Me negaron un empleo por ser extranjera y mi 'condición física': mujer trans
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Foto: Alberto Pradilla

Jessica, mujer trans de Guatemala, denuncia que le negaron un empleo por extranjera y su 'condición física' 

Jessica Noemí Coro Lorenzana tiene 32 años, es mujer trans, guatemalteca y en julio escapó de una red de trata. Su historia refleja la discriminación de uno de los sectores más vulnerables.
Foto: Alberto Pradilla
Comparte

“Por ser extranjera. Por su condición física”.

Estas son las palabras que una empresa de Chalco, Estado de México, dio a una mujer transexual para no aceptarla como empleada.

Jessica Noemí Coro Lorenzana, guatemalteca, mujer trans y sobreviviente casi desde que nació, buscaba trabajo y se encontró una humillación por partida doble.

Según relata, en una empresa la rechazaron por ser como es y en la otra ni siquiera la dejaron cruzar la puerta. Lo cuenta desde el refugio Casa de las Muñecas Tiresias, en Chalco, Estado de México. Ahí acudió buscando apoyo después de pasar varios meses en un albergue de máxima seguridad en Ciudad de México, donde fue atendida tras escapar de una red de trata.

Entérate: México transfóbico, ¿qué hay detrás del asesinato de una trans?

Denuncia la mujer que el 30 de enero, en las oficinas de Corporativo DL, una fábrica ubicada en la zona industrial de Chalco, Estado de México, le negaron un empleo por su doble condición de extranjera y de transexual.

Afirma que este fue el razonamiento que le dio el hombre que la atendió. En la empresa, sin embargo, dicen que recogieron su documentación y que esta nunca regresó.

En principio sería una palabra contra la otra.

Pero Coro Lorenzana afirma tener pruebas sobre la discriminación. En concreto, el documento en el que la empresa justifica por qué no la contrató.

“Por ser extranjera. No podemos darle un trabajo. Por su condición física. No podemos darle un trabajo, sería un gran desprestigio para la empresa contratar a una persona así”.

Así viene escrito en la boleta que la compañía tiene que rellenar para reportarse ante el Servicio Nacional de Empleo. En ella se redacta si el aspirante fue contratado o no, y los motivos. Se trata de un papel al que quienes buscan trabajo no tienen acceso y que las empresas deben entregar a la administración. La mujer explica que aprovechó un descuido del hombre que la entrevistaba para tomarle una fotografía. “No me gustaba lo que vi y supe que tenía que guardarlo”, dice.

En la farmacéutica Somar, situada a unas pocas cuadras, ni siquiera le permitieron entrar. “Una guardia de seguridad me impidió el paso porque no tenía carné de elector. Además, me dijo que personas como yo no estaban contratando”, afirma la mujer.

Animal Político trató de consultar con ambas empresas.

En Corporativo DL, tras varias llamadas, se comprometieron a hacer llegar un documento explicando su postura. Al cierre de la nota nunca llegó, pero uno de los interlocutores negó que se hubiese rechazado a Coro Lorenzana, asegurando que se recibió su documentación y que esta nunca regresó.

En Somar Farmacéutica también afirmaron que darían su versión. Pero esta no había llegado al cierre de la nota.

En la documentación de la mujer sigue figurando el nombre de Joel Samai, como fue bautizada Jessica Noemí hace 32 años.

Acudió a estas dos empresas canalizada por la Unidad Operativa Regional Ixtapaluca del Servicio Nacional de Empleo. Según Lilian López Arroyo, su coordinadora, el trabajo de esta institución es poner en conexión a solicitantes con empresas que tienen vacantes.

Reconoce tener conocimiento del caso de Coro Lorenzana. Asegura que, según sus informes, la mujer únicamente acudió a Corporativo DL. Dice no haber recibido la boleta en la que se especifica el rechazo por género y origen, ya que el control se realizó telefónicamente. Afirma que en la empresa le aseguraron que no le habían rechazado, que tomaron sus datos pero que ella nunca regresó. En el caso de la Farmacéutica Somar, asegura que la compañía dice que Coro Lorenzana nunca se presentó.

El Servicio de Empleo no volvió a tener comunicación con la mujer. El pasado 11 de febrero tenían fijada una cita, pero Coro Lorenzana decidió no acudir porque tenía previsto cambiar de domicilio.

El testimonio de la mujer viene recogido en una queja ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) con número de expediente 392111, que fue cursada el 5 de febrero.

Según la Encuesta sobre Discriminación por Motivos de Orientación Sexual e Identidad de Género 2018 realizada por el Conapred, siete de cada diez mujeres y hombres trans dijeron haber sufrido actos de discriminación durante los últimos doce meses. Más de la mitad de las mujeres trans dijeron que se les había negado algún derecho. Casi seis de cada diez reconocieron haber tenido ideas suicidas por su condición sexual.

Huir de tu casa con siete años

La vida de Coro Lorenzana es el reflejo de las múltiples discriminaciones a las que se enfrenta la población transexual. La falta de acceso a un empleo solo es una parte. “Que te rechacen en un empleo genera ansiedad, una baja autoestima, un impacto psicológico”, explica Kenya Cuevas, directora de Casa de las Muñecas Tiresias AC y una de las activistas trans más conocidas en México.

“Es un círculo vicioso. Te rechazan en un empleo y, ante la falta de oportunidades, te ves obligada a recurrir al trabajo sexual. Que es, precisamente, de lo que escapó Jessica cuando huyó de una red de trata”, dice.
Para llegar hasta ese punto, Jessica Noemí Coro Lorenzana tuvo que transitar por todos los caminos de la discriminación. La mujer, de voz frágil y gesto aún inocente, aprendió desde muy joven que su vida iba a ser una pelea para ser aceptada.

“Guatemala es un país muy conservador y las personas como yo somos discriminadas”, explica, sobre su país de origen.

En su caso, sus padres, una ama de casa y un antiguo patrullero, le golpeaban por no comportarse como se espera que se comporte un niño de siete años.

“Mi padre me daba con cables de luz, me dejaban marcadas la espalda”, dice.
Hasta tal punto llegó la violencia que, según asegura, con siete años se enfrentó a una terrible disyuntiva.

“Era el año 94 y me planteé dos opciones: suicidarme o irme de casa. Nunca me animé a atentar contra mi propia vida, así que me fui”, explica.

Con siete años cambió Fraijanes, un arrabal del extrarradio de Ciudad de Guatemala, por San Salvador. Eran mediados de los años 90, los de la postguerra salvadoreña, las deportaciones masivas desde Estados Unidos y el crecimiento de las pandillas, las estructuras criminales que iban a marcar el futuro del país.

Condenada a vivir en la calle, Jessica Noemí asegura que sobrevivió durante siete años durmiendo en una casa abandonada del centro de San Salvador. Se enganchó al pegamento, fue secuestrada por la Mara Salvatrucha (MS-13), una de las dos grandes pandillas que operan en Centroamérica, sur de México y Estados Unidos; fue detenida y encarcelada, acusada de instigar unas protestas en las que, asegura, jamás participó.

En ese tiempo, explica, todavía vestía como hombre. Aunque ya sabía que su cuerpo no reflejaba como realmente se sentía.

Dos disparos de su propio padre

Tras recuperar la libertad y sin expectativas en El Salvador, Coro Lorenzana decidió regresar a Guatemala, a la aldea La Puerta del Señor, también en Fraijanes. Habían pasado más de diez años desde que abandonó su casa y, desde entonces, nunca tuvo contacto con su familia.

“Yo les llamaba, pero me dejaban hablando sola, sin contestar”, dice.
Sus padres no le perdonaban su condición sexual. Y se lo quisieron hacer pagar.

“En febrero de 2006 sufro un atentado por parte de mi propio padre”, asegura.

Silencio.

Su propio padre trató de matarla por su condición sexual.

Dos disparos. Uno en el brazo, que apenas le rozó, y otro en la pierna, que le acertó de lleno. Todavía tiene las cicatrices.

“Había pensado acercarme a él para hablar con él. Lo vi. Empecé a caminar y miré claramente que venía hacia mí. Estábamos a una distancia corta cuando se saca un arma y dispara. Primero sentí el roce en el brazo y luego un calor en la pierna. Alcancé a correr cuatro metros y caí”, relata.

Su padre, el tipo que le golpeaba con cables cuando apenas levantaba unos palmos del suelo, utilizó su pistola Ranger color café para intentar acabar con su vida.

La violencia contra la comunidad LGTB, y especialmente contra las personas transexuales, es una constante en Centroamérica y en México. Según un informe elaborado por la organización Letra S, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto un total de 261 mujeres trans fueron asesinadas. Es el 55% de los 473 crímenes perpetrados contra el colectivo LGTB.

En 2019, 24 personas del colectivo LGTB fueron asesinadas en Guatemala, según datos de la ONU.

Jessica Noemí salvó su vida, pero sabía que estaba en peligro.

“La policía detuvo a mi papá, pero a las dos horas lo dejaron en libertad. Por eso yo no quise quedarme en el hospital. Pensé que vendría a matarme”, dice.

Por eso migró a México. Como cientos de miles de guatemaltecos, salvadoreños y hondureños, Jessica Noemí cruzó la frontera como irregular y alcanzó el norte por primera vez en 2006, a lomos de la Bestia, el tren que atraviesa el país de sur a norte y que se convirtió en símbolo del tránsito centroamericano hacia Estados Unidos.Ella llegó a Tucson, Arizona, en 2008. Allí vivió hasta que fue deportada, dos años después.

Regresó a México, a Mexicali, Baja California.

Ahí tuvo lugar una decisión que marcará su vida.

Por primera vez dejará de ser Joel Samai para renacer como Jessica Noemí.

Una nueva identidad en Mexicali

Ya como mujer volvió a intentar acceder a Estados Unidos. Pero la atrapó la Border Patrol. Pasaron horas hasta que el policía se dio cuenta de que la mujer que había sido detenida era la misma persona deportada meses atrás.
Desechado Estados Unidos, Jessica Noemí decide instalarse en México. Pero no es fácil la vida para una mujer transexual. Al menos, las autoridades reconocieron que era una persona que no podía regresar a su casa. En 2016, diez años después de poner un pie en México, se le reconoce la protección complementaria. El 2 de febrero de 2017 recibe el documento que la identifica como residente permanente.

Tampoco así logró la tranquilidad Jessica Noemí. Tras años residiendo en el norte, asegura la mujer que tuvo que mudarse a Ciudad de México obligada por las circunstancias: un grupo del crimen organizado le había contactado para que colaborase con ellos.

Pero ni siquiera en la capital estaba segura.

El martes 16 de julio de 2019, fue secuestrada y obligada a participar en una red de trata de la que escapará un mes después.

El caso está abierto y judicializado.

Fuentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México declinaron dar detalles debido a que la investigación está todavía en marcha.

Coro Lorenzana, sin embargo, denuncia que la red que la sometió fue capaz de encontrarla cuando se encontraba en un hotel de seguridad con otras dos víctimas. Prefiere no dar más detalles. Asegura que no tiene miedo, pero sabe que podrían regresar a buscarla.

Fue la Fiscalía del Estado de México la que la canalizó al Servicio Nacional de Empleo en Ixtapaluca. Y estos, los que la enviaron a las fábricas a las que ahora denuncia.

Con su queja, la mujer asegura que quiere que los trabajadores de ambas compañías reciban capacitaciones para atender a personas de la diversidad sexual y que, además, abonen una compensación.

Mientras tanto, sigue buscando empleo.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Qué tan cerca están las grandes potencias de la creación de "supersoldados"

¿Está China tratando de hacer su propia versión del Capitán América? La inteligencia estadounidense así lo ha sugerido. Y China no es la única potencia interesada.
15 de febrero, 2021
Comparte

Con bolsillos profundos y el deseo de sacar ventaja, los ejércitos del mundo a menudo han impulsado la innovación tecnológica, desde lo más moderno hasta lo más sencillo.

Un ejemplo es la cinta adhesiva, el resultado de una sugerencia de un trabajador de una fábrica de artillería de Illinois que tuvo hijos que sirvieron en la marina durante la Segunda Guerra Mundial.

Preocupado por los soldados bajo fuego que tenían que manipular la endeble cinta de papel que se usaba para sellar las cajas de municiones, a Vesta Stoudt se le ocurrió una solución: una cinta de tela impermeable.

No pudo ganarse el apoyo de sus supervisores, pero tuvo más éxito cuando le escribió al presidente Franklin D. Roosevelt, quien instruyó a los productores de guerra para que hicieran realidad su idea.

Y si la necesidad militar puede darnos una mejor cinta adhesiva, ¿qué más es capaz de hacer?

Short presentational grey line

BBC

Al anunciar una nueva iniciativa en 2014, el entonces presidente Barack Obama les dijo a los periodistas: “Básicamente, estoy aquí para anunciar que estamos construyendo a Iron Man“.

Hubo risas, pero hablaba en serio: el ejército estadounidense ya había comenzado a trabajar en el desarrollo de un traje protector, conocido como Traje de Operador Ligero de Asalto Táctico (Talos).

Un video promocional similar a un videojuego mostraba a un usuario irrumpiendo en una celda enemiga mientras las balas rebotaban en la armadura.

Iron Man no llegó a ser: cinco años después, la iniciativa terminó. Pero los fabricantes esperan que los componentes individuales del traje tendrán otros usos.

El exoesqueleto Talos en un video promocional.

USSOCOM
El exoesqueleto Talos en un video promocional.

Los exoesqueletos son solo una de las tecnologías prometedoras que los ejércitos están explorando para mejorar sus soldados.

Esta ambición no es nada nueva: desde la antigüedad, las tropas se han estado reforzando gracias a avances en armamento, equipo y entrenamiento.

Pero hoy estamos hablando de mucho más que simplemente darle a un soldado una mejor arma. Podría significar alterar al mismo soldado.

En 2017, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, advirtió que la humanidad pronto podría crear algo “peor que una bomba nuclear”.

“Uno puede imaginar que un hombre puede crear un hombre con algunas características dadas, no solo en teoría sino también en la práctica. Puede ser un genio matemático, un músico brillante o un soldado, un hombre que pueda luchar sin miedo, compasión, arrepentimiento o dolor“, dijo Putin.

Y el año pasado, el entonces director de Inteligencia Nacional (DNI) de Estados Unidos, John Ratcliffe, fue más allá con una acusación contundente contra China.

“China ya ha realizado pruebas en humanos con miembros del Ejército Popular de Liberación con la esperanza de desarrollar soldados con capacidades mejoradas biológicamente. No hay límites éticos para la búsqueda del poder de Beijing”, escribió en The Wall Street Journal.

China calificó al artículo como “una sarta de mentiras”.

Pero cuando se preguntó si la nueva titular del DNI, Avril Haines, compartía la evaluación de su predecesor, su oficina dijo que tenía comentarios, pero señaló declaraciones en las que advertía sobre la amenaza que representa China.

Y si bien el gobierno del presidente Joe Biden ha descartado gran parte de la agenda de Donald Trump, es probable que las tensiones con China sigan siendo una característica de la política exterior de Estados Unidos.

Ambición vs realidad

Tener un supersoldado en sus filas es una perspectiva tentadora para los militares: imagina un soldado que pueda soportar el dolor, el frío extremo o la falta de sueño.

Pero como muestran los intentos estadounidenses por construir a “Iron Man”, los límites de la tecnología pueden arrastrar la ambición por tierra.

Un documento de 2019 de dos académicos estadounidenses, sin embargo, afirma que el ejército de China ha estado “explorando activamente” técnicas como la edición de genes, los exoesqueletos y la colaboración entre humanos y máquinas.

El informe se basó principalmente en comentarios de estrategas militares chinos.

Y una de las autoras, Elsa Kania, se mostró escéptica con los comentarios de Ratcliffe.

“Es importante comprender lo que el ejército chino está discutiendo y aspirando a actualizar, pero también reconocer la distancia entre esas ambiciones y la realidad de dónde está la tecnología en este momento”, dijo Kania, investigadora principal del Centro para una Nueva Seguridad Americana.

“Si bien los ejércitos de todo el mundo pueden tener mucho interés en la posibilidad de supersoldados… al final del día, lo que es factible dentro de la ciencia impone una restricción a cualquier actor que esté tratando de empujar las fronteras”, agregó.

Por ejemplo, Ratcliffe mencionaba pruebas en adultos. Pero si bien algunas de sus características podrían alterarse mediante la edición de genes, cambiar el ADN de embriones ofrecería una de las rutas más plausibles hacia un “supersoldado”.

Y para la Dra. Helen O’Neill, genetista molecular del University College London, la pregunta es si los científicos estarían dispuestos a usar esa tecnología, en lugar de si la misma existe.

“Esas tecnologías -de edición del genoma y su combinación con reproducción asistida- se están convirtiendo en prácticas de rutina en transgénicos y agricultura. Es solo la combinación de los dos para su uso en humanos lo que se considera poco ético en este momento”, dijo.

Short presentational grey line

BBC

En 2018, el científico chino He Jiankui hizo un anuncio sorprendente: había alterado con éxito el ADN de los embriones de unas gemelas para evitar que contrajeran el VIH.

El anunció provocó indignación, pues este trabajo de edición genética está prohibido en la mayoría de los países, incluida China. Normalmente se restringe a los embriones de fecundación in vitro desechados, siempre que se destruyan inmediatamente después y no se utilicen para producir un bebé.

Y aunque el científico defendió su trabajo, este lo llevó a la cárcel por desafiar las prohibiciones del gobierno.

Muchos de los entrevistados para este artículo aludieron al caso He Jiankui como un momento clave en la bioética.

Pero científicos también han informado que, además de protegerlas del VIH, el tratamiento aplicado a las gemelas también trajo mejoras cognitivas para ellas.

He Jiankui utilizó la tecnología crispr, una forma de realizar cambios específicos y precisos en el ADN contenido en las células vivas. Algunos rasgos se pueden eliminar y otros se pueden agregar.

Es una tecnología muy prometedora, ya que potencialmente podría servir para tratar o incluso curar enfermedades hereditarias. ¿Qué podría hacer entonces por los militares?

Christophe Galichet, científico investigador principal del Instituto Francis Crick de Londres, describe crispr como una “revolución”.

Pero tiene límites, dice, comparándola con la función de buscar y reemplazar texto en un documento: puede intercambiar fácilmente frases precisas, pero lo que funciona en un punto del texto puede no tener sentido en otro.

“Es incorrecto pensar que un gen tendrá un único efecto”, explica. “Si tomas un gen, podrías tener un individuo con músculos más grandes o que pueda respirar a gran altura. Pero tal vez más adelante el individuo desarrollará cáncer”.

También es difícil aislar algunos rasgos. Por ejemplo, muchos genes están involucrados en la altura. Y cualquier rasgo que se cambie se transmitirá de generación en generación.

Short presentational grey line

BBC

Algunos analistas ven los esfuerzos de China como una respuesta directa a Estados Unidos.

Un reportaje de 2017 de The Guardian dijo que una agencia militar estadounidense estaba invirtiendo decenas de millones en tecnología de extinción genética que podría acabar con las especies invasoras, algo que los expertos de la ONU advirtieron que podría tener aplicaciones militares.

Y China y EE.UU. no son los únicos países que buscan una ventaja: las fuerzas armadas de Francia han recibido aprobación para desarrollar “soldados mejorados” y ya hay un informe que establece los límites éticos de la investigación.

“Debemos enfrentar los hechos. No todos comparten nuestros escrúpulos y debemos estar preparados para lo que nos depare el futuro”, dijo del mismo la ministra de Defensa francesa, Florence Parly.

Royal Marines en entrenamiento en condiciones extremas

PA Media
La genética ofrece la posibilidad de ayudar a los soldados a lidiar mejor con los entornos extremos.

Incluso si los científicos pudieran mejorar de manera segura los atributos de un individuo, la aplicación en el campo militar también plantea sus propios problemas.

Por ejemplo, ¿un soldado individual podría consentir libremente en un tratamiento potencialmente riesgoso dentro de la estructura de mando del ejército? Se informa que tanto China como Rusia han probado las vacunas para la covid en sus tropas.

“El ejército no existe para proteger los intereses del soldado, existe para obtener una ventaja estratégica o ganar una guerra”, die el profesor Julian Savulescu, experto en ética de la Universidad de Oxford.

“Hay límites a los riesgos que se pueden imponer a los soldados, pero son más altos que los impuestos a la sociedad normal”, agrega.

El profesor Savulescu dice que, para cualquier persona, es importante sopesar los riesgos de una mejora con los beneficios.

“Pero, por supuesto -agregó- la ecuación es diferente en el ejército; los seres individuales asumirán los riesgos, pero a menudo no se beneficiarán”, advierte.

De hecho, los soldados son a menudo puestos en situaciones de vida o muerte, y podría pensarse que la mejora debería ser bienvenida si aseguraba su supervivencia.

Pero para el profesor Patrick Lin, filósofo de la Universidad Politécnica Estatal de California, la cosa no es tan simple.

“Las mejoras militares significan experimentar y poner en riesgo a sus propios ciudadanos, por lo que no está claro qué tan mejor protegidos podrían estar los soldados mejorados. Todo lo contrario, podrían ser enviados a misiones más peligrosas o correr más riesgos que los no mejorados”, explica.

Short presentational grey line

BBC

Es posible que el Capitán América aún no esté a la vuelta de la esquina, pero siempre existe la posibilidad de un desarrollo sorpresa.

“Es difícil ejercer algún control ético o democrático sobre cómo evolucionan las cosas en el ejército porque, por naturaleza, utilizan el secreto y la privacidad para proteger el interés nacional”, advierte el profesor Savulescu.

“Entonces, es una cuestión ética difícil. Ya es bastante difícil en estos días en ciencia o medicina, donde las cosas están razonablemente abiertas”, agrega.

Y en cuanto a lo que podría, o debería, hacerse para regular el campo, el profesor Lin cree que “un desafío clave es que casi todo esto es investigación de doble uso“.

“Por ejemplo, la investigación de exoesqueletos tuvo como primer objetivo ayudar o curar a personas con afecciones médicas , como para ayudar a los pacientes paralizados a caminar de nuevo”, recuerda.

“Pero este uso terapéutico puede adaptarse ara fines militares fácilmente, y no es obvio cómo evitar que eso suceda, lo que significa que no es obvio cómo regularlo sin tal vez también frustrar la investigación terapéutica“, agrega.

Este exoesqueleto controlado por la mente permitió que un hombre paralítico volviera a caminar.

Fonds de dotation Clinatec
Este exoesqueleto controlado por la mente permitió que un hombre paralítico volviera a caminar.

Por su parte, el Dr. O’Neill advierte que China ya ha avanzado en la investigación genética y otros países se han puesto en desventaja.

“Creo que hemos perdido el tiempo en argumentos éticos, en lugar de centrarnos en la realidad del aquí y el ahora”, dice.

“Se gasta demasiada energía en la especulación y la distopía, y se debe dedicar mucha más energía en riesgos reales y en aplicar la tecnología para entenderla mejor, porque se hará en otra parte y ya se hace en otra parte. Y es solo con más investigación que entenderemos dónde es que las cosas pueden salir mal”, concluye.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=cvutzEPss0w

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.