Muro militar de AMLO ahoga el anhelo migrante al cruzar el río Suchiate
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Alberto Pradilla

Muro militar de AMLO ahoga el anhelo migrante al cruzar el río Suchiate

La barrera de la Guardia Nacional en la orilla del Suchiate impidió el paso a la mayor parte de la caravana migrante. Muchos de los que lograron zafarse de los uniformados fueron posteriormente detenidos en operativos del INM.
Alberto Pradilla
Comparte

“Estaban ahí todos los policías y en eso siguieron unas personas para allá y dejaron medio espacio”.

“Pero está bien cabrón, bien yuca la cruzada”.

“Dios sabe que vamos a cruzar”.

Son las 15:00 horas y un grupito de centroamericanos conversan escondidos tras una gasolinera de Pemex en la carretera que une Ciudad Hidalgo y Tapachula, en Chiapas. Entre ellos se encuentra Wilmer Castellanos, de 25, antiguo albañil de Santa Bárbara, en Honduras. “Quiero dar un futuro a mis hijos. Estamos aquí porque el gobierno es un corrupto”, dice el joven.

Cinco minutos después, Castellanos y el resto de sus acompañantes están corriendo despavoridos. Tras ellos, quemando rueda, una camioneta del Instituto Nacional de Migración (INM), las conocidas como “perreras”. Tienen la misión de detener a aquellos que lograron sortear el cerco impuesto por la Guardia Nacional en la orilla del río Suchiate. 

Lee: Autoridades retienen a 402 migrantes que cruzaron Río Suchiate

En esta ocasión, el oficial no tiene suerte. No está tan en forma como los escuálidos migrantes y uno de ellos hasta se permite esquivarle quebrándole la cintura con un regate. 

Ante la frustración del agente, los migrantes se introducen en los campos que rodean la gasolinera.

Ellos tuvieron suerte y pudieron escapar. Quién sabe hasta cuándo.

El operativo desplegado por el Gobierno mexicano para impedir el tránsito de la caravana no terminó en el Suchiate, donde las hileras de agentes de la Guardia Nacional se convirtieron en extensiones del muro de Donald Trump. La avanzadilla de la marcha migrante, los más aventados, lograron sortear esa primera línea. Así que luego fueron detenidos, uno por uno, por el operativo del INM.

En un comunicado, la institución que dirige Francisco Garduño aseguró haber arrestado a 402 migrantes.

“Con el apoyo de la Guardia Nacional, agentes federales del INM rescataron a 402 personas migrantes que fueron trasladadas a instalaciones del Instituto para proporcionarles alojamiento y servicios básicos de salud, agua y alimentación”, dijo el INM en un comunicado.

“Además, se tiene el registro de 58 personas extranjeras que se internaron por caminos no seguros de la zona selvática de la región, por lo que elementos de los Grupos Beta del INM se encuentran en su búsqueda”, afirmó.

La detención masiva entre Ciudad Hidalgo y Tapachula fue el último episodio de una jornada en la que ocurrió lo que todo el mundo sabía y nadie quiso evitar: el intento desesperado de atravesar la frontera sur mexicana por parte de un grupo de hombres, mujeres y niños que huyen de la pobreza y la violencia y a los que cada vez les resulta más difícil franquear el muro levantado por México. 

Por la mañana todo el mundo sabía que la jornada terminaría en el río. 

El diálogo entre una comisión de representantes de los migrantes y las autoridades del INM estaba destinado al fracaso desde el minuto cero.

El gobierno mexicano solo hizo una oferta: que los migrantes cruzaran en grupos de 40 por la frontera del puente internacional Rodolfo Robles y tramitaran individualmente sus casos ante la autoridad migratoria. Esto, en la práctica, implicaba acatar las leyes migratorias y aceptar ser encerrado y, previsiblemente, deportado. 

Lee: Guardia Nacional impide paso de migrantes con gas y piedras; detienen a más de 100

Las oferta de empleo que se anunciaban desde las bocinas instaladas en el portón fronterizo que permaneció cerrado tampoco son atractivas para los centroamericanos. Sumarse a los planes Jóvenes Construyendo Futuro y Sembrando Vida supondría recibir un salario de entre 180 y 250 dólares mensuales en Honduras y El Salvador. Unas cifras que ni siquiera llegan al salario mínimo de estos países.

Por parte de los centroamericanos las expectativas tampoco eran realistas. Pedían una especie de permiso de tránsito inexistente en la legislación mexicana. Pedían un permiso para transitar como ilegales con la autorización del gobierno. 

“Están diciendo que nos entreguemos de 40 en 40. Si nos dicen que sí, bien. Si nos dicen que no, tenemos un plan B”, dijo Brian Javier Vargas, de 23 años y antiguo policía en Honduras. Él era uno de los encargados de sostener la bandera que encabezaba a la comisión encargada de negociar. 

Todos sabían lo que iba a ocurrir.

Todos sabían que el gobierno mexicano no daría permiso de tránsito y que los migrantes no se resignarían. 

En un inicio, los migrantes escaparon de los elementos de la guardia nacional. Foto: Alberto Pradilla.

A las 10:30 de la mañana concluyó el ultimátum.

Sabían que a sus antecesores los habían deportado y, a pesar de todo, intentaron negociar. La representante del INM en Chiapas, Carmen Yadira de los Santos, fue clara: no podían aceptar el libre tránsito. 

Así que, como ocurrió en otras caravanas, cuando a los migrantes les cerraron la puerta, ellos decidieron saltar por la ventana.

El río era la única alternativa. En estas fechas el caudal del Suchiate está tan bajo que se puede atravesar caminando, así que el escenario era inmejorable. A las 10:30 alguien agarró el megáfono y pronunció por primera vez las palabras mágicas: “¡al río!”. Pocos minutos después eran cientos de personas las que desembarcaban en la orilla para tratar de cruzar a México.

Una de las características de esta caravana respecto a marchas anteriores es su profundo carácter evangélico. Antes de iniciar la marcha, rezo. Antes de negociar con el INM, rezo. Antes de convertir el Suchiate en el desembarco de la Normandía migrante, rezo. Por eso, caminar sobre el agua como Moisés, aunque esta los cubriera por los tobillos, era una buena metáfora.

La épica, en este caso, se encontró con la “realpolitik”. Y esta tiene forma de Guardia Nacional, desplegada en la frontera sur desde que México y Estados Unidos firmaron un acuerdo para reducir la migración. 

Los uniformados no tenían orden de golpear, sino de rebotar. El mandato era que los centroamericanos que huyen lo hicieran para otro lado. Formados con sus escudos, cada uno de los soldados era una pequeña parte de la primera línea del muro acordado por Donald Trump. Frente a ellos, familias desconcertadas que no entendían por qué no les dejaban pasar.

Para frenar el avance de los desarrapados, los uniformados lanzaron algún gas lacrimógeno, pusieron alguna zancadilla y lanzaron algunas piedras que respondieron a las piedras que les lanzaban los migrantes. Más que atacar, lo suyo era rebotar. Puro muro. 

Durante hora y media, la orilla del Suchiate se desparramó. Una mujer clamaba contra el miedo y padres y madres con sus hijos corrían como pollos sin cabeza. Los guardias, que ya tenían un plan en la cabeza, formaron una hilera y agotaron a los caminantes, que venían insolados tras varias horas en el puente. 

Aunque un número importante escapó, muchos fueron retenidos por personal del INM. Foto: Alberto Pradilla.

“Nos había dicho que nos iba a dar trabajo. Y ahora parece que se ha arrepentido”, dijo Ronaldo Sánchez, de 33 años, sentado en la orilla mexicana después de la trifulca.

Sánchez dejó claro que no estaba dispuesto a marcharse de la orilla.

Pero se abre la incógnita de cómo responderán las cientos de personas que se han quedado varadas en Tecún Umán, Guatemala, sin un plan para avanzar. Según datos del gobierno guatemalteco, al menos 4 mil personas atravesaron su frontera en dirección a México.

Esta es la caravana que menos ha logrado avanzar. El muro de Trump gestionado por López Obrador funcionó a la perfección. 

En 2018, el propio López Obrador escribía en “La Salida”: “Tampoco se detendrá el fuljo migratorio construyendo muros, haciendo redadas, deportando o militarizando la frontera”. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Día de la Victoria: por qué el 9 de mayo es tan importante para Rusia y para Putin

Rusia celebra la victoria en la Segunda Guerra Mundial un día después que la mayoría del resto de Europa, y es una fiesta como ninguna otra. También es una oportunidad importante para que el Estado promueva su narrativa sobre los conflictos pasados y presentes.
9 de mayo, 2022
Comparte

Como cada 9 de mayo, Rusia celebró este lunes la victoria en la Segunda Guerra Mundial: una fiesta nacional como ninguna otra, profundamente personal para muchas familias, pero también una gran oportunidad para la propaganda estatal.

Este año también se trataba de una fecha clave para el Ejército ruso, ya que el mundo seguía de cerca la posibilidad de que el presidente Putin aprovechara la ocasión para anunciar algún avance en la guerra de Ucrania.

Sin embargo, el mandatario ruso se pronunció en la misma línea que ha repetido desde el comienzo de la invasión: volvió a criticar a Occidente, la OTAN y el gobierno de Kiev por poner en peligro la seguridad de Rusia y justificó nuevamente el ataque al país vecino.

Putin también admitió pérdidas militares rusas, aunque tampoco ofreció muchos detalles.

Pero, ¿cuál es la importancia de esta fecha para Rusia?

La Segunda Guerra Mundial fue el conflicto armado más grande del mundo hasta la fecha.

Empezó con la invasión de Polonia en septiembre de 1939 (aunque no es la fecha que marca Rusia) y finalizó en 1945.

Decenas de millones de personas perdieron la vida; millones más se vieron desplazados en todo el mundo.

Firma de tratado de paz

Hulton Archive/Getty Image
Los alemanes firmaron documentos de rendición dos veces.

La Unión Soviética era uno de los países que pertenecía a la amplia alianza que derrotó a la Alemania nazi en esta guerra y probablemente fue el más afectado, ya que gran parte de la lucha tuvo lugar en su territorio.

En mayo de 1945, la Alemania nazi firmó su rendición incondicional en la Segunda Guerra Mundial, aceptando su derrota en Europa.

Este documento legal puso fin a las hostilidades en el continente, aunque la guerra contra Japón en Asia continuó hasta agosto de ese año.

La rendición oficial y definitiva se firmó cerca de Berlín a última hora del 8 de mayo.

Y los alemanes cesaron oficialmente todas las operaciones a las 23:01 hora local, ya pasada la medianoche en Moscú.

Generales en representación de la Armada alemana firmando un acta de rendición de Alemania en el cuartel general ruso de Karlshortst, al noreste de Berlín.

Keystone-France/Gamma-Keystone via Getty Images
Firma del acta de rendición de Alemania en el cuartel general ruso de Karlshortst, al noreste de Berlín.

El Día de la Victoria, también conocido como Día VE (Victoria en Europa) se celebra -por lo tanto- el 8 de mayo en la mayoría de los países europeos y en Estados Unidos.

Pero en Rusia, Serbia y Bielorrusia se celebra el 9 de mayo.

El Día de la Victoria puso fin a una larga y sangrienta guerra en la que muchísimas familias de la Unión Soviética perdieron a algún ser querido.

Herramienta ideológica en Rusia

Pero no fue hasta mucho tiempo después que la fecha empezó alejarse de su propósito de conmemoración y se convirtió en una herramienta ideológica clave para el estado.

Durante casi dos décadas después del final de la guerra, el 9 de mayo no fue un feriado nacional en la Unión Soviética y solo se celebraba en las grandes ciudades con fuegos artificiales y eventos festivos locales.

Leonid Brezhnev

Getty Images
Fue bajo el líder soviético Leonid Brezhnev cuando el Día de la Victoria empezó a cobrar una importancia cada vez mayor.

En 1963, el entonces líder de la URSS, Leonid Brezhnev, inició una política para crear un culto a la victoria en la guerra contra la Alemania nazi, posiblemente para fortalecer la menguante base ideológica del país y el sentimiento patriótico.

Esto significó eventos pannacionales, un desfile militar en la Plaza Roja y un día feriado el 9 de mayo.

A principios del siglo XXI, el presidente ruso, Vladimir Putin, hizo aún más para impulsar el significado del Día de la Victoria, intentando convertirlo en una parte inseparable de ser ruso.

Las celebraciones del Día de la Victoria crecieron en escala, pero cada año quedaban menos veteranos de guerra y testigos oculares vivos y capaces de participar en las festividades.

La narrativa del papel clave de Rusia en la derrota del nazismo también se instaló en las enmiendas a la Constitución rusa en 2020.

Entre otros cambios, que enfatizaron los valores conservadores y el nacionalismo, se prohibió a los ciudadanos rusos cuestionar la narrativa histórica oficial sobre la victoria.

Vladimir Putin

Getty Images
Vladimir Putin ha jugado un papel clave en la construcción del Día de la Victoria como un espectáculo.

“El culto a la victoria se regeneró en Rusia en la década de 2000 con un estilo aún mayor que en la época soviética. Es por eso que el triunfalismo sigue prevaleciendo tanto en los medios como en la conciencia de las masas”, le dijo a la BBC Oleg Budnitsky, director del Centro Internacional para la Historia y sociología de la Segunda Guerra Mundial en la Escuela Superior de Economía de Moscú.

“Esto tuvo consecuencias positivas: por ejemplo, un mayor enfoque en el estudio de la historia de la guerra. Se hicieron públicos y digitalizaron millones de documentos. Pero, por otro lado, vemos un aumento en la militarización de las masas“, agrega el experto refiriéndose a los lemas “Podríamos hacerlo de nuevo” que comenzaron a aparecer en las celebraciones del Día de la Victoria de Rusia en la última década, muy probablemente insinuando que el ejército ruso podría apoderarse de la mitad de Europa como en 1945.

Las celebraciones patrióticas masivas no trajeron mayor conocimiento fáctico.

Los historiadores señalan que la narrativa de la Segunda Guerra Mundial, o la Gran Guerra Patriótica, como se la conoce en Rusia, a menudo minimiza elementos clave, como las grandes pérdidas humanas que sufrió la Unión Soviética para detener la invasión alemana.

La tumba de un hombre ruso

BBC
No se sabe exactamente cuántos ciudadanos soviéticos murieron en la Segunda Guerra Mundial, pero las estimaciones oscilan hasta los 28 millones.

Según una encuesta estatal de 2020, la mayoría de los rusos sabía muy poco sobre cómo y dónde pasaron la guerra sus familiares.

Menos de un tercio de los jóvenes de 18 a 24 años sabían cuándo comenzó la Gran Guerra Patria (cuando la Alemania nazi atacó a la Unión Soviética en junio de 1941).

Desde 2014 y el inicio de las tensiones en el este de Ucrania, los medios estatales han incrementado su énfasis en el componente patriótico de la lucha contra los nazis.

Cuando las autoridades rusas afirmaron falsamente que la extrema derecha había llegado al poder en Ucrania, enfatizaron el papel histórico de Rusia en la derrota del fascismo.

Foto de una familia rusa

BBC
Muchos rusos no saben lo que pasó con sus familias durante la guerra.

Apropiación

Algunas iniciativas cívicas de conmemoración de los caídos en la guerra fueron asumidas por el Estado.

Por ejemplo, en 2011, un grupo de periodistas independientes en la ciudad siberiana de Tomsk inició una iniciativa local para conmemorar a los caídos en la guerra y la denominó “Regimiento Inmortal”.

La idea era que la gente marchara el Día de la Victoria con fotografías de los caídos en la guerra, creando así un “regimiento” conmemorativo.

La iniciativa se extendió rápidamente a otras partes de Rusia convirtiéndose en un fenómeno nacional.

En 2015 se creó una organización estatal con el mismo nombre, pero no se incluyó a los fundadores del movimiento original.

El “Regimiento Inmortal” se convirtió en una iniciativa gubernamental en la que se involucraron trabajadores del sector estatal, escolares y medios de comunicación estatales, a veces de manera obligatoria.

De esta forma, las autoridades rusas parecían querer indicar que solo la celebración del Día de la Victoria patrocinada por el Estado era la correcta.

Los misiles balísticos intercontinentales rusos Yars RS-24 equipados con ojivas MIRV termonucleares.

Getty Images

En 2020, la celebración del 75 aniversario de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial tuvo que trasladarse de mayo a finales de junio debido a la pandemia de covid-19, pero aun así se convirtió en una de las más lujosas que se hayan visto Rusia.

Más de 20.000 personas, cientos de aviones y vehículos blindados participaron en el desfile militar masivo, mostrando el equipo militar más nuevo, con el objetivo de impresionar al mundo con el poderío de Rusia.

Menos de dos años después, el país está involucrado en una invasión a gran escala de la vecina Ucrania usando de forma violenta gran parte de ese equipo.

Los objetivos de Rusia, expresados por el presidente Putin, eran “desmilitarizar” y “desnazificar” Ucrania.

Jets rusos sobre el Kremlin en la Plaza Roja el 9 de mayo de 2021.

Getty Images

Como la campaña militar no logró resultados rápidos (la captura de Kiev o el derrocamiento del gobierno ucraniano, por ejemplo), se cree que los comandantes rusos están presionando para que el 9 de mayo sea otra vez una fecha clave.

Si para ese día Rusia ha logrado obtener ganancias territoriales significativas, entonces Moscú podrá reinventar una vez más el Día de la Victoria con fines propagandísticos.

Es probable que las celebraciones del Día de la Victoria se conviertan en una oportunidad para que las autoridades reafirmen que la “operación especial” de Rusia en Ucrania no es una agresión de guerra sino una lucha para erradicar el nazismo.

Una afirmación que los acontecimientos diarios sobre el terreno no confirman.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=dVR9HB4arCs

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.