ASF señala 1,809 mdp de presunto gasto irregular en publicidad con EPN
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Cuartoscuro Archivo

EPN se despidió con 1,809 mdp de presuntos desvíos en propaganda y anuncios fantasma

La Auditoría Superior de la Federación detectó que en el último año de gobierno de Peña Nieto hubo gastos sin comprobación y aumentos de presupuesto injustificados para publicidad oficial o propaganda.
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21 de febrero, 2020
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El gobierno de Enrique Peña Nieto se despidió en 2018 con un presunto gasto irregular en publicidad oficial, que incluye pautas ‘fantasma’ y  aumentos de presupuesto injustificados, por un monto de 1,809 millones de pesos, indicó la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en una auditoría forense sobre el gasto en comunicación social.

La ASF detalló de entrada que la Cámara de Diputados en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2018 (PEF 2018) autorizó en un par de partidas para la emisión de mensajes un gasto total de 1,092 millones de pesos.

Sin embargo, en la Cuenta Pública se identificó un gasto de 6,856 millones de pesos, importe superior en 5,764 millones de pesos respecto a lo aprobado.

Entérate: Televisoras se llevan 13 mil mdp, diarios más de 4 mil mdp: así repartió EPN el gasto en publicidad

En cuanto a las irregularidades, la ASF señaló a Secretaría de Salud por no acreditar que en verdad fueron difundidos en los medios de comunicación masivos anuncios por un monto de 641 millones de pesos, la cifra más alta en cuanto a las observaciones a distintas secretarías.

“No comprobó 10,902 spots de radio y televisión, y presentó 948 spots duplicados”, detalló la auditoría.

A la Secretaría de Gobernación, la ASF le atribuyó un probable daño o perjuicio al presupuesto público por 416 millones de pesos.

El mayor monto, 415 millones, se refiere a que la Secretaría “no acreditó con
documentación justificativa y comprobatoria la validación de las pautas, a fin de certificar y corroborar la difusión realizada por los medios de comunicación masivos, por lo que no existe la certeza de que los servicios contratados para llevar a cabo la Difusión de mensajes sobre programas y actividades gubernamentales se hayan efectuado”. 

Según la ASF, la Segob no exigió a los proveedores  la totalidad de los comprobantes del ejercicio del gasto.

Lo anterior,  “debido a que estableció en los pedidos y sus anexos técnicos de las Campañas Mensajes a la Ciudadanía, Temporada de Lluvias e Inundaciones y Tu Acta de Nacimiento en Línea, porcentajes de entrega de los audios y spots transmitidos que oscilan entre el 50% y 60%.

Además de que las órdenes de transmisión, de inserción y de servicio no cumplen con las especificaciones de la pauta de difusión; así mismo, no comprobó que se hayan realizado 17,775 spots de radio y televisión, y presentó 5,533 spots duplicados”.

En otra observación sobre la Segob, la ASF señala que dicha dependencia pagó a la empresa AP&H Communication Group S.A. de C.V. 388,875 pesos con recursos públicos federales del ejercicio fiscal 2018, por compromisos contraídos en el ejercicio fiscal 2016.

Esto, sin que se hubiera acreditado que contaba con la autorización de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Así mismo, pagó a la empresa Rack Star S.A. de C.V. 999,999 pesos con
recursos públicos federales del ejercicio fiscal 2018, también por compromisos contraídos en el ejercicio fiscal 2016, y de la misma forma, sin que se hubiera acreditado que contaba con la autorización de Hacienda, en incumplimiento de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, Art. 53 y 54.

En el caso de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, la ASF presume presume un probable daño a la Hacienda Pública Federal por un monto de 241 millones de pesos, esto por anuncios ‘fantasma’, cuya emisión no fue comprobada.

A la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), la ASF le señaló un presunto gasto irregular por casi 225 millones de pesos en comunicación social y propaganda.

En específico, refirió que esta Secretaría no comprobó que en verdad se difundieran la totalidad de los mensajes contratados para la campaña “Desarrollo Social” versión “Acciones Sociales”. Solo reportó un 30% de entrega de los audios y spots transmitidos.

Por último, a la Sedatu, la ASF le detectó un presunto gasto irregular por 283 millones de pesos.

Esto, por no acreditar la difusión de la campaña “Acciones de Gobierno”,
versión “Reconstrucción de Viviendas”.

Según la Auditoría, dicha dependencia, “no hizo exigible a los proveedores adjudicados, la totalidad de los comprobantes del ejercicio del gasto, debido a que estableció en el anexo técnico de la Campaña ‘Acciones de Gobierno’, versión ‘Reconstrucción de Viviendas’, un porcentaje de entrega de los audios y spots transmitidos del 60%; así mismo, no comprobó 1,159 spots de radio y televisión y presentó 1,198 spots duplicados”.

Aumentos injustificados

En su reporte, la ASF también refirió que varias dependencias solicitaron un incremento de presupuesto para comunicación y propaganda en 2018, aunque sin la justificación adecuada.

La Segob, por ejemplo, pidió y le aprobaron 500 millones de pesos adicionales, para atender una situación de carácter “contingente”, según el reporte de la ASF, “relacionada con el medio ambiente; en la que señaló estadísticas y periodos de ciclones tropicales, inundaciones, tormentas severas e inestabilidad de laderas, desde 1950 hasta 2017”.

Sin embargo, según la auditoría: “Las solicitudes de incremento de recursos presupuestarios realizadas por la SEGOB fueron sustentadas con información de fenómenos naturales cuya temporalidad de ocurrencia se encontraba determinada; por lo tanto, debieron incluirse en el proyecto de PEF 2018 para ser aprobados por la Cámara de Diputados y no requerirlos bajo un supuesto de carácter ‘contingente'”.

Las observaciones de la ASF a comunicación social y propaganda derivaron en 61 recomendaciones y 40 Promociones de Responsabilidad Administrativa Sancionatoria para funcionarios públicos.

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Si ya tuve COVID-19, ¿es necesario que me vacune?

A un año de pandemia y pocos meses de vacunación, cada vez se sabe más sobre cuáles son las formas más ventajosas de inmunizar a la sociedad.
5 de marzo, 2021
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Si una persona se contagió con coronavirus hace dos meses y otra persona se vacunó hace exactamente el mismo tiempo, ¿cuál de las dos está más protegida?

La pregunta bien podría parecer un problema matemático, pero se aproxima al razonamiento del que parten expertos y autoridades médicas para definir qué tan necesario es vacunar contra la covid a aquellos que ya pasaron la infección.

Con los problemas de distribución en varias regiones, decidir quién necesita dos dosis, una o ninguna es vital para conseguir que más personas estén protegidas cuanto antes, lo que implica menos muertes y hospitalizaciones.

Un estudio reciente de la revista británica The Lancet “razona” que haberse infectado por coronavirus ofrece tanta protección como una sola dosis de una vacuna.

Esto significa que muchos pacientes solo necesitarían una de las dos dosis requeridas por varios fabricantes de vacunas. De ser así, los países podrían repartir sus dosis con más eficiencia.

España, por ejemplo, aplazó seis meses la vacunación a los menores de 55 años que ya han pasado la enfermedad.

De la misma forma, el Ministerio de Salud Pública de Ecuador anunció en diciembre que aquellos que ya pasaron la infección no recibirían la vacuna de forma inicial.

A la par que evoluciona la pandemia, también lo hacen las recomendaciones sanitarias. Por ello todas estas guías varían frecuentemente.

Pero, ahora mismo, ¿es recomendable vacunarse si ya hemos pasado la infección por covid-19?

Realización de prueba PCR a una paciente.

Getty Images
Varias investigaciones analizan la posibilidad de solo dar una dosis a las personas que ya han pasado la enfermedad.

“La protección más completa posible”

La respuesta más directa a la pregunta anterior es sí. ¿Por qué?

“Porque lo ideal es tener la protección más completa posible”, dice a BBC Mundo José Manuel Bautista, catedrático del departamento de Bioquímica de la Universidad Complutense de Madrid en España.

“Las vacunas han demostrado funcionar muy bien, con porcentajes de protección superiores al 90% y son un indicador más fiable. Las infecciones de la enfermedad son muy heterógeneas”, añade el académico.

Esto quiere decir que en dos personas sanas de la misma edad, la infección por coronavirus puede dejar niveles de protección distintos.

Vacunación en una residencia de ancianos en Mallorca, España.

Getty Images
Sacar conclusiones universales sobre qué funciona y qué no con las vacunas no es recomendable, dado que la respuesta puede ser distinta según el grupo de edad.

Por no hablar de las diferencias entre pacientes sanos y aquellos más vulnerables como ancianos o con dolencias crónicas. Es por ello que sacar conclusiones universales ahora mismo es prematuro y los expertos recomiendan más seguimiento.

Por lo tanto, Bautista estima conveniente que los infectados también se vacunen, para que “se estabilice la respuesta inmunitaria y sea protectora”.

En este sentido, el experto también considera que pensar en alternativas como dar una sola dosis a los que ya pasaron la enfermedad ayudaría a contrarrestar los problemas de distribución de vacunas que acusan regiones del mundo como la Unión Europea y América Latina, por ejemplo.

¿Y si se le da una sola dosis a los infectados?

Una vez aclarado que a pesar de superar la infección sigue siendo conveniente vacunarse, algunos científicos y gobiernos debaten sobre la posibilidad de retrasar la inoculación o solo ofrecer una dosis a esos pacientes.

Las autoridades se basan en que, según estudios recientes, una persona que recibe las dos dosis de la vacuna de Pfizer, por ejemplo, adquiere una protección similar que otra que, tras pasar la infección, recibe una dosis única del mismo fabricante.

Jeringuillas apiladas.

Getty Images
Definir la mejor estrategia de vacunación puede contrarrestar los problemas de distribución de vacunas que sufren varios países.

Esto es porque en las vacunas bidosis, la primera funciona para crear la protección y la segunda para reforzarla y hacerla más duradera.

“Una sola dosis de vacuna puede cumplir la función de reforzar la protección si el individuo ya tiene inmunidad natural por haberse infectado”, explica a BBC Mundo el virólogo Julian Tang, de la Universidad de Leicester en Reino Unido.

Esto, agrega el experto, “puede ser útil pero no necesariamente requerido”.

“Dependerá de cuánto refuerzo natural también hayas desarrollado por exponerte al virus en tu comunidad”, complementa Tang.

Entonces, ¿quién está más protegido? ¿Vacunados o infectados?

Como suele ser habitual en las ciencias médicas, no hay respuestas absolutas.

Amós García Rojas, presidente de la Asociación Española de Vacunología, asegura a BBC Mundo que ambos casos estarían protegidos.

Otro asunto es saber cuánto duraría esa protección. En este caso influye mucho cuánto durará la protección natural por coronavirus y cuánto la ofrecida por las vacunas.

No ha habido mucho tiempo para analizar esto, dado que apenas llevamos un año de pandemia y pocos meses de vacunación.

El doctor Andrew Badley, de la Clínica Mayo en Estados Unidos, confía en que la protección de las vacunas “dure años”.

Tang, por otra parte, asegura que “habitualmente una infección produce una respuesta inmune más amplia y duradera que una sola dosis de una vacuna. Por ello es necesario complementar la inoculación con una segunda”.

Claro que, al infectarse, uno también se arriesga a ser hospitalizado o enfermar de gravedad, por lo que lo ideal, por supuesto, es protegerse a través de la vacuna.

https://www.youtube.com/watch?v=Ujpo0T9Cz-0&feature=emb_title

Otra cuestión a considerar es cuán eficaz será la protección si aparecen nuevas variantes del patógeno que mermen la eficacia de los inmunizadores.

Bautista considera que por mucho que mute una variante, al menos próximamente no debería afectar la protección contra formas graves de la enfermedad, aunque se requieren más estudios para aclararlo.

Mientras, García Rojas opina que “el único escenario que debe plantearse ahora mismo es vacunar lo más que se pueda. Y ser conscientes de que en un futuro pueda ser necesario revacunarnos en la medida que los fabricantes modifiquen sus inmunizadores contra nuevas variantes”.


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