1 de cada 3 custodios en CDMX tiene vencido o reprobó el control de confianza
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1 de cada 3 custodios en CDMX tiene vencido o reprobó el control de confianza

Por ley no deberían estar en activo, pero no han sido removidos ni despedidos. Ninguno de los reos fugados tenía amparo para evitar traslado.
Cuartoscuro
31 de enero, 2020
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Uno de cada tres guardias asignados a los reclusorios de la Ciudad de México —los de mayor población del país— no deberían estar haciendo ese trabajo, pues no cumplen con un requisito básico que la ley contempla para cualquier elemento de seguridad: tener una certificación aprobada y vigente que pruebe que son confiables.

Datos oficiales del Sistema Nacional de Seguridad Pública revelan que la capital contaba al arranque del año con 3 mil 784 elementos de prevención y readaptación social en activo, que son los asignados a los penales. Entre ellos estaban los ocho custodios del Reclusorio Sur ahora suspendidos por su posible participación en la fuga de tres internos del Cártel de Sinaloa.

Pero del estado total de fuerza, hay 1 mil 277 custodios (33.7%) que carecen de la certificación vigente que la Ley General del Sistema Nacional de Seguridad Pública contempla para comprobar que son confiables, y que es un requisito básico para permanecer en el cargo.

Esta certificación se obtiene tras superar una batería de diversas pruebas que incluye desde exámenes de entorno socioeconómico de los elementos, hasta pruebas toxicológicas, físicas y de polígrafo.

De los elementos cuestionados, hay 378 que de plano reprobaron el control de confianza y ya tendrían que haber sido despedidos definitivamente. Equivalen al 10% de todos los custodios penitenciarios con los que se cuenta.

Por otro lado, hay 3 mil 330 custodios que originalmente aprobaron el proceso de evaluación, sin embargo, 899 de ellos —que equivalen al 27%— ya tienen el certificado caduco y por lo tanto tendrían que haber sido reevaluados. Y es que la ley contempla que la certificación debe renovarse cada dos años para que un elemento pueda permanecer en el puesto.

Animal Político preguntó a la Subsecretaría del Sistema Penitenciario del gobierno capitalino el motivo por el cual estos custodios continúan trabajando sin cumplir con la certificación que marca la ley, y también si los elementos suspendidos por la fuga de los reos contaban con control de confianza aprobado y vigente. Hasta el cierre de esta nota se continuaba revisando la información para poder proporcionar una respuesta.

Datos oficiales de la Subsecretaría señalan que al cierre del año pasado había 24 mil 702 personas privadas de la libertad en 13 centros penitenciarios, de los cuales 21 mil 977 son del fuero común y 2 mil 725 del fuero federal. 

Ningún reclusorio de la ciudad es de máxima seguridad ni cuenta con condiciones óptimas para albergar a reos federales. La situación es particularmente crítica en los reclusorios Norte y Oriente que padecen de una sobrepoblación de 15 y 33% respectivamente.

Hay 16 estados peor que CDMX

El contar con personal penitenciario en activo que carece del control de confianza que la ley marca no es un problema exclusivo de la capital del país. De hecho, hay 16 estados en donde es aún más alto el porcentaje de custodios que reprobaron el procedimiento y no han sido despedidos.

Destaca el caso de Zacatecas, donde según los datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la mitad de los 313 custodios penitenciarios con los que cuentan no aprobó las evaluaciones de control de confianza, pero siguen en activo. El segundo peor es Tabasco donde solo el 61% de los custodios están aprobados.

Veracruz también tiene un bajo porcentaje de guardias de penales confiables con solo 66% de ellos aprobados, al igual que Tlaxcala donde solo el 64% de los custodios están certificados, y Sinaloa con apenas 65% de ellos.

En el otro extremo de la lista hay entidades federativas donde la mayoría de sus custodios penitenciarios cumplen con lo que marca la ley para ocupar ese puesto. Entre ellos destaca Querétaro donde el 100% de los 414 custodios cuentan con la certificación aprobada y vigente, al igual que Campeche donde los 139 custodios están totalmente en regla.

El Estado de México, que tiene un numero similar de custodios que CDMX cuenta con 99% de ellos con certificado aprobado, y el 89% con la misma vigente. En Chiapas, el 91% de los custodios están aprobados.

El problema de tener a custodios con certificaciones vencidas ya podría haberse agravado en la Ciudad de México y en los estados sino fuera porque el 17 de mayo pasado se publicó un acuerdo que amplió de forma extraordinaria el plazo de vigencia de la certificación de dos a tres años a partir de esa fecha. Esto para que los centros de evaluación autorizado puedan evaluar primero a integrantes de la Guardia Nacional que se ha buscado reclutar de forma acelerada.

Ningún amparo frenó cambio de reos fugados

Este 29 de enero, tanto el presidente Andrés Manuel López Obrador como la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, aprovecharon el tema de la fuga de los reos del Reclusorio Sur para criticar el hecho de que haya jueces que conceden amparos que impiden que internos federales sean trasladados a penales de alta seguridad.

Pero como Animal Político pudo verificar en registros judiciales, esto no ocurrió en el caso de los internos que escaparon del penal capitalino.

En efecto, tanto Víctor Manuel Félix Beltrán como Luis Fernando Meza González promovieron demandas de amparo en los Juzgados Quinto y Noveno de Distrito en Materia de Amparo Penal, así como en el Décimo Tribunal Colegiado, pero los jueces decidieron en todos los casos desecharlos.

Cuando los juzgadores pidieron informes a las autoridades federales o capitalinas sobre las órdenes de traslado de los internos, estas negaron que las mismas existieran. Es decir, no había ningún procedimiento para solicitar ni ejecutar el cambio de penal de dichos reos.

Quien sí obtuvo un amparo en su momento fue Meza González, pero este fue contra la orden de extradición que pesaba en su contra. El juzgado 12 de Distrito en Materia Penal le dio la razón argumentando errores de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) en el procedimiento. Sin embargo, el Décimo Tribunal Colegiado revocó apenas hace unos días dicho amparo tras considerar que no hubo anomalías y dejó firme la autorización de la extradición.

Por otro lado, es cierto que en otros casos distintos existen reos federales que han logrado mediante juicios de amparo frenar su traslado de un centro penitenciario a otro, situación que no ha permitido eliminar la población de reos federales en cárceles locales de mediana y baja seguridad.

Animal Político publicó el pasado 15 de enero, que como parte del paquete de reformas que prepara la Fiscalía General y el Ejecutivo se contempla la posibilidad de modificar el artículo 21 de la Constitución para que la facultad de trasladar a reos depende de nuevo de la autoridad penitenciaria, sin necesidad de la autorización judicial.

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La pesadilla de la montaña de basura tan alta como un edificio de 18 pisos en India

El primer ministro Narendra Modi anunció a principios de mes un plan para cerrar los enormes vertederos a cielo abierto en los que se acumula basura desde hace años.
19 de octubre, 2021
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Las “montañas de basura” de India pronto serán reemplazadas por plantas de tratamiento de desechos, prometió el primer ministro Narendra Modi a principios de este mes. Saumya Roy* escribe para la BBC sobre la más antigua de todas, tan alta como un edificio de 18 plantas, ubicada en la ciudad costera occidental de Bombay.

Todas las mañanas Farha Shaikh se para en la cima de una montaña de desechos de más de un siglo de antigüedad en Bombay, esperando que los camiones de basura suban.

Esta joven de 19 años ha estado hurgando en este vertedero del suburbio de Deonar desde que tiene memoria.

Normalmente recupera de entre los desechos viscosos botellas de plástico, vidrio y alambre que luego vende en los prósperos mercados de residuos de la ciudad.

Pero, sobre todo, busca teléfonos móviles rotos.

Cada pocas semanas Farha encuentra un celular “muerto” en la basura y con sus escasos ahorros lo repara.

Una vez que cobra vida, pasa las tardes viendo películas, jugando a los videojuegos, enviando mensajes de texto y llamando a sus amigos.

Cuando días o semanas después el aparato vuelve a dejar de funcionar, la conexión de Farha con el mundo exterior se desvanece.

Entonces regresa a las largas jornadas de rebuscar entre la basura, para conseguir botellas que vender y celulares que restaurar.

Deonar

Saumya Roy

Más de 16 millones de toneladas de desechos forman la montaña de basura de Deonar, ocho de ellas repartidas en una extensión de 121 hectáreas.

Los desechos se apilan hasta alcanzar una altura de 36,5 metros.

Se puede ver el mar desde la cima y sobre los sólidos montones de basura se han construido villas miseria.

Gases nocivos y contaminantes

Los desechos en descomposición liberan gases nocivos como metano, sulfuro de hidrógeno y monóxido de carbono.

Y en 2016 fue escenario de un incendio que ardió durante meses y llenó de humo gran parte de Bombay.

De acuerdo a un estudio que el regulador de polución de la India llevó a cabo en 2011, otros incendios similares contribuyeron con el 11% del material particulado que inunda el aire de Bombay, una de sus principales causas de contaminación.

Los vecinos de los alrededores llevan luchando en los tribunales desde hace 26 años, exigiendo el cierre del vertedero de Deonar.

Pero esa montaña de basura no es una excepción en el país. Una investigación realizada en 2020 por el Centro para la Ciencia y el Medio Ambiente (CSE), un think tank independiente con sede en Nueva Delhi, identificó en toda India 3.159 montañas de este tipo que contienen 800 millones de toneladas de desechos.

Estas han sido durante años un dolor de cabeza para funcionarios y políticos.

El 1 de octubre, Modi anunció un “programa nacional de limpieza” de casi US$13.000 millones que incluirá la instalación de una serie de plantas de tratamiento de aguas residuales para reemplazar gradualmente los vertederos de basura al aire libre como el de Deonar.

Pero los expertos se muestran escépticos.

“Si bien se ha logrado en ciudades más pequeñas, es difícil proporcionar una solución para las montañas de desechos a esta escala”, dice Siddharth Ghanshyam Singh, subdirector de programas de CSE.

“Se reconoce que es un problema, pero hemos aceptado que si vamos a vivir en grandes ciudades como Bombay o Nueva Delhi estas montañas de basura van a estar allí”, señala Dharmesh Shah, coordinador en el país de la Alianza Global para Alternativas de Incineradores, una coalición de grupos que abogan por la reducción de residuos.

Deonar

Reuters
La montaña de basura se incendi[o en marzo de 2016;.

Desde el año 2000, India ha aprobado regulaciones que obligan a los municipios a que procesen los desechos.

Pero la mayoría de los estados informan de un cumplimiento solo parcial y no hay suficientes plantas de tratamiento de desechos.

Bombay, la capital comercial y del entretenimiento de la India y hogar de unos 20 millones de personas, tiene una sola planta de este tipo.

Ahora hay planes para instalar una planta que convierta los residuos en energía en Deonar.

Modi dijo que espera que el plan cree nuevos empleos ecológicos. Pero esto preocupa a los recolectores como Farha que llevan toda la vida dedicados a ello.

Aunque desde el incendio de 2016 acceder a la montaña de basura de Deonar se ha vuelto más difícil.

El municipio incrementó la seguridad para evitar que los recolectores entren y provoquen incendios: las llamas derriten la basura más liviana, quedando con ello expuesto el metal que se vende a precios altos.

Los recolectores que logran colarse a menudo son golpeados, detenidos y expulsados, aunque algunos sobornan a los guardias o acceden al vertedero antes del amanecer, cuando comienzan las patrullas de seguridad.

Pero ese no es el único motivo por el que los recolectores de basura de Deonar han visto su modo de vida. Y es que ahora gran parte de la separación de residuos se hace en la ciudad.

Como consecuencia, Farha no tiene teléfono desde hace meses. Y se ve obligada a sobornar a los guardias con al menos 50 rupias (US$0,67) todos los días para entrar y trabajar en los terrenos de Deonar.

Para recuperar esto, incluso pensó en buscar entre la basura que comenzó a llegar desde las salas del hospital en las que se atendía a los pacientes de covid-19 el año pasado.

Pero su familia le pidió que no recogiera esos desechos “dañinos”.

Así que ahora se queda cerca, observando a los recolectores que usan equipo de protección para seguir recogiendo plástico bajo la lluvia para revender.

La ciudad estaba enviando basura nueva y, como lo habían hecho durante años, las montañas tenían que acomodarla y los recolectores tenían que recolectarla y revenderla.

“El hambre nos matará si no nos mata la enfermedad”, dice Farha.

*Saumya Roy es una periodista con sede en Bombay y autora del libro Mountain Tales: Love and Loss in the Municipality of Castaway Belonging (Profile Books / Hachette India).


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