“A Ingrid se le debe recordar como un ser de luz, no por cómo la asesinaron”
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Archivo Cuartoscuro

“A Ingrid se le debe recordar como un ser de luz, no por cómo la asesinaron”

Quienes conocieron a la joven de 25 años cuentan que disfrutaba de la vida, su familia, era amante de la lectura y los viajes. 
Archivo Cuartoscuro
Por Manu Ureste y Alberto Pradilla
12 de febrero, 2020
Comparte

“Sonríe porque sí. Porque estás vivo, porque despertaste el día de hoy, por lo que tienes, por lo que trabajas. Sonríe porque eres tú”. 

Quienes conocieron a Ingrid Escamilla, de 25 años, cuentan que su forma de ser, su personalidad, se ajusta a lo que ella misma escribió en este post publicado en sus redes sociales un día de diciembre de 2016. 

De hecho, Ingrid se presentaba así ante el mundo: como una “amante de la vida”. 

Una amante de los perros, como Vodka, su husky siberiano, y Frida, su perrita pug, a los que llamaba cariñosamente “peludos incondicionales”. 

Una amante de la música, sobre todo de Belanova y de canciones como ‘Nada es igual’ o ‘En tu mirada’.

Una amante de la lectura, los viajes, y del turismo, al que dedicó sus estudios en administración de empresas turísticas. 

Y una incondicional de su hermana, Betsy, su gemela y “alma gemela”, con quien subía decenas de fotografías a Instagram y luego se divertía preguntando a sus amigos si acertaban a distinguir quién era quién por su gran parecido físico.

Ingrid, escrito por ella, disfrutaba de “la gran aventura de vivir”. Hasta que, el pasado domingo 9 de febrero, fue asesinada presuntamente por su pareja Erick Francisco ‘N’, un ingeniero civil de 46 años que confesó el crimen a la policía tras ser detenido frente a su domicilio en un edificio de departamentos de la colonia Vallejo, en la alcaldía Gustavo A Madero.

Lee: Fiscalía de CDMX investiga a 6 policías por la filtración de imágenes del feminicidio de Ingrid

El suceso fue dado a conocer al día siguiente por las portadas de los periódicos. Pero, algunos medios no se quedaron en informar que una mujer, otra más en la ciudad, otra más en el país, fue víctima de un feminicidio. También publicaron imágenes terribles de la joven apuñalada y desollada por su pareja, quien dijo a los agentes de policía que la asesinó tras haber discutido con ella porque ésta le reclamaba que tomara alcohol, y luego trató de ocultar el cuerpo por “miedo y vergüenza”.

Esas imágenes corrieron como la pólvora por grupos de chats y redes sociales, y llegaron, incluso, a familiares de la propia Ingrid, quienes ayer martes la sepultaron en Necaxa Canaditas, una pequeña localidad del municipio poblano Juan Galindo, de donde era originaria. 

El aquelarre informativo y el morbo de las publicaciones fue tal que los familiares, a través de las redes sociales, suplicaron que ya no les pasaran más videos como el difundido en medios de comunicación, en el que aparece el agresor con el torso desnudo y aún manchado de sangre contando a la policía los detalles escabrosos de cómo se deshizo del cuerpo de Ingrid. 

“La revictimizan una y otra vez”

“Es una noticia nacional que ha sacudido a todo el país, pero esta no es la manera en cómo la gente debe conocer y recordar a Ingrid, porque la están revictimizando una y otra vez”, denuncia en entrevista una amiga que fue a la escuela con Ingrid, en Necaxa. 

“A Ingrid se la debe recordar porque fue una excelente niña; un ser de luz. Y no por la manera en cómo fue brutalmente asesinada por un tipo”, añade la joven, que pide mantener su nombre en el anonimato por respeto a los familiares de Ingrid, quienes han pedido privacidad y no hacer declaraciones a los medios. 

“Ninguna mujer, ni ninguna persona, se merece que, además de ser asesinada, la exhiban de una manera tan detestable en las portadas de los periódicos”, critica por su parte Sandra García, otra amiga de Ingrid, que cuenta que la joven poblana era alguien “con muy buena vibra” que siempre estaba dispuesta a ayudar a los demás, como cuando tuvo lugar el sismo de septiembre de 2017 que dejó cientos de víctimas y de incalculables daños en diversos estados de la República, como Morelos. 

En esa entidad, precisamente, en la localidad de Jojutla, una de las zonas más devastadas por el terremoto, Ingrid participó como voluntaria en unas jornadas de reconstrucción. 

Allí conoció a la actriz Tamara Vallarta, con quien publicó una fotografía en su perfil de Instagram agradeciéndole haber compartido con ella “tantas risas” y la experiencia de ayudar a los damnificados. 

“Ingrid era una persona luminosa -la recuerda Tamara Vallarta en declaraciones a este medio-. Era una mujer fuerte, risueña, generosa, trabajadora, y preocupada por los demás”.

La joven poblana también era amiga de la actriz Lía Ferrer, a la que llevaba años siguiendo su carrera artística y con quien también compartía fotografías en sus redes sociales. 

En entrevista, Lía asegura que aún sigue en estado de shock. Aún no puede creer que su amiga “de mirada profunda y ojotes alegres de niñota” fuera asesinada, y que las “terribles imágenes” que circulan por internet y los medios sean las de una joven “que apenas estaba empezando a vivir”.

“Ojalá que la gente, en lugar de quedarse con esas imágenes, se quede con la sonrisa que ella siempre tenía en su rostro de ojos profundos e inteligentes. Ingrid es una mujer alegre, optimista, segura de sí misma, y su esencia no se va a manchar por esto, no puede mancharse por esto”, dice consternada Lía, que añade tajante: 

“Ingrid fue y será siempre luz. Y eso no va a cambiar nunca”.

“Estamos ofendidos”

A las 14 horas de ayer martes la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, a través de la subprocuradora Nelly Montealegre, anunció que abrió una carpeta de investigación en contra de los seis agentes de Seguridad Pública que llegaron primero al lugar de los hechos, en la colonia Vallejo, por las filtraciones de imágenes del cuerpo de Ingrid Escamilla. 

Montealegre también aclaró que no tienen registro de que Ingrid hubiera interpuesto previamente una denuncia por malos tratos contra el detenido, aunque matizó que eso no significa que no existiera violencia en la relación. 

Quien sí interpuso una denuncia por maltrato fue la exesposa de Erick Francisco ‘N’, quien también fue contactada por el detenido después de presuntamente asesinar a la joven, de acuerdo con Nelly Montealegre.

Uno de los hijos del matrimonio, de 14 años y que padece autismo, fue testigo del homicidio de Ingrid y ya se encuentra bajo protección.

Poco después, a las 18 horas, se anunció que Erick Francisco ‘N’, que está en prisión provisional en Reclusorio Norte, ya fue vinculado a proceso en una audiencia por el delito de feminicidio. Durante los próximos tres meses, la Fiscalía deberá hacer una investigación complementaria para llevar a Erick a juicio. 

Nelly Montealegre dijo que cuentan con pruebas periciales, genéticas, criminalísticas, y fotografías, así como con la declaración de los agentes presentes y el hecho de que la detención se produjo en flagrancia. Por lo que pedirán la pena máxima para el presunto homicida.

Lee: A sus 25 años Ingrid disfrutaba de sus mascotas y viajar, hasta que fue asesinada por su pareja

También en la tarde de ayer martes, los vecinos de la colonia Vallejo donde vivía la pareja con el menor de 14 años aún no daban crédito de lo sucedido la madrugada del domingo pasado, cuando la estrecha calle Francisco Tamagno se llenó intempestivamente de coches patrulla, agentes policiacos, y de reporteros y camarógrafos.

Las personas entrevistadas coincidieron en señalar que Ingrid era una persona reservada, pero de trato amable, que se la veía comprando habitualmente en las tienditas de la colonia. 

“Venía mucho a la frutería en las mañanas antes de irse a trabajar. Pasaba para comprar jugos para el niño que siempre iba con ella”, explicó Mauricio Domínguez, que atiende una frutería que está a escasos metros del edificio de cinco niveles donde sucedió el homicidio. 

“Aquí en el barrio muchas personas estamos muy tristes y ofendidos por lo que ha sucedido. No sabía cómo se llamaba hasta que lo vi en las noticias, pero era una chamaca muy amable con todo el mundo. Salía de su casa, venía a comprar, y se regresaba a su casa. Nunca tuvo problemas con nadie”, apuntó el señor José Manuel, que atiende una pequeña pollería, que está justo enfrente del edificio de departamentos de Ingrid. 

Del presunto agresor, Erick Francisco ‘N’, muy pocos quieren hablar. La mayoría coincidieron en señalar que tampoco tuvo problemas con nadie, aunque era habitual verlo por el barrio tomando bebidas alcohólicas, y que, a veces, pasaba horas en su carro bebiendo hasta que subía a su domicilio. 

“El señor era mal encarado, pero nunca imaginé que fuera capaz de hacer algo así”, dijo Mauricio Domínguez. 

Ayer martes, en el sepelio de Ingrid en el panteón de la comunidad de Necaxa, familiares y amigos realizaron una misa en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de la pequeña localidad para rendir homenaje y despedir a la joven de apenas 25 años. 

En paralelo, muchos de sus amigos y amigas hicieron otro homenaje en Instagram, una de las redes sociales favoritas de la poblana, donde dejaron cientos de likes y de mensajes de duelo en una de las fotos en la que Ingrid dejó escrito este mensaje:  

“¿Y si la vida es un sueño, y la muerte nos despierta?”. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

La matanza de Tlatelolco: qué pasó el 2 de octubre de 1968 en México

Las protestas estudiantiles comenzaron a intensificarse conforme se aproximaban los Juegos Olímpicos y esa no era la imagen que el gobierno de México quería proyectar.
2 de octubre, 2020
Comparte

La historia que derivó en una masacre empezó con una pelea de estudiantes en el centro de Ciudad de México.

El grupo antimotines de la policía capitalina, conocido como Cuerpo de Granaderos, intervino para calmar la riña. Pero lo hizo de manera brutal.

Golpeó a decenas de estudiantes y testigos de la pelea. Persiguió a los jóvenes hasta las escuelas donde buscaron refugio y también allí agredió a alumnos y profesores que impartían clase.

Era el 23 de julio de 1968. En esa época la policía mexicana tenía fama de cometer abusos, pero la agresión a los estudiantes fue excesiva.

Cuatro días después, estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) organizaron una marcha contra la violencia policial.

Pero la caminata, a la que se sumaron miembros del Partido Comunista Mexicano, fue reprimida por los granaderos.

A partir de ese momento empezó un movimiento estudiantil que en pocas semanas creció rápidamente. La UNAM, el IPN y otras universidades del país se declararon en huelga.

Las autoridades reportaron autobuses quemados y el estallido de artefactos explosivos. Decenas de jóvenes fueron detenidos y en el Zócalo, la plaza central del país, se desplegaron tanquetas y decenas de militares.

Cientos de estudiantes fueron detenidos tras la masacre de Tlatelolco en 1968.

Colección Justina Lori
Cientos de estudiantes fueron detenidos tras la masacre de Tlatelolco en 1968.

El Ejército ocupó las instalaciones de la UNAM y el IPN, pero no logró contener el movimiento agrupado en el Consejo Nacional de Huelga (CNH).

El rector de la Universidad Nacional, Javier Barros Sierra, renunció en protesta por la invasión a la autonomía universitaria.

El movimiento sólo fue contenido hasta la tarde del 2 de octubre. Ese día se había convocado una nueva marcha de protesta que partiría de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco.

Cientos de soldados rodearon el sitio. Cuando los estudiantes anunciaban que se cancelaba la caminata para evitar violencia, inició una balacera contra la multitud.

Cincuenta años después, aún no está claro dónde empezaron los disparos. Tampoco se sabe realmente cuántas personas murieron o fueron heridas.

Pero el ataque se convirtió en un parteaguas en la historia del país. Desde el 2 de octubre de 1968 México fue otro, social y políticamente distinto al del día anterior.

La década anterior

Plaza de las tres culturas

Getty Images
La masacre tuvo lugar en la Plaza de las Tres Culturas de la Ciudad de México

Esta es la historia que se recuerda cada año durante el aniversario de la masacre.

Pero se habla poco del entorno social y político que había en el país por esos años, que motivó el acelerado crecimiento del movimiento estudiantil de 1968.

Un momento que explica también la fuerte reacción del gobierno del entonces presidente Gustavo Díaz Ordaz.

Desde los años 50 y en la siguiente década, en el país se registró una serie de movimiento de médicos, ferrocarrileros, electricistas, campesinos y estudiantes.

En todos los casos, las protestas fueron disueltas por policías y militares.

Los sobrevivientes de la masacre recuerdan al movimiento estudiantil como "alegre, creativo".

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
Los sobrevivientes de la masacre recuerdan al movimiento estudiantil como “alegre, creativo”.

Las movilizaciones estudiantiles de 1968 fueron consecuencia de ese largo proceso, explica Gilberto Guevara Niebla, uno de los fundadores del CNH.

“El movimiento de 68 no se comprendería si no se considera que en esa época existía un régimen autoritario y represivo”, le dice a BBC Mundo.

“Sobre todo en los años 60 hubo una sucesión de intervenciones militares en las universidades, que fue creando un ambiente de descontento y de malestar entre la juventud”.

Ese 1956, por ejemplo, los estudiantes del IPN protagonizaron una huelga que terminó con la ocupación militar de sus instalaciones. La vigilancia de los soldados permaneció durante un año.

Otro caso fue la huelga de 1963 en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, también disuelta por el Ejército.

Tlateloco

Colección Justina Lori
El rector de la UNAM en 1968, Javier Barrios Sierra.

Dos años más tarde, hubo una serie de paros y marchas de médicos y enfermeras en demanda de mejor salario. A las protestas se sumaron también estudiantes de la carrera de medicina.

Esos acontecimientos estaban muy presentes en el ánimo de los estudiantes en 1968, recuerda Rolando Cordera quien fue consejero por la Escuela de Economía ante el CNH.

Tlateloco

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
La UNAM, el IPN y otras universidades del país se declararon en huelga.

“En algunos que se convirtieron en dirigentes de la movilización existía algún tipo de memoria”, le dice a BBC Mundo.

“Antes de nosotros hubo otros mexicanos que habían reclamado más o menos lo mismo: cumplimiento de la ley, respeto a los derechos y la Constitución”.

“Vivíamos un mar de estímulos”

Pero el enojo por las intervenciones militares y la decisión de las autoridades para disolver las protestas son una parte de la historia tras el movimiento de 1968.

Ese año en Europa ocurrió una serie de protestas estudiantiles, sobre todo en Francia. Un elemento que influyó en México, pero su impacto fue menor a lo que sucedía en Estados Unidos, recuerda Guevara Niebla.

En ese país había una intensa oleada de protestas contra la guerra en Vietnam, la lucha por los derechos civiles de algunas minorías así como un creciente proceso de liberalización sexual y feminismo.

“Coincidieron muchos factores”, recuerda el fundador del CNH. “A través de la televisión sabíamos lo que ocurría en Estados Unidos y con los jóvenes de Francia”.

Manifestación de estudiantes en julio de 1968.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM.
“Los estudiantes del 68 en México se unieron a un reclamo internacional frente al orden existente en aquel tiempo”, dijo Rolando Cordera.

“Los estudiantes de México vivíamos en un mar de estímulos que jugaron un papel decisivo para explicar la revuelta estudiantil”.

Rolando Cordera recuerda. “Los estudiantes del 68 en México se unieron a un reclamo internacional frente al orden existente en aquel tiempo”.

“En el caso nuestro era un orden muy autoritario, que no respetaba las movilizaciones de reclamo social”.

Con tal escenario el movimiento estudiantil creció en poco tiempo. A las primeras manifestaciones, en julio de ese año, acudieron cientos de jóvenes.

Al paso de los meses aumentó el número de asistentes. En la llamada Marcha del Silencio, el 13 de septiembre, participaron más de 150.000 personas.

Tlatelolco

Getty Images
La matanza fue un parteaguas en la historia de México.

No todos eran estudiantes. El movimiento logró el respaldo de sindicatos, grupos de vecinos y hasta amas de casa. Las protestas se extendieron por varias ciudades del país.

Las demandas del CNH también cambiaron. Al inicio era la disolución del cuerpo de granaderos, eliminar de las leyes el delito de disolución social y castigo a los responsables de agredir estudiantes.

Luego el pliego petitorio incluyó la liberación de todos los presos políticos, y un diálogo público y abierto del Consejo Nacional con el gobierno federal.

Juegos Olímpicos

Más allá de la creciente inconformidad, ¿por qué ocurrió la masacre en Tlatelolco?

Hubo varios elementos, coinciden algunos historiadores. Ese 1968 México era sede de los Juegos de la XIX Olimpiada, programada para empezar el 12 de octubre de ese año.

Semanas antes del evento llegaron periodistas enviados por medios internacionales. Además sería la primera vez que los Juegos Olímpicos se transmitirían por satélite a todo el mundo.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM
Las protestas estudiantiles comenzaron a intensificarse conforme se aproximaban los Juegos Olímpicos y esa no era la imagen que el gobierno de México quería proyectar.

Para ese momento, las protestas estudiantiles eran más intensas. Muchos periodistas empezaron a cubrir las movilizaciones.

No era la imagen de país que pretendía enviar el gobierno de Díaz Ordaz. Además, el presidente estaba convencido que los estudiantes formaban parte de una especie de conjura comunista en contra de los juegos.

La decisión fue enviar un mensaje contundente para terminar con la rebeldía de varios años, señala Guevara Niebla.

“Después de 1968, Díaz Ordaz declaró que al enfrentar el conflicto se habían agotado los recursos políticos y se tuvo que acudir a la fuerza”, recuerda.

“Lo que se quería era destruir de un solo golpe el movimiento estudiantil para dar paso a las Olimpiadas. La represión tuvo lugar diez días antes de que empezaran, estaban obligados a sofocar las protestas, pero lo hicieron de una manera brutal”.

Soldados en la UNAM.

Portal 68. Archivo Histórico. UNAM.
La represión fue brutal.

Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga la última versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.