitar la transmisión.

Algo tranquilizador fue el hecho de que sentarse en el mismo asiento de alguien que tenía el coronavirus no incrementó significativamente el riesgo de contagiarse.

Dónde pararse

Un estudio sobre conducta de pasajeros de metro en la ciudad de Nueva York sugiere que la gente que viaja parada tiene más probabilidad de agarrarse a los postes verticales que a otros asideros, como correas o tiras de resorte.

Aunque se piensa que el virus se transmite principalmente por el fino espray de aerosoles y microgotas que producimos cuando hablamos, respiramos o tosemos, también puede propagarse cuando tocamos superficies que están contaminadas con el virus y después nos llevamos los dedos a la boca o nariz.

Los investigadores también encontraron que los neoyorquinos que deciden pararse en los vagones tienen más probabilidad de permanecer cerca de las puertas, debido a la proximidad de la salida, las divisiones para recargarse o la oportunidad de evitar el contacto visual con los pasajeros sentados.

Así, quedarse cerca de las puertas puede tener beneficios mixtos. Quizás es uno de los espacios mejor ventilados, pero también es el más congestionado.

Se encontró que los hombres tienen más probabilidad de permanecer parados que las mujeres cuando los vagones comienzan a congestionarse.

Quizás se debe a la antigua cortesía social o quizás los hombres prefieren quedarse de pie.

Pero si consideras que los estudios muestran que los hombres se lavan las manos con menos frecuencia que las mujeres, podrías concluir que es mejor no compartir un poste con un hombre que puede tener las palmas sucias.

metro

Getty Images
Todavía no se sabe cómo cambiará el transporte en las ciudadaes cuando pase la pandemia de covid-19.

Lo que se desconoce

Aunque viajar regularmente en transporte público involucra cambios en el riesgo para la gente, por ahora no se sabe cuánto.

Hay cierta razón para el optimismo, como informó recientemente Christina Goldbaum en The New York Times: el rastreo de contactos en Japón, Francia y Austria no encontró vínculos entre los brotes y las redes de transporte público.

Algunos modelos matemáticos también sugieren que el transporte público bien ventilado con el uso de mascarillas presenta menos riesgo que otros ambientes interiores, como un bar concurrido y poco ventilado.

Es posible que los viajes de corta distancia, la ventilación y permanecer callados también ayuden. Pero es necesaria más evidencia.

Lo que es claro es que regresar a las formas prepandemia no funcionará, al menos en el futuro cercano.

Los autobuses en Londres, por ejemplo, han limitado su capacidad a 30%, así que por cada pasajero que regrese a la oficina ahora, necesitarás 2 o 3 autobuses más en la hora punta para mantener el distanciamiento social, o la gente enfrentará retrasos.

E incluso al llegar a su oficina, un trabajador en un rascacielos deberá esperar más tiempo formado para poder entrar a un elevador con distanciamiento social, afirma Tyler.

Quizás debemos ver esto como una oportunidad para repensar el transporte.

“Durante la época de cambios es importante permitir la experimentación en las ciudades”, dice Ratti.

“La capacidad de probar algo, ver si funciona y transformar la ciudad es algo que deberíamos conservar en el mundo post covid-19”.

Así, aunque hay formas para reducir a corto plazo tu riesgo en el transporte público, una pregunta más importante que debemos plantearnos es si es momento de reexaminar cómo transportarnos de un lugar a otro.

¿Cómo será trasladarse en una ciudad después de un año o dos de enfocarnos en la seguridad y no en la capacidad o la velocidad?

No se sabe pero, por ahora, lo único que podemos hacer como pasajeros es aferrarnos a lo que ha sido comprobado y esperar que el futuro nos lleve a un mejor lugar.

Esta nota fue publicada originalmente en BBC Future. Haz clic aquí si quieres leer la versión original (en inglés).

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=RaH9rA2Kdxw

https://www.youtube.com/watch?v=sVc_VPSn_FI

https://www.youtube.com/watch?v=Ujpo0T9Cz-0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.