'Mes 13': la nueva estrategia de la Secretaría del Trabajo para convertir jóvenes becarios en empleados
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

'Mes 13': la nueva estrategia de la Secretaría del Trabajo para convertir jóvenes becarios en empleados

La estrategia estará acompañada de una plataforma digital que permitirá que los becarios obtengan un empleo, emprendan proyectos para el autoempleo, o puedan reanudar sus estudios.
Cuartoscuro
Por Manu Ureste y Francisco Sandoval
23 de enero, 2020
Comparte

La próxima semana el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, viajará a Coahuila y Nuevo León para encabezar una serie de ceremonias en las que un total de 1,400 becarios se graduarán del programa “Jóvenes Construyendo el Futuro (JCF)”, que representan la primera generación de egresados de esta iniciativa del Gobierno Federal que arrancó el 10 de enero de 2019.

Apenas el pasado 16 de enero el Subsecretario de Empleo a nivel federal, Horacio Duarte Olivares, participó en una reunión con Secretarios del Trabajo a nivel estatal donde habló de la estrategia que a partir de este año implementarán con el fin de dar seguimiento a 1 millón 62 mil 284 jóvenes, de entre 18 y 29 años, que egresarán del programa JCF.

Lee más: Familia de becario que sufrió accidente pide a AMLO revisar cómo opera Jóvenes Construyendo el Futuro

En entrevista con Animal Político, el subsecretario explicó que la estrategia estará acompañada de la implementación de una plataforma digital llamada “Mes 13”, que permitirá que los becarios del programa obtengan un empleo, emprendan proyectos para el autoempleo, o puedan reanudar sus estudios.

Por otra parte, el funcionario expuso que, a un año de implementado el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, han enfrentado varios retos. Por ejemplo, episodios relacionados con peleas entre becarios, algún caso de robo, así como el presunto mal uso de los recursos por parte de ‘empresas fantasma’ o de ‘becarios fantasma’. Esto último, de hecho, ya derivó en una denuncia penal, que está integrada por varios casos, ante la Fiscalía General de la República (FGR), y en al menos otras dos denuncias en fiscalías estatales.

Además, Horacio Duarte dijo que están trabajando de la mano con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) para medir cualitativamente los resultados y el impacto que ha tenido el programa destinado a jóvenes, lo que además les permitirá hacer ajustes en caso de ser necesario.

A continuación, la entrevista íntegra con el Subsecretario de Empleo de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Horacio Duarte.

¿En qué consiste el proyecto “Mes Trece” que presentó el 16 de enero? ¿Cómo será la transición de becarios a empleados?

Lo primero que yo siempre trato de explicar es que el programa tiene un comportamiento que yo llamo distinto a otros programas.

Nosotros tenemos un programa que nuestro número de becarios no es homogéneo con el año fiscal al año calendario. Ingresan los jóvenes cada primero y tercer lunes de cada mes. Y eso nos mueve las cifras.

Lee: AMLO dice que becarios de programas sociales son empleos, pero ni el gobierno los clasifica así

Si bien el programa cumple un año -arrancamos un 10 de enero de 2019-, no vamos a tener a un millón de becarios graduados, porque éstos saldrán de manera gradual. En este mes de enero estarán egresado los primeros 1,200 jóvenes que fueron los que logramos incorporar en enero de 2019. Y así vamos a ir creciendo para llegar al mes de agosto al punto más alto, donde estaremos egresando alrededor de 800 mil jóvenes del programa.

El tema del “Mes Trece” es un proceso que estamos terminando. Ya dibujamos algunas pinceladas, ya diseñamos unas líneas de acción, y ya presentamos las propuestas a los secretarios del trabajo de los estados en Querétaro. Pero es un tema que seguimos construyendo.

¿Pero, cuáles van a ser las rutas para integrar a estos jóvenes en el campo laboral?

Hemos diseñado varias rutas de salida para los jóvenes que se vayan graduando del programa.

Lo primero que queremos es lograr que se coloquen en un empleo. De preferencia en la empresa o centro de trabajo donde se estuvieron capacitando. O en una empresa afín a la actividad que estaban realizando. Pero no es un tema de voluntad, no podemos obligar a la empresa a contratar al becario, aunque sí podemos sensibilizarlos para que implementen mecanismos y amplíen su oferta laboral para irlos  incorporando.

Hay jóvenes que estando en la capacitación ya fueron contratados sin llegar a los 12 meses. Son alrededor de 20 mil casos, si bien es una cifra pequeña, creemos que es bastante alentadora.

Otra tres rutas que hemos trazado son: autoempleo, emprender un negocio, y el emprendimiento colectivo. Ya hay casos de jóvenes que se han encontrado en los centros de trabajo y han impulsado algunos modelos de negocios.

El problema de estos modelos es que no necesariamente nos va a impactar en el registro formal de empleos. Porque muchos de esos negocios se quedan en el mercado informal, en términos de que no cotizan en la seguridad social.

Otra ruta que surgió de los propios jóvenes es que hay casos donde nos dicen que quieren continuar con sus estudios. Allí los estaremos vinculando a través de “Mes Trece” con las opciones en línea que hay para estudiar.

El principal componente de los becarios es que tengan preparatoria. El 39% de los becarios tienen preparatoria pero muchos no la han terminado. Estamos trabajando con la Secretaría de Educación Pública para que la puedan finalizar en línea. Nos estamos enfocando en la preparatoria porque las cifras nos dicen que terminándola el mercado laboral mejorará para ellos, les dará más opciones.

Y otra estrategia es certificar las habilidades. Vamos a emitir una constancia para certificar sus habilidades. Todo eso lo vamos a meter en la plataforma del Servicio Nacional de Empleo (SNE), la cual habría que modernizarla, que sea atractiva, que sea dinámica, y que además sea amable, amigable, y que también se encuentre junto a las ofertas de bolsa de trabajo privadas, para que el joven tenga un menú a la mano.

¿Cuándo calculan que estará listo “Mes Trece”?

Calculamos que en mayo, que es cuando vamos a comenzar a tener nuestro mayor número de egresados.

Algo que aprendimos en el proceso de JCF es que los jóvenes utilizan mucho las tecnologías de la información y pueden aprender el proceso para inscribirse solos.

Así resolvimos en parte el tema de la identidad. En un principio teníamos la duda de cómo identificarlos. Cómo sabríamos que el joven que se estaba inscribiendo existía, pues le pedimos que se tomara una selfie con el número de QR inscrito en el formato impreso. Era pedirles una prueba de vida para saber que existían. Porque, al inicio, teníamos la duda de si estábamos frente a una granja de bots. Y de esta manera los resolvimos, pero fue sobre la marcha. Lo mismo hicimos con los tutores dentro de las empresas.

Lee: Empresas contratan a 15 mil becarios de Jóvenes Construyendo el Futuro

Por eso, nosotros apostamos que sean los propios jóvenes los que tramiten estos procesos en línea.

¿Detectaron anomalías al inicio del programa?

Sí. En términos de números no fueron tantos casos, pero con uno que nos encontraran era perder la credibilidad del programa.

Tenemos 156 mil centros de trabajo. Hemos suspendido a 3,000 por prácticas irregulares.

¿Cuántos jóvenes estaban vinculados con estos centros?

Alrededor de 30 mil. Son muchos o son pocos es totalmente relativo. De un millón afectar 30 mil, creo que es poco; de 156 mil centros de trabajo, suspender a 3,000, también creo que es poco. Pero sí se han dado casos.

¿De esos 3,000 centros suspendidos, cuántas denuncias penales se presentaron?

Pocas.  Hay casos que no ameritaba denuncias, solamente se dio de baja a los centros. En el caso de los jóvenes se les dio la opción de registrarse en otro centro, porque era un tema atribuible a la empresa.

¿En qué consistían estas irregularidades?

Lo que encontramos es centros de trabajo que nos los capacitaban en nada; centros registrados con capacidad operativa por encima de la realidad (ejemplo: se registraban 50 y tenían capacidad para dos); hay denuncias de empresas que le pedían dinero a los becarios para aceptarlos, o que se coludían para aprobar las horas de empleo sin acudir al centro laboral; y también existen casos de tutores que estaban inscritos con diferentes empresas, lo que no está permitido.

Fue por eso que la propia plataforma fue endureciendo sus filtros. No descartamos que no intenten hacerlo de nuevo, pero se las estamos poniendo más difícil.

Entonces fuimos aprendiendo, fuimos ajustando y hemos salido bien librados porque logramos poner más candados.

¿Han encontrado empresas fantasma o jóvenes fantasma que están cobrando sin acudir a los centros de trabajo?

Sí, hemos encontrado domicilios inexistentes, que te registran un domicilio y no existe. Pero la incidencia numérica es muy baja; también hemos encontrado que han registrado jóvenes y físicamente no están en los centros de trabajo. Estos casos han sido denunciados antes las autoridades correspondientes.

¿Qué ajustes han hecho para evitar este tipo de casos de empresas o jóvenes fantasma?

Desde diciembre hay un mecanismo de vigilancia en campo, porque no contábamos con uno. Hasta antes de septiembre todo era vía plataforma web. Ahora, ya tenemos supervisores en campo que nos permiten vigilar si existen los centros de trabajo en el terreno. Son alrededor de 600 mentores, así se les llama, que nos tienen que mostrar con evidencia que las empresas existen. Toda la evidencia se sube a través de la plataforma. Esa información nos va a permitir compartirla con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

¿El Coneval analizará el programa y cuando estarán listos estos resultados?

Sí, estamos en la etapa de la evaluación cualitativa con el Coneval. Para nosotros es muy importante que una institución como el Coneval nos diga cuáles son los resultados de este ejercicio.

Ahora tenemos los datos cuantitativos. Podemos presumir que tenemos más de un millón de becarios, que en este momento tenemos 916 mil que están en activo, que tenemos  150 mil empresas. Esos los números.

Ya les entregamos todos los procesos, padrones, y acordamos con ellos que cuando tengan su primer borrador, analizaremos conjuntamente los resultados, pero aún no hay una fecha establecida para entregarlos.

¿A cuántos jóvenes se ha dado de baja y por qué causas?

Se han dado de baja alrededor de 30 mil jóvenes por diferentes motivos. Uno de los casos más comunes es que los jóvenes hagan su primer contacto con el centro de trabajo y después ya no acuden a su capacitación y sus labores. También se dio un caso de una empresa que denunció a los becarios por robo; hay casos de jóvenes que se han peleados entre ellos. Pero son los menos.

¿Qué otros datos ha arrojado el programa que ustedes no tenían previstos?

El IMSS por ejemplo nos ha informado que alrededor de 600 mil jóvenes del programa es la primera inscripción que tienen en la institución en toda su vida.

Eso significa que estás impactando en la vida 600 mil chavos que nunca habían tenido seguridad social.

Además, hay 700 mil jóvenes que es la primera vez que tienen acceso a un instrumento financiero, es decir, una tarjeta bancaria. Aquí se abre hasta un reto para que las instituciones bancarias generen ofertas a esos jóvenes. El programa ha ido descubriendo potencialidades de negocios para la Iniciativa Privada. Solo ese tema financiero los bancos tendrían que estar diseñando algún producto que les pueda servir a estos jóvenes.

 ¿Qué es lo que viene y cuáles son los retos para el PJC para este 2020?

Lo primero es que vamos a ir por otro medio millón de jóvenes. Numéricamente hablando es mantener el millón de becarios.

Vamos a actualizar en el costo de la beca con base al salario mínimo, lo que ya fue anunciado por el Presidente.

Un reto que tenemos es la composición del mercado laboral en el norte. En el norte las percepciones salariales son más altas y las becas no son tan atractivas, mientras que en el sur nos pasa a la inversa: los salarios son más bajos y el monto de la beca sí es competitivo.

Un gran reto es cómo diseñamos una estrategia de equilibrio entre la composición norte y el sur. No lo hemos terminado de resolver, pero lo tenemos como parte de los pendientes a trabajar.

La otra, es que ahora el programa tendrá reglas de operación. En los hechos los tenía a manera de lineamientos, pero ahora tendremos reglas y las estamos terminando y los tendremos a finales de este mes. Ya se las mandamos a la Secretaría de Hacienda y estamos esperando su visto bueno. Estamos al 100 para publicar.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo persuadir a quienes dudan de las vacunas contra COVID

Catalogar a quienes dudan de si vacunarse o no de ignorantes o egoísta es demasiado simplista y no ayuda a que cambien su posición. Te explicamos a qué debes estar atento si quieres establecer un diálogo con alguien que no está convencido.
29 de julio, 2021
Comparte

Las redes sociales están plagadas de publicaciones que desacreditan a quienes dudan sobre si ponerse o no la vacuna contra la covid-19, pero estas reacciones a un tema por demás complejo están haciendo más daño que bien.

No debería haber ninguna duda al respecto: las vacunas contra la covid-19 están salvando vidas.

Tomemos como ejemplo algunas estadísticas recientes de Reino Unido.

En un estudio que siguió a más de 200.000 personas, casi todos los participantes habían desarrollado anticuerpos contra el virus dentro de las dos semanas posteriores a su segunda dosis.

Y a pesar de las preocupaciones iniciales de que las vacunas actuales puedan ser menos efectivas contra la variante delta, análisis sugieren que tanto la AstraZeneca como la Pfizer-BioNTech reducen las tasas de hospitalización en un 92-96%.

Como han repetido muchos profesionales de la salud, los riesgos de efectos secundarios graves de una vacuna son mínimos en comparación con el riesgo de la enfermedad en sí.

Aún así, un número considerable de personas sigue mostrándose reacia a aplicarse la vacuna. Según un informe reciente del Fondo Monetario Internacional, esta cifra oscila entre el 10% y el 20% de las personas en Reino Unido, a alrededor del 50% en Japón y el 60% en Francia.

El resultado se está convirtiendo en una especie de guerra cultural en las redes sociales, y muchos comentaristas afirman que los que dudan de la vacuna son simplemente ignorantes o egoístas.

Pero los psicólogos que se especializan en la toma de decisiones médicas argumentan que estas elecciones son con frecuencia el resultado de muchos factores complicados que deben abordarse con sensibilidad, si queremos tener alguna esperanza de alcanzar inmunidad a nivel de la población.

Cuestión de indecisión

Primero, hagamos algunas distinciones.

Protesta antivacunas en Madrid, España.

Getty Images
Protesta antivacunas en Madrid, España.

Si bien es tentador suponer que cualquiera que rechace una vacuna tiene las mismas creencias, los temores de la mayoría de las personas que dudan de las vacunas no deben confundirse con las extrañas teorías de los antivacunas acérrimos.

“Son muy vocales y tienen una fuerte presencia fuera y dentro de internet”, dice Mohammad Razai, del Instituto de Investigación de Salud de la Población St George’s, de la Universidad de Londres, quien ha escrito sobre los diversos factores psicológicos y sociales que pueden influir en la toma de decisión de las personas sobre las vacunas.

“Pero son una minoría muy pequeña”.

La gran mayoría de quienes dudan de las vacunas no tienen una agenda política y no están comprometidas con una causa anticientífica: simplemente están indecisas.

La buena noticia es que muchas personas que inicialmente dudaban están cambiando de opinión.

“Pero incluso un retraso se considera una amenaza para la salud, porque las infecciones virales se propagan muy rápidamente”, dice Razai.

Esto habría sido problemático si todavía estuviéramos lidiando con las variantes más antiguas del virus, pero la mayor transmisibilidad de la nueva variante delta ha aumentado la urgencia de llegar a la mayor cantidad de personas lo más rápido posible.

Las 5 C

Afortunadamente, los científicos comenzaron a estudiar la vacilación respecto a las vacunas mucho antes de que se identificara por primera vez el SARS-Cov-2 en Wuhan en diciembre de 2019, y han explorado varios modelos que intentan capturar las diferencias en el comportamiento de la gente respecto a la salud.

Vacunas

Getty Images

Uno de los más prometedores es el conocido como modelo de las 5C, que considera los siguientes factores psicológicos:

Confianza: la confianza de la persona en la eficacia y seguridad de las vacunas, los servicios de salud que las ofrecen y los responsables políticos que deciden su implementación.

Complacencia: si la persona considera que la enfermedad en sí misma es un riesgo grave para su salud.

Cálculo: la participación del individuo en una búsqueda extensa de información para sopesar los costos y los beneficios.

Conveniencia: qué tan fácil es para la persona en cuestión acceder a la vacuna.

Responsabilidad colectiva (que en inglés sería collective responsability, por eso es parte de las 5 C): la voluntad de proteger a los demás de la infección mediante la propia vacunación.

En 2018, Cornelia Betsch de la Universidad de Erfurt, en Alemania, y sus colegas pidieron a los participantes que calificaran una serie de declaraciones que medían cada una de las 5 C, y luego compararon los resultados con su aceptación de los procedimientos relevantes, como la vacuna contra la influenza o el VPH (virus del papiloma humano).

Efectivamente, descubrieron que las 5 C podían explicar la gran variedad en las decisiones de la gente y superaron constantemente a muchos otros predictores potenciales, como los cuestionarios que se centraban más exclusivamente en temas de confianza sin considerar los otros factores.

En una investigación aún no publicada, Betsch utilizó el modelo para predecir la aceptación de las vacunas contra la covid-19, y sus resultados hasta ahora sugieren que el modelo de las 5 C puede explicar en una gran medida la variación en las decisiones de las personas.

Habrá otros factores contribuyentes, por supuesto. Un estudio reciente de la Universidad de Oxford sugiere que el miedo a las agujas es una barrera importante para alrededor del 10% de la población.

Pero el enfoque de las 5 C ciertamente parece captar las razones más comunes de las dudas sobre las vacunas.

Sesgo de confirmación

Jessica Saleska, de la Universidad de California, Los Ángeles, señala que los seres humanos tenemos dos tendencias aparentemente contradictorias: un “sesgo de negatividad” y un “sesgo de optimismo” que pueden inclinar la balanza en las valoraciones de la gente sobre los riesgos y beneficios.

El sesgo de negatividad se refiere a la forma en que uno evalúa los eventos que escapan a su control. “Cuando te presentan información negativa, eso tiende a quedarse en su mente”, dice Saleska.

El sesgo de optimismo, por el contrario, se refiere a tus creencias sobre ti mismo, como por ejemplo creer que estás más en forma y más saludable que la persona promedio.

Vacuna contra la covid-19

Getty Images
Las principales barreras siguen siendo las preocupaciones de los pacientes sobre los efectos secundarios y los temores de que las vacunas no se hayan probado adecuadamente.

Estos sesgos pueden funcionar de forma independiente, lo que significa que puedes concentrarte en los peligrosos efectos secundarios de las vacunas y, al mismo tiempo, creer que es menos probable que padezcas la enfermedad, una combinación que reduciría la confianza y aumentaría la complacencia.

Luego está el famoso sesgo de confirmación, que también puede distorsionar las percepciones de la gente sobre los riesgos del virus a través de la disponibilidad de información errónea de fuentes dudosas que exageran los riesgos de las vacunas.

Esta confianza en recursos engañosos significa que las personas que obtienen un puntaje alto en la medida de “cálculo” de la escala de las 5 C (las personas que buscan datos activamente) suelen ser más reacias a las vacunas que las personas que obtienen un puntaje más bajo.

“Si ya crees que la vacunación podría ser peligrosa, entonces buscas (en internet) escribiendo ‘¿es peligrosa esta vacuna?’. Por eso todo lo que vas a encontrar es información que confirma tu opinión anterior”, dice Betsch.

Contexto

Recuerda que estas tendencias psicológicas son extremadamente comunes. Incluso si has aceptado la vacuna, probablemente hayan influido en tu propia toma de decisiones en muchas áreas de la vida.

Ignorarlas, y asumir que quienes tienen dudas sobre la vacuna son de alguna manera deliberadamente ignorantes, es en sí una postura tonta.

Tampoco debemos olvidar los muchos factores sociales que pueden influir en la decisión de la gente: el factor “limitaciones / conveniencia” de las 5 C.

En pocas palabras, la percepción de que una vacuna es de difícil acceso solo desanimará a las personas que ya son reacias.

Cuando hablamos, Betsch sugirió que esto podría haber frenado la aceptación de la vacuna en Alemania, que tiene un sistema muy complicado para identificar quién es elegible en qué momento para recibir la vacuna.

Vacuna

Getty Images
Para algunos, el miedo a las agujas en un factor que pesa a la hora de tomar una decisión.

La gente respondería mucho más rápido, dice, si recibieran notificaciones automáticas.

Razai está de acuerdo en que debemos considerar la cuestión de la conveniencia, particularmente para aquellos en las comunidades más pobres que pueden tener dificultadas por los gastos y el tiempo que lleva el viaje a un centro de vacunación.

“Viajar hacia y desde allí puede ser un gran problema para la mayoría de las personas que reciben un salario mínimo o prestaciones por desempleo”, señala.

Es por eso que a menudo es mejor que las vacunas se administren en los centros comunitarios locales.

“Creo que ha habido evidencia anecdótica de que ha tenido más éxito en lugares de culto, mezquitas, e iglesias”.

Finalmente, debemos ser conscientes del contexto en que la gente toma decisiones, dice, como el racismo estructural que podría haber llevado a ciertos grupos étnicos a tener una menor confianza general en las autoridades médicas.

Es fácil descartar las decisiones de otra persona si no comprendes los desafíos que enfrentan en su vida cotidiana.

Desconfianza

No existe una solución fácil, pero las autoridades sanitarias pueden seguir proporcionando información precisa y fácil de digerir para abordar las principales preocupaciones.

Según un informe reciente del Instituto de Innovación en Salud Global (IGHI, por sus siglas en inglés) del Imperial College de Londres, las principales barreras siguen siendo las preocupaciones de los pacientes sobre los efectos secundarios y los temores de que las vacunas no se hayan probado adecuadamente.

Gráfico

Getty Images

Al considerar estos diferentes factores y las formas en que pueden estar influyendo en el comportamiento de las personas, también es útil examinar los diversos sesgos cognitivos que se sabe que influyen en nuestras percepciones.

Considera las dos primeras C: la confianza en la vacuna, la complacencia sobre los peligros de la enfermedad en sí.

Para la primera, los gráficos que muestran los riesgos relativos de las vacunas, en comparación con la enfermedad real, pueden proporcionar algo de contexto.

Para este última, Razai sugiere que necesitamos más educación sobre la historia del desarrollo de las vacunas.

El uso de ARNm en vacunas se ha estudiado durante décadas, por ejemplo, con largos ensayos que prueban su seguridad.

Esto significó que la técnica podría adaptarse rápidamente para la pandemia.

“Ninguna de las tecnologías que se han utilizado sería de ninguna manera dañina, porque hemos utilizado estas tecnologías en otras áreas de la atención médica y la investigación”, explica Razai.

Diálogo abierto

Sarah Jones, investigadora de doctorado que codirigió el informe IGHI, sugiere que será necesario un enfoque específico.

“Yo instaría a los gobiernos a que dejen de pensar que pueden llegar a la gran cantidad de nichos que existen con un mensaje de vacuna para el mercado masivo y que trabajen de manera más creativa con muchos socios de comunicación eficaces”, dice.

Eso podría implicar colaboraciones más estrechas con los modelos influyentes dentro de cada comunidad, dice, quienes pueden proporcionar “información consistente y precisa” sobre los riesgos y beneficios de las vacunas.

Conversación.

Getty Images
Es importante establecer un diálogo para intercambiar opiniones.

Independientemente de cómo elijan divulgar la información, los servicios de salud deben dejar en claro que están participando en un diálogo abierto, dice Razai, en lugar de simplemente descartarlos.

“Tenemos que escuchar las preocupaciones de la gente, reconocerlas y darles información para que puedan tomar una decisión informada”.

Saleska está de acuerdo en que es esencial entablar una conversación bidireccional, y eso es algo que todos podríamos aprender al discutir estos temas con nuestros amigos y familiares.

“Ser respetuoso y reconocer sus preocupaciones. Creo que en realidad esto podría ser más importante que simplemente hablar de los hechos o las estadísticas”, indica.

“Muchas veces, se trata más de la conexión personal que de la información real que proporcionas”.

* Este artículo fue publicado en BBC Future. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.

* David Robson es autor de The Intelligence Trap: Why Smart People Do Dumb Things (La trampa de la inteligencia: por qué la gente inteligente hace cosas tontas”). Su próximo libro The Expectation Effect: Transform Your Health, Fitness, Productivity, Happiness and Ageing será publicado en 2022.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=rlYN7MCr_i0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.