Graue reconoce que demandas de mujeres en la UNAM son justas, pero "provocadores" las usan para desestabilizar
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Cuartoscuro

Graue reconoce que demandas de mujeres en la UNAM son justas, pero "provocadores" las usan para desestabilizar

El rector pidió a las autoridades competentes "desenmascarar" a quienes han causado destrozos durante protestas contra la violencia de género en la UNAM.
Cuartoscuro
5 de febrero, 2020
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El rector de la UNAM, Enrique Graue, condenó los destrozos ocasionados este martes por manifestantes en la Torre de Rectoría, y anunció que ya se presentó la denuncia ante las autoridades correspondientes para que se castigue a quien resulte responsable.

En un mensaje dirigido a medios de comunicación y la comunidad universitaria, Graue acusó a los manifestantes de intentar desestabilizar a la UNAM, “al amparo de las justas demandas de la erradicación de la violencia de género”.

De acuerdo con el rector, desde junio de 2019 la universidad ha avanzado en la implementación del Protocolo contra la Violencia de Género, mismo que ha tenido adecuaciones a sugerencia de la comunidad universitaria, y que ha resultado en la separación del cargo y/o suspensión de al menos 100 personas, entre trabajadores administrativos, académicos y estudiantes.

Asimismo, explicó que el movimiento de mujeres exige una pronta solución a la violencia de género, sin embargo, dijo, “ciertas demandas locales no pueden cumplirse sin el debido proceso al que todos los universitarios tienen derecho”.

“Se requiere investigación de los casos, protección de las víctimas y llevar los procedimientos conforme a nuestra normatividad y los contratos colectivos de trabajadores”, apuntó.

Enrique Graue aseguró que la UNAM apoya a las mujeres y sus demandas para la construcción de una nueva universidad, y señaló que espera que con la investigación de las autoridades competentes se desenmascare “a los provocadores” que causaron destrozos en la Torre de Rectoría durante el acto pacífico en el que se entregaron pliegos petitorios de las Preparatorias 7 y 9.

“La rectoría actuará con mesura y con firmeza. Nunca he tenido temor ni lo tendré, sé las limitaciones de la seguridad, pero conozco la fortaleza moral de la UNAM”, aseveró.

A continuación el mensaje íntegro del rector de la UNAM:

Eventos como el que vimos el día de ayer no pueden pasar desapercibidos para la universidad, me voy a permitir leer un posicionamiento de la rectoría:

El día de ayer la UNAM volvió a ser escenario de actos violentos y vandálicos provocados por personas encapuchadas al amparo de las justas demandas de la erradicación de la violencia de género.

Desde junio la administración de la UNAM comenzó un proceso en la educación superior con la implementación del protocolo, al pasar del tiempo este ha tenido adecuaciones a sugerencia de la propia comunidad universitaria.

Gracias a estas acciones la violencia contra las mujeres ha sido visibilizada y cerca de 100 universitarios, entre académicos, administrativos y estudiantes, han sido rescindidos o separados de la casa de estudios.

Desde noviembre, al tomar protesta como rector, reconocí que hasta ese momento no era suficiente y más habría que hacer, por esos días algunos planteles pararon por eventos concretos de violencia de género, que en algunos casos fueron satisfactoriamente resueltos, permaneciendo en paro la Facultad de Filosofía y Letras y planteles de Escuela Nacional Preparatoria.

En repetidas ocasiones, durante este tiempo, se establecieron mesas de diálogo para dar satisfacción de sus demandas, en algunos casos fueron satisfechas y se restableció la normalidad académica y en otros las propuestas no fueron aceptadas.

Hay que entender este movimiento en toda su justa dimensión, ellas no quieren esperar, han sido históricamente vejadas, ultrajadas y exigen una pronta solución, sus demandas son reflejo de la sociedad a la que aspiran y que todos deseamos tener.

Ciertas demandas locales no pueden cumplirse sin el debido proceso al que todos los universitarios tienen derecho, se requiere investigación de los casos, protección de victimas y llevar los procedimientos conforme a nuestra normatividad y los contratos colectivos de trabajadores.

Los cambios estructurales están en proceso:

-Tribunal Universitario con perspectiva de género.

-La creación de un organismo autónomo de la rectoría que atienda violencia de género.

-Acompañar a las víctimas y brindar protección necesaria.

-Reglamento de defensoría.

-Cursos y divulgación de material educativo para explicar procesos y respetar cultura de género.

-Propuesta para incorporación de asignaturas con perspectiva de género.

Hoy he recibido a un grupo de académicas la propuesta para un cambio estructural de la universidad, para profundizar acciones y lograr equidad de genero, en días siguientes lo analizaremos.

El día de ayer se puso en evidencia dos aspectos: demanda por soluciones prontas de universitarias y la violencia que solo quiere crear mas violencia, son dos caras de la moneda, la de estudiantes que votan por propuestas y las de las provocaciones con insultos y destrucción.

A esa primera cara, a la de los universitarios, les digo que se avanza asertivamente. Estén ciertas que todos y todas estamos con ellas, con las mujeres en la construcción de una nueva universidad.

A la otra cada, a esos otros y otras quienes solo buscan desestabilizarnos, les digo que no lo conseguirán.

Nuevamente un acto pacífico que venía a entregar un pliego terminó en vandalismo y agresión, ayer mismo se levantaron las actas correspondientes, estamos en contacto con autoridades competentes, exigimos una investigación a fondo de los hechos, desenmascarar a los provocadores y castigo a quienes resulten responsables.

No obstante, a quienes les interesa la solución, pudieron entregar sus demandas.

Un grupo de estudiantes de prepa 9 entregaron un pliego petitorio adicional, ayer mismo lo revisé y hoy se dará puntual respuesta, anticipo que todas las solicitudes son aceptables, yo las acepto y yo mismo firmaré la respuesta.

Señores directores y directoras, sé que hablo en nombre de ustedes, estamos comprometidos con la UNAM, con la equidad de genero, con la seguridad de las mujeres e indignados por la violencia.

La rectoría actuara con mesura y con firmeza, nunca he tenido temor ni lo tendré. Sé las limitaciones de la seguridad, pero conozco la fortaleza moral de la UNAM que ayer mismo se expresó.

Los invito a todos a no caer en provocaciones, a actuar universitariamente, a estar cercanos a sus comunidades y mantener en alto el espíritu de la universidad, que por la raza hable el espíritu.

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Enmienda 25 o 'impeachment': ¿puede Trump ser destituido tras el violento asalto al Capitolio?

Demócratas del Comité Judicial de la Cámara de Representantes están pidiendo que se destituyan los poderes del presidente. Hay dos vías para hacerlo.
7 de enero, 2021
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Apenas faltan 13 días para que Donald Trump abandone oficialmente la Casa Blanca y arranque la legislatura del demócrata Joe Biden, cuya victoria electoral fue ratificada por el Congreso de Estados Unidos este jueves.

Pero tras el violento asalto al Capitolio por parte de seguidores de Trump, prolongado durante horas y que dejó cuatro muertos, los demócratas del Comité Judicial de la Cámara de Representantes están pidiendo que se destituyan los poderes del presidente.

Escribieron una carta al vicepresidente Mike Pence en la que le urgían a actuar y sacar a Trump de la presidencia, alegando que había cometido un acto de insurrección y “buscaba socavar” la democracia.

Para destituir al presidente de Estados Unidos hay dos mecanismos: el llamado juicio político –impeachment– o la enmienda número 25 de la Constitución, aseguran expertos.

Sin embargo, ambas vías pueden resultar difíciles e improbables de aplicar dado el poco margen de tiempo que le queda a Trump al mando.

“Creo que la mejor salida es que Trump renuncie, que los de su propio partido lo presionen para que renuncie. Él no lo hará, pero debería”, aseguró el politólogo de la Universidad de Harvard, Steven Levitsky, entrevistado por BBC Mundo.

El vicepresidente Mike Pence y la presidenta de la Cámara de Representantes Nancy Pelosi.

Getty Images
Tras los episodios violentos y el desalojo de los seguidores de Trump, el Congreso ratificó este jueves la victoria de Joe Biden en las pasadas elecciones presidenciales del 3 de noviembre.

Tras los violentos acontecimientos del miércoles, Trump ha asegurado que la transición de poder se ejecutará de forma “ordenada”, pero que está en desacuerdo con el resultado de las elecciones presidenciales del pasado 3 de noviembre, las que califica como fraudulentas a pesar de que el Departamento de Justicia estadounidense lo haya descartado.

Pero, ¿en qué consisten las dos vías principales por las que Trump puede ser destituido antes del 20 de enero?

Enmienda 25

Dicha enmienda recogida por la Constitución permite la transferencia de poder desde la presidencia a la vicepresidencia ya sea de forma temporal o permanente.

Convierte al vicepresidente en presidente si este se muestra incapaz de continuar con sus responsabilidades, por ejemplo, si sufre una enfermedad física o mental.

Asaltantes del Congreso.

Getty Images
El asalto al Capitolio y la intervención de las fuerzas de seguridad han dejado al menos cuatro muertos.

La sección número 4 de dicha permite al vicepresidente y la mayoría del gabinete declarar al mandatario incapaz de desarrollar su deber en el cargo.

Para ello necesitarían firmar y remitir una carta a los presidentes de la Cámara de Representantes y el Senado y declarar al presidente como no apto para gobernar o incapaz de desempeñar sus poderes y deberes.

De ser así, el vicepresidente Mike Pence asumiría automáticamente el poder hasta el próximo 20 de enero, cuando empezaría el mandato de Biden.

El presidente tiene la oportunidad de ofrecer una respuesta por escrito, y si impugna el hallazgo, entonces le corresponde al Congreso decidir. Cualquier voto en el Senado y la Cámara de Representantes que ordene la destitución del presidente requiere una mayoría de dos tercios.

Mientras se resuelve el caso, el vicepresidente actuaría como presidente.

Recientemente, cuando Trump fue diagnosticado con COVID-19 el pasado octubre, también hubo discusiones sobre invocar la enmienda 25 ante las preocupaciones de que pudiera estar demasiado enfermo para gobernar el país.

La enmienda 25 fue ratificada en 1967, cuatro años después del asesinato de John F. Kennedy, con el objetivo de resolver las disputas de sucesión presidencial en caso de incapacidad.

Funeral de John F. Kennedy.

Getty Images
La enmienda 25 fue ratificada en 1967, cuatro años después del asesinato de John F. Kennedy.

Por este motivo, varios presidentes han usado esta enmienda, específicamente la sección 3, porque les permite transferir temporalmente el poder a la vicepresidencia.

En 2002 y 2007, el presidente George W. Bush puso a su vicepresidente a cargo al ser sedado durante colonoscopias rutinarias.

El presidente Ronald Reagan hizo lo mismo en 1985, mientras estuvo ingresado en el hospital por una cirugía por cáncer.

Hasta la fecha, ningún presidente ha sido destituido del cargo usando la enmienda 25.

Juicio político o ‘impeachment’

El juicio político, también conocido como impeachment, tiene lugar en el Congreso de EU con el objetivo de llevar a cabo una posible destitución del presidente.

La Constitución estadounidense establece que el presidente “debe ser destituido de su cargo si es acusado de y condenado por traición, soborno, u otros crímenes o delitos graves”.

Es un proceso político, más que penal.

Seguidores de Trump alrededor del Capitolio.

Getty Images
Seguidores de Trump se congregaron e irrumpieron en el Capitolio de Estados Unidos este miércoles, reclamando fraude en las pasadas elecciones presidenciales.

Este proceso tiene lugar en dos etapas.

Tendría que ser iniciado por la Cámara de Representantes y solo necesita una mayoría simple para ser activado.

Luego, el juicio se celebra en el Senado, donde se necesitan dos tercios de los votos para destituir al presidente, y este hito nunca se ha alcanzado en la historia de Estados Unidos.

“Es un proceso bastante largo, a menos que lo hagamos al estilo peruano, de vacar al presidente de la noche a la mañana. Es poco probable que eso pase”, explicó Levitsky a BBC Mundo.

Donald Trump ya ha sido cometido a un proceso de impeachment una vez, y ningún presidente lo fue dos veces durante su mandato.

En diciembre de 2019, la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, aprobó dos artículos de impeachment tras acusar a Trump de abuso de poder y obstrucción al Congreso.

Los demócratas acusaron a Trump de retener US$391 millones en ayuda a Ucrania para presionar y forzar que el país europeo investigara al actual presidente electo, Joe Biden, y a su hijo.

En febrero de 2020, el Senado, de mayoría republicana, votó a favor de absolver a Donald Trump en el juicio político por dicho escándalo.

Si el presidente Trump fuera destituido a través de un juicio político, el vicepresidente Pence se haría cargo de la Oficina Oval.


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