Día Mundial del Clima: las lecciones del coronavirus
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Día Mundial del Clima y la Adaptación al Cambio Climático: las lecciones del coronavirus

Científicos aseguran que la crisis del coronavirus está relacionada con la devastación de los ecosistemas.
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Por Michelle Carrere/Mongabay Latam
26 de marzo, 2020
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En medio de una pandemia que ya ha dejado más de 20 000 muertos en el mundo, el Día Mundial del Clima y la Adaptación al Cambio Climático cobra especial relevancia, pues más allá de ser un día clave para generar conciencia en la población sobre la importancia que tienen sus acciones en la variación climática, la ciencia ha mostrado evidencias de la relación entre la aparición de nuevas enfermedades y la devastación de los ecosistemas.

Este 2020 fue catalogado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente como un ‘Súper año’ para la biodiversidad. Diversas reuniones deberían llevarse a cabo este año para evaluar avances en los compromisos adoptados y acordar nuevos tratados para proteger ecosistemas que todavía se encuentran desatendidos.

En medio de este escenario, Mongabay Latam conversó con varios expertos para preguntarles qué es lo que esta crisis nos está mostrando en términos ambientales y qué relación tiene con el modelo de consumo que prima hoy en el mundo.

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Conservación en tiempo de pandemia

Según los últimos informes científicos, un millón de las casi 8 millones de especies de animales y plantas que existen en el mundo están en peligro de desaparecer. Además, nunca en la historia de la humanidad los ecosistemas se habían deteriorado a la velocidad con la que lo hacen hoy.

Expertos señalan que la deforestación masiva en la Cordillera de los Picachos podría desestabilizar el ciclo de aguas y lluvias en la Amazonia de todo el continente.

Este 2020, por lo tanto, es un año clave para el Planeta pues debe marcar el inicio de las acciones que permitirán alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030. Los países deben presentar este año estrategias que sean más ambiciosas que las propuestas hasta ahora, para lograr así reducir en un 20% las emisiones de gases de efecto invernadero al 2030 y tener cero emisiones al 2050. El objetivo es evitar que la temperatura del planeta se eleve por sobre los 1,5° C respecto al período preindustrial. De no lograrlo, el cambio climático provocará “un efecto dominó en cada gran desafío que enfrenta la humanidad”, advirtió el Secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres. 

Científicos aseguran que, en medio de la incertidumbre y la tragedia de las vidas perdidas hasta hoy, el coronavirus nos abre una ventana para reflexionar sobre las consecuencias que puede tener el cambio climático. Para Felipe Castro, director del Centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para América Latina y el Caribe, la ciencia ha encendido todas las alertas para demostrar que si no se toman acciones, el cambio climático “va a generar dolor y sufrimiento humano parecido al que estamos viviendo ahora”. Y añade que “es una profecía que está muy bien documentada por la mejor ciencia disponible en el mundo”.

Manuel Pulgar-Vidal, exministro del ambiente de Perú, hoy líder de Clima y Energía para WWF, asegura que “parte de lo que viene experimentando el mundo en los últimos años con presencia de nuevos virus, mutaciones, enfermedades o nuevos vectores de enfermedades en lugares donde no existían, es el resultado del aumento de la temperatura, de la pérdida de los ecosistemas y del comercio de vida silvestre para fines domésticos”.

Aunque aún no se sabe exactamente cuál fue la cadena de transmisión de la enfermedad, “todo indica que fue a través de un animal”, dice Castro.

Los pangolines son el animal más traficado del mundo, pero no se ha confirmado que fueran los hospedados intermediarios de COVID-19.

El responsable del contagio, sin embargo, no sería otro más que el ser humano. En conversación con Mongabay Latam, Castro explicó que la transformación del uso de la tierra para la expansión de la frontera agrícola, así como el asentamiento de ciudades, “han hecho que el hombre llegue a sitios donde antes no llegaba”. El experto asegura que eso ha permitido que los seres humanos entren en contacto con especies a las cuales antes no tenía acceso y, a su vez, “con reservorios naturales de patógenos como el COVID-19 que es al que nos estamos enfrentando actualmente”. De esa manera, explica Castro, se transmiten enfermedades de los animales al hombre.

Además, existen ejemplos en donde los cambios del clima han modificado la distribución de ciertos organismos que transmiten enfermedades. Es el caso del dengue, la chikungunya o el paludismo, dice Adrián Fernández, director ejecutivo de Iniciativa Climática Regional de América Latina (LARCI). “Está perfectamente documentado que están cambiando los patrones de distribución de los organismos que transmiten estas enfermedades”, asegura el biólogo. Ello debido a que los cambios del clima han modificado las condiciones ambientales de humedad, de sequía y de vegetación. “Por ejemplo, en zonas tropicales donde empieza a haber mayor humedad y temperatura, se generan cambios en la vegetación y mayores extensiones de terrenos que son propicios para la aparición de moscos. Estos son en muchos casos transmisores de enfermedades ya existentes y que habían sido erradicados de algunos lugares”, señala el científico.

En opinión de Pulgar-Vidal, “la crisis del coronavirus nos está dando una gran lección sobre la singularidad del Planeta”. El experto se refiere a la interconexión que existe entre el ser humano y sus acciones con todos los organismos que habitan la tierra y los elementos que la conforman. Debido a esa interconexión, Pulgar-Vidal plantea que todas las estrategias que se lleven a cabo para enfrentar la crisis climática deben ser integrales. La prueba está —asegura— en que la gobernanza fragmentada, es decir, atender los desafíos de salud, de eficiencia energética, de superación de la pobreza, de seguridad alimentaria o de conservación de ecosistemas, de manera independiente unos de otros, no nos ha permitido cumplir con ese objetivo”.

En ese sentido, Fernández, quien ha sido consultor para la Organización Mundial de la Salud y las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y Director General de Gestión Ambiental en la Secretaría de Medio Ambiente de México, señala que “el gran problema que sigue teniendo el cambio climático es que en muchos países todavía no se entiende que no es un problema de medio ambiente. Es un problema que atenta contra la posibilidad de alcanzar o mantener niveles de bienestar en la población”.

Lee más: Coronavirus: 5 estrategias que están funcionando para contener los contagios de covid-19

¿Menor atención para los compromisos ambientales?

Que este 2020 sea, tal como se espera, el ‘Súper año’ para la biodiversidad es aún incierto debido a la crisis sanitaria que afecta al planeta.

“Frente a catástrofes como la que estamos viviendo, tanto la energía como los recursos van a estar enfocados a algo que no teníamos presupuestado”, dice Paulina Aldunce, investigadora del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2. “Los gobiernos van a tener que sacar recursos de otros ítems y me imagino que el cambio climático va a tener menor atención este año”, señala la científica.

Aún así, Aldunce señala que, probablemente, el 2020 “va a ser un año en que la población va a aumentar la conciencia ambiental. Las personas se van a dar cuenta de qué es lo que hay allá afuera y los efectos que tenemos en el medio ambiente”.

Fotografías de dones aéreos que muestran el alcance del impacto de la deforestación de la extracción de oro aluvial en los bosques tropicales de la región de Madre de Dios.

En efecto, ya están a la vista algunas consecuencias tras el confinamiento de las personas en sus casas y la detención de la producción: los niveles de contaminación del aire han bajado, “en Venecia volvieron animales, volvieron aves, los ríos que están turbios están claros”, enumera Aldunce.

Felipe Castro coincide y agrega que de pronto esta pandemia “hace que la gente tome más en serio el cambio climático. Que los seres humanos no somos invencibles y que no todo lo podemos solucionar con la ciencia. Que tenemos que cambiar nuestros hábitos de consumo, que hay límites y que el planeta nos impone esos límites”.

La masificación del teletrabajo es, según Fernández, un “súbito experimento de grandes magnitudes donde literalmente millones de personas en el mundo están trabajando desde sus hogares”. Eso, en opinión del experto, podría tener enormes impactos positivos en la disminución de gases de efecto invernadero. Por ello asegura que “habrá que evaluar muy bien, de la gran diversidad de empleos, cuáles pueden continuar manteniéndose en modo remoto”.

Con todo, los científicos coinciden en que esta crisis puede generar oportunidades para cambios culturales acelerados que empujen acciones que nos permitan lograr la meta de detener el aumento de la temperatura global del planeta.

Para Pulgar-Vidal es precisamente ese impulso el que debe ser aprovechado para que este 2020 continúe siendo un ‘Súper año’ para la biodiversidad. De hecho, asegura que “debe serlo”, puesto que “si somos conscientes de la lección que nos da el coronavirus respecto a la singularidad del planeta, sería absurdo que el mundo diga me voy a enfocar solamente en la crisis de salud y se olvide de sus fuentes. Si las fuentes son naturaleza, si las fuentes son clima, entonces no estaríamos haciendo nada. Simplemente estaríamos postergando la siguiente pandemia para los próximos años”.

Entérate: Comunidades en México demuestran que es posible vivir del bosque y, al mismo tiempo, conservarlo

El deber de América Latina

A excepción de Brasil, los países latinoamericanos no son grandes emisores de gases de efecto invernadero. Las acciones que, por ende, provengan de ellos no tienen el alcance que pudieran tener aquellas impulsadas por países como China, Estados Unidos, India, Rusia o Japón.

Aún así, Castro asegura que “la degradación ambiental que se está viviendo en nuestros países sí está generando efectos en términos de mayores emisiones”. El experto explica que “al deforestar como estamos deforestando la Amazonía, por ejemplo, estamos liberando carbono a la atmósfera porque el bosque es un reservorio donde se conservan los gases de efecto invernadero”, y lo mismo ocurre al degradar los humedales.

La pérdida de biodiversidad se ha acelerado en los últimos 50 años.

Aldunce añade a lo dicho por Castro que la sumatoria de todos los países que aportan con menos del 1% a los gases de efecto invernadero suman, en conjunto un 25%. “Ese es un dato relevante y demuestra que también debemos hacer esfuerzos”, asegura la científica.

Muchas de las economías de los países latinoamericanos se sostienen en la exportación de productos con alto contenido de carbono, como es el caso del petróleo. Frente a una economía global que, según Pulgar-Vidal, “ya empezó a cambiar”, si los países de América Latina siguen exportando productos con alto contenido de carbono “lo que va a ocurrir es que esos productos van a ser negados o castigados en el precio”.

Otro ejemplo de la responsabilidad que tiene América Latina en sumarse a los esfuerzos globales en la lucha contra el cambio climático tiene que ver con la movilidad. Países europeos ya han anunciado que en pocos años más dejarán de ingresar a sus mercados vehículos de combustión. “¿Dónde crees que va a ir ese mercado obsoleto de vehículos?”, pregunta Pulgar-Vidal. “Aquellos países que no se atrevieron a regular creyendo que no tenían nada que hacer porque no era su responsabilidad, entonces se van convertir en el basurero de tecnología obsoleta como ya ha ocurrido en el pasado”.

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El país que con solo 12 camas con oxígeno se enfrentó al COVID y logró contener la pandemia

Con solo siete médicos por cada 100 mil habitantes, Senegal ha sido elogiado por su manejo de la epidemia de coronavirus.
8 de octubre, 2020
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A pesar de tener solo siete médicos por cada 100.000 habitantes, Senegal se ha ganado no pocos elogios por su manejo de la pandemia de coronavirus. Mayeni Jones y Naomi Scherbel-Ball, de la BBC, analizan cómo este país africano logró mantener a raya a la covid-19.

“Cuando llegó el primer caso, estábamos muy ansiosos y yo me enojé porque era un caso importado”, cuenta la doctora Khardiata Diallo, quien coordina el centro de tratamiento epidémico del Hospital Fann en la capital, Dakar.

“Nos preocupaba la falta de equipamiento para tratar el coronavirus, había solo 12 camas con suministro limitado de oxígeno para todo el país“.

Los médicos del Hospital Fann ahora pueden monitorear a los pacientes usando cámaras, como medida para minimizar el contacto.

BBC
Los médicos del Hospital Fann ahora pueden monitorear a los pacientes usando cámaras, como medida para minimizar el contacto.

Eso fue a finales de febrero, cuando un ciudadano francés regresó a Dakar, después de unas vacaciones en un centro de esquí, con fiebre, dolor de garganta y dolor de cabeza.

Fue el primer caso de covid-19 en Senegal y el segundo caso reportado en África subsahariana.

Diallo, que formó parte del equipo que trató el único caso de ébola del país durante el brote que afectó a África occidental en 2014 y tiene experiencia en brotes de cólera en los últimos 15 años, sabía que debían actuar rápido para contener la pandemia.

Tests gratuitos las 24 horas

Sus colegas del prestigioso Instituto Pasteur de Dakar, que en febrero fue uno de los dos laboratorios de África que podían realizar pruebas de coronavirus, capacitaron a personal de decenas de otros países sobre cómo realizar las pruebas.

Ibrahima Diop, quien contrajo coronavirus en Senegal en abril.

BBC
Ibrahima Diop fue primero diagnosticado y tratado por malaria cuando contrajo el nuevo coronavirus en abril.

En abril, 43 países del continente africano podían diagnosticar covid-19 de manera efectiva.

Hoy en día, el laboratorio en Dakar funciona las 24 horas y las pruebas se han extendido por todo el país.

Los tests para aquellos que tienen síntomas son gratuitos y los resultados se obtienen en ocho horas.

Si bien ha habido preocupaciones sobre el bajo número de pruebas en todo el continente, el Centro Africano para el Control de Enfermedades está apoyando a los países para aumentar los niveles de testeo y hay esperanzas de que los kits de diagnóstico baratos puedan ayudar.

El Instituto Pasteur ha sido crucial en este esfuerzo, ya que su virólogo jefe, Amadou Sall, se asoció con la firma británica Mologic para desarrollar dos kits de prueba caseros:

  • Uno para probar si alguien tiene el virus actualmente, similar a las pruebas PCR de laboratorio
  • El otro para comprobar si alguien ha desarrollado anticuerpos contra el coronavirus de una infección anterior

La fabricación de la prueba de anticuerpos ya comenzó y deberían lanzarse en las próximas semanas, explica Sall.

Funcionará como un test de embarazo, con un costo cercano a US$1 y con resultados en solo 10 minutos.

Mientras, la prueba para determinar si alguien tiene coronavirus se ha retrasado y está siendo validada por la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool, pero hay esperanzas de que aún esté disponible antes de fin de año.

Un mayor nivel de pruebas también deberían ayudar a realizar diagnósticos tempranos.

Gente con mascarilla en un autobús en Dakar.

BBC
El uso de mascarillas es obligatorio en Dakar.

Ibrahima Diop, de 29 años y quien trabaja en un call center en Dakar, se enfermó en abril y fue tratado inicialmente por malaria.

Ante la insistencia de su madre, quien trabajaba en un hospital, fue a que le hicieron la prueba y le diagnosticaron coronavirus, junto con 60 de sus colegas. Recibió rápidamente tratamiento y fue dado de alta del hospital en una semana.

Su caso mostró la necesidad de que las personas se realicen pruebas en un país donde los síntomas pueden confundirse fácilmente con la malaria, algo que las autoridades han enfatizado durante sus sesiones informativas televisadas diariamente sobre el coronavirus.

Cantar para combatir el virus

Un índice de respuesta global a la covid-19 de la revista Foreign Policy otorgó a Senegal la puntuación más alta posible por su estrategia de comunicación, a la que se unieron los mejores músicos del país para informar a la gente.

En abril, se juntaron para lanzar Daan Corona, que significa “Derrotar al coronavirus” en wolof, el idioma local.

En la canción, el famoso músico senegalés Youssou Ndour pide a la gente que se quede en casa y se lave las manos.

https://www.youtube.com/watch?v=qwT19-up78M


También hay coloridos murales en la universidad más antigua de Senegal que muestra a los estudiantes las técnicas adecuadas para evitar la transmisión del coronavirus.

En algunas áreas se instalaron lavabos públicos para que la población pueda lavarse las manos.

En los primeros días de la pandemia, se implementaron otras medidas preventivas, incluida la declaración del estado de emergencia, el cierre total de las escuelas y un toque de queda nocturno.

Los restaurantes, supermercados y bancos se apresuraron a introducir controles de temperatura en sus entradas.

Mural en Dakar de un hombre tosiendo en su codo.

BBC
Murales en Dakar muestran los métodos para evitar la propagación del virus.
Lavabos públicos en Dakar.

BBC
Los lavabos públicos se ven en varias calles de Dakar para que la gente pueda lavarse las manos.

Si bien algunas de esas medidas fueron levantadas, en las calles de Dakar las mascarillas siguen siendo obligatorias, una regla que se introdujo ya en abril.

Hoy en día, las 14 regiones de Senegal están equipadas para tratar a pacientes con coronavirus.

En la sala para los enfermos graves de coronavirus del Hospital Fann de Dakar, Oumar Kane monitorea a su último paciente con coronavirus que depende de un respirador.

El hombre de 58 años ha sido tratado allí durante poco más de una semana, y es diabético.

Para minimizar el contacto, las cámaras de la sala se conectan a una pantalla fuera.

Anuncio de la hermandad musulmana Mouride en el que le pide a la población que use mascarillas.

BBC
La popular hermandad musulmana Mouride le pide a la población que use mascarillas.

Pero en marzo, cuando los casos en Senegal comenzaron a aumentar, el doctor Kane recuerda una situación muy diferente.

“El problema era que solo teníamos 10 camas con respiradores y había momentos en que recibíamos llamadas pidiendo una cama pero no podíamos recibir al paciente”, recuerda.

“Esa demanda continuó durante unas tres semanas, hasta que se equiparon otros hospitales”.

El número de casos diarios registrados ha ido disminuyendo desde mediados de agosto.

Senegal, que tiene una población de 16 millones de personas, solo había registrado hasta esta semana 15.000 casos positivos y poco más de 300 muertes.

Su estrategia para contener el virus se ha adaptado y muchos pacientes con síntomas leves ahora son tratados en casa, con personal médico monitoreando su estado de forma remota desde el hospital y entregando medicamentos.

El desafío de la peregrinación musulmana

Cuando los vuelos internacionales reabrieron en julio, existía la preocupación de que hubiera un aumento en los casos.

Senegal, como muchos otros países africanos, ha pedido a los visitantes que presenten una prueba negativa fechada no más de una semana antes del viaje.

A su llegada, se toma la temperatura de los pasajeros.

En la tumba del fundador de la hermandad Mouride se suelen concentrar grandes concentraciones durante la peregrinación de Grand Magal.

AFP
En la tumba del fundador de la hermandad Mouride se suelen concentrar grandes concentraciones durante la peregrinación de Grand Magal.

Estas medidas parecen haber funcionado, como muestra el bajo número de casos importados.

Se espera que esta semana cuatro millones de personas asistan a la fiesta anual más grande del país, el Grand Magal de Touba.

Es una peregrinación histórica a Touba, que se encuentra a 190 km al este de Dakar y es el hogar espiritual de la hermandad musulmana Mouride.

Los peregrinos hacen cola durante horas en las calles de la ciudad para llegar a la Gran Mezquita y al mausoleo del fundador de la hermandad.

Si bien los carteles alrededor de la capital muestran al líder de la comunidad pidiendo a sus seguidores que usen mascarillas, reunir a un número tan grande de fieles en un solo lugar será una prueba crucial cuando el país busca mantener el progreso logrado.


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https://www.youtube.com/watch?v=RaH9rA2Kdxw

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