Alumnas reviran a autoridades de la UNAM: no han cumplido los acuerdos
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Alumnas reviran a autoridades de la UNAM: no han cumplido los acuerdos

Las alumnas reclamaron que es falso que se esté cumpliendo su pliego petitorio, como han asegurado tanto la dirección como la rectoría de la UNAM.
Cuartoscuro
10 de enero, 2020
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La liberación de la Prepa 9 por parte de alumnas que llevan casi dos meses en paro se entrampó este jueves porque la dirección se negó a firmar una carta compromiso de no represalias, con el argumento de que ya hay una denuncia legal presentada por daños al plantel y no se puede echar para atrás.

Esta fue la misma razón por la que no prosperó el último intento de diálogo en la Prepa 7, el pasado viernes, que también se mantiene sin clases. Los alumnos además reclamaron que es falso que se esté cumpliendo su pliego petitorio, como han asegurado tanto la dirección como la rectoría de la UNAM.

Lee: Paros en la UNAM: en Filosofía renuncia directivo para reabrir plantel; en prepa 9 no logran acuerdo

Poco antes de la 1 de la tarde, hora a la que estaba citada una nueva mesa de diálogo entre alumnos y autoridades, varios jóvenes barrían el patio interior de la escuela en el que se instalaron pupitres, bocinas y una mesa para el encuentro. Quitaron el candado para que entraran primero todos los que se identificaran con su credencial de estudiante, unos 300, y luego darían acceso a la representación de la Escuela Nacional Preparatoria.

La directora Gabriela Martínez llegó hasta la puerta. Los jóvenes le pidieron firmar una carta compromiso de no represalias, y les dijo que ya había firmado una con anterioridad, pero ellos insistieron, así que se retiró unos minutos junto con el abogado y el secretario de la escuela a leer la nueva carta. Cuando volvió, les propuso agregar un párrafo que explicitaba que la UNAM no se desistiría de una demanda legal por daños, lo cual fue considerado por los alumnos como imposible para poder sentarse a hablar.

Adentro, parte de la comunidad de estudiantes esperaba. Los organizadores del paro, que se identificaban por vestir de negro y cubrir sus rostros ante las cámaras de medios y teléfonos celulares de otras personas, consultaron a todos los estudiantes presentes sobre qué hacer ante la negativa de la dirección. Preguntaron si de todas maneras querían que se hiciera el diálogo para llegar a acuerdos y liberar la escuela, pero a mano alzada, la mayoría votó por el no, y se trasladó a la reja a dejar en claro que era una postura general.

La directora Martínez declaró a los medios que había un compromiso de respetar el derecho de los alumnos a manifestarse, pero que no estaba en posición de firmar que no habría represalias por los daños en la escuela, porque eso ya estaba en otra instancia. Al ser cuestionada sobre cuántos casos de acoso habían investigado y desde cuándo, contestó que no había ninguna denuncia y se retiró.

Lee: Complicidad e ‘intereses’ en la UNAM frenan denuncias por violencia de género: Tribunal Universitario

Al interior, se respiraba decepción. Algunos jóvenes hasta comentaron que ellos ya querían terminar el paro, una chica rompió en llanto. Otros pidieron explicaciones sobre quién había cometido los destrozos en cristales y de un tótem que tenía la prepa. Los organizadores explicaron que había días en que eran muy pocos los que se quedaban ahí a cuidar las instalaciones, y que cuando detectaron a alguien rompiendo lo sacaron, pero que aunque no estaban seguros de si habían sido otros alumnos, no estaban dispuestos a permitir que hubiera persecuciones.

Después de una breve conversación sobre que hacía falta actualizar el pliego petitorio y esperar a que las autoridades quisieran hablar nuevamente, se propuso cerrar la lateral de Avenida Insurgentes Norte, donde se ubica la Prepa, como modo de presión. Más de dos tercios de los alumnos prefirieron irse y fueron saliendo ordenadamente, mientras los que se quedaron improvisaron carteles de cartón para la manifestación.

Reclaman impunidad e incumplimiento del pliego petitorio

Una chica lleva un paliacate negro con dibujos para cubrirse hasta la nariz, sudadera enrollada en la cabeza y ropa negra. Es menudita, y la fuerza con la que habla como una de las que mantiene en paro la Prepa 9, disminuye cuando reconoce que ella ha sido una víctima.

La agresión sexual que sufrió no fue de un profesor, sino de otro alumno, en mayo pasado, pero por parte de la escuela, en lugar de apoyo hubo hostigamiento. Cuando acudió al área jurídica, le mostraron fotos de ella con amigos y le dijeron que se juntaba con puros “porros”, que así no podían darle credibilidad y no procedía su denuncia. Que por las amistades que tenía, incluso podía salir perjudicada si insistía.

Todos sus compañeros se enteraron de que estaba denunciando a un chico; hubo algunos de su lado, pero también hubo quienes la señalaron y desacreditaron lo que decía. El chico empezó a faltar a clases y a quejarse de que ella lo acosaba ahora con sus acusaciones. La solución de las autoridades fue separarlos: a ella la cambiaron de grupo y a él le tramitaron su cambio a Prepa 8.

Lee: La UNAM no ha logrado resolver los paros en 3 planteles que reclaman por acoso contra alumnas

Una de las quejas que originó el paro fue la falta de apoyo real a las alumnas cuando intentan poner una denuncia. Los jóvenes exigieron desde un principio la renuncia de la abogada Lydia Ochoa, por ignorar las quejas. La prepa publicó desde noviembre un comunicado diciendo que había sido separada del cargo, pero los jóvenes han pedido algún documento legal que pruebe que no seguirá trabajando en la Universidad, y no han tenido respuesta.

Otro punto del pliego sobre el que no hay cumplimiento, y la misma directora lo ha reconocido, es la destitución de los profesores señalados por acoso sexual y corrupción, que son alrededor de 10. En un video publicado el miércoles, Martínez dijo que sabe que hay señalamientos, pero que no puede actuar si no hay denuncias formales. Las denuncias que las alumnas se quejan de que la abogada no les tomaba.

Esos señalamientos no eran secreto para casi nadie. Una chica relata a este medio que cuando el profesor Daniel le dio clases de natación, dijo a las niñas que tenían que usar un traje de baño de tipo olímpico o por lo menos ponerse licras, “para que no anden enseñando”. Siempre traía lentes de sol, aunque estuviera oscuro, y ahora que tomaron las instalaciones descubrieron que esos lentes tenían un mecanismo para grabar.

Otra cuenta que una maestra casi no enseñaba nada en sus clases, pero los obligaba a comprar su libro para pasar la materia, y que cuando acudieron con el asesor del grupo a quejarse, les contestó que otras generaciones ya habían hecho el mismo reclamo, pero esa profesora era sindicalizada y con influencias, así que era imposible hacer algo contra ella.

Un alumno señala que mientras para poner la demanda por daños el comunicado de la UNAM dice que se basan en las fotografías que circulan en redes, no se da la misma validez a las denuncias en internet contra profesores.

Y no solo en internet. Los muros a lo largo de toda la prepa se han llenado de grafitis e impresiones de fotos de profesores y estudiantes con comentarios sobre su comportamiento: “pasó en el examen a una niña por su escote”, “sexualiza prendas de vestir de alumnas, pide que lo abracen y que lleven vestidos”, “este machito exhibe las fotos de chicas desnudas en un grupo de halcones”.

El pliego petitorio de los paristas también reclama mayor transparencia sobre el presupuesto que recibe el plantel y cómo se usa, ya que encontraron reportes de compras por miles de pesos para cosas como una cigarrera o una escalera, mientras que ellos se enfrentan diariamente a no tener suficiente material de laboratorio o proyectores que no sirven.

Un último punto que apenas será incorporado al pliego petitorio es la exigencia de un espacio seguro que han creado para las chicas: el salón H1, que fue tomado para permitir solo el acceso de mujeres, donde puedan refugiarse y darse apoyo.

Ante la falta de acuerdos de este jueves, los jóvenes acordaron reestructurar el pliego petitorio y esperar que haya un nuevo acercamiento con las autoridades. Durante una hora hicieron bloqueos intermitentes a la circulación de Insurgentes, con la esperanza de hacer presión a la dirección y aseguraron que ellos están abiertos al negociar, siempre que se respete que no serán criminalizados.

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La princesa Mako de Japón renuncia a la realeza para casarse con su novio plebeyo de la universidad

Tras años en el ojo del huracán por su relación, la princesa y su novio desde la universidad, Kei Komuro, contrajeron matrimonio este martes en una discreta ceremonia.
26 de octubre, 2021
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Este martes la princesa Mako de Japón se casó finalmente con Kei Komuro, su novio desde la universidad, renunciando así a su estatus real.

Según la ley japonesa, los miembros femeninos de la familia imperial pierden su posición si se casan con un “plebeyo”, aunque esa regla no aplica a los miembros masculinos.

Mako obvió los tradicionales ritos de una boda real y rechazó el pago que se le ofrece a las mujeres de la realeza cuando se retiran de la familia.

Ella es la primera miembro femenina de la familia real en rehusar ambas costumbres.

Se prevé que la pareja se irá a vivir a Estados Unidos, donde Komuro trabaja como abogado.

Esa salida ha suscitado comparaciones inevitables con la pareja real británica formada por Meghan Markle y el príncipe Harry, por lo que los recién casados han sido apodados los “Harry y Meghan de Japón”.

Igual de Markle, Komuro ha sido objeto de un intenso escrutinio desde que su relación con Mako se hizo pública. La crítica más reciente que recibió fue por lucir una cola de caballo cuando regresó a Japón.

Algunos tabloides y usuarios en las redes sociales opinaron que su peinado —considerado poco convencional en Japón— era impropio de alguien dispuesto a casarse con una princesa.

“Kei es irremplazable”

En una rueda de prensa que la pareja dado el mismo día de la boda, Mako pidió escusas por cualquier molestia que su matrimonio pudo haber causado al pueblo.

“Siento mucho la inconveniencia causada y estoy agradecida a aquellos que han continuado apoyándome”, declaró, según un informe del medio público NHK.

“Para mí, Kei es irremplazable. El matrimonio fue una opción necesaria para nosotros”.

Komuro añadió que ama a Mako y quiere pasar el resto de su vida con ella.

“Amo a Mako. Sólo contamos con una vida y quiero que la pasemos con la persona que amamos”, dijo Komuro, según lo reporta la agencia AFP.

“Me siento muy triste de que Mako haya estado en una mala situación, mental y físicamente, debido a las acusaciones falsas”.

La princesa Mako (der.) abraza a su hermana, la princesa Kako, en la hacienda Akasaka, 26 de octubre, 2021

Getty Images
La princesa Kako, hermana menor de Mako, felicitó a la pareja.

La princesa Mako abandonó su residencia en Tokio a eso de las 10:00 de la mañana hora local de este martes para casarte, haciendo la venia varias veces a sus padres, al príncipe heredero Fumihito y a la princesa heredera Kiko. También abrazó a su hermana menor antes de partir.

La pareja ha recibido una extensa cobertura mediática a lo largo de los años y su relación ha sido objeto de polémica, lo que le ha causado a la princesa desorden de estrés postraumático, reportó con anterioridad la agencia oficial de asuntos reales, IHA.

Este mismo martes varias personas protestaron contra la boda, portando pancartas apuntando a asuntos financieros de la familia de Komuro, particularmente de la madre del novio.

Una protesta contra la boda de la princesa Mako y Kei Komuro in Tokio, el 26 de octubre, 2021.

Getty Images
Algunos japoneses conservadores que no creen que Komuro sea una pareja digna de la sobrina de un emperador.

La ahora exprincesa se comprometió con Komuro en 2017 y los dos planearon casarse el año siguiente.

Pero la boda se pospuso tras unas denuncias sobre los problemas financieros de la madre de Komuro.

El palacio negó que la postergación estuviera vinculada a eso, aunque el príncipe heredero Fumihito afirmó que era importante que los asuntos de dinero se aclararan antes de que la pareja se casara.

Según el corresponsal de la BBC en Tokio, Rupert Wingfield-Hayes, la verdadera razón de la animosidad contra Komuro parece venir de un sector conservador de la sociedad que no cree que sea una pareja digna de la sobrina de un emperador.

Komuro —que recibió una oferta de trabajo de un destacado bufete de abogados— es de origen humilde y los tabloides locales han pasado años buscando chismes sobre su familia, incluyendo las acusaciones contra su madre.


Análisis: Hideharu Tamura, BBC News, Tokio

La reacción de algunos medios y parte del público a la relación entre la princesa Mako y Kei Komuro ha dejado patente la presión que enfrentan las mujeres de la familia imperial.

La IHA ha informado de que la princesa Mako sufrió de desorden de estrés postraumático por la fuerte crítica desde los medios y las redes desde el anuncio de su compromiso hace cuatro años.

Ella no es la primera mujer de la familia real japonesa en ser afectada de esta manera.

Su abuela, la emperatriz emérita Michiko, perdió la voz temporalmente hace casi 20 años cuando desde los medios se la tachó de no apta para ser la esposa de un emperador.

Su tía política, la emperatriz Masako, sufrió depresión después de ser culpada por no haber tenido un hijo varón.

Las mujeres de la realeza están forzadas a cumplir con ciertas expectativas: deben apoyar a sus esposos, dar a luz a un heredero y ser guardianas de las tradiciones japonesas. Si se quedan cortas, se las critica salvajemente.

Lo mismo sucedió con la princesa Mako, quien dijo que renunciaría a su estatus real. Pero ni siquiera eso ha sido suficiente para frenar los ataques contra ella, su esposo y su matrimonio.

Si quieres leer esta historia en japonés, la encuentrasaquí.


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