El COVID-19 impuso distancia entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Rey R. Jauregui/La Verdad

COVID-19: el virus que impuso distancia entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas

El coronavirus provocó que Estados Unidos cerrara su frontera con México y trastocó la cotidianidad de unos 60 mil fronterizos que desde hace ocho días dejaron de trasladarse a diario entre las dos ciudades hermanadas.
Rey R. Jauregui/La Verdad
Por Rocío Gallegos/Gabriela Minjáres/ La Verdad
28 de marzo, 2020
Comparte

Cuando cruzó desde El Paso, Texas, Ángel Uriel se enteró que al menos por un mes no podrá regresar a territorio estadounidense. Transcurrían los primeros minutos de la restricción que Estados Unidos activó en su frontera con México para frenar los cruces fronterizos y tratar de contener el coronavirus.

“No sabía de la disposición hasta que me dijo el aduanal”, dijo el hombre de 18 años, quien la madrugada del 21 de marzo retornó a Ciudad Juárez con un cargamento de colchones y otros artículos usados que vende en los mercados de ‘segundas’ al suroriente de la ciudad.

Lee: Muro con EU está evitando contagios en la frontera, dicen autoridades de Salud

La medida también tomó por sorpresa a Arturo García, de 41 años, quien intentó cruzar por un permiso de internación para ir a comprar carros usados y traerlos para su venta de este lado de la frontera, pero los agentes de Estados Unidos apostados en la joroba del puente internacional Paso del Norte le negaron el cruce porque es mexicano y solo cuenta con visa de turista como fronterizo.

Igual desconcertó a Martha, una juarense de 55 años que a diario cruzaba para limpiar casas en El Paso, Texas; a Graciela, quien de manera frecuente visitaba a su hermana que vive en El Paso desde que se casó; y a Eduardo Torres, un ciudadano estadounidense que vive en Ciudad Juárez con sus papás mexicanos, quienes por ahora no pueden cruzar con él como lo hacían casi a diario.

Al igual que a ellos, la dinámica y cotidianidad de unos 60 mil fronterizos* que se trasladan entre Ciudad Juárez y El Paso –o viceversa– cambió debido a que Estados Unidos cerró su frontera para viajes con fines turísticos, de compras, sociales o recreativos, en un intento de frenar la expansión del COVID-19.

Lee: EU restringe paso de turistas desde México por COVID-19, pero acuerda no afectar comercio

La medida separó a dos comunidades binacionales hermanas donde se estima que cohabitan unos 2.3 millones de personas –de acuerdo con datos oficiales al 2017– y donde hasta este viernes se tienen confirmados 34 casos de coronavirus, 30 de ellos en El Paso y cuatro en Ciudad Juárez.

A las cero horas del 21 de marzo –hora de Washington, D.C., las 22:00 del 20 de marzo hora local– se hizo oficial el cierre de la frontera, un fenómeno que de acuerdo con entrevistados no se había registrado en la historia reciente de la región. Ni siquiera el atentado terrorista a las Torres Gemelas en Nueva York del 11 de septiembre del 2001 ocasionó una medida como la que acaba de hacer el coronavirus.

Rocío Gallegos / La Verdad

“No recuerdo un impacto de este tipo en la frontera”, dice Rodolfo Rubio Salas, especialista en estudios de población, migración y demografía, “es una circunstancia extraordinaria”.

Menciona que tras el 11 de septiembre del 2001 la frontera se convirtió en un punto de vigilancia muy importante para tratar de identificar la entrada de posibles terroristas desde México, que ralentizó el proceso de movilidad, pero “no es lo mismo que un cierre, como ahora”.

Entérate: Estadounidenses cruzan la frontera con México para comprar papel higiénico

En aquel entonces, los efectos inmediatos del incremento de la seguridad implementada tras los atentados fueron filas de varias horas para cruzar a El Paso por las exhaustivas revisiones en los puentes, de acuerdo con reportes periodísticos.

Con Rubio coincide Sergio Madero Villanueva, director del Fideicomiso de los Puentes Internacionales de Chihuahua, quien asegura que el impacto de medida sin precedente en la historia reciente ha sido devastador entre las dos comunidades y en los ingresos que deja el peaje en los cruces de cuota.

Dice que tan solo el primer día los cruces de autos y peatones se desplomaron en más de un 50 por ciento, aunque algunos pagaron e intentaron cruzar, pero fueron regresados por el mismo puente en carriles habilitados para su retorno.

“Los puentes ahora están vacíos… casi nadie cruza”, comenta Eduardo Torres quien desde el sábado pasado no tarda ni cinco minutos para cruzar desde Ciudad Juárez a El Paso por el puente Zaragoza, antes su tiempo promedio era de hora y media.

Entre los que ya no pueden ingresar a Estados Unidos se encuentran sus papás, dice, “ahora me encargan que yo les traiga cosas o haga lo que necesitan de allá”, comenta incrédulo el hombre, quien estudia y trabaja en El Paso, donde nació y tiene a otra parte de su familia.

Datos oficiales revelan que alrededor del 60 por ciento de las personas que residen en El Paso tienen redes sociales establecidas con residentes de Ciudad Juárez, comenta Rubio Salas.

“Me parece que en este momento ese es el principal impacto (de la medida) desde el punto de vista social, porque los vínculos, los apoyos entre las redes sociales ahora son más importantes que los efectos económicos que pueda acarrear este asunto”, agrega

Esa consecuencia la conoce bien Graciela, una mujer de 62 años que tiene a su única hermana y a sus sobrinos viviendo en El Paso, a quienes dice que por ahora no podrá visitar como lo hacía cada 15 días.

“Ellos sí pueden venir, ya son ciudadanos, pero allá también les pidieron que no salgan, así que ya veremos cuándo nos volveremos a ver”, afirma la mujer que por ahora se comunica con su familia paseña por teléfono, no usa computadora ni redes sociales.

Rocío Gallegos / La Verdad

Para Eunice Rendón Cárdenas, coordinadora de Agenda Migrante, el cierre de la frontera de Estados Unidos con México “no tiene ninguna lógica científica” aunque se justifique con la pandemia del coronavirus.

“No es decisión basada en ciencia, parte del problema es que (Donald) Trump se puso a hacer cosas más políticas y finalmente esas cuestiones no están probadas”, afirma, “pero fue una decisión con la que México estuvo de acuerdo”.

Aunque México mantiene libre y sin revisión el tránsito de personas que ingresan al país desde territorio estadounidense

Rendón Cárdenas dice que el asunto se vuelve muy complicado para los fronterizos, pero también para los migrantes retornados que esperan su asilo en esta región de México, porque este tipo de medidas desatan el racismo y perjudican a los más vulnerables.

“Se habla mucho que la medida no va a afectar, pero una crisis de este tamaño, con esas medidas, ya está afectando no solo a la economía y claro que la va a afectar”, advierte.

Sobre las afectaciones económicas inmediatas de la medida, Recaredo Núñez, presidente de la Asociación de Empresarios y Profesionistas de la avenida Juárez, comenta que han registrado una disminución de un 70 por ciento en esa zona del centro.

“Desde el viernes se nos desplomó el 50 por ciento, el sábado fue más notorio y hoy está peor”, dice en entrevista.

Núñez agrega que los comerciantes están conscientes de que medida es por el bien de la comunidad, “pero a nosotros nos ha pegado mucho, hay muy poco tráfico peatonal y de automovilistas”.

Estima que el 50 por ciento de los negocios establecidos en el centro histórico de Juárez viven del turismo de la ciudad de El Paso.

“Aunque (los ciudadanos o residentes estadounidenses) sí pueden ir y venir, nos dicen que no le ven el caso venir a exponerse o han optado por otras alternativas de diversión, como platicar con sus familias por video conferencia”, menciona el dirigente de los establecimientos en la avenida Juárez, que une a la ciudad con El Paso, Texas.

En ese sector hay cerca de 78 negocios establecidos, de los cuales predominan las casas de cambio, después las farmacias y luego los dentistas, estos últimos a los que se les desplomó la clientela hasta en un 90 por ciento, de acuerdo con los datos proporcionados por Núñez.

“Los dentistas que están en este sector prácticamente están enfocados a la clientela americana y en algunos casos hay consultorios que durante todo el día no atienden a ningún cliente”, asegura.

Aquí puedes leer la nota completa 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

"Debemos poner fin a esta guerra", y otras frases del primer discurso del nuevo presidente de EU

En su primer discurso como presidente de Estados Unidos, Joe Biden llamó a la unidad y a cerrar heridas. "La democracia ha prevalecido", subrayó.
20 de enero, 2021
Comparte

Unidad, cerrar heridas y mirar al futuro con esperanza.

El primer discurso de Joe Biden como presidente de Estados Unidos siguió la línea de lo que fue su mensaje central de campaña y lo que ha repetido en distintas ocasiones desde su victoria electoral el pasado 3 de noviembre.

Sin olvidar los retos que se le presentan entre los que destacó la grave crisis sanitaria y económica por el coronavirus y el ambiente de polarización política que vive el país, Biden ofreció palabras de optimismo y subrayó la fortaleza del sistema democrático.

En BBC Mundo te presentamos algunas de las ideas fundamentales.

1. “Es el día de la democracia”

Hablando frente al mismo Capitolio que fue asaltado por una turba de violentos seguidores del ya expresidente Donald Trump, Biden comenzó su intervención con un reconocimiento a la supervivencia del sistema democrático.

Joe Biden en su primer discurso como presidente de Estados Unidos

EPA
El nuevo presidente de Estados Unidos insistió en su mensaje de unidad y sanación en el que basó su campaña.

“Este es el día de Estados Unidos. Es el día de la democracia. Un día de historia y esperanza”.

“Estados Unidos ha sido puesto a prueba y ha respondido al desafío. Hoy celebramos el triunfo no de un candidato sino de una causa, la causa de la democracia”.

“Volvimos a aprender que la democracia es preciada. La democracia es frágil y en este momento, amigos, la democracia ha prevalecido”.

2. “Las fuerzas que nos dividen son reales”

Sin embargo, el presidente no ignoró los problemas de división que enfrenta el país, en una toma de posesión a la que no acudió su predecesor, algo que no ocurría desde hace 150 años.

Soldados de la Guardia NAcional y un crítico de Biden

EPA
Las medidas de seguridad tuvieron que reforzarse tras los violentos disturbios de hace dos semanas en el Capitolio.

“Sé que hablar de unidad puede sonarle a algunos como una tonta fantasía estos días. Las fuerzas que nos dividen son profundas y reales, pero no son nuevas”, indicó.

“Nuestra historia ha sido una pelea constante entre el ideal estadounidense de que todos fuimos creados iguales y la fea y dura realidad de que el racismo, el nacionalismo, el miedo y la demonización nos han separado desde hace tiempo. La batalla es perenne y la victoria no está garantizada”, advirtió.

3. “El virus se ha llevado tantas vidas en un año como las que perdió EU en la II Guerra Mundial”

Entre los grandes desafíos que enfrenta su gobierno, Biden destacó la pandemia de coronavirus, aunque le dedicó más tiempo a hablar del enrarecimiento de la vida política en el país.

“Pocas personas en la historia de nuestra nación han sido más desafiadas o se han encontrado ante un momento más desafiante o difícil que el momento en el que estamos ahora. Un virus no visto en un siglo que silenciosamente acosa al país se ha llevado tantas vidas en un año como Estados Unidos perdió en toda la Segunda Guerra Mundial”, clamó.

“Se han perdido millones de empleos. Cientos de miles de negocios han cerrado. El grito por una justicia racial que se espera desde hace 400 años nos conmueve. El sueño de la justicia para todos no será aplazado más”.

4. “Fin a esta guerra incivil”

En uno de los momentos más aplaudidos del discurso, Biden calificó la situación actual como una “guerra incivil”.

Joe Biden con su familia

Reuters
Biden estuvo arropado por su familia durante la investidura.

“Debemos poner fin a esta guerra incivil que pone a rojos contra azules, el mundo rural contra el mundo urbano, conservadores contra progresistas”, exclamó.

“Podemos hacerlo si abrimos nuestras almas en lugar de endurecer nuestros corazones, si mostramos un poco de tolerancia y humildad y si estamos dispuestos a ponernos en el lugar del otro, como decía mi madre, al menos por un momento ponte en el lugar del otro, porque eso es lo que pasa con la vida, no se sabe lo que el destino tiene preparado para ti”.

5. “Hay verdades y mentiras”

Sin mencionarlo explícitamente, Biden aludió a las dudas que se han vertido en los últimos meses sobre su victoria electoral, iniciadas por el propio Trump, que no reconoció su derrota y se fue del poder sin felicitar a su sucesor.

“Las últimas semanas y meses nos han enseñado una dolorosa lección. Está la verdad y hay mentiras, mentiras que se dicen para conseguir poder y beneficios. Y cada uno de nosotros tiene un deber y una responsabilidad como ciudadanos, como estadounidenses y especialmente como líderes -líderes que han jurado honrar la Constitución y proteger nuestro país- de defender la verdad y derrotar las mentiras”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=pYJwidxW4-E

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.