Fiscalía de delitos contra mujeres padece recortes y no tiene titular
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Cuartoscuro

Fiscalía para delitos contra las mujeres opera sin titular, con baja de investigaciones y recortes

Las tres instituciones federales que existen para atender temáticas exclusivamente de mujeres llevan dos años sufriendo recortes significativos de entre 10 y 13% en promedio.
Cuartoscuro
6 de marzo, 2020
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Desde la entrada del actual gobierno, el 1 de diciembre de 2018, la Fiscalía Especial para los Delitos de Violencia contra las Mujeres y Trata de Personas (Fevimtra), que depende del gobierno federal, no tiene titular, sino solo un coordinador encargado de despacho.

Además, en el último año tuvo un recorte de presupuesto de más del 25% y bajó la cantidad de investigaciones iniciadas en delitos contra menores de edad.

En las últimas semanas, con la polémica por el aumento de feminicidios y el riesgo de que desapareciera esta tipificación legal, algunas organizaciones de la sociedad civil dijeron que, por el contrario, haría falta una Fiscalía Especializada en este delito, como sí la tiene la Ciudad de México desde el año pasado.

A nivel federal, la única instancia especializada en investigar delitos de violencia contra las mujeres es la Fevimtra.

Se creó en 2008 en sustitución de una anterior Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Relacionados con Actos de Violencia contra las Mujeres (Fevim), que a su vez, había nacido en 2006, tras la creación de fiscalías especiales para atender desde el ámbito federal esta problemática en Ciudad Juárez, Chihuahua.

Pero actualmente, se enfoca sobre todo en los delitos de trata de personas y explotación sexual infantil, además de coordinar la Alerta Amber, para la búsqueda inmediata de niñas y niños reportados como desaparecidos.

Te puede interesar: Suben penas por feminicidios, pero solo 3 de cada 100 asesinatos de mujeres son esclarecidos y llegan a condena

Sin embargo, ni sus resultados ni el presupuesto que tiene han crecido al paso de los años, sino que hay un estancamiento o incluso disminución.

Por ejemplo, el año pasado, solo se abrieron 88 carpetas de investigación por el delito de trata de personas y el 42% fueron casos en la Ciudad de México, mientras que en los estados de Puebla, Chiapas y Tlaxcala, que eran los que originalmente tenían más investigaciones por este delito, apenas tuvieron tres o cuatro cada uno en 2019.

Un estudio publicado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) el año pasado, titulado “Diagnóstico sobre la Situación de la Trata de Personas”, criticó los resultados en cuanto a prevención y castigo de este delito. Encontró que de 2012 a 2017, solo hubo 562 sentencias condenatorias por trata en todo el país, y solo 19 salieron del ámbito federal, es decir, 3.8 al año.

La Fevimtra reporta haber abierto 578 carpetas de investigación en ese periodo, por lo que el porcentaje de sentencias condenatorias federales es de tan solo 3.3%.

Otro delito que esta Fiscalía persigue es pornografía infantil. En los reportes se advierte un desplome en el número de investigaciones abiertas en el último año: tan solo 19, la cifra más baja desde el segundo año de su creación. Casi el 60% de indagatorias fueron en la capital del país, y las otras fueron en el Estado de México, Baja California y San Luis Potosí, además de cuatro que no se determina un lugar porque ocurrieron en internet o en el extranjero.

En 2015 fue cuando más se investigó este delito a nivel federal, con 108 carpetas, pero a partir de 2018 la cifra cayó a 63.

En cuanto a Alertas Amber, que son un mecanismo para difundir la información de una niña o niño cuando desaparece y pedir que la comunidad ayude a su búsqueda, cada estado maneja las suyas y no hay coordinación ni datos a nivel nacional. De las que sí se levantaron ante esta dependencia federal, el número de 2019 es el peor desde que este mecanismo llegó a México, en 2012.

Solo se lanzaron 82 alertas, cuando el promedio anual era de 176. Por ello, también bajó el número de niñas o niños localizados, a solo 54, cuando un año antes habían sido 87.

Alerta Amber promociona un número telefónico 800 (antes 01 800) para reportar desapariciones de niños, que es el mismo para dar aviso de casos de trata de personas. Sin embargo, Animal Político marcó en reiteradas ocasiones y nunca hubo quien atendiera la llamada.

Al acudir a la dirección que aparece en internet de la Fevimtra, se encontró que el edificio se encuentra abandonado, pues tuvo daños en el terremoto del 19 de septiembre de 2017, y las nuevas oficinas están en una de las sedes de la FGR.

Esta Fiscalía había tenido seis titulares mujeres desde su creación, pero actualmente no hay fiscal y el encargado es un hombre, Juan Manuel Zavala, con puesto de coordinador general. Son también hombres tres de los cuatro directores generales adjuntos con que cuenta.

La dependencia explicó a Animal Político que Zavala funge como titular en toda regla, aunque por el proceso de transición que empezó el año pasado la Procuraduría General (PGR) a Fiscalía General, es que hay cargos que no se han ajustado.

Recortes de presupuesto

En los últimos cinco años, el presupuesto asignado a la Fevimtra se ha mantenido casi sin cambios y al final del año, lo ejercido ha sufrido recortes significativos.

En 2016, se le habían aprobado 75.7 millones, de los que terminó usando 67.1. Para 2020, el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) ni siquiera le concedió ese monto, sino solo 66.2 millones.

En 2019, el primer año completo del nuevo gobierno, el recorte a Fevimtra fue de 26.5% de sus recursos, es decir, una cuarta parte.

En general, las tres instituciones federales que existen para atender temáticas exclusivamente de mujeres llevan dos años sufriendo recortes significativos de entre 10 y 13% en promedio.

Entérate: Gobierno de AMLO pide recortar recursos a 26 programas dirigidos a las mujeres

La Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim) tuvo en 2018 un recorte de casi un cuarto del presupuesto asignado originalmente, y en 2019 también reportó un subejercicio del 16.5%. En contraste, para 2020 tiene etiquetado en el PEF 300 millones de pesos, la cantidad más alta en los últimos cinco años.

Este jueves, Conavim presentó un informe de actividades realizadas, en el que reportó la entrega de 79.7 millones de pesos en subsidios para apoyar a Centros de Justicia para las Mujeres en siete ciudades del país, aunque reconoció que dos de ellos, en Tapachula, Chiapas, y Fresnillo, Zacatecas, aún no están operando.

Otros 101.6 millones, afirmó, se han repartido entre 15 estados para acciones de sus Alertas de Violencia Género, un mecanismo que pretende actuar contra los feminicidios en las entidades. Sin embargo, a pesar de estas alertas declaradas en casi la mitad del país, los homicidios de mujeres no han bajado y alcanzaron los 10.5 por día en todo el territorio.

Finalmente, el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), encargado de crear políticas públicas para este sector de la población y que es el que más presupuesto federal tiene, también tuvo un subejercicio el año pasado de 10.5% respecto de lo aprobado.

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Qué es el 'efecto Matilda' que invisibiliza a las mujeres en la ciencia

Existe un prejuicio sistemático en contra de reconocer sus logros y cuyo trabajo a menudo se atribuye a sus colegas masculinos. El "efecto Matilda" responde a este fenómeno y una campaña busca visibilizarlo y revertirlo.
8 de marzo, 2021
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Fotografía del libro de cuento de @NoMoreMatildas

@NoMoreMatildas
¿De qué se trata el “efecto Matilda”?

“¿Te imaginas qué hubiera pasado si Einstein habría nacido mujer? Probablemente hoy no sabríamos quién es Einstein”.

Con esta pregunta disparadora y una respuesta para la reflexión, comienza la campaña “No more Matildas” (No más Matildas), impulsada por la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) de España.

La iniciativa -que empezó en el país europeo en enero y ya traspasa fronteras traducida a varios idiomas- busca concientizar a la sociedad sobre la poca visibilidad que tienen las mujeres en el ámbito científico.

También pretende recuperar los nombres de las mujeres de la ciencia que fueron silenciados y olvidados, llevándolos a los libros escolares con la idea de despertar ejemplos y la vocación científica de las niñas.

“Ya iba siendo hora que se recuperen tantas figuras perdidas, no solo porque es de justicia histórica, sino porque pueden ser modelos que cambien para siempre la percepción que tienen las niñas acera de la ciencia y lo adecuadas que son para ellas”, le dice a BBC Mundo Carmen Fenoll, presidenta de AMIT.

Pero ¿por qué les dicen Matildas a las mujeres de diferentes ámbitos de la ciencia que fueron silenciadas? ¿Quién empezó a llamarlas así?

“Efecto Matilda”

Este fenómeno de suprimir la contribución de las mujeres en el desarrollo de inventos o en la investigación, y también el reconocimiento frecuente de su trabajo a sus colegas masculinos no es nuevo. Ha pasado durante siglos.

Una de las primeras mujeres en denunciarlo públicamente fue Matilda Joslyn Gage, una sufragista y abolicionista de finales del siglo XIX en Estados Unidos que luchó por los derechos de las mujeres y de las minorías.

Matilda Joslyn Gage

Getty Images
Matilda Joslyn Gage fue una de las primeras que denunció la invisibilidad de las mujeres en la ciencia.

Ella escribió un ensayo publicado en 1883 con el nombre Woman as an inventor (“Mujeres inventoras”) en el que describe este fenómeno pero no le pone un nombre.

“Aunque la educación científica a la mujer le fue negada enormemente, algunos de los inventos más importantes del mundo se deben a ella”, escribió enumerando varios ejemplos.

Sin embargo, “la proporción de inventores femeninos (con patentes) es mucho menor que la de masculinos, lo que se debe al hecho de que la mujer no posee la misma de libertad que el hombre“, analizó Gage en el artículo publicado en la revista The North American Review.

Ella fue víctima de ese mismo efecto que denunciaba. No porque fuera una inventora opacada por un hombre que le robara crédito sino porque fue silenciada por sus colegas y no reconocida debidamente por la historia, opinan investigadores.

Gage era una ferviente luchadora del derecho al voto de las mujeres y, sin embargo, fue apartada por sus propias compañeras feministas Susan B. Anthony o Elizabeth Cady Stanton (con quién escribió History of Woman Suffrage) y escasamente recordada en la historia del movimiento.

“Se pelearon y luego, cuando se escribió la historia, se eliminó a Matilda (…) Ella no recibió crédito”, dice Margaret W. Rossiter, la historiadora científica estadounidense que acuñó la expresión “efecto Matilda”.

Ilustración de una científica con una brújula.

@NoMoreMatildas
Aún existen muchos estereotipos que alejan a las mujeres de la ciencia.

Rossiter, quien es profesora retirada de la Universidad Cornell, de Estados Unidos, dedicó toda su vida a buscar nombres perdidos de mujeres científicas no documentadas en los libros. Y escribió tres. “Mientras más buscaba, más encontraba”, asegura.

En su investigación, observó que este patrón de invisibilidad femenina se repetía una y otra vez en la ciencia.

Desde el hecho de que los hombres toman el crédito del trabajo de las mujeres, que las mujeres no ganan tantos premios como ellos, que no consiguen empleo en campos científicos o que son recluidas.

Claro que hay nombres conocidos como la doble Premio Nobel Marie Curie. “Ella era notable, pero era la excepción”, advierte Rossiter.

Así en 1993 la historiadora decidió que este efecto de invisibilizar a las mujeres debería tener el nombre de Matilda Gage y lo escribió en un artículo académico.

“Fue más como una broma, pero llamó la atención de todo el mundo, lo cual es sorprendente”, cuenta en una conversación telefónica con BBC Mundo.

“Microdesigualdades”

La desigualdad de género no es una novedad. Hasta hace no mucho tiempo, las mujeres en países occidentales no tenían derecho a estudiar en una universidad, por ejemplo.

Y pese a que esto ya no es así, hay muchas inequidades y prejuicios que siguen vigentes en la sociedad.

Marie Curie.

PA Media
La científica Marie Curie es la excepción al “efecto Matilda”.

“En muchas disciplinas científicas no es fácil entrar, tampoco hay modelos para las propias universitarias y las aguerridas interesadas que se animan a hacerlo pueden encontrarse con entornos que son bastante hostiles, muchas veces de un modo subconsciente o no explícito”, describe Fenoll.

“Los estereotipos que hay acerca del papel que juegan las mujeres en la ciencia siguen estando: ‘las mujeres son menos brillantes’, ‘las mujeres se esfuerzan menos’; ‘está bien que las mujeres estén en los equipos de investigación, pero los que son brillantes normalmente son ellos'”, enumera.

A nivel global, las mujeres son menos de un tercio de los investigadores y solo el 3% de Nobel en ciencia han sido otorgados a mujeres, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres en un estudio de septiembre de 2020.

“Para la región de América Latina y el Caribe, en 2017, del total de investigadores en ingeniería y tecnología, solo el 36% eran mujeres en Uruguay; el 26%, en Colombia; el 24%, en Costa Rica; el 17%, en El Salvador; en Honduras el 21,5%; y en Bolivia y Perú alrededor del 19%”, añade el reporte.

Según la presidenta de la AMIT, en el mundo científico español hay solo entre un 20 y 25% de mujeres.

Y con la pandemia este número se agravó. “El 40% de las científicas tuvo que dedicar bastante tiempo a los cuidados de los hijos y a veces al de sus padres, contra solo el 15% de los hombres”, añade Fenoll, citando fuentes del Ministerio de Ciencia e Innovación de España.

Entre las disciplinas donde hay menos mujeres están las ciencias más duras y las tecnologías, como matemática, física, informática y el desarrollo de la inteligencia artificial.

Fenoll ve una probable explicación de este escaso número es el perjuicio.

Una parte importantísima del problema es la percepción que tiene la sociedad de que las niñas son peores en matemáticas, que no tienen visión espacial, que son incapaces… Y si son capaces, se piensa que no les va a ir bien. Si eso te lo están diciendo en tu casa o en el colegio continuamente terminas creyéndotelo”, opina.

Ilustración de una científica con hombres detrás.

@NoMoreMatildas
Si hay menos mujeres en la ciencia, también hay pocas mujeres en la toma de decisiones.

“Hay menos mujeres tomando las decisiones. Claro que no todo el mundo quiere estar en la cúspide, pero no me creo que de entrada las mujeres prefieran no llegar a ser catedráticas”, afirma.

“Hay muchas microdesigualdades, por sí solas ninguna de ellas es suficiente para explicar lo que pasa pero cuando todas se suman terminan siendo determinantes”.

“No encajaba”

El movimiento #NoMoreMatildas no solo está respaldado por científicas, sino por escritoras, instituciones y medios de comunicación.

La iniciativa incluye la publicación gratuita de cuentos sobre Einstein, Fleming y Schödinger, como si hubiesen sido mujeres, y biografías de científicas reales como la geóloga danesa Inge Lehmann, la bióloga estadounidense Bárbara Mcclintock y la química británica Rosalind Franklin, por nombrar algunas.

Ilustración científica.

@NoMoreMatildas
“Hay muchas microdesigualdades” en la ciencia, dice Carmen Fenoll, presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) de España.

La campaña busca visibilizar e inspira a las niñas a que persigan carreras científicas.

“No se dejen intimidar por las científicas famosísimas. La mayoría de las científicas no somos famosas, somos personas normales que hacemos un trabajo que nos gusta mucho”, dice Fenoll.

La historiadora científica Margaret Rossiter también alienta a las niñas a que sigan sus pasiones científicas.

“Siempre me dijeron que no encajaba. Y pensé. Entonces eso es algo bueno. Yo no quiero encajar. No es mi objetivo en la vida”, afirma.

“¡Sigue adelante, no sabes lo que depara el futuro! Y si los niños aún dicen que las niñas no pueden estudiar matemáticas. Deberías responder: ‘¡Oye, lo hacemos igual de bien!'”.


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