Con protestas del aeropuerto a Gobernación, padres de niños con cáncer logran promesa de abasto total
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Archivo Cuartoscuro

Con protestas del aeropuerto a Gobernación, padres de niños con cáncer logran promesa de abasto total

Con plantones y marchas los padres han logrado que se sienten a negociar con ellos desde directores de hospitales hasta la titular de la Secretaría de Gobernación.
Archivo Cuartoscuro
29 de enero, 2020
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Después de más tres semanas de protestas, padres de niños con cáncer han conseguido que los escuchen en la Secretaría de Gobernación, y que las autoridades de Salud y de varios hospitales se comprometan a que habrá abasto total de medicamentos. 

Las primeras protestas del año se dieron el viernes 3 de enero, cuando padres denunciaron en medios y redes sociales que 42 niños se habían quedado sin quimioterapia por falta de fármacos en el Hospital Infantil de México Federico Gómez. Era el mismo grupo de padres que en agosto pasado cerraron accesos al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para denunciar que sus hijos no tenían medicamentos. 

Lee: Tras protestas de padres de niños con cáncer, Gobernación acuerda mesas de trabajo

Tres días después, la Secretaría de Salud aseguró que sólo habían faltado fármacos para 10 niños, quienes en ese momento ya estaban recibiendo su tratamiento. 

En aquel momento, Israel Rivas, padre de una niña con cáncer y uno de los que encabezó la protesta, confirmó a Animal Político que, en efecto, para el lunes 6 ya se había normalizado el suministro de terapias en el hospital, y precisó que su hija no había resultado afectada por el retraso de tres días. 

El 20 de enero un grupo de cinco personas se manifestó afuera del Senado de la República. Tres eran padres de familia: Israel Rivas, Reyna Citlali Solís y Luis Fernando Reyes. Ninguno de sus hijos tenía problemas de desabasto de medicamentos, pero estaban ahí, dijeron, para denunciar la falta de Vincristina para entre 10 y 15 niños en el Federico Gómez. 

A ellos se les unió Sergio Valencia Camarena, integrante de la Fundación Nicoatole A.C., quien aseguró que iba en representación de padres que no tenían fármacos para sus hijos en el Hospital del Niño Poblano. El quinto integrante de la protesta fue Adrián LeBaron, quien se unió a los inconformes “por ser un inconforme con el sistema”. 

Lee: AMLO culpa a director del Hospital Infantil del desabasto de medicinas para niños con cáncer

La senadora panista Martha Márquez, quien ha acompañado las protestas de los padres por el desabasto de fármacos, recibió a las cinco personas y escucho sus demandas.

Pero la protesta más grande vino dos días después, el miércoles 22 de enero, cuando un grupo de 20 padres protestó primero en el Hospital Infantil de México Federico Gómez y después se trasladaron al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para bloquear por más de cuatro horas los accesos a la terminal 1. 

Ya avanzada la tarde, entraron al aeropuerto y protagonizaron un enfrentamiento con la policía capitalina al tratar de ingresar a las salas de abordaje en un intento por tomar incluso las pistas, aunque ya les habían avisado que ese mismo día había llegado la Vincristina al hospital. 

“Llegaron solo 400 dosis y no son suficientes, eso no alcanza ni para una semana”, aseguraron los padres. 

Después de un intercambio de jaloneos con las fuerzas de seguridad, se marcharon caminando por la avenida Circuito Interior, hasta la Terminal 2, donde se les unieron dos madres de niños con cáncer, pacientes del Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca, quienes también denunciaron la falta del fármaco Vincristina. 

Al día siguiente, el jueves 23, ocho padres, del mismo grupo que bloqueó el aeropuerto, intentaron ingresar a la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, en Palacio Nacional, sin embargo la entrada les fue negada por integrantes del área de Atención Ciudadana quienes les explicaron que solo podían ingresar periodistas con acreditación. 

Lee: Padres de niños con cáncer hacen bloqueo en Aeropuerto; sí hay medicamento, asegura el gobierno

Adentro, el presidente López Obrador culpó del desbasto al director del Hospital Infantil, Jaime Nieto Zermeño, y anunció que la Fiscalía General de la República abriría una investigación en su contra.

El mandtario también aseguró que en la institución ya había abasto total de Vincristina e instruyó al secretario de Salud, Jorge Alcocer, para que fuera a corroborarlo. 

Y el funcionario lo hizo, acudió al hospital y se reunió a puerta cerrada con el director de la institución, quien concluida la visita de Alcocer salió a decir a medios de comunicación y padres que era falso que solo hubiera Vincristina para menos de una semana. 

“Solo a siete niños, de 800 pacientes en control, se les retrasó el tratamiento una semana. Y es absolutamente falso lo que se ha estado diciendo de que solo había llegado una parte del medicamento. Recibimos 449 dosis, y tenemos un consumo de 400 por mes, además en unas semanas van a llegar para los siguientes meses”, señaló. 

El director llamó a los padres a la calma, pero la calma no llegó.

El viernes 24 otro grupo de unos 15 padres cerró la vialidad del Circuito Interior, a la altura del Centro Médico La Raza, por el supuesto desbasto de fármacos en esa institución y en el Hospital General de México. 

La mayoría de los manifestantes no reportó un caso real de desbasto, pero aún así, autoridades del sector salud, entre ellas el propio director de La Raza, Guillermo Careaga y Pedro Flores, representante de la Secretaría de Salud, los recibieron y se comprometieron a que no habrá falta de medicamento. 

Lee: Madres de niños con cáncer protestan en Veracruz ante desabasto de medicinas

A los manifestantes que son pacientes del IMSS les prometieron una reunión cada tres semanas para ver el estatus de la atención y el suministro. 

Mientras que a los pacientes del Hospital General de México los recibió este lunes 27 de enero, la directora de esa institución, Guadalupe Mercedes Lucía Guerrero, y un representante del Insabi. 

 “Nos dijeron que van a hacer lo posible porque no nos falte medicamento ni material para el mantenimiento de las quimioterapias y nos explicaron que el Insabi cubrirá los tratamientos, igual que lo hacía el Seguro Popular, así que nos vamos tranquilas”, aseguró Maribel Sánchez, una de las madres que entró a la reunión. 

Sin embargo, este martes 28 de enero, los padres volvieron a salir. Unas 30 personas iniciaron una manifestación en el Hospital Infantil Federico Gómez y se trasladaron después a la Secretaría de Gobernación, donde los recibió la titular de la dependencia, Olga Sánchez Cordero. 

A la reunión entraron los padres del Federico Gómez y del Hospital de Ixtapaluca y dos representantes de asociaciones civiles. Sergio Valencia, de Fundación Nicoatole, denunció el presunto desbasto de fármacos para el cáncer en el Hospital del Niño Poblano, y Emmanuel García, de Es por tu amor, denunció desabasto de Vincristina y otros fármacos en el Hospital General de Tijuana. 

También estuvieron en la reunión personas que denunciaron desabasto en Xalapa, Veracruz; en Acapulco, Guerrero, y en el Centro Médico Siglo XXI, aunque en este último la denuncia no fue por fármacos para tratar el cáncer sino por falta de inmunosupresores para niños recién transplantados de riñón. 

En la mesa de diálogo, Olga Sánchez Cordero aseguró a los padres que harán lo necesario para que haya abasto total y que enteraría al presidente de la situación.

Además les garantizó mesas de trabajo semanales para asegurarse de que están todos los fármacos e insumos en los hospitales, así como a atender sus peticiones de saber si ya se realizó la compra consolidada 2020 y a qué empresas se les van a comprar los medicamentos. 

Pese a eso los padres aseguraron que no van a estar conformes hasta que no falte ningún fármaco y que ante cualquier asomo de desbasto volverán a salir a la calle. “Si mañana no hay un fármaco, mañana saldremos a protestar”, aseguró Israel Rivas.

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5 claves para vigilar el aire que respiramos en interiores y evitar el COVID-19

Vigilar el aire que respiramos en interiores, como escuelas u oficinas, es más importante que nunca para evitar el contagio de coronavirus. Aquí te presentamos 5 aspectos a considerar.
28 de agosto, 2020
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Con el regreso a clases y a las oficinas en muchos países, evitar la propagación del coronavirus al interior de edificios se ha vuelto una cuestión clave.

Durante meses se nos ha dicho que nos lavemos las manos y mantengamos el distanciamiento social para evitar al SARS-CoV-2 que causa la enfermedad covid-19.

Pero científicos e ingenieros dicen que también debemos pensar en el aire que respiramos, a medida que los niños vuelven a las aulas y más personas vuelve a sus trabajos.

Hay 5 aspectos clave a tener en cuenta.

1. Si está mal ventilado, aléjate

Cuando entras en una habitación y el aire se siente viciado o cargado, algo anda mal con la ventilación.

No está entrando suficiente aire fresco, lo que aumenta las posibilidades de infectarse de coronavirus.

Investigaciones recientes muestran que en espacios confinados puede haber una “transmisión aérea” del virus, pues hay pequeñas partículas del patógeno que permanecen en el aire.

Un oficinista viendo a través de una ventana

Getty Images
Es importante estar consciente de la calidad del aire que se respira en espacios cerrados.

Así que la entrada de aire fresco es más importante que nunca.

Entonces, si un lugar está mal ventilado, hay que dar la vuelta y marcharse, dice el doctor Hywel Davies, director técnico de la Institución Colegiada de Ingenieros de Servicios de Construcción de Reino Unido.

Es vital tener un flujo de aire limpio: “Si hay alguien infectado en un edificio y entra suficiente aire del exterior, se diluye cualquier material infeccioso que se esté dispersando. Se está reduciendo el riesgo de que otras personas se infecten”.

2. Vigilar el aire acondicionado

Desde las oficinas hasta las tiendas, el aire acondicionado es bienvenido en los días calurosos, pero es importante saber qué tipo de aparato hay.

El más simple, conocido como aire acondicionado split, toma aire de una habitación, lo enfría y luego lo expulsa nuevamente.

Un aire acondicionado split

Getty Images
Las unidades split solo reciclan el aire del interior.

En otras palabras, está recirculando el aire. Esto no es un problema si se visita rápidamente un lugar. Pero puede ser un riesgo si se está en el lugar durante varias horas.

Un estudio de un restaurante en China, publicado por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU., mostró que este tipo de aire acondicionado jugó un papel clave en la propagación de coronavirus.

En el establecimiento había un cliente “presintomático”, es decir, alguien que estaba infectado pero no se dio cuenta porque aún no había desarrollado síntomas.

Los científicos consideran que liberó el virus al respirar y hablar. El patógeno fue dispersado por el lugar a través de las corrientes de aire de los split en la pared.

El resultado fue que otras nueve personas se infectaron.

Davies insiste en la importancia del aire fresco: “Si hubiera habido un buen suministro de aire exterior, es muy probable que menos personas se hubieran infectado”.

3. Informarse de la ‘proporción de aire fresco’

En un edificio moderno donde las ventanas están selladas, ¿cómo se puede obtener suficiente aire fresco?

Lo más común es tener un sistema de ventilación en el que el aire viciado se extrae de las habitaciones y se canaliza a una unidad de tratamiento, a menudo ubicada en el techo.

Una unidad de aire acondicionado en un techo

Getty Images
Los sistemas más modernos mezclan aire fresco del exterior con el que permanece en el interior de une dificio.

En esos lugares el aire fresco exterior se lleva adentro y se combina con el aire del interior. Lo que se respira es una mezcla de eso.

Dado el riesgo de infección por coronavirus, el consejo profesional es maximizar el suministro fresco exterior.

“Tener un 100% de aire exterior o cerca del 100% es algo bueno“, dice la profesora Cath Noakes de la Universidad de Leeds (Reino Unido).

“Cuanto más aire fresco, menor es el riesgo de que el virus vuelva a circular por el edificio”, añade.

La combinación precisa suele estar en manos de los administradores del edificio.

Pero la desventaja de hacer funcionar aire 100% fresco es el costo: el aire entrante debe calentarse en invierno y enfriarse en verano, todo lo cual requiere energía.

4. Comprobar los filtros

Un sistema de ventilación moderno debe tener filtros, pero estos no son infalibles.

Investigadores en EE.UU. que estudiaron lo que sucedía en el Hospital Universitario de Salud y Ciencia de Oregón encontraron que los filtros atraparon rastros de coronavirus, pero algunos pudieron escapar a él.

Una oficinista con máscara

Getty Images
Los empleados deberían preguntar si hay filtros y qué tanto se verifican.

El profesor Kevin van den Wymelenberg, quien dirigió el proyecto, cree que limpiar los filtros podría revelar si hay alguien infectado trabajando en un edificio.

En Corea del Sur, una empresa de telefonistas ubicada en un edificio de oficinas detectó que una persona fue capaz de infectar a más de 90.

Si los filtros se hubieran revisado con más frecuencia, la presencia del virus podría haberse detectado antes.

Van den Wymelenberg dice que la información de los filtros puede “mostrarnos dónde atacar y cuándo” para combatir las infecciones.

5. Tener cuidado con las corrientes de aire

Cualquier experto en la materia lo dice: el aire fresco es la clave. Pero un especialista en modelar el movimiento del aire agrega que no es tan simple.

Nick Wirth solía trabajar en el diseño de autos de Fórmula 1 y ahora asesora a supermercados y empresas de procesamiento de alimentos sobre cómo administrar el flujo de aire para mantener a las personas seguras.

Gráfico sobre las diferencias de transmisión

BBC

Advierte que si alguien está sentado al lado de una ventana abierta y es una persona contagiada, podría transmitir el virus a otros en la dirección que lleva el viento.

“Si abres una ventana, ¿adónde va a ir el aire? No es deseable que haya gente en una línea directa de ese flujo de aire”, explica.

“Más aire fresco en general es mejor, pero si fluye horizontalmente y está lleno de virus, podría tener consecuencias no deseadas“.

https://www.youtube.com/watch?v=N_i9OcJBtiQ

Al respecto, la profesora Cath Noakes dice que los beneficios de una gran cantidad de aire fresco que diluye la presencia del virus superará cualquier riesgo.

En su opinión, una ventana abierta podría llevar a que más personas reciban el virus, pero en cantidades más pequeñas y menos riesgosas,.

No es de extrañar que haya desacuerdos: todavía hay muchas cosas que no sabemos sobre el virus.

Pero el aire que respiramos formará parte de cualquier esfuerzo para hacer que los edificios sean más seguros.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

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https://www.youtube.com/watch?v=sVc_VPSn_FI&t=2s

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