En 4 años se duplican ataques con armas en México; leyes y controles son viejos o inexistentes
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

En 4 años se duplican ataques con armas en México; leyes y controles son viejos o inexistentes

Hasta las lesiones accidentales con armas de fuego crecieron casi 100%. La ley en México que regula las armas data de hace casi medio siglo.
Cuartoscuro Archivo
14 de enero, 2020
Comparte

La agresión que un niño protagonizó el viernes pasado en un colegio en Torreón, Coahuila, donde disparó a su maestra y compañeros con dos pistolas ilegales, es uno de los últimos botones de muestra de un fenómeno cada vez más grave en México: el aumentos de los ataques con armas de fuego y la falta de controles adecuados.

Las cifras oficiales muestran la dimensión del problema. En un periodo de tan solo cuatro años se han duplicado los homicidios con arma de fuego, las lesiones intencionales causadas con ellas e incluso las heridas por disparos accidentales. De la misma forma ha crecido el número de personas que dicen haber escuchado disparos cerca de su casa. Pero al mismo tiempo los decomisos se han desplomado.

Entérate: Cómo es el “tráfico hormiga” de armas de Estados Unidos a México

Entre enero y noviembre de 2019, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), 22 mil 413 personas fueron asesinadas con un arma de fuego. Es un promedio de al menos 67 personas asesinadas a balazos todos los días en México.

En esos mismos meses, pero de 2015, la cifra de personas asesinadas con armas de fuego fue de menos de la mitad: 9 mil 570. Aun tomando en cuenta factores como el crecimiento de la población, se trata de un alza de la tasa de homicidios dolosos con armas de fuego superior al 100%.

Lo mismo ocurre con la cifra de casos de personas atacadas (sin que hayan muerto) con armas de fuego. La cifra se elevó mas del 100% al pasar de 5 mil 218 personas lesionadas de enero a noviembre de 2015, a 11 mil 310 víctimas en el mismo lapso, pero de 2019.

Hasta las lesiones accidentales con armas de fuego se han duplicado en este periodo en el país, al pasar de 229 víctimas e 2015 a 447 en 2019, según los casos registrados por el SESNSP.

Hay otras cifras que muestran la gravedad de la proliferación de las armas de fuego. Por ejemplo, la última Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana de INEGI revela que se ha duplicado la proporción de personas que reportan haber escuchado disparos cerca de su domicilio: pasó de 23% en septiembre de 2015 a 41.4% en septiembre de 2019.

Por su parte la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública 2019 de INEGI arrojó que en el 32.2% de los delitos los delincuentes portaban armas de fuego, un nivel superior al de 2016, que fue de 28.4%.

Esto significa que, en promedio, 1 de cada 3 delitos se cometen con un arma de fuego en México.

Proliferación ilegal

El informe de la organización no gubernamental “México Evalúa” denominado “Prisión Preventiva Oficiosa: Insuficiente para el control de Armas de Fuego”, arroja a partir de diversas fuentes oficiales y estimaciones de especialistas más datos sobre la proliferación de las armas, y la respuesta insuficiente de la autoridad.

De acuerdo con el documento, la cifra de hogares que reportan haber adquirido un arma de fuego creció de 203 mil 117 en 2013 a 220 mil 178 en 2018. Y añade que, según cifras de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), habría 3 millones 118 mil armas de fuego debidamente registradas en el país.

El problema, destaca el informe, es que estimaciones internacionales apuntan a que en México hay una cifra mucho mayor de armas ilegales: hasta 13.6 millones de pistolas y rifles con presencia en el país, cuatro veces mas que las legales.

México Evalúa advierte que al cierre de 2018 la Sedena reportó apenas 3 mil 156 licencias de portación de armas expedidas, una cifra muy lejana incluso respecto al número de armas oficiales registradas.

Peor aun es que hasta las armas que ingresan oficialmente al país para las fuerzas de seguridad llegan a convertirse en un problema. Datos de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos señalan que entre 2006 y 2017 se registraron 20 mil 66 armas de fuego “perdidas” por las corporaciones policiales, entre robadas, extraviadas, o desaparecidas. Es prácticamente el 4% de todo el armamento vendido a las fuerzas de seguridad en ese periodo.

Pese a todo lo anterior, los decomisos de armamento se han reducido drásticamente. La cifra pasó de 40 mil 996 armas decomisadas en 2011 a solo 4 mil 976 aseguradas en 2018, según los datos referidos en el informe. Una cifra casi 10 veces menor.

“Es obvio que el número de armas en circulación supera por mucho a las legalmente registradas por la autoridad. Esto preocupa y mucho, pues evidencia que el país tiene un grave problema de circulación de armas a través del mercado negro. Lo más alarmante es que el Estado no cuenta con las herramientas necesarias para combatir este problema”, advierte el análisis de México Evalúa.

Controles viejos o inexistentes

David Ramírez de Garay, coordinador del programa en Seguridad de México Evalúa, dijo en entrevista que si bien es acertada la exigencia de nuestro país a Estados Unidos para que haya un mayor control del armamento (se calcula que mas de 213 mil armas ingresan cada año por la frontera norte), México tiene en sus manos varios pendientes en la materia que no ha solucionado.

Por ejemplo, el especialista subrayó que la única norma legal que regula en México la posesión y portación de armamento es la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos, norma que data de 1972, es decir de hace casi medio siglo. Y si bien se le han hecho algunos cambios se trata de una norma creada en un contexto de sociedad, controles y mercado que ya no existen.

A ello se suma la falta de controles adecuados, claros y homologados para el manejo y preservación del armamento que cada año se entrega a las múltiples corporaciones de seguridad que existen en nuestro país, lo que en alguna medida ha favorecido la desaparición de miles de dichas armas.

Además, Ramírez destaca que México carece totalmente de un sistema bien estructurado de alertas tempranas en relación con armas de fuego. Que defina, por ejemplo, cuál es el procedimiento claro que debe seguir obligatoriamente el personal médico para notificar a una autoridad cuando se atiende de una persona lesionada por herida de bala en un hospital.

También se carecen de medidas preventivas. Por ejemplo, en temas de violencia de género es necesario contar con un mecanismo que permita preguntar a las víctimas si los agresores cuentan con armas de fuego en su casa, lo que permitiría a las autoridades investigar a estas personas y de ser necesario confiscar esas armas.

“Está probado que este tipo de agresiones que en su momento se cometen a golpes o con armas blancas escalan luego a armas de fuego. Organizaciones como Equis justicia han documentado cómo se mata cada vez a más mujeres con armas de fuego. Pero hoy no hay forma de prevenir esos casos antes de que sucedan”, dijo.

El especialista también advirtió que hacen falta protocolos homologados en el país para el rastreo, identificación e intercambio de los datos que las distintas autoridades recopilan al atender o investigar un crimen. Se sabe que existen sistemas como el llamado “CODIS” para registrar la información, pero son una incógnita los protocolos, recursos e infraestructura con los que cuentan.

“En pocas palabras, no sabemos qué pasa con las armas que se decomisan o cómo se investigan”, indicó.

La responsabilidad no solo es federal. Los estados también carecen de programas reales de prevención como el llamado “Cease Fire” implementado en Baltimore (EU), que permite identificar y dar seguimiento a personas involucradas en hechos de violencia con armas de fuego.

Respecto a los programas de canje de armas que algunas entidades han implementado, Ramírez destacó que no se tiene una evaluación seria sobre su impacto y utilidad, aunque advirtió que la experiencia internacional ha documentado que se trata de acciones más simbólicas que efectivas. “Sirven para una bonita foto, pero nada mas allá”, indicó.

Lo que prepara el gobierno

Para enfrentar las deficiencias relacionadas con el manejo de armas en México, el gobierno federal prepara por lo menos tres iniciativas que Animal Político puede adelantar ahora. Ello confirmado por fuentes oficiales:

Iniciativa para actualizar la Ley Federal de Armas

Se trata de una iniciativa que prepara la Sedena y que pretende convertirse en una cirugía mayor a la vieja ley que proviene de 1972. Además de actualizar los catálogos de armamentos, restricciones y sanciones, esta incluiría lineamientos sobre transparencia de datos y de registros acordes a las normas nacionales e internacionales actuales.

La elaboración de esta iniciativa fue comentada en noviembre pasado por el Teniente Coronel Rafael Arriola Barrera, jefe de la Sección de Fabricación y Comercialización de la Dirección General del Registro Federal de Armas de Fuego y Control de Explosivos de Sedena. Aun no hay una fecha concreta para la presentación de dicha iniciativa.

Lineamientos para prevenir extravío de armas oficiales

Con el fin de prevenir el mal manejo y extravío del armamento que se entrega a las distintas corporaciones de seguridad en el país, el SESNSP a través del Centro Nacional de Información trabaja en la elaboración de una serie de lineamientos generales, que deberán seguir obligatoriamente las distintas instituciones.

Se trata de controles homologados que tendrían que aplicarse, por ejemplo, en las distintas armerías de policías municipales o estatales, o de perfiles que deben cumplir las personas responsables de los mismos.

Política de compras consolidadas

Se trata de otro mecanismo para ordenar la adquisición del armamento oficial. Lo que sucede actualmente es que cada estado o municipio decide por su cuenta cuándo y qué armamento comprar, lo que origina complicaciones logísticas de control para la Sedena, que es la encargada exclusiva de abastecer dichos pedidos,

La propuesta que se elabora busca estandarizar y unificar estos procedimientos para que exista un catálogo de armamento y fechas establecidas a las que deberán apegarse las autoridades que requieran el armamento. Se trataría de un ejercicio similar al que ya se hizo el año pasado para la adquisición de chalecos antibalas.

A la par de estas acciones hay organizaciones y especialistas que han emitido más recomendaciones. Por ejemplo, México Evalúa ha insistido en la importancia de crear una Agencia Mexicana de Control de Armas de Fuego, que no solo se asuma el control del registro y comercio de estas sino que también combata su tráfico ilegal, con todo lo que ello conlleva: políticas, investigación, estadística, etc.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Los niños que olvidaron leer y escribir durante la pandemia de COVID-19

Unicef reclama que solo en América Latina 86 millones de menores no han vuelto a clases. Se les ha comenzado a llamar "la generación perdida".
28 de septiembre, 2021
Comparte

Ya los llaman “la generación perdida”: Naciones Unidas señaló en un informe reciente que cerca de mil millones de menores alrededor del mundo están en riesgo de tener una “pérdida de aprendizaje” significativa a causa de las interrupciones en la asistencia a la escuela durante la pandemia del covid-19.

Y la advertencia va mucho más allá: en muchos países el sistema de educación está a punto de colapsar, si además de la pandemia se suman otros factores como el cambio climático y los conflictos internos.

Un ejemplo de esta crisis que reporta la ONU es lo que ocurre en India.

La periodista de la BBC Divya Arya pudo comprobar que niños en varias regiones de este país asiático “se han olvidado de leer y escribir” debido a que se han visto impedidos de asistir a la escuela en el último año.

Arya expone el caso de Radhika Kumari, de 10 años, a quien básicamente se le olvidó escribir debido a que “estuvo 17 meses” fuera de las aulas.

Radhika vive en el estado de Jharkhand, donde la brecha digital es enorme. Y cuando la pandemia del covid-19 obligó al cierre de las escuelas, muchos niños de las escuelas públicas no tuvieron acceso a dispositivos que les permitieran continuar con su educación de manera remota.

“Fue realmente impactante descubrir que, de 36 niños matriculados en un solo curso de nivel primario, 30 no podían leer una sola palabra“, le explicó a la BBC el economista Jean Dreze, quien analiza la situación en esta región de India desde que los estudiantes pudieron regresar a clases.

Vishnu reads aloud to Radhika.

BBC
En algunos sectores de India hay niños que estàn olvidando leer y escribir debido al cierre de escuelas.

“Si no te olvidas de leer y escribir, que te atrases un poco puede remediarse. Pero si te olvidas de los conceptos básicos, ahora que regresas a clases y te hacen avanzar al siguiente curso la brecha va a ser peor“, agrega.

Alumnos latinoamericanos

En Latinoamérica el panorama es similar: de acuerdo con un informe presentado por Unicef hace una semana, cerca de 86 millones de niños aún no han retomado las clases, lo que pone en riesgo el progreso de su aprendizaje y los niveles de conocimientos previamente adquiridos.

Durante los últimos 18 meses, la mayoría de los niños, niñas y adolescentes de América Latina y el Caribe no han visto a sus profesores o amigos fuera de una pantalla. Los que no tienen Internet, directamente no los han visto”, explicó Jean Gough, directora regional de Unicef para América Latina y el Caribe.

Y añade que no solo existe el riesgo de que los niños dejen de aprender las competencias básicas para su vida, sino de que incluso no regresen nunca a la educación formal.

La educación virtual debe continuar y mejorar, pero está claro que durante la pandemia las familias más marginadas no han tenido acceso al aprendizaje”, añade la especialista.

La realidad es aún más acuciante entre los grupos más vulnerables, donde la deserción escolar era una problemática previa a la pandemia.

“Cada día fuera de las aulas acerca a los niños, niñas y adolescentes más vulnerables a la deserción escolar, la violencia de las pandillas, el abuso o la trata de personas”, añade.

“Fracasó mi colegio”

Para muchos de los alumnos y alumnas, durante estos últimos 18 meses “no se ha aprendido nada”.

En BBC Mundo hablamos con algunos escolares en partes de América Latina que se han visto afectados por la falta de conectividad y la baja asistencia escolar durante la pandemia.

Uno de ellos es Richard Guimaraes. Él tiene 15 años y vive en San Rafael, una comunidad indígena ubicada a dos horas y media de la ciudad Pucallpa, en el Amazonas peruano.

Richard quiere ser diseñador gráfico.

“Mis papás hacen artesanías y yo he aprendido a tejer y a hacer varias cosas que vendemos en el mercado”, le cuenta BBC Mundo.

Richard en su casa.

UNICEF
Richard Guimaraes vive en la regiòn amazónica de Perú.

“Y quiero aprender a hacerlas mejor”, confiesa.

Hace un año, Richard estaba cursando cuarto grado de bachillerato cuando la pandemia del covid-19 irrumpió con fuerza inusitada en el Perú y obligó a poner la vida en pausa.

En este último año y medio no aprendí nada. La pandemia hizo que fracasara el colegio“, se queja.

Antes de la pandemia, iba a clases desde las 7:30 de la mañana hasta el mediodía.

“En ese horario, durante la semana veíamos 12 materias”, recuerda.

Pero una vez comenzó la pandemia y las clases se suspendieron, las cosas se volvieron más difíciles.

“Pasamos de 12 materias a solo seis”, relata. El sistema establecido para remediar la crisis funcionaba así: cada mes los maestros venían a su localidad, les dejaban una especie de cartillas y ellos las tenían que resolver y enviar las respuestas a través de WhatsApp.

Arte, que es su clase favorita, se redujo a dibujos que hacía en casa y que le enviaba a su profesor por el móvil.

Mi papá vive de las artesanías y de vender plátanos, vivimos en una zona muy alejada, por lo que es difícil poder acceder a internet”, relata.

Como muchos de sus maestros no vivían cerca de su comunidad, solo los podía contactar por teléfono cuando se conectaba a internet. Además, algunas de las cartillas le parecían confusas y a veces hasta inentendibles.

Clases cerradas

Getty Images
Unicef señala que en América Latina y el Caribe 86 millones de niños aún no han regresado a las aulas.

El aumento de la desigualdad

Para muchos expertos en psicopedagogía y procesos educativos, es claro que los niños necesitan volver a las aulas lo más pronto posible.

La desaparición de este espacio de aprendizaje y socialización ha sido para muchos niños y niñas – especialmente entre familias de menor nivel sociocultural- “una catástrofe”.

“La verdad es que, en materia de conocimientos, un año y medio, casi dos de pérdida de clase porque la realidad es que los niños están volviendo a una escolarización muy precaria, es una catástrofe, que además va a costar mucho tiempo superar”, le dice a BBC Mundo Guillermina Tiramonti, especialista en educación e investigadora de Flacso Argentina.

Hay muchos niveles en este tema, pero pongo un ejemplo: un chico que estaba en primer año de primaria antes de la pandemia, y aún no había logrado aprender a leer, ahora que regresó al colegio debe finalizar el segundo grado sin haber aprendido a leer o escribir”, señala.

Para la académica, no solo se trata de los contenidos que no han sido aprendidos o incorporados sino de algo más importante: recuperar el hábito de aprender.

“La pérdida del conocimiento no es solamente no haber aprendido determinados contenidos, sino el hecho de perder el ritmo, el hábito, la rutina escolar”, apunta.

Lo explico en relación con un elemento muy simple como los códigos lingüísticos. Los niños de los sectores más bajos socio culturalmente no están acostumbrados a estos códigos complejos y solo tienen acceso a ellos en la escuela, donde son fundamentales para luego poder avanzar en el conocimiento. En la casa no tienen acceso a ellos”.

Para los niños que no están expuestos a ese tipo de códigos durante dos años, el retroceso cognitivo es muy grande, concluye Tiramonti.

salones cerrados en una escuela

Getty Images
Para varios analistas se deben crear proyectos especiales para recuperar el tiempo perdido durante la pandemia.

Revisar los objetivos

A medida que se van levantando las restricciones de la pandemia en distintas regiones, la reapertura de las escuelas se ha vuelto una prioridad de muchos gobiernos. A la fecha, el informe de la ONU señala que 47 millones de niños han regresado paulitinamente a las aulas.

Y la siguiente etapa también se pone en evidencia el gran desafío de poner al día a los niños con los objetivos que se debieron aprender durante este año y medio.

La educación de los niños y las niñas se perdió en un esfuerzo por proteger las vidas de toda la población ante el coronavirus“, explica Irma Martínez, experta en temas de educación de Human Rights Watch.

Pero si de toda crisis surge una oportunidad, este es el momento de replantear algunas de las premisas de la escolarización y el sistema educativo como un todo, señalan los expertos.

“El objetivo no debería ser simplemente volver a como eran las cosas antes de la pandemia, sino arreglar los defectos de los sistemas que durante mucho tiempo han impedido que las escuelas sean abiertas y acogedoras para todos los niños y niñas”, agrega Martínez.

En este tema, Tiramonti es categórica: “No podemos volver a la escuela y hacer como si nada hubiera pasado”, le dice a BBC Mundo.

“Es necesario hacer evaluación, ver qué pasó con los niños, cuáles son las pérdidas, cuáles son las problemáticas de aprendizaje que tienen y armar un programa para que recuperen aquellos conocimientos que son básicos para poder seguir una trayectoria escolar”.

Se necesita trabajo muy profesional para elaborar un proyecto de recuperación“, anota.

Hace menos de un mes, Richard Guimaraes es uno de decenas de miles de alumnos que volvieron a a las aulas después de casi un año y medio.

Y aunque está contento, siente en carne propia los desafíos: “Ahora estamos viendo las materias que dejamos de ver en la pandemia y es difícil seguir el ritmo. Es como empezar de nuevo”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=4QEW0DHWIlg

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.