Barra de oro hallada en CDMX, botín de Hernán Cortés cuando huía de la Gran Tenochtitlán
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Barra de oro hallada en CDMX, botín de Hernán Cortés cuando huía de la Gran Tenochtitlán

La barra de oro, de casi 2 kg de peso, fue encontrada el 13 de marzo de 1981 durante la construcción de unas oficinas gubernamentales.
INAH
Por AFP
11 de enero, 2020
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Una barra de oro hallada en las inmediaciones del centro de Ciudad de México en 1981 perteneció al botín de guerra que llevaban los conquistadores españoles encabezados por Hernán Cortés al huir de la Gran Tenochtitlán en 1520, según un nuevo estudio difundido este viernes.

El origen de la pieza de oro, hallada por un trabajador durante las excavaciones para una construcción, había permanecido en el misterio por casi cuatro décadas.

Pero análisis con fluorescencia de rayos X realizados por físicos arrojaron evidencias de que la pieza corresponde a la época y a las características del oro que los españoles arrebataron a los aztecas, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

“Las características propias de la barra metálica (…) coinciden con bastante exactitud a las referidas en fuentes históricas”, señala el INAH en un comunicado.

El 30 de junio de 1520, Cortés y sus huestes huyeron del islote, ahora desaparecido, donde se erigía la Gran Tenochtitlán, capital del imperio azteca, y llevaban consigo, según los relatos, el valioso tesoro del emperador Moctezuma.

“Este lingote es una pieza clave en el rompecabezas de ese suceso histórico, pues coincide con la descripción que (el conquistador español) Bernal Díaz del Castillo hizo de los ‘tejos de oro’ que se obtuvieron de la fundición del ‘Tesoro de los antepasados de Moctezuma'”, señala el INAH.

Sin embargo, en la carrera a caballo y acechados por los aztecas, los españoles perdieron el tesoro en un camino que conduce al norte de la ahora megaurbe.

La barra de oro, de casi 2kg de peso, fue encontrada el 13 de marzo de 1981 durante la construcción de unas oficinas gubernamentales ubicadas precisamente sobre una avenida que antaño era el camino del norte.

Cortés consiguió resguardarse a unos kilómetros de Tenochtitlán y bajo un frondoso ahuehuete, bautizado como “el Árbol de la Noche Triste” y del que aún quedan vestigios, lloró la derrota de sus tropas ante los aztecas.

Para el arqueólogo Leonardo López Luján, quien estuvo al frente de esta nueva investigación, la barra de oro es un “dramático testigo material de la conquista española y testimonio arqueológico único de la llamada ‘Noche triste'”.

Los españoles, aliados con otros pueblos prehispánicos hostiles a los aztecas, finalmente vencieron y la Gran Tenochtitlán cayó el 15 de agosto de 1521. Sin embargo, el tesoro de Moctezuma jamás fue recuperado.

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Atentados del 11S: la icónica foto de la "dust lady" cubierta de polvo tras los ataques a las Torres Gemelas

Marcy Border fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres. Te contamos su historia.
11 de septiembre, 2021
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En agosto de 2015 fallecía a consecuencia de un cáncer Marcy Borders, recordada como la “dust lady” (dama del polvo) y cuya fotografía se convirtió en una de las más icónicas de los ataques contra las Torres Gemelas de Nueva York del 11 de septiembre de 2001.

Fue fotografiada cuando logró refugiarse en un edificio cercano a las torres.

Tenía su rostro y todo su cuerpo cubierto por el polvo que envolvió la Zona Cero después de que los edificios se vinieron abajo.

Dieciocho años después de los atentados, recordamos la historia detrás de esta emblemática imagen.

La fotografía

El 11 de septiembre de 2001, Borders recién cumplía su primer mes de trabajo en el Bank of America, cuyas oficinas se encontraban en el piso 81 de la Torre Norte del World Trade Center.

Lady Dust

Getty Images
En 2002 Marcy Borders posó con el fotógrafo que tomó su imagen cubierta por el polvo en la Zona Cero.

“El edificio comenzó a temblar y balancearse. Yo perdí todo el control. Luché a mi manera por salir de ese lugar”, dijo Borders al diario Daily Mail en 2011.

Desafiando las instrucciones de su jefe de que no debían salir, huyó por las escaleras y se refugió en el vestíbulo de un edificio cercano. Allí su imagen fue capturada por el fotógrafo Stan Honda.

El autor de la instantánea recordó aquel momento en una publicación de Facebook en el décimo aniversario de los ataques.

“Una mujer entró completamente cubierta de polvo gris. Se notaba que estaba muy bien vestida para el trabajo y por un segundo se detuvo en el lobby. Pude hacer una toma de ella antes de que un agente de policía comenzara a dirigir a la gente hacia las escaleras”, escribió Honda en 2011.

Borders, nacida en Nueva Jersey, no se dio cuenta que había sido fotografiada hasta que su madre vio la imagen al día siguiente y se puso en contacto con Stan Honda.

Complicaciones

Ataques del 11 de septiembre de 2001

Getty Images
Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores,

En los años posteriores a los ataques, Borders sufrió cuadros de depresión severa y adicción a las drogas. Incluso perdió la custodia de sus dos hijos.

“No trabajé en casi 10 años y en 2011 era un completo desastre”, le dijo a The New York Post en ese entonces. “Cada vez que veía un avión me entraba el pánico”.

Sin embargo, después de una temporada en rehabilitación, logró desintoxicarse y recuperó la custodia de sus hijos.

En noviembre de 2014 se conoció que padecía de cáncer de estómago.

Borders afirmó que su mal fue el resultado de lo que vivió en 2001. “Definitivamente lo creo porque no tenía ninguna enfermedad”, dijo al diario estadounidense New Jersey Journal.

“Yo no tengo la presión arterial alta, ni el colesterol alto, ni diabetes”.

Miles de personas que se encontraban en la Zona Cero el 11-S fueron diagnosticadas con cáncer en años posteriores, particularmente los rescatistas que trabajaron en los escombros de los edificios en los días y semanas posteriores a los atentados.

Eso llevó a la creación de un fondo compensatorio durante el gobierno de Barack Obama.

Smoke from the burning World Trade Center towers fills up the downtown Manhattan skyline

Getty Images
Muchas personas sufrieron las consecuencias físicas y psicológicas de los ataques del 11S.

Fallecimiento

En entrevistas en los años que siguieron al ataque, Borders culpó de su cáncer al polvo y las sustancias contaminantes que aspiró mientras escapaba del World Trade Center.

Tras su fallecimiento en 2015, Juan Borders, primo de Marcy, la llamó “heroína” y aseguró que “sucumbió a las enfermedades que cargó en su cuerpo desde el 11-S”.

“Además de la pérdida de tantos amigos, compañeros de trabajo y colegas durante y después de ese trágico día, los dolores del pasado han encontrado una manera de resurgir”, dijo.

Noelle, hija de Marcy Borders, le dijo al diario estadounidense New York Post que su madre “peleó una batalla increíble”.

“Ella no sólo es la ‘dust lady’, es mi heroína y vivirá para siempre a través de mí”, concluyó.

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