Organización exige que se investiguen a fondo presuntos acuerdos de Duarte con EPN
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

Organización exige que se investiguen a fondo presuntos acuerdos de Duarte con EPN

El próximo jueves 9 de enero un Tribunal federal resolverá de forma definitiva si la organización TOJIL puede participar en calidad de víctima en la indagatoria de las presuntas anomalías en el caso de Javier Duarte.
Cuartoscuro Archivo
7 de enero, 2020
Comparte

La Fiscalía General de la República (FGR) y el actual gobierno federal deben investigar a fondo los presuntos acuerdos que Javier Duarte habría establecido con la administración del expresidente Enrique Peña Nieto, para que dejara el gobierno de Veracruz y saliera del país en octubre de 2016, antes de que pudiera ser detenido.

Así lo exigió la organización civil TOJIL: Estrategia contra la Impunidad, que desde octubre de 2018 presentó una denuncia penal que dio pie a la apertura de una carpeta de investigación en la FGR, por las posibles irregularidades en el proceso contra Duarte que derivaron en una sentencia reducida.

Te puede interesar: En 2012 Duarte entregó millonarios recursos a los mismos empresarios que financiaron ilegalmente al PRI

La organización presentó ayer a la Unidad de Asuntos Internos de la FGR un escrito formal para que se solicite e incluya como prueba, dentro de la referida carpeta, el video de la audiencia judicial realizada el sábado pasado, donde el exgobernador reveló cada uno de los supuestos pactos con el gobierno pasado.

Estefanía Medina, cofundadora de la organización, advirtió que estos presuntos arreglos y acuerdos de corte político contribuyen a perpetuar la impunidad y favorecen la corrupción.

“Desde que se dio esa extraña negociación entre la PGR (hoy FGR) y la defensa del exgobernador, en TOJIL advertimos que esa forma de atender uno de los escándalos más grandes de corrupción que se han destapado en la opinión pública no podía tener lugar más que por devenir de un pacto-acuerdo de corrupción, por lo cual en octubre de 2018 denunciamos ese acto y pedimos ser víctimas para colaborar en la investigación del caso”, dijo Medina.

La FGR se ha negado a reconocer dicha calidad de víctimas a la organización, lo que ha obligado a los denunciantes a buscar un amparo.

El próximo jueves 9 de enero un Tribunal federal resolverá de forma definitiva si la organización puede participar en la indagatoria de las presuntas anomalías en el caso de Javier Duarte.

Por otro lado, Animal Político buscó un posicionamiento del senador del PRI y exsecretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quien según los dichos de Duarte habría sido el operador de los pactos para que dejara su cargo y saliera del país. La respuesta del área de comunicación del legislador es que no habría comentarios

Los cuatro pactos

En la declaración que dio el sábado pasado ante el juez al responder preguntas de sus abogados y de los fiscales, Javier Duarte habló de una serie de arreglos, peticiones y pactos que – según su versión – propiciaron los acontecimientos ocurridos desde su renuncia al cargo de gobernador a semanas de terminar su gestión, hasta la condena que él mismo aceptó de nueve años de prisión.

Se trata de acuerdos que, según el exgobernador, tenían una lógica política encaminada a no afectar más al gobierno de Peña Nieto ni a su partido, el PRI. A continuación, se detalla cada uno de ellos:

Primer acuerdo: la licencia al cargo

Según Duarte, esto ocurrió en una reunión privada en la oficina del entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, en la primera semana de octubre de 2016, a dos meses de que concluyera su mandato como gobernador de Veracruz.

Duarte dijo que Osorio le comunicó una “instrucción” del presidente Enrique Peña Nieto para que pidiera licencia al cargo de gobernador, con la finalidad de propiciar una transición “tersa” en la entidad con el entonces gobernador electo Miguel Ángel Yunes, y evitar mayores ataques al partido (PRI). Añadió que aceptó la petición por “lealtad institucional”.

A cambio, Osorio presuntamente le prometió a Duarte que podía “salir por la puerta grande”, y para ello le habrían tramitado una entrevista en un medio nacional, transmitida el 12 de octubre de 2016, en donde podría argumentar que renunciaba voluntariamente para enfrentar las acusaciones en su contra y decir que era inocente.

Segundo acuerdo: la fuga

Duarte dijo que el 13 de octubre de 2016, un día después de pedir licencia, recibió una llamada de un “oficial mayor de Gobernación” quien le alertó que, por su seguridad, debía irse de su casa y de la entidad. El exgobernador dijo que acató la referida instrucción por “lealtad institucional”, y vía terrestre se trasladó a Chiapas, desde donde cruzó en una balsa, junto con su esposa, hacia Guatemala.

La fecha de este supuesto aviso del gobierno coincide plenamente con el momento en que la entonces PGR conseguía de un juez una orden de captura en contra de Duarte, por el caso de las empresas fantasma.

Tercer acuerdo: la entrega

El exgobernador sostuvo que entre finales de 2016 y principios de 2017 sus entonces abogados, encabezados por Marco Del Toro Carazo, “negociaron” con la Secretaría de Gobernación y con el titular de la Unidad de inteligencia Financiera, Alberto Bazbaz, su entrega voluntaria en Guatemala a cambio de que no se persiguiera penalmente ni a su esposa ni a su familia.

Como parte del supuesto acuerdo, Duarte aceptó que su entrega se simulara como una detención exitosa y que aceptaría sin pelear la extradición. El exgobernador considera que el gobierno federal “cumplió con el pacto”, aunque ahora ha decidido revelarlo pues dice que es “inocente”.

Cuarto acuerdo: la condena reducida

Este es un arreglo que Duarte había revelado desde el año pasado. Se trató de una supuesta negociación con fiscales de la entonces PGR para que se le quitara el delito de delincuencia organizada y se le fijara una sentencia mínima, a cambio de que él aceptara declararse culpable.

No obstante, el exgobernador argumenta ahora que en dicho proceso hubo irregularidades como amenazas, y hasta supuestas extorsiones del equipo que en ese momento era encabezado por Alberto Elías Beltrán.

El caso pendiente y la resolución clave

La FGR tiene abierta una carpeta de investigación relacionada con las presuntas anomalías registradas en el proceso contra Javier Duarte. La misma fue iniciada a partir de una denuncia que la organización TOJIL interpuso ante la Visitaduría General de esa dependencia.

De acuerdo con Estefanía Medina, cofundadora de dicha organización, desde que se hizo público el acuerdo que permitió que a Duarte se le quitara el delito de crimen organizado, se advierten anomalías que con posterioridad se han ido confirmando con lo señalado por el propio exgobernador, en diversas entrevistas, y ahora en su declaración ante el juez.

Sin embargo, el caso está detenido debido a que TOJIL tuvo que recurrir a un amparo para que se le permitiera colaborar en la indagatoria en calidad de víctima, algo que la FGR no le ha querido conceder. Incluso la organización obtuvo un amparo con el que se le reconoce dicha calidad, pero la Fiscalía lo apeló.

En ese contexto, será el próximo jueves cuando un Tribunal define si ratifica la posición de la organización como victima o si le da la razón a la FGR, y le impide participar en la indagatoria.

“Es una resolución importante por dos principales razones: la primera que daría un gran paso en la forma en que hoy se investigan los actos de corrupción, y permitir mucho más apoyo social para luchar contra la impunidad. Lo segundo es que a través de esta investigación podría lograrse el determinar cómo fue que se dio ese pacto que hoy el propio Javier Duarte reconoce, y lograr sancionar a los responsables”, dijo la también abogada.

Medina recordó que instituciones como la Barra Mexicana Colegio de Abogados y la clínica de Derecho del ITAM ya presentaron escritos donde consideran procedente que se reconozca la calidad de víctima a la organización.

TOJIL presentó a su vez un escrito dirigido al agente del Ministerio Público de la Unidad de Asuntos Internos de la FGR, José Roberto Ríos Vázquez, responsable de la referida investigación, para que se incluya como prueba en el caso la nota de este medio donde se refieren los pactos detallados por Duarte en la audiencia del sábado.

De igual forma solicitaron a la FGR que se requieran al Poder Judicial los videos íntegros de dicha audiencia, encabezada por el juez Juan Carlos Ramírez Benítez, para que se inspeccione el contenido y se utilice en el esclarecimiento del caso.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Nayib Bukele: qué supone que el presidente de El Salvador tenga 'poder absoluto' con el control del Legislativo

Los resultados provisionales, con el 80% de actas contadas, dan una victoria histórica al partido de Bukele. ¿Qué consecuencias puede haber?
Getty Images
1 de marzo, 2021
Comparte

Aunque su nombre no estuvo en las boletas, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, se perfila como el gran ganador de las elecciones legislativas y municipales de este domingo.

Con más del 80% de las actas procesadas, su partido, Nuevas Ideas, y sus socios obtendrían dos tercios de la Asamblea Legislativa (Congreso), la mayoría absoluta, un hecho que no se veía en el país centroamericano desde hace más de dos décadas.

El TSE indicó que votaron más del 50% de los inscritos en el padrón electoral, en un país de más de 7 millones de habitantes, una cifra menor que en las pasadas elecciones presidenciales pero mayor que las dos anteriores legislativas.

La ya casi segura victoria no solo le permitirá a Bukele pasar leyes y aprobar presupuestos sin el contrapeso de la oposición, sino que también lo llevará a controlar prácticamente todas las ramas del gobierno.

“Las elecciones del Legislativo son las que llevan a lo que en El Salvador se conoce como elección de segundo grado o de funcionarios de segundo grado, que van desde el fiscal general, un tercio de los magistrados de la Corte Suprema, el procurador general hasta la procuraduría de derechos humanos, Corte de Cuentas, entre otras instituciones”, explica a BBC Mundo la analista política salvadoreña Bessy Ríos.

Conteo de votos en El Salvador.

Getty Images
El conteo de votos se ha prolongado durante varias horas de la madrugada del lunes.

“Esto significa que si el partido del presidente domina el Legislativo, tiene también la oportunidad de controlar el poder judicial y los órganos de segundo grado, como la fiscalía, lo que le da un poder bastante considerable y sin contrapesos”, agrega.

Es la oportunidad para que el presidente pueda poner en práctica la agenda de su gobierno y fomentar medidas en beneficio popular sin los lastres y los enfrentamientos que había tenido ahora con el Legislativo.

“Esto implica un gran desafío para Bukele, porque tradicionalmente se ha quejado de que no puede hacer cosas porque no tiene poder. Aquí hay dos elementos: o cumple y le va bien, o no cumple y se le acabará su luna de miel con los salvadoreños”, opina Ríos.

Sin embargo, los más críticos con el gobierno temen que un “poder absoluto” pueda ser el “fin de la institucionalidad” en el país latinoamericano.

“Desde que llegó a la presidencia, Bukele no solo ha mostrado rasgos importantes de autoritarismo, sino que ha debilitado significativamente las instituciones y ha ignorado muchos de los controles impuestos a la acción ejecutiva” le dice a BBC Mundo José Miguel Cruz, experto en El Salvador de la Universidad Internacional de Florida, en Miami.

Nayib Bukele el pasado 22 de febrero.

Getty Images
Los más críticos con el gobierno temen que la victoria de Nuevas Ideas sea el “fin de la institucionalidad” del país, ya que opinan que Bukele ha mostrado “rasgos importantes de autoritarismo”.

“Dados estos precedentes, existe el temor entre muchos sectores de que esta acumulación excesiva de poder pueda significar la destrucción definitiva de las instituciones democráticas en el país”, agrega.

El carismático y popular gobernante de 39 años que gobierna El Salvador desde mediados de 2019 niega las acusaciones de autoritarismo y afirma que sus adversarios se oponen a sus políticas porque con el ascenso de su proyecto ven amenazados “sus privilegios”.

El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, rechazó también los señalamientos cuando periodistas le preguntaron este domingo acerca de varias cartas y documentos que congresistas de EE.UU. publicaron en los últimos meses y en los que alertaban de un posible autoritarismo, de vulnerar las instituciones democráticas y de ataques a la prensa por parte del gobierno salvadoreño.

Según el sitio web elsalvador.com, Ulloa dijo a los congresistas: “Deberían venir acá y observar lo que sucede, porque normalmente ellos reciben información sesgada, tergiversada, interesada de algunos grupos de oposición. Lo mejor es que vengan y vean (…), que revisen todas las encuestas (…) donde el nivel de aceptación del presidente sobrepasa el 90%”.

“Les invito personalmente a que vengan, para que observen cómo está la situación a nivel nacional, y no informarse por noticias o reportes que no siempre son objetivos”, insistió en un ataque a los medios como al que acostumbra Bukele.

¿Cómo se llegó aquí?

La aparente victoria del partido de Bukele es extraordinaria en la historia reciente de El Salvador y no sólo porque logró hacerse con una mayoría en el Congreso a poco menos de tres años de ser creado.

“Es excepcional porque en las últimas décadas, los gobiernos necesitaron de alianzas entre partidos en el Congreso, lo que llevaba a que se distribuyeran los funcionarios de segundo grado. Ahora, por primera vez en años, el presidente no requerirá de esas alianzas o de partidos bisagras”, dice.

Los contextos en los que ocurre también son inéditos.

Los salvadoreños han dado su voto de confianza a un partido que ha gobernado en alguno de los momentos más difíciles de la nación en las últimas tres décadas y que ha tomado también algunas medidas que han levantado cuestionamientos en organizaciones de derechos humanos.

Durante el año pasado -y a raíz del coronavirus y de desastres naturales- se profundizó con creces la deuda del país, se perdieron más de 80,000 empleos y el producto interno bruto cayó en 8.6%.

“El país está en condiciones muy difíciles, con un endeudamiento muy fuerte, con una parálisis productiva importante por la pandemia y los desastres naturales”, le dice a BBC Mundo Jose María Tojeira, exrector de la Universidad Centroamericana de El Salvador y director de su Instituto de Derechos Humanos.

Salvadoreños reclaman la necesidad de comida tras la caída de remesas por las restricciones del coronavirus.

Getty Images
A raíz del coronavirus, muchos problemas se han agudizado en El Salvador.

“A eso también se han sumado otras medidas por parte del Ejecutivo que han despertado cierta preocupación en el plano de los derechos civiles y humanos y de respeto a la institucionalidad”, agrega.

Y es que el gobierno no solo fue señalado de asumir medidas coercitivas “extremas” para frenar la pandemia, sino que se enfrentó abiertamente a los medios de comunicación, a políticos que lo cuestionan y también al poder legislativo y judicial, al punto de que Bukele envió militares al Congreso y desafió abiertamente a la Corte Constitucional.

“Sin embargo, nada de esto ha impedido que la popularidad del presidente haya crecido y que sea muy bien aceptado en los sectores más desfavorecidos. No había dudas previo a las elecciones de que obtendría una mayoría”, agrega.

¿Cómo se explica la popularidad de Bukele y su partido?

Una encuesta realizada por la consultora Mitofsky a mediados del año pasado ubicaba a Bukele no solo como el mandatario más popular de la región, sino que lo colocaba por encima de líderes de Australia, Asia o Europa, como Angela Merkel.

Y cuando los resultados de las encuestas para las elecciones de este domingo comenzaron a salir, muy pocos dudaron que el partido Nuevas Ideas alcanzaría una mayoría.

Bukele tras votar junto a su esposa, Gabriela Rodríguez.

Getty Images
“Bukele es un extraordinario comunicador, muy efectivo y carismático”, opina el experto José María Tojeira, sobre una de las claves de la popularidad del mandatario.

Según los expertos consultados por BBC Mundo, la victoria de Bukele en estas elecciones y su creciente popularidad obedecen a tres factores principales:

  • “Los salvadoreños sienten un rechazo casi mortal hacia los partidos que tradicionalmente se han repartido el poder del Ejecutivo y el Legislativo en los últimos 30 años de posguerra. Es un sentimiento que Bukele ha sabido aprovechar y que ha hecho ver a Nuevas Ideas como la alternativa”, dice Ríos.
  • “Bukele es un extraordinario comunicador, muy efectivo y carismático, hace un manejo muy hábil de las redes sociales y los medios de comunicación, lo que le ha hecho llegar a muchas personas de una forma muy directa”, opina Tojeira.
  • “Desde que llegó al poder, ha implementado una gran campaña de patronazgo y clientelismo en el país, en la que distribuye regalías y bonos entre la gente más necesitada. Con la pandemia, esto se ha incrementado y lo ha llevado a una campaña sostenida de distribución de recursos que le han hecho ganar el voto de los sectores más populares”, considera Cruz.

¿Qué pasa ahora?

Los expertos consultados por BBC Mundo coinciden en que el control del Parlamento le da a Bukele un “poder casi absoluto” sobre el país, con limitados contrapesos para su acción.

“Tradicionalmente, hemos oído a Bukele quejarse de que no tiene poder como presidente. Y eso es cierto, porque desde el fin de la dictadura, se crearon varios mecanismos para limitar el poder del Ejecutivo. Ahora tiene un gran desafío, un compromiso muy fuerte para materializar su plan de gobierno”, opina Ríos.

“Ahora lo que muchos temen es que los contrapesos para ese poder ya no van a estar. ¿Por qué? Precisamente porque venimos de ahí, porque por nuestra historia sabemos que el poder total puede ser mal consejero, que se puede caer en la tentación de conducir el país con autoritarismo, sin tomar en cuenta las minorías. Y ahí vienen los abusos, la corrupción”, dice.

Protestas antiBukele en El Salvador el pasado 9 de febrero.

Getty Images
Varios expertos apuntan que, a pesar de tener más poder, Bukele tendrá un gran desafío por delante.

Cruz, por su parte, recuerda que en la historia latinoamericana reciente, las experiencias similares de poder absoluto por parte del Ejecutivo no han llegado a buen puerto.

“Este caso recuerda lo que ha sucedido en otros países latinoamericanos en tiempos recientes, como el caso de Venezuela o Nicaragua, con Ejecutivos extremadamente fuertes que llegan al poder por medios democráticos pero que cambian las reglas para mantenerse en el poder de manera indefinida e ignorar las normas democráticas, a pesar de haber ganado por la vía electoral”, considera.

“Por eso, existe el temor entre un sector de la población en que esto sea el primer paso para que Bukele promueva una reforma constitucional para mantenerse en el poder por un segundo mandato consecutivo y que se afiance la postura autocrática que ya había manifestado con anterioridad”, agrega.

La votación de este domingo llevó a una confrontación entre Bukele y el Tribunal Supremo Electoral, luego de que el mandatario convocara una conferencia de prensa para denunciar supuestas irregularidades y convocar a sus seguidores a salir a votar, lo que fue considerado como una violación del silencio electoral.

Durante esa presencia ante los medios, Bukele encuadró su esperada victoria en una especie de paso lógico tras ganar las presidenciales de 2019 y en su deseo de contar con una Asamblea “que trabaje de la mano” con el Ejecutivo.

“Si usted votó el 3 de febrero 2019 (cuando ganó las presidenciales), hoy es el día para que terminemos de cerrar lo que comenzamos (…) Terminemos de cerrar lo que iniciamos ese día logrando tener una Asamblea Legislativa que trabaje de la mano con el Gobierno (…)”, dijo.

Por su parte, Tojeira opina que “solo en el futuro veremos cuál es el resultado real de estas elecciones“.

“Si con la victoria electoral el partido Nuevas Ideas se comenzara a dialogar más con quienes tienen un pensamiento crítico y con los que tienen ideas diferentes, si se evidenciara que hay un plan sólido de gobierno, si se toman medidas dentro de las normas de la democracia, no sería malo”, afirma.

“El problema es que de momento no se ve una agenda democrática y de desarrollo clara, con apertura al debate… Pero hay que mirar a ver qué pasa en el futuro”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=nqcPD2pmxJw&t

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.