Del feminicidio al uso indebido de drones, estos son los delitos y penas que se quieren homologar en México
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Del feminicidio al uso indebido de drones, estos son los delitos y penas que se quieren homologar en México

La propuesta de un Código Penal unificado para todo el país retoma delitos que ya existen en códigos estatales, pero también incorpora nuevos. No contempla al aborto como un ilícito.
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16 de enero, 2020
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Por primera vez en su historia reciente, México podría contar con un mismo catálogo de delitos y penas homologadas para todos los estados del país. Se trata del denominado Código Penal Nacional, anunciado el miércoles por el fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, y cuya iniciativa formal se presentará al Congreso para su discusión, el próximo 1 de febrero.

Dicho Código Penal Nacional retoma delitos que ya existen en los códigos locales, pero también incorpora nuevos ilícitos que deberán sancionarse en todos los estados. 

Legisladores de Morena y de oposición consultados por este medio coincidieron en que la expedición del Código y de la ley Nacional de Cultura y Justicia Cívica es uno de los pendientes más importantes en la agenda de justicia. Consideraron que se trata de un cambio necesario para hacer mas eficiente el combate al crimen y a la violencia. En ese contexto, estimaron que serán de las iniciativas prioritarias a analizar, revisar y aprobar.

A partir del borrador del proyecto de esta iniciativa, Animal Político presenta algunos de los delitos incluidos en el Código Penal Nacional, que no considera al aborto como una conducta delictiva:

Los delitos más graves

Feminicidio

El feminicidio quedará tipificado en todo el país como la privación de la vida de una mujer “por razones de género”. Se considera que ello ocurre cuando se presenta una o más de las siguientes ocho circunstancias: que haya violencia sexual previa; que se inflijan lesiones o mutilaciones degradantes previas o posteriores al crimen; que existan antecedentes de violencia familiar, escolar o laboral entre agresor y víctima.

También cuando haya existido una relación sentimental, afectiva o de confianza con la víctima; o existan datos que prueben que hubo amenazas o acoso; que la víctima haya sido incomunicada de forma previa al asesinato; que el cuerpo de la víctima sea exhibido o depositado en un lugar público; o que se acredite alguna manifestación de odio.

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La sanción para quien comete un feminicidio será de 40 a 60 años de prisión, y una multa de 500 a 1000 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA).

Secuestro

Quedará definido en todo el país como la privación ilegal de la libertad con el propósito de obtener para sí o para un tercero un beneficio, o con la finalidad de retener a la víctima como rehén, a cambio de que la familia realice o deje de realizar algún acto. También se entenderá como secuestro la retención ilegal de las personas con fines de extorsión.

Todo ello se sancionará con una pena de 40 a 60 años de prisión, y multa de 12 a 24 mil UMAs.

La simulación de un secuestro con algún fin tendrá una pena específica de 4 a 16 años de cárcel.

Desaparición forzada

La comete el servidor público o un particular en complicidad con un servidor que prive de la libertad a una persona, seguida de la negación de este hecho o de la negativa de aportar datos sobre su destino o paradero. Se castigará con hasta 60 años de prisión, y con multa de 10 a 20 mil UMAs.

Ejecución Sumaria

Lo comete el servidor público o un particular en complicidad con el mismo que prive de la vida a una persona, derivado del exceso en uso de la fuerza, la retención de una persona en condiciones inadecuadas o después de la desaparición forzada. La pena será de hasta 60 años de prisión.

Homicidio calificado/agravado

Es el homicidio que se comete con “ventaja, traición, alevosía, premeditación, retribución, por el medio empleado, saña, en estado de alteración voluntaria u odio”. La pena será de 40 a 60 años de prisión. La misma condena corresponderá si el homicidio es resultado de una violación o un robo, o dentro de una casa habitación a la que el agresor haya ingresado con engaños o furtivamente.

Cuando se prive intencionalmente de la vida a la persona, pero sin las características mencionadas anteriormente será un “homicidio simple” y la sanción sería de hasta 30 años de cárcel.

Violación

Lo comete la persona que introduzca sin consentimiento de la víctima el pene por la vía vaginal, anal u oral, o cualquier objeto por la vía vaginal o anal. La sanción será de 8 a 20 años de cárcel. La pena se incrementará a 30 años de prisión si la víctima es menor de edad, o que por alguna razón no se encuentre en capacidad de resistirlo.

El código señala expresamente que dicha condena será la misma aun cuando existan vínculos de matrimonio, conyugales o similares entre las partes. Cabe señalar que actualmente algunos códigos estatales señalan atenuantes en este tipo de situaciones, lo que quedaría eliminado.

Los delitos más comunes: extorsión, robos y violencia familiar

Robos y la excepción por necesidad

El robo es el delito que con mayor frecuencia se comete en México. La propuesta de Código Penal Nacional lo define como: “apoderarse de una cosa ajena mueble, sin derecho y sin consentimiento de la persona que puede disponer de ella con arreglo a la ley”

Se contemplan múltiples modalidades entre ellas: robo de energía eléctrica, de material radioactivo, en el campo, de vehículo, casa habitación, entre otros. Las penas por robo pueden ir desde meses hasta más de 15 años de cárcel, dependiendo de la modalidad y circunstancias que lo agravan, como el uso de violencia.

El Código prevé además una pena de 2 a 3 años de prisión para quien sea sorprendido comercializando objetos robados.

Un punto novedoso que se establece literalmente es que no se castigará con prisión a la persona que sin emplear engaños o medios violentos se apodere por una ocasión de objetos que le sean indispensables, para satisfacer en ese momento una necesidad personal o de sus familiares.

Extorsión simple y agravada

La extorsión queda definida como la acción de obligar a otra persona a dar algo o dejar de hacer algo a cambio de un lucro, para sí o para otra persona y causando un daño patrimonial al afectado. La pena para quien lo cometa será de 15 a 30 años de prisión, y de 50 a 2 mil 500 veces el valor de la UMA.

Dicha pena podría agravarse hasta en dos terceras partes si la persona que lo comete es un servidor público de alguna institución de seguridad, de los tres niveles de gobierno.

Violencia familiar

Otro de los delitos de mayor incidencia en el país. La propuesta de Código Nacional señala que este ilícito lo comete quien “lleve a cabo actos o conductas de dominio, control o agresión física, psicológica, patrimonial o económica, a alguna persona con la que se encuentre o haya estado unida por vínculo matrimonial, de parentesco por consanguinidad, afinidad o civil, concubinato, o una relación afectiva de hecho dentro o fuera del domicilio familiar”.

La sanción para quien cometa este ilícito será de seis meses a 4 años de prisión, que podrá agravarse significativamente si ello origina otros delitos como lesiones u homicidio.

Los delitos nuevos

La propuesta de Código Penal Nacional incluye más de una veintena de nuevos delitos que de aprobarse deberán ser perseguidos y combatidos en todas las entidades del país. A continuación, se detallan algunos de ellos:

Uso indebido de drones

Se define como el uso de un “sistema de aeronave dirigida a distancia” cerca o en el espacio destinado a instalaciones estratégicas, de policía, cuerpos de emergencia, palacios de gobierno, la casa del presidente y del gobernador, entre otros. La pena a quien resulte responsable será de 3 a 6 años de prisión, y multa de hasta 400 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA).

Vigilancia ilícita contra servidores públicos

Conocida popularmente como “halconeo”. Comete este delito quien vigile personalmente o con medios electrónicos o telefónicos a una autoridad, con la finalidad de perpetrar un acto en su contra o impedirle realizar una función. La sanción será de 4 a 8 años de prisión que se agravará si la persona es servidor público.

Delitos digitales

Son actividades en contra de la información digital y en materia de protección de datos informáticos. Se incluye una decena de modalidades distintas que van desde el acceso ilícito a sistemas y medios de almacenamiento, hasta la alteración de equipos de instituciones bancarias o de seguridad nacional. Las penas van de los 6 meses hasta los 15 años de prisión.

Ofrecimiento de un empleo inexistente

Comete este delito quien con fines de obtener un lucro ofrezca por cualquier medio un empleo que resulte falso o inexistente en perjuicio de quien lo solicite. La sanción será de 5 a 10 años de prisión y multa de 5 a 47 veces de UMAs.

Delitos de directores de obra

Lo cometerán los Directores Responsables de Obra (DRO) o corresponsables que permitan el desarrollo de una obra sin apego a las disposiciones aplicables. La sanción será de 2 a 5 años de prisión, y multa de 400 a 700 veces de UMAs.

Delitos sobre el agua potable

Se incluyen diversas modalidades, dese la falta de desinfección del agua potable, hasta su distribución ilegal en pipas, o restringir por cualquier medio el flujo de esta. Las penas van de 1 hasta 6 años de prisión, dependiendo de la circunstancia y modalidad.

El “Asalto”

Lo comete el que “haga uso de violencia sobre una persona con el propósito de causar un mal, obtener un lucro o de exigir su asentimiento para cualquier”. No se trata de un robo, que es la sustracción de un bien, sino del ataque a la persona. Se castiga con una pena que puede ir desde los 4 hasta los 20 años de cárcel.

Maltrato y crueldad animal

Contemplado actualmente solo por algunos códigos locales. Lo comete quien infrinja maltratos o tratos crueles a animales, entendiéndose por estos como “un organismo vivo, no humano, sensible, que no constituya plaga, que posee movilidad propia, y capacidad de respuesta a los estímulos del medio ambiente perteneciente a una especie doméstica o silvestre”. Los animales callejeros entran dentro de esta definición también.

También cometerán delitos de maltrato animal quienes críen perros para peleas callejeras, participen en ellas, las promuevan o asistan como espectadores. Las penas van de 1 a 5 años de prisión.

Otros delitos nuevos: fraudes procesales, robos en el campo, enriquecimiento ilícito en la modalidad de contar con patrimonio injustificado, cohecho pasivo de servidores públicos extranjeros, y disparos con arma de fuego.

El aborto no es delito en el Código Nacional

El Código Penal Nacional no contempla entre el catálogo de ilícitos el aborto o interrupción voluntaria del embarazo, como sí lo hacen actualmente la mayoría de los códigos penales estatales. Es decir, no lo considera como una actividad o acción que pueda tipificarse como un delito.

No obstante, ello no impediría que los estados sí lo hicieran, ya que como adelantó el fiscal Gertz Manero ante el Senado, los estados mantendrán facultades para tipificar como ilícitas otras conductas que no incluya el Código Nacional.

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Qué revelan las máquinas tragamonedas sobre el poderoso negocio de la adicción

Son una de las herramientas más rentables del sector del juego, pero muchos jugadores dicen que ganar no es el objetivo. Entonces, ¿por qué no pueden parar de jugar?
6 de septiembre, 2020
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máquina tragamonedas

Getty Images
La idea es ganar… ¿no?

El primer trabajo de Mollie, cuando era una joven adolescente, fue distribuir cambio para máquinas tragamonedas en una base militar. Para cuando llegó a la madurez, Mollie ya no ganaba su salario con las máquinas tragamonedas, sino que se gastaba todo su cheque de pago en atracones de dos días en ellas.

“Incluso cambié mi seguro de vida por dinero para jugar”, le dijo a Natasha Dow Schüll en una habitación de hotel en lo alto del Strip de Las Vegas. Schüll es una antropóloga que ha estado estudiando el mundo de las máquinas tragamonedas durante dos décadas.

Quizás fue apropiado que la conversación haya tenido lugar entre dos mujeres. Los sociólogos a menudo han descrito el juego como una prueba de hombría, desde un James Bond con esmoquin que demuestra sus nervios de acero en la ruleta de alto riesgo y su habilidad en el póquer, hasta los jugadores de peleas de gallos de Bali analizados por el antropólogo Clifford Geertz en la década de 1970.

Las máquinas tragamonedas, sin embargo, no parecen encajar en absoluto. No requieren habilidad ni nervios de acero. Geertz argumentó que eran una distracción para “mujeres, niños, adolescentes… los extremadamente pobres, los socialmente despreciados y los personalmente idiosincrásicos”.

Pero las máquinas tragamonedas no son un juguete. Son fantásticamente rentables y han crecido como una especie invasora.

Protagonistas

Las encontré en masa en 2005, cuando viajé a Las Vegas para escribir sobre teoría del juego en la Serie Mundial de póquer.

Detalle de carnet del mundial de póker 2005

Getty Images
El póker resultó no ser la principal atracción.

Decenas de periodistas se apresuraron a entrevistar a jugadores estrella. Las máquinas tragamonedas parecían un telón de fondo decorativo deprimente pero colorido, que acogían a jugadores obesos y ancianos que las montaban como sillas de ruedas motorizadas.

Fue solo más tarde que me di cuenta de que realmente el Mundial de Póquer era el telón de fondo decorativo. En lo que respecta a los casinos, las máquinas tragamonedas se habían convertido en el evento principal.

No solo en los casinos: la industria del juego de Reino Unido, una vez dominada por las apuestas en las carreras de caballos, se ha vuelto dependiente de una especie de máquina tragamonedas llamada Terminal de apuestas de probabilidades fijas. Cuando el gobierno anunció en 2018 que se reducirían los tamaños máximos de las apuestas, una casa de apuestas respondió diciendo que tendría que cerrar casi 1.000 sedes.

Ganar no importa

Mollie gasta tanto en las máquinas tragamonedas que un hotel de Las Vegas la ha invitado a quedarse allí de forma gratuita. ¿Espera una gran victoria?, pregunta Natasha Dow Schüll. No. Ella sabe que no hay posibilidad de eso.

“Lo que la gente nunca entiende es que no estoy jugando para ganar”.

¿Un jugador al que no le importa ganar? Eso no parece correcto.

máquina tragamonedas

Getty Images
El botín, para jugadores como Mollie, es irrelevante…

Pero durante mucho tiempo hemos intentado entender qué son realmente las máquinas tragamonedas y la lección que tienen que enseñarnos sobre la economía moderna.

La historia

Generalmente se cuenta que las máquinas tragamonedas comenzaron en Estados Unidos alrededor de 1890.

La Compañía de Juguetes Ideal de Chicago fabricó una con cinco tambores giratorios, cada uno con diez naipes. Si, tras insertar una moneda cinco cartas se alineaban en una mano de póker decente, un asistente te daba un premio. Una firma de Brooklyn, Sittman and Pitt, hizo una versión en 1893 que fue popular en Estados Unidos.

Fue entonces que a Charles Fey, un inmigrante de San Francisco desde Baviera, se le ocurrió la idea de simplificar el dispositivo. Con solo tres carretes, el mecanismo se volvió lo suficientemente sencillo como para que la máquina pagara sin la necesidad de un asistente humano.

La máquina fue un éxito en San Francisco, hasta que el taller de Fey fue destruido en un incendio a raíz del terremoto de 1906.

Pareja feliz con jackpot

Getty Images
…aunque para otros jugadores, ganar -a juzgar por esta foto- es emocionante.

Las máquinas tragamonedas modernas son simplemente computadoras en caparazones, con sus gruesas palancas diseñadas para evocar las viejas máquinas mecánicas.

Es este cambio digital lo que ha hecho que las máquinas tragamonedas sean tan rentables. No hay necesidad de preocuparse por alimentarlas con monedas -el trabajo que solía tener la adolescente Mollie- porque los jugadores llevan tarjetas digitales en cordones que los conectan umbilicalmente a las máquinas.

La zona

Los jugadores nunca necesitan moverse; entran en lo que Mollie llama “la zona”, un estado de absorción similar a un trance donde el resto del mundo se disuelve.

Ganar simplemente significa más crédito, y más crédito significa más “T.O.D”, el acrónimo de time on device o tiempo en el dispositivo.

De eso estaba hablando Mollie cuando dijo que no estaba jugando para ganar.

Tres mujeres jugando en máquinas tragamonedas en la piscina

Getty Images
En la zona… de la piscina.

Las máquinas tragamonedas modernas no son como las loterías o la ruleta, en las que los jugadores viven con la esperanza de ganar el premio mayor.

En cambio, tragan apuestas bajas -tal vez 100 apuestas de un centavo, distribuidas en una cuadrícula vertiginosa de posibles combinaciones ganadoras- y constantemente escupen pequeñas ganancias también (si es que se pueden describir como ganancias).

Si has hecho 100 apuestas de un centavo y recuperas veinte centavos, ¿es realmente una victoria? Con luces intermitentes y jingles de celebración, la máquina te dirá que sí.

El 18%

En una máquina estudiada por investigadores, 100 giros producían 14 ganancias reales -la máquina devolvía más de lo que el apostador había puesto- y 18 falsas ganancias -en las que el jugador recibía algo con gran fanfarria, pero menos de lo que había apostado-.

El mismo equipo de investigación pasó a demostrar en experimentos de laboratorio que una máquina con esa tasa del 18% de falsas victorias era más adictiva que las máquinas con muchas más o muchas menos falsas victorias.

Los diseñadores de máquinas tragamonedas no investigan por gusto: la industria es ferozmente competitiva.

máquina tragamonedas

Getty Images
El ganador, como siempre, es el casino.

Una máquina de US$10.000 puede pagarse sola en un mes, si atrae a los jugadores. De lo contrario, será reemplazada por una con una olla de palomitas de maíz de la que burbujean bolas de lotería, o una que lance aroma a chocolate en la cara del jugador, o una que, en la voz de Donald Trump, anuncie: “¡estás despedido!”… cualquier cosa para deleitar y sorprender.

Siempre están buscando construir una mejor ratonera, y nosotros somos los ratones.

La fuerza de la adicción

B.F. Skinner, uno de los psicólogos más famosos del siglo XX, no se habría sorprendido.

En la Universidad de Harvard, Skinner solía investigar el comportamiento dándole a ratones que apretaban una palanca la recompensa de una bolita de comida.

En una ocasión, les dio la recompensa de forma intermitente: a veces la bolita salía, otras, no. No había forma de que el ratón lo supiera. Sorprendentemente, la recompensa impredecible fue más motivadora que una recompensa generosa y confiable.

B.F. Skinner

Getty Images
B.F. Skinner no se habría sorprendido.

Los adictos a las tragamonedas como Mollie están igualmente enganchados, absortos en “la zona”.

La antropóloga Natasha Dow Schüll una vez vio imágenes, capturadas con la cámara de seguridad de un casino, de alguien que sufría un ataque cardíaco en una máquina tragamonedas:

“Él… colapsa repentinamente sobre la persona a su lado, que no reacciona en absoluto… dos transeúntes lo estiran, uno de ellos es una enfermera de emergencias fuera de servicio. Pocos jugadores en las inmediaciones se mueven de sus asientos… en menos de un minuto, un oficial de seguridad aparece en la escena con un desfibrilador, le da dos descargas eléctricas al hombre… A pesar del hombre inconsciente que yace literalmente a sus pies, los otros apostadores sigue jugando”.

¿Estás seguro de que a ti no te pasa?

Las investigaciones sugieren que las máquinas tragamonedas pueden crear adictos mucho más rápidamente que otras formas de juego, como loterías, juegos de casino o apuestas deportivas.

Pero igualmente desconcertante es la sensación de que en los últimos años, la psicología de la máquina tragamonedas se ha escapado del casino y ha migrado a nuestros bolsillos.

Los adictos en recuperación evitan ir a lugares donde podrían ver máquinas tragamonedas, pero no hay ningún lugar al que podamos escapar de nuestros teléfonos, y hay muchas buenas razones para estar mirándolos.

Todos hemos visto gente “en la zona”, ajena a sus compañeros o al tráfico porque el teléfono es lo único que importa.

Es ese refuerzo intermitente de nuevo: ¿hay más correo electrónico? ¿Algún “me gusta” en Facebook?

Muchos juegos de computadora son más descarados en el uso de refuerzo intermitente, ofreciendo “cajas de botín” con esos destellos familiares y recompensas impredecibles.

Se parece mucho a un juego de azar, y a menudo son juegos de azar para menores de edad.

~Tim Harford escribe la columna “Economista clandestino” en el diario británico Financial Times. El Servicio Mundial de la BBC transmite la serie 50 Things That Made the Modern Economy. Puedes encontrar más información sobre las fuentes del programa y escuchar todos los episodios o suscribirte al podcast de la serie.


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